Paro cardíaco

 

El paro cardíaco se produce cuando el corazón deja de bombear la sangre.

La persona corre el peligro de colapsar, dejar de respirar, no tener latido cardíaco y perder la consciencia. Con suerte, estos síntomas pueden ir precedidos por señales de alerta como cansancio, desmayos, vértigos, dolor de pecho, falta de aliento, palpitaciones o vómito.
Sin embargo, a menudo no hay ningún signo.

Se denomina paro cardíaco primario si el corazón deja de latir, pero los pulmones siguen funcionando.

 

Paro cardíaco repentino

El paro cardíaco se produce cuando el corazón deja de latir de repente. En caso de paro cardíaco, la sangre no llega al cerebro y a los demás órganos vitales. Si no se trata en pocos minutos, el paro cardíaco repentino ocasiona la muerte.

Causas del paro cardíaco repentino

  1. Cardiopatía: se detecta en las víctimas de muerte súbita cardíaca. En el 90% de los casos se observa un estrechamiento de las arterias coronarias. Un corazón fibroso o agrandado puede provocar arritmia ventricular.
  2. Paro cardíaco por medicamentos para el corazón: a veces provocan una arritmia ventricular letal.
  3. Hipercalemia o hipocalemia: un nivel excesivo o inadecuado de potasio en el cuerpo puede ser peligroso, lo que se produce principalmente en pacientes que padecen insuficiencia renal.
  4. Arritmia: puede producirse un cortocircuito entre las cámaras cardíacas superiores e inferiores. La taquicardia se verifica cuando la transmisión del impulso eléctrico disminuye o cuando el corazón deja de responder a las señales eléctricas. La arritmia puede provocar la muerte súbita cardíaca.
  5. Alteración de los vasos sanguíneos: incluyen las anomalías congénitas de los vasos sanguíneos. La liberación de adrenalina durante una actividad atlética intensa puede provocar la muerte del corazón.
  6. Hipertonía vagal: el nervio vago controla la actividad del corazón y puede provocar un colapso en la frecuencia y presión sanguínea.
  7. Operación quirúrgica: el paro cardíaco también puede suceder durante una operación debido a la anestesia o a problemas en la intubación endotraqueal.

 

Causas naturales del paro cardíaco

La causa más común y peligrosa es el ritmo cardíaco irregular, conocido como fibrilación ventricular (FV).
La fibrilación ventricular se produce cuando la actividad eléctrica es tan desordenada que el corazón empieza a fibrilar y deja de bombear la sangre. Existen varias causas de FV.

Entre las causas del paro cardíaco se incluyen algunas enfermedades cardíacas, como por ejemplo:

  1. Cardiopatía isquémica
  2. Infarto de miocardio
  3. Cardiomiopatía
  4. Cardiopatías congénitas
  5. Valvulopatía (por ejemplo, estenosis de la válvula aórtica)
  6. Miocarditis aguda (inflamación del músculo cardíaco)
  7. Arritmia, como el síndrome del QT largo.

La fibrilación ventricular también puede verificase cuando:

  1. Disminuye el oxígeno en el cuerpo, por ejemplo, cuando nos ahogamos
  2. Se consumen drogas, como cocaína o mefedrona
  3. Se pierden una gran cantidad de sangre

En ocasiones, se puede corregir la FV mediante una descarga eléctrica a través de la pared torácica con un aparato llamado desfibrilador.

 

Causas del paro cardíaco en niños

Las razones principales que provocan el paro cardíaco en edad pediátrica son:

  • Traumatismo
  • Sepsis (infección difundida)
  • En los recién nacidos, se produce sobre todo debido a la asfixia o la obstrucción de las vías aéreas
  • En general, el paro cardíaco en los jóvenes se debe a una arritmia; se puede producir de día o también al dormir
  • El paro cardíaco mientras se practica un deporte puede deberse principalmente a una fibrilación ventricular.

 

Factores de riesgo del paro cardíaco

El paro cardíaco repentino puede estar relacionado a la cardiopatía coronaria y los factores de riesgo suelen ser los mismos.
Entre éstos se encuentran:

  • Antecedentes familiares de cardiopatía coronaria
  • Tabaquismo
  • Presión sanguínea alta
  • Niveles altos de colesterol en la sangre
  • Obesidad
  • Diabetes
  • Sedentarismo
  • Bulimia (sobre todo en los jóvenes)
  • Abuso de bebidas alcohólicas (más de una copa al día)

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de paro cardíaco repentino son:

  • Episodio precedente o antecedentes familiares de paro cardíaco
  • Infarto de miocardio precedente
  • Historia personal o antecedentes familiares de otras enfermedades cardíacas, tales como arritmia, cardiopatía congénita, insuficiencia cardíaca y cardiomiopatía.
  • Edad: la incidencia del paro cardíaco repentino aumenta con la edad, sobre todo después de los 45 años en los hombres y 55 en las mujeres.
  • Sexo masculino: los hombres tienen dos o tres veces más predisposición al paro cardíaco repentino con respecto a las mujeres.
  • Consumo de drogas ilegales como cocaína o anfetaminas
  • Desequilibrios nutricionales, como por ejemplo niveles bajos de potasio o de magnesio

Los síntomas del paro cardíaco repentino son inmediatos y drásticos:

En ocasiones, otros signos y síntomas preceden al paro cardíaco repentino, como por ejemplo:

Sin embargo, el paro cardíaco repentino suele producirse sin preaviso.

 

Exámenes diagnósticos para detectar el paro cardíaco

El primer indicio del paro cardíaco repentino es la pérdida de consciencia, si bien suele diagnosticarse demasiado tarde. Los exámenes diagnósticos incluyen:

  • Electrocardiograma (ECG): es un examen sencillo que registra la actividad eléctrica de la superficie del cuerpo.
  • Ecocardiograma: utiliza las ondas sonoras para crear una imagen en movimiento. El ecocardiograma proporciona información sobre el tamaño, la forma y la funcionalidad de las cámaras y válvulas cardíacas. El ecocardiograma suele realizarse en situación de esfuerzo con el fin de verificar la disminución de la cantidad de sangre que corre.
  • Cateterismo cardíaco: se utiliza para comprobar la respuesta del corazón a algunos medicamentos y a los estímulos eléctricos. La electroestimulación sirve para encontrar el defecto en el sistema eléctrico.

 

¿Qué hacer? Tratamiento inmediato para el paro cardíaco

El paro cardíaco repentino es una urgencia médica y se requiere un tratamiento inmediato. Si la intervención es rápida, las probabilidades de supervivencia aumentan. Cuando el corazón se para, la sangre oxigenada no llega al cerebro y puede ocasionar daños cerebrales en pocos minutos.
Por consiguiente, la muerte se produce en 8-10 minutos.
Se pueden manifestar episodios frecuentes de dolor o molestia torácica, palpitaciones cardíacas y ritmo cardíaco irregular o acelerado. Se debe llamar a un médico enseguida para comprobar las posibles irregularidades que pueden influir en la salud del corazón.
paro cardiacoSi una persona colapsa, deja de respirar o no tiene pulsaciones hay que llamar a urgencias. Mientras esperamos a que llegue el servicio médico de urgencias, se deben proporcionar técnicas de soporte vital básico (SVB) o un masaje cardíaco.
Para evitar que la lengua baje a la garganta se debe poner el cuello extendido levantando el mentón con dos dedos.

Para realizar la reanimación cardiopulmonar (RCP) hay que presionar fuerte y rápido el tórax de la persona, liberando completamente el pecho tras cada compresión. Si se mantiene un ritmo de aproximadamente 2 compresiones por segundo hasta que llegue el servicio de urgencias, se puede evitar respirar en la boca de la persona.

En lugares como aeropuertos y centros comerciales hay desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) portátiles. La presencia de un desfibrilador portátil es ideal en situaciones de emergencia, pero solo para quienes son capaces de utilizarlo.

Para emplearlo, se aplica una descarga siguiendo las recomendaciones del aparato y, a continuación, se comienza o se vuelve a hacer la RCP mediante compresiones torácicas durante unos 2 minutos.
Después se utiliza el desfibrilador para controlar el ritmo cardíaco de la persona afectada. Si es necesario, el desfibrilador administra una descarga eléctrica al corazón. Se debe repetir este ciclo hasta que llegue el servicio médico de urgencia o hasta que la persona recupere la consciencia.

 

Pronóstico de asistolia

Una vez en urgencias, se intentan estabilizar las condiciones del paciente y se trata el posible ataque cardíaco, la insuficiencia cardíaca o los desequilibrios electrolíticos.

En muchos casos, se administran medicamentos para estabilizar el ritmo cardíaco. El pronóstico varía de un caso a otro. Algunos pacientes entran en coma, del que pueden despertar al cabo de unos días, semanas o un periodo indefinido. Otros recuperan las funciones solo de manera parcial. Tras estabilizar al paciente, puede que sea necesario realizar otras pruebas para identificar la causa de la enfermedad.

Es muy importante que las personas reconozcan los síntomas de asistolia para poder intervenir de inmediato. La muerte cerebral y la muerte permanente empiezan a verificarse 4-6 minutos después del paro cardíaco. Este trastorno puede resolverse con un tratamiento a los pocos minutos del episodio.

 

Paro cardíaco e infarto de miocardio

El paro cardíaco (o infarto de miocardio) es una interrupción del flujo sanguíneo debido a la oclusión de la arteria coronaria. El bloqueo puede ser completo o parcial y puede afectar a una o varias arterias coronarias. Este tipo de interrupción del flujo sanguíneo ocasiona la muerte de una parte del músculo cardíaco. Esta enfermedad suele manifestarse junto con síntomas graves como opresión torácica, dificultades para respirar, ansiedad, etc.
En general, la interrupción del flujo de sangre se debe a un coágulo en la arteria coronaria. El tratamiento para el paro cardíaco consiste en disolver este coágulo.

Diferencia entre paro cardíaco e infarto
El paro cardíaco es distinto del infarto. Una de las causas del paro cardíaco es la hipoxia y la grave carencia de oxígeno en el músculo cardíaco, que deja de funcionar. Por tanto, un ataque al corazón no siempre es precursor de un paro cardíaco.

¿Cómo detener un ataque al corazón por sí mismo?
No existe una manera efectiva para detener un infarto si la persona afectada se encuentra sola. Se requiere una intervención médica adecuada. La única manera es prevenir el infarto de miocardio antes de que ocurra llevando un estilo de vida saludable, una alimentación específica para la salud del corazón y siguiendo adecuadamente el tratamiento en caso de enfermedad cardiovascular.

Auto RCP (Reanimación cardiopulmonar)
Se aconseja toser violentamente cuando se produce un ataque cardíaco. Sin embargo, no siempre es posible toser, ya que el primer síntoma que se produce durante un paro cardíaco puede ser la pérdida de consciencia. Además, muchas personas que padecen dolor o molestia en el pecho debido al infarto no se encuentran en paro cardíaco y la RCP no es necesaria. De hecho, la tos RCP aumenta el trabajo del corazón.

 

Tratamiento para el paro cardíaco repentinoparo cardíaco

El paro cardíaco repentino puede tratarse y curarse, si bien los primeros auxilios deben ser inmediatos.
La tasa de supervivencia puede llegar al 90% si el tratamiento empieza en los primeros minutos después del paro cardíaco fulminante. La tasa disminuye un 10% aproximadamente con cada minuto que pasa. Las personas que sobreviven presentan buenas perspectivas a largo plazo.

Las personas que asisten al ataque cardíaco repentino de una persona tienen que llamar inmediatamente al 112 y aplicar las técnicas de soporte vital básico (SVB). La reanimación cardiopulmonar (RCP) puede salvarle la vida a la persona, ya que este procedimiento permite mantenr la sangre y el oxígeno en circulación en el cuerpo hasta que llegue la ayuda. Si se dispone de un desfibrilador externo semiautomático (DESA), la manera mejor para salvar la vida al paciente es utilizarlo.

Cuanto antes se efectúe la desfibrilación, mayores serán las probabilidades de supervivencia. La RCP junto con el desfibrilador salvan la vida del paciente. Cuando llega el equipo de urgencias se puede utilizar la desfibrilación para reanimar los movimientos del corazón.

 

¿Cuánto tiempo se puede resistir en caso de paro cardíaco?

La mortalidad aumenta de forma directamente proporcional al tiempo que pasa el corazón sin latir. Una intervención en los primeros minutos puede salvar a la persona, que muere al cabo de 9-10 minutos.

Prevención
Para prevenir el ataque cardíaco de debe dejar de fumar, reducir el peso corporal, bajar el nivel de colesterol y el de glucemia en la sangre.

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