Candidiasis intestinal – síntomas y tratamiento

La candidiasis intestinal (o muguet) es una infección provocada por el crecimiento excesivo de la levadura “Candida Albicans” en el cuerpo humano.

Existen aproximadamente 20 tipos de hongos, pero el tipo más frecuente que provoca la infección se conoce como Candida Albicans.
En condiciones normales, estas especies fúngicas viven en el cuerpo humano, pero en ciertas situaciones crecen de forma excesiva, provocando la candidiasis.

Las partes del cuerpo más afectadas son los genitales (candidiasis vaginal), la cavidad oral (candidiasis bucal) y el intestino.
Generalmente, las partes del cuerpo humano donde existe mayor humedad como la cavidad oral, axilas, pliegues de la piel o de la vagina, tienen mayor predisposición a la infección.
La candidiasis puede desarrollarse a nivel superficial y ser visible con facilidad o afectar a los tejidos y los órganos internos, en cuyo caso puede ser fatal.
La infección por levadura que puede llegar a ser peligrosa se conoce como candidiasis invasiva.
La candidiasis intestinal puede infectar a todo el mundo, niños, adultos y mayores.

Síntomas de la candidiasis intestinal

Los síntomas de la candidiasis varían de una a otra persona, dependiendo de la zona del cuerpo que se vea afectada.
Entre los síntomas se encuentran:

Los síntomas anteriormente mencionados se presentan en las personas infectadas por Candidiasis Albicans, si bien estos mismos síntomas pueden deberse a otras enfermedades.
Por tanto, es aconsejable consultar a un médico antes de sacar posibles conclusiones.

Causas de la candidiasis intestinal

La candidiasis puede llegar a ser fatal si afecta a los órganos internos o la circulación sanguínea.
Por tanto, puede ser útil conocer los factores que provocan esta enfermedad.
A continuación, se muestran algunas de las principales causas de las candidiasis:

  • El consumo constante y regular de antibióticos es una de las principales causas de la candidiasis.
    La mayoría de los antibióticos matan las bacterias que limitan el crecimiento de hongos hasta un cierto nivel.
    De este modo, los hongos “Candida Albicans” siguen creciendo y pueden provocar la candidiasis.
  • Un sistema inmunológico débil es una de las causas más importantes de infección por candidiasis.
    Esto ocurre porque un sistema inmunológico débil favorece el crecimiento de los hongos de la Candida en el cuerpo, puesto que disponen de menos anticuerpos para prevenir y limitar el crecimiento.
    Por esta razón, las personas con cáncer o infectadas por HIV tienen mayor predisposición a esta infección.
  • Las mujeres embarazadas tienen más probabilidades de padecer candidiasis vaginal frente a otras mujeres.
    La razón es un aumento de la producción de glicógeno en las vaginas debida a un nivel más elevado de estrógenos durante el embarazo, lo que provoca un rápido crecimiento de la levadura en la vagina.
  • El consumo de esteroides puede provocar un crecimiento excesivo de la Candida en el cuerpo humano.
    Esto ocurre porque, a menudo, el consumo regular de esteroides conduce a un aumento del nivel de glucósido que, a su vez, provoca el crecimiento de los hongos.
  • Si los diabéticos no pueden consumir el medicamento adecuado o seguir una dieta recomendada es posible que los niveles de glucosa sean inestables.
    En este caso hay más probabilidades de desarrollar una infección por candidiasis.
  • Algunos estudios sobre el uso de los anticonceptivos orales demuestran que estos medicamentos pueden provocar un mayor crecimiento de la candidiasis en el cuerpo.
    Sin embargo, hay pocas pruebas para demostrar esta tesis.
  • La toxicidad de los metales pesados es una de las causas del aumento y difusión de la levadura en el cuerpo humano.
    Al respirar, se inhalan también pequeñas partículas de metales pesados tales como plomo, mercurio, arsénico y cadmio. Estas partículas se acumulan en las células y cuando su porcentaje es alto se reduce automáticamente la capacidad de las células para producir energía.
    Nuestro cuerpo trata desesperadamente de salvarse de estos metales y puede provocar más daños, lo que produce un continuo aumento del hongo.
  • Algunos autores consideran que la candidiasis intestinal se transmite también a través de las relaciones sexuales anales, pero es una de las causas menores.
  • Los malos hábitos alimenticios constituyen una causa importante del crecimiento excesivo del hongo Candida.
    Una dieta rica en hidratos de carbono y azúcares proporciona a la Candida toda la energía necesaria para crecer y expandirse.
    En cambio, los alimentos ecológicos ricos en minerales y vitaminas ayudan a limitar el crecimiento del hongo.
  • Algunas cusas indirectas de la candidiasis son el estrés y una exposición regular a los pesticidas o a los herbicidas.
  • La candidiasis se puede evitar si se mantiene seca la zona y sus alrededores. De esta forma, el crecimiento del hongo pueda ser limitado.

