Cáncer de garganta

El cáncer de garganta incluye las neoplasias que se desarrollan en la faringe, laringe o amígdalas.
Los síntomas del cáncer de garganta varían en base a la localización del tumor.
La garganta es un tubo muscular que comienza detrás de la nariz y termina en el cuello.
La laringe está situada justo debajo de la garganta.
Aquí se puede desarrollar un cáncer de garganta.


La laringe está hecha de cartílago y contiene las cuerdas vocales, que vibran para producir el sonido cuando se habla.
El cáncer de garganta también puede afectar al cartílago (epiglotis) que se encuentra por encima de la tráquea.
Otra forma de cáncer de garganta es el cáncer de las amígdalas, situadas en la parte posterior de la garganta.Cáncer de garganta, anatomía, faringe, laringe

 

Causas del cáncer de garganta

El abuso de alcohol y tabaco (incluyendo el tabaco sin humo, a veces llamado “tabaco de mascar” o “rapé”) son los dos factores de riesgo más importantes para el desarrollo de tumores de cabeza y cuello, especialmente de la cavidad oral, orofaringe, hipofaringe y laringe.
Al menos el 75% de los tumores de cabeza y cuello tienen origen en el consumo de tabaco y alcohol.

Las personas que fuman y beben alcohol tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer que las personas que no fuman.
En consumo de tabaco y alcohol no es un factor de riesgo para el cáncer de las glándulas salivales.

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) puede provocar cáncer, especialmente algunos subtipos del virus, como por ejemplo el VPH-16.
El papilomavirus es un factor de riesgo para algunos tipos de tumores de cabeza y cuello, especialmente los tumores orofaríngeos que afectan a las amígdalas o a la base de la lengua.

En Estados Unidos, la incidencia de tumores orofaríngeos originados por la infección de VPH es cada vez mayor, mientras que los tumores relacionados con otras causas están disminuyendo.
Tener relaciones orales con una pareja infectada por VPH puede provocar cáncer de garganta.


Otros factores de riesgo para el cáncer de cabeza o cuello incluyen:

  • Paan (quid de betel), una comida asiática que puede contener tabaco;
  • Consumo de mate, una bebida similar al té típica del Sur América;
  • Consumo de alimentos salados;
  • Salud oral. La mala higiene oral y la falta de los dientes son factores de bajo riesgo para los cánceres de la cavidad oral;
  • Exposición ocupacional. La exposición ocupacional al polvo de madera es un factor de riesgo para el cáncer nasofaríngeo. La exposición al amianto y fibras sintéticas puede provocar cáncer de laringe. Sin embargo, el aumento del riesgo sigue siendo controvertido;
  • Exposición a radiaciones;
  • Infección por el virus de Epstein-Barr;
  • La ascendencia asiática, en particular la china, es un factor de riesgo para el cáncer de faringe, especialmente de nasofaringe.

Estos factores de riesgo no conciernen los niños, que no se ven afectados por esta grave enfermedad.
Por lo general, el cáncer de garganta afecta a las personas mayores de 40 años.

 

Síntomas iniciales del cáncer de garganta

A diferencia de otros muchos tipos de cáncer, los síntomas del cáncer benigno o maligno de garganta suelen ser visibles en la fase temprana.
En concreto, cuando el cáncer afecta a las cuerdas vocales (cáncer de laringe), se manifiesta una ronquera persistente.

La ronquera es una señal de alerta temprana, y proviene directamente de las cuerdas vocales.
La presencia de placas blancas o rojas en la boca puede ser un signo de cáncer de boca. Sin embargo, si el cáncer se localiza en la faringe o laringe, no se manifiesta a través de estos síntomas.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de garganta?
Con frecuencia, los pacientes experimentan dolor de garganta o la sensación de tener un cuerpo extraño en la garganta.
La sensación de tener un nudo en la garganta es un síntoma muy común: se estima que más de la mitad de las personas lo han experimentado al menos una vez en la vida.
Los trastornos psicológicos y neurológicos son responsables de la mayoría de los casos.
“Bolo histérico” es el término utilizado para este tipo de síntoma, que se caracteriza por la sensación del nudo en la garganta, pero no por la presencia de un nudo real o tumor.

Sin embargo, el cáncer de garganta y el laríngeo-faríngeo también pueden provocar la sensación de tener un nudo en la garganta. Pero, en este caso se trata de un nódulo real.
Estos trastornos en la garganta son síntomas comunes del cáncer de garganta, pero se experimentan más a menudo en otras enfermedades benignas.
La flema no es un síntoma de cáncer de laringe o faringe.

