Pericarditis aguda | síntomas y causas

La pericarditis es la inflamación del pericardio, es decir, una membrana resistente compuesta por dos capas que rodea el corazón.

El pericardio está formado por dos capas delgadas:

  1. Visceral (seroso) – produce líquido (suero) que permite que las dos capas del pericardio se deslicen la una cobre la otra. Además, produce y secreta el péptido natriurético atrial en la sangre.
  2. Parietal (fibroso) – forado sobre todo por fibras de colágeno.

El espacio entre las dos capas contiene un líquido (líquido pericárdico).

síntomas de la pericarditis

Entre la capa visceral y la parietal hay una cavidad virtual en la que se encuentra una pequeña cantidad de líquido (30-50 ml).
Este líquido permite se deslice en el pericardio al contraerse evitando así una reacción inflamatoria debido al roce.
En condiciones fisiológicas normales, este suero es transparente y no contiene:

  1. Proteínas
  2. Células

La parte externa del pericardio se adhiere al esternón, y se desarrolla:

  1. Hacia abajo, hasta el diafragma
  2. Hacia arriba, donde recubre la parte inicial de la arteria aorta y la arteria pulmonar.

Aunque el pericardio tiene varias funciones, las más importantes son:

  • Contener el corazón en la cavidad torácica a través de ligamentos que adhieren el corazón al esternón, a la columna vertebral y al diafragma
  • Impedir la distensión excesiva del corazón y, por lo tanto, la insuficiencia cardíaca. Por esta razón, hoy en día, los cirujano no extirpan completamente el pericardio.

La acumulación en exceso de líquido pericárdico se llama derrame pericárdico.

Hay dos causas principales en el desarrollo del derrame pericárdico. La primera es la inflamación del pericardio, conocida como pericarditis, la segunda es la acumulación de sangre en el pericardio.

A menudo el derrame pericárdico deriva de la inflamación del pericardio. Sin embargo, existen casos en los que no se da inflamación.

Hidropericardio
Se debe a una acumulación de una cantidad de líquido no inflamatorio (trasudado) superior a 100 ml en el pericardio.
Este líquido es transparente y no contiene células.
El hidropericardio se produce en caso de enfermedades sistémicas que provocan edema generalizado, como por ejemplo:

  1. Anasarca
  2. Insuficiencia cardíaca crónica
  3. Nefropatía
  4. Hipoproteínemia
  5. Mixedema

También puede formarse debido a la presión que ejercen las neoplasias y los teratomas.

Hemopericardio
La acumulación de sangre en el pericardio.
Las cusas pueden ser:

  1. Cardíacas (por ejemplo rotura del corazón y aneurisma de la aorta ascendente)
  2. Vasculares (lesiones de las arterias coronarias)
  3. Factores que favorecen el desarrollo de hemorragias (leucemia aguda y crónica y plaquetopenia)

hemopericardio

La pericarditis:

  • No es contagiosa
  • Puede aparecer junto con la miocarditis, o sea la inflamación del músculo cardíaco.

Esta enfermedad puede afectar a personas de todas las edades, niños, adultos y ancianos.

 

Clasificación de la pericarditis 

Existen cuatro tipos principales de pericarditis:

  1. Pericarditis aguda: los síntomas duran menos de seis semanas (normalmente los síntomas sanan dentro de una semana del comienzo del tratamiento).
  2. Pericarditis subaguda: empieza después de la fase aguda y dura entre seis semanas y seis meses.
  3. Pericarditis recurrente: cuando se dan episodios de pericarditis aguda de manera repetida
  4. Pericarditis crónica: es una complicación de la pericarditis, en la que los síntomas duran más de seis meses.
Tipo Duración
Aguda < 6 semanas
Subaguda  De 6 semanas a 6 meses
Crónica > 6 meses

Pericarditis aguda
Es el tipo de pericarditis más común.
Por lo general, