Hormonas femeninas

Las hormonas femeninas son sustancias químicas producidas por las células del cuerpo de una mujer y que influyen en varias partes del cuerpo.

El metabolismo celular puede verse influenciado o alterado incluso por una cantidad mínima de hormonas.
Las diferencias anatómicas entre el cuerpo de un hombre y el de una mujer dependen de las hormonas.

Valores normales de las hormonas femeninas

Estrógenos y estradiol

Los estrógenos son las hormonas femeninas principales y el estradiol es un tipo de estrógeno que se produce en los ovarios (órganos reproductores femeninos). Durante el segundo o el tercer día del ciclo menstrual, los niveles normales de estrógenos son de 25 y 75 picogramos por mililitro (pg/ml).

Si los valores de esta hormona gonadal durante el segundo o tercer día son muy altos, puede tratarse de un síntoma de perimenopausia, un período en el que la reserva ovárica comienza a disminuir.
Al alcanzar los 49 años comienza la fase de premenopausia, caracterizada por una disminución gradual de los estrógenos.

Progesterona
La progesterona la produce principalmente el cuerpo lúteo, el residuo del folículo que contenía el óvulo liberado por el ovario.
Los valores normales de la progesterona son inferiores a 1,5 nanogramos por mililitro ng/ml antes de la ovulación y pueden llegar hasta 15 ng/ml tras la ovulación.

Hormona luteinizante (HL)
La hormona luteinizante crece antes de que el ovario libere el óvulo. Los niveles basales son inferiores a 7 unidades internacionales por litro (IU/l) durante el tercer día del ciclo menstrual. El nivel hormonal aumenta hasta llegar o superar las 20 IU/l mientras el óvulo madura y es liberado por el ovario.

Hormona folículo estimulante (FSH)
La FSH se produce en los ovarios y estimula el proceso de maduración de los óvulos. Durante el segundo o tercer día, los niveles de FSH son inferiores a 9 mili unidades internacionales por mililitro (mIU/ml)
Si los niveles de FSH son elevados, puede que la mujer esté en premenopausia y si los niveles son superiores a 40 mIU/ml significa que la mujer está en menopausia. Los niveles de FSH indican la capacidad potencial que tiene una mujer de quedarse embarazada.

Relaxina
La hormona relaxina se produce durante el embarazo y aumenta la elasticidad de las articulaciones y los ligamentos para que la pelvis logre dilatarse y, de este modo, permita el nacimiento del bebé.

¿Para qué sirven las hormonas sexuales femeninas?

Estrógenos

  • Estimulan el crecimiento del tejido mamario
  • Mantiene la lubrificación y el flujo sanguíneo vaginal
  • Hacen que la pared interna del útero se espese durante el ciclo menstrual
  • Mantienen la elasticidad de la pared vaginal
  • Favorecen el crecimiento del cabello
  • Muchas otras funciones, como la de proteger los huesos

Progesterona
Prepara la pared interna del útero para la llegada del óvulo fecundado y ayuda a mantener el embarazo.

Testosterona
Aunque se conoce como una hormona masculina, la testosterona es muy importante para la salud sexual de las mujeres:

  • Cumple un papel importante en la producción de estrógenos femeninos
  • Ayuda a mantener la libido
  • Ayuda a mantener la densidad ósea y la masa muscular

¿De qué manera influyen la menopausia y la edad en las hormonas femeninas?

Estrógenos
Durante la perimenopausia, los niveles de estrógenos se alteran y se vuelven impredecibles. Al final, la producción de estrógenos desciende hasta un nivel muy bajo.

Progesterona
La producción de progesterona se interrumpe cuando no hay ovulación y tras el último ciclo menstrual.

Testosterona

  • Los niveles de testosterona alcanzan su nivel más alto cuando la mujer tiene 20 años y a partir de ese momento empiezan a disminuir lentamente. Mantienen un nivel medio hasta la llegada de la menopausia.
  • Los ovarios siguen produciendo testosterona, incluso cuando no hay producción de estrógenos.
  • La producción de testosterona por parte de las glándulas suprarrenales disminuye con la edad, pero sigue después de la menopausia.

Alteración de las hormonas femeninas durante el ciclo menstrual

Primera semana
Durante la primera semana del ciclo menstrual, el nivel de estrógenos empieza a aumentar de manera constante.
Después de los dolores menstruales, el aumento de estrógenos provoca un incremento de energía, mejora el humor y el optimismo de la mujer y estimula la actividad cerebral. Además, aumenta en las mujeres el deseo de conversar y de relacionarse, social y sentimentalmente, con los demás.
El aumento de estrógenos puede provocar una leve disminución del apetito, por lo que la mujer prefiere comer porciones más pequeñas y alimentos más saludables durante esta semana y también durante la semana sucesiva a la de la menstruación. Generalmente, a medida que aumentan los niveles de estrógenos, también aumentan las ganas de conocer el mundo, de divertirse, de irse de compras, y las mujeres prefieren estar fuera de casa y rodeadas de personas.

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Segunda semana
Los estrógenos siguen aumentando durante la segunda semana, lo que refuerza todos los efectos positivos de la primera semana.
Por lo tanto, es posible que durante esta semana la mujer se muestre más optimista y cordial, así como que se sienta con más confianza y una memoria más nítida.
El deseo sexual es más fuerte durante la fase fértil de la mujer, es decir entre el comienzo de la menstruación y la ovulación.
Un aumento de los niveles de esta hormona hace que la mujer se sienta más segura y que tenga más confianza en sí misma en relación al aspecto físico. Los estrógenos proyectan un halo de fascinación en la mujer, ya que provocan pequeñas alteraciones en los tejidos blandos del rostro que hacen que los rasgos sean más simétricos.
Los estrógenos incrementan la producción de endorfinas que camuflan el dolor en el cerebro, lo que no significa que las actividades dolorosas (como la obturación dental o estrenar zapatos) duelan menos en esta semana.
Existen muchas ventajas relacionadas con un nivel de estrógenos elevado, pero también existe un lado negativo que no se debe menospreciar: puede aumentar la ansiedad, lo que implica que la mujer se preocupa demasiado, tanto por cuestiones importantes como por nimiedades.
Otra de las hormonas principales que actúan en la segunda semana es la testosterona, cuyos niveles aumentan al final de esta semana.
Cuando esto ocurre, la mujer se vuelve más impulsiva, audaz y competitiva. Además, la testosterona aumenta la libido que llega al punto más alto, lo que hace que el orgasmo sea más intenso y más fácil de alcanzar.

Tercera semana
Entre el día 15 y el 22 en un ciclo que dura 28 días. La primera parte de la tercera semana se denomina fase premenstrual. Los síntomas no son tan intensos como los del síndrome premenstrual (SPM), si bien la mujer experimenta algunos cambios molestos, como por ejemplo irritabilidad, cansancio y depresión.
El síndrome premenstrual también se debe a una disminución repentina de los niveles de estrógenos.
Aunque la mayoría de mujeres sabe que los estrógenos disminuyen durante el ciclo menstrual (durante los días anteriores a la menstruación), en realidad existen dos tipos de estrógenos.
Afortunadamente, durante la segunda parte de la tercera semana los estrógenos vuelven a aumentar, interrumpiendo de esta manera los fastidiosos síntomas premenstruales y ayudando, a su vez, a mejorar el humor de la mujer.


Cuarta semana
Disminución de estrógenos y progesterona.
La disminución de los estrógenos durante esta semana antes de la menstruación provoca cambios de humor que hacen que la mujer se sienta triste. Además, las mujeres experimentan dolores musculares, insomnio, cefalea, cansancio y otros síntomas típicos del síndrome premenstrual, como la retención de líquidos, hinchazón de los senos, granos en la cara, malestar general, antojo de comer alimentos dulces (que hacen engordar).
No todas las mujeres sufren el síndrome premenstrual y los síntomas pueden ser más o menos fuertes en función del mes y debido a la alimentación, al estrés, a los medicamentos, al ejercicio físico o a la sensibilidad personal del cuerpo a las hormonas.

¿Qué hormonas necesita un hombre para que le crezca el pecho?

El pecho puede crecer gracias a los suplementos de estrógenos.
La terapia hormonal sustitutiva a base de estrógenos puede hacer que los senos se hinchen y se ablanden de forma similar al pecho de la mujer durante la fase premenstrual o al quedarse embarazada. Los suplementos a base de hierbas, como la serenoa repens o el ñame silvestre (que contiene fitoestrógenos), pueden proporcionar un resultado similar.
Sin embargo, en ambos casos el seno vuelve a su tamaño normal si la persona deja de tomar estrógenos o fitoestrógenos.

¿Qué alimentos funcionan como los estrógenos?

Algunos alimentos tienen un alto contenido de una hormona llamada fitoestrógeno, que es una forma menos fuerte de la hormona femenina.
Los fitoestrógenos que se encuentran en algunos alimentos tienen efectos similares a los de los estrógenos y pueden ayudar a prevenir el cáncer y la osteoporosis.
Estos alimentos constituyen una opción de tratamiento alternativo para los síntomas de la menopausia:

  • Alimentos con soja
  • Semillas y nueces
  • Cereales integrales
  • Alimentos vegetales, como frutas y verduras

Terapia hormonal
La terapia hormonal sustitutiva – fármacos que contienen hormonas femeninas para remplazar las que el cuerpo deja de producir a partir de la menopausia – es un tratamiento común para las mujeres que experimentan bochornos y otros síntomas de la menopausia. La terapia hormonal está pensada para proporcionar beneficios a largo plazo, prevenir enfermedades cardíacas y, llegado el caso, la demencia.

¿Cuáles son las ventajas de la terapia hormonal?

Los beneficios de la terapia hormonal se deben a la terapia hormonal sistémica o a los productos vaginales con una dosis baja de estrógenos.

Terapia hormonal sistémica. Los estrógenos sistémicos (se suministran en forma de píldoras, parches, gel, crema o espray) siguen siendo el tratamiento más eficaz para los fastidiosos bochornos y para la sudoración nocturna propios de la menopausia. Además, los estrógenos pueden mejorar los síntomas vaginales de la menopausia, como la sequedad vaginal, el prurito, el ardor y el dolor durante las relaciones sexuales.
Aunque la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA) aprueba los estrógenos para la prevención de la osteoporosis (enfermedad que provoca el adelgazamiento de los huesos), los médicos suelen recomendar unos fármacos denominados bifosfonatos para tratar esta afección.
Productos vaginales con una dosis baja de estrógenos (crema, pastillas o anillo). Puede ser un tratamiento eficaz para los síntomas vaginales y para algunos síntomas urinarios, pues reducen al mínimo la absorción en el cuerpo. Los productos vaginales con una dosis baja estrógenos no sirven para aliviar los bochornos, la sudoración nocturna y tampoco previenen la osteoporosis.
En la actualidad, no se suele recomendar la terapia hormonal sistémica a largo plazo para prevenir los síntomas de la menopausia.

¿Cuáles son los riesgos de la terapia hormonal?
Según el estudio científico más importante realizado hasta el momento, una pastilla que combina estrógeno y progestágeno (Perifem ®) aumenta el riesgo de padecer enfermedades graves, entre las que se encuentran:

    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.