 

Síntomas de cáncer de garganta en etapa avanzada

En la etapa avanzada de la enfermedad, los pacientes experimentan dificultad para tragar y el deseo frecuente de quitarse la garganta.
Si la ronquera, la dificultad para tragar o ambas al mismo tiempo se prolongan durante más de cuatro semanas con o sin tratamiento, deben considerarse como síntomas de cáncer de garganta. En este caso, la evaluación de un otorrinolaringólogo es fundamental.

Con el desarrollo de los síntomas de cáncer de garganta, el tumor provoca dolor de garganta intenso, especialmente durante la deglución.
A veces el dolor también puede extenderse al oído y a la cabeza.
Un intenso dolor de garganta puede dificultar el comer y la deglución.
La tos es un síntoma frecuente de cáncer de garganta: los pacientes suelen sufrir tos seca e irritante debido a la presencia de un cuerpo extraño o a la estimulación del cáncer de garganta.

Si el cáncer de garganta está ulcerado y sangra, se puede toser sangre (hemoptisis) o esputo purulento maloliente.
El impulso a toser para despejar la garganta y la sensación de tener un cuerpo extraño pueden ser síntomas de cáncer de garganta.

Si el cáncer de garganta es grande, puede dar lugar a un estridor laríngeo, es decir, un sonido agudo que se produce cuando se habla.
Esto se debe a la obstrucción de la laringe o de las vías respiratorias producida por el cáncer de garganta.
En la etapa tardía, el cáncer de garganta puede provocar dificultad para respirar o incluso asfixia.


Síntomas de cáncer de garganta en la cuarta etapa
La cuarta etapa se caracteriza por la aparición de síntomas tales como:

  • Cansancio,
  • Debilidad,
  • Fiebre,
  • Ganglios linfáticos engrosados
  • Rápida pérdida de peso.

Estos síntomas también aparecen en la fase terminal de otros tipos de cáncer.

 

Diagnóstico del cáncer de garganta

Las pruebas empleadas para la estadificación dependen del tipo de cáncer, y pueden ser:

Pruebas físicas
Las pruebas físicas se realizan para recoger más información sobre el cáncer.
El médico examina el cuerpo observando y escuchando la garganta para ver si ésta presenta algo inusual.
El examen físico puede mostrar la posición y el tamaño del tumor y su difusión en los ganglios linfáticos u otros órganos.

Pruebas de diagnóstico por imágenes
Las pruebas instrumentales muestran imágenes de las zonas examinadas en el interior del cuerpo. Se trata de herramientas fundamentales en la fase de identificación de la enfermedad.
Los procedimientos tales como la radiografía, tomografía axial computarizada (TAC), resonancia magnética nuclear (RMN) y la tomografía por emisión de positrones (PET) muestran la localización del cáncer, el tamaño y su difusión.
Ecografía
Si el paciente experimenta dolor o hinchazón en el cuello, debe acudir al médico solicitando la realización de una ecografía.
Este examen puede detectar la inflamación de los ganglios linfáticos. Se utiliza ampliamente para evaluar la tiroides y poco para examinar la garganta.
La ecografía de la faringe sirve para detectar una masa. En caso de resultado positivo, es necesario realizar otros exámenes.
Análisis de laboratorio
Entre los análisis de laboratorio se encuentran los análisis de sangre, orina, otros fluidos y muestras de tejido del cuerpo.
Por ejemplo, las pruebas para comprobar el funcionamiento del hígado y buscar los marcadores tumorales (sustancias que se encuentran en mayor concentración si hay cáncer) pueden proporcionar mayor información sobre el tumor.


Análisis de sangre
Los análisis de sangre pueden diagnosticar los tumores de la cavidad oral u orofaringe. El médico suele recomendar la realización de análisis de sangre de rutina para determinar el estado de salud general, especialmente antes del tratamiento, por ejemplo, antes de la intervención quirúrgica. Estas pruebas sirven para diagnosticar la malnutrición, deficiencia de glóbulos rojos (anemia), enfermedades hepáticas y renales.
Algunos años antes de la aparición de los síntomas, un análisis de sangre puede detectar la presencia de anticuerpos del virus del papiloma humano (VPH), que pueden provocar cáncer de garganta.

Estudios de patología
Los estudios de patología proporcionan mayor información sobre el tamaño, la difusión del tumor en otros tejidos y órganos, el tipo de células cancerosas, el grado del tumor (la semejanza entre las células del tumor y las del tejido normal).
Se puede realizar una biopsia (extracción de células o tejidos para su examen al microscopio) para obtener la información necesaria sobre la patología tumoral.
Los exámenes citológicos (estudio de la célula) también describen los resultados obtenidos del análisis de las células en los fluidos corporales.
 
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Tratamiento para el cáncer de garganta

El tratamiento depende del tamaño, tipo, localización y difusión del cáncer. Entre los tratamientos se encuentran:

  1. Intervención quirúrgica. El tumor se extirpa quirúrgicamente mediante la extirpación parcial o total del tejido, músculo de la tiroides, laringe (laringectomía) o lengua (glosectomía), dependiendo de la ubicación y tamaño del tumor.
    Puede que sea necesario extirpar los ganglios linfáticos cercanos si el cáncer se ha propagado a su interior.
  2. El tratamiento de un tumor de garganta inoperable consiste en la quimioterapia y radioterapia.
  3. Radioterapia. Consiste en la emisión de rayos de radiación dirigidos con precisión hacia las células cancerosas para destruirlas.
  4. Quimioterapia. Se utilizan medicamentos para destruir las células cancerosas, con frecuencia en combinación con la radioterapia.
    La quimioterapia es de utilidad en el tratamiento de aquellos canceres que se han extendido a otras zonas (metástasis), ya que los medicamentos llegan a todo el organismo.
  5. Las metástasis del cáncer de garganta suelen encontrarse en los ganglios linfáticos.
  6. Tratamiento multimodal o adyuvante, como por ejemplo la combinación de cirugía y radioterapia o quimio-radioterapia, especialmente en el caso de tumores grandes.
  7. Alimetación. Siempre se recomienda a los pacientes seguir una dieta para el cáncer. Sin embargo, es necesario consultar a un médico (nutricionista) en caso de padecer otras enfermedades que puedan afectar a la alimentación.
  8. Seguimiento a largo plazo. Consiste en la realización periódica de exámenes y radiografías para asegurarse de que el cáncer no ha vuelto a aparecer.
  9. Rehabilitación. Puede requerir la ayuda de un dietista, logopeda y fisioterapeuta.
    Después de la traqueotomía, el paciente debe hacer muchos ejercicios de fonación y movimientos para recuperar la voz y volver a comer adecuadamente.
    Los asistentes sociales, consejeros y psicólogos clínicos pueden ayudar a los pacientes a aceptar los cambios postoperatorios relativos a la situación financiera, vida social u profesional y aspecto físico.

 

¿Cuál es la tasa de supervivencia? (Pronóstico para los pacientes con cárcer de garganta)

El cáncer de garganta se puede curar en el 90% de los pacientes si se detecta en tiempo.
Si el cáncer se ha propagado a los tejidos circundantes o a los ganglios linfáticos del cuello, se puede curar el 50-60% de los pacientes.
Si el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo (metástasis) además de la cabeza y del cuello, no es curable.

El tratamiento contribuye a prolongar y mejorar la calidad de la vida.
Después del tratamiento, los pacientes necesitan la rehabilitación para recuperar la capacidad de hablar y tragar.
Un pequeño porcentaje de pacientes (aproximadamente el 5%) no logra recuperar la capacidad de tragar y debe utilizar un tubo de alimentación para alimentarse.

Pronóstico para el cáncer de garganta y expectativa de vida en base a la etapa
En caso de cáncer de laringe, la tasa de supervivencia a los cinco años en la etapa 1 es de 80-95%.
Si solo se realiza la radioterapia para el cáncer de garganta en la primera etapa, la tasa de supervivencia es de 80-90%.

Esta tasa alcanza el 90-95% tras una intervención quirúrgica para el cáncer de garganta en la primera etapa.
La tasa de supervivencia a los cinco años para el cáncer de garganta en la segunda etapa es de 65-85% si el único tratamiento es la radioterapia.

La mortalidad por cáncer de garganta aumenta en las etapas superiores.

Tercera etapa
El 50% de los cánceres de garganta se diagnostican en etapas avanzadas.
Durante esta etapa, los pacientes suelen presentar ganglios linfáticos engrosados en el cuello y otras partes del cuerpo.
Los tratamientos para el cáncer de garganta consisten en la radioterapia preoperatoria y resección quirúrgica radical. Por lo tanto, los pacientes con cáncer de garganta en etapa avanzada tienen una tasa de supervivencia muy baja, que alcanza el 50-60%.

Cuarta etapa
Los pacientes deben efectuar tratamientos totales: una combinación de radioterapia preoperatoria, intervención quirúrgica como tratamiento principal y quimioterapia postoperatoria. La tasa de supervivencia a los 5 años para pacientes con cáncer de garganta en la cuarta etapa es del 30%.