¿Cómo se diagnostica la candidiasis intestinal?

Un simple análisis de sangre puede bastar para detectar un aumento del nivel de los anticuerpos por Candida.
Para el diagnostico, se requiere una visita médica durante la cual se exponen los síntomas y los signos que se padecen.
El médico debe descartar las enfermedades que presentan síntomas similares, tales como la colitis espástica y el síndrome del intestino irritable.

¿A quién dirigirse?
Solo un médico con experiencia es capaz de establecer lo que es conveniente según la situación.
El especialista más adecuado para la candidiasis intestinal es el gastroenterólogo.

Tratamiento para la candidiasis intestinal

La enfermedad se puede curar con medicamentos antifúngicos como la nistatina tópica, Clotrimazol tópico, Ketaconazol y Fluconazol (Diflucan o Sporanox).
En casos extremos, se puede tomar un fármaco antimicótico más fuerte como Itraconazol (Sporanox), Caspofungina, Voriconazol y Amfotericina B.
En caso de infección por levadura en mujeres, se pueden emplear supositorios vaginales con medicamentos o realizar baños de asiento con bicarbonato.

Remedios naturales

Hierbas y alimentos para tratar la Candida Albicans

  1. Agrimony – tiene propiedades antifúngicas
  2. Barberry (barberina) – inhibe la proliferación
  3. Walnut negro – anti fúngico, antiparasitario
  4. Zanahoria (compuesto de fitoalexinas) – inhibe la candidiasis.
  5. Canela – inhibe el crecimiento
  6. Jaramago – purifica el hígado, inhibe el crecimiento de la Candida.
  7. Extractos de semilla de pomelo, contienen varias sustancias entre las cuales: bioflavonoides, naringina, hesperidina, quercetina y kaempferol.
    Las semillas de pomelo inhiben los hongos, vermes intestinales, bacterias y virus.
  8. Echinacea – previene las recidivas de la proliferación de la Candida.
  9. Ajo y jengibre – pueden eliminar la Candida del cuerpo – no comer estos alimentos en cantidades excesivas.
  10. Sello de oro – elimina la Candida
  11. Aceite de citronela – inhibe la proliferación
  12. Pistacia (Mata charneca) – inhibe y destruye la Cándida Albicans
  13. Neem (Azadirachta indica) – inhibe el crecimiento
  14. Raíz de uva de Oregón – inhibe la proliferación
  15. Orégano y aceite de orégano – inhiben el crecimiento (se deben emplear con precaución)
  16. Pau d’arco – inhibe y destruye la Candida Albicans
  17. Propóleo – bloquea la proliferación de la Candida
  18. Solideo – inhibe la levadura
  19. Espirulina – inhibe la Candida Albicans
  20. Suma – inhibe la Candida
  21. Yogur sin azúcar, las formas más puras de bacterias de alta calidad: Lactobacillus acidphilus, Lactobacillus rhamnosis, bifidubacteria bifidus.
  22. Aceite de árbol de té – detiene la proliferación vaginal
  23. Zinc – refuerza el sistema inmunológico y ayuda al cuerpo a combatir la Candida
  24. Cobre – mejora el sistema inmunológico si tiene un adecuado equilibro con el zinc.

Vinagre de manzana
Tomar una cucharada de vinagre de manzana, mezclar en un vaso de agua y beber antes de cada comida.
El vinagre de manzana ayuda a combatir el crecimiento excesivo de las levaduras intestinales y mata los hongos al crear una reacción en cadena.
El vinagre de manzana sin filtrar crea un ambiente hostil para la levadura y contribuye a la creación de un ambiente favorable para la flora intestinal “buena”.

Candidiasis intestinal- síntomas y tratamientoLa cura de la candidiasis intestina no depende solo del historial clínico del paciente, sino también de la gravedad y de su posición.
La candidiasis cutánea (piel) y la candidiasis oral se pueden tratar mediante la aplicación de cremas antimicóticas y pomadas sobre la zona infectada.
Por otra parte, la candidiasis vaginal y la candidiasis esofágica se pueden tratar con una combinación de cremas antimicóticas y dosis orales.
Entre las terapias posibles también se encuentra la hidroterapia de colon, que consiste en la limpieza del intestino grueso con agua natural a 37°C.
Este tratamiento sirve para limpiar el intestino y eliminar los materiales fecales, moco, gas y parásitos que se estancan en el colon.

¿Cuánto dura? (Pronóstico)

Un cambio en la dieta puede aliviar los síntomas de la candidiasis desde unos pocos días a una semana.
Los medicamentos para tratar la candidiasis suelen actuar con rapidez.

Si el paciente ha tomado antibióticos recientemente o hace tiempo, necesitará de más tiempo para eliminar los residuos en el hígado y en otros órganos.
No debe desanimarse si tiene que esperar más para su curación.

La sauna puede reducir de manera significativa el tiempo de curación de la infección por levadura.
La candidiasis es una infección “fría” y la sauna aumenta la temperatura de nuestro cuerpo de varios grados, lo que contribuye a hacer el cuerpo más “yang” y parece contribuir a reducir la candidiasis en el cuerpo.

La sauna favorece la eliminación de metales tóxicos, sustancias químicas toxicas y otros venenos que pueden concentrarse en el interior del cuerpo.
Asimismo, inhibe el sistema nervioso simpático, mejora la circulación y la oxigenación e inactiva los hongos de la candidiasis.

Alimentación y dieta para la Candidiasis

Categoría

Alimentos permitidos

Alimentos limitados

Fruta

Toda, fresca/congelada. En batidos, solo fruta sin azúcar

Todas las frutas secas y los zumos

Huevos y productos lácteos

Huevos; yogures magros sin azúcar (de vaca, oveja, cabra), con fermentos lácticos, leche de soja, queso de soja (tofu) leche de coco, queso de cabra fresco

Quesos (quesos de vaca, arroz y la mayor parte de los quesos de soja;

Leche (vaca, almendras, arroz, avena y la mayoría de las leches de soja)

Trigo

Ninguno Todos los tipos de trigo integral o refinado, productos de bollería, pan, alimentos hechos con harina

Alimentos con carne

Marisco (fresco o en lata) y otros pescados, pavo, carne magra de vacuno, cerdo, cordero,(preferiblemente de animales que hayan crecido naturalmente)

Productos de charcutería o carnes transformadas

Alimentos sustitutos de la carne

Tofu, proteínas vegetales texturizadas (producto que une proteínas y harinas)

Ninguno

Alubias

En pequeñas cantidades, alubias secas, guisantes y legumbres (no más de 1 taza al día)

Ninguno

Nueces y semillas

Nueces, almendras, semillas de calabaza, anacardos, semillas de lino, semillas de girasol, semillas de amapola, semillas de sésamo entero o como nueces de mantequilla

Cacahuetes (aunque se considera una nuez, en realidad es una legumbre) y pistachos

Verduras y hortalizas

Verduras sin almidón – crudas, al vapor, salteadas, en forma de zumo o al horno

Hongos y hortalizas amiláceos: patatas, maíz, patatas dulces

Grasas y aceites: Aguacate, mantequilla, aceitunas, aceites de: oliva, semilla de lino, sésamo, cártamo, calabaza, almendra, nuez, colza Margarina, grasas de pastelería, aceites elaborados, condimentos para las ensaladas listas para comer, salsas de untar, mayonesa

Alimentos ácidos y fermentados

Zumo de limón y lima, cristales de vitamina C (ácido ascórbico) para sustituir el vinagre

Todos los vinagres y productos conservados en aceite: chucrut, encurtidos, otros alimentos conservados en salmuera o vinagre

Edulcorantes

Stevia (edulcorante a base de hierbas)

Todos: azúcar de caña, azúcar refinado, miel, azúcar, jarabe de arce, jarabe de maíz, jarabe de maíz alto en fructosa, melaza, jarabe de arroz integral, edulcorantes/dulcificantes de fruta.

Bebidas

Agua filtrada o destilada (beber 8 tazas al día), infusiones

Cócteles o refrescos, bebidas alcohólicas, café y leche.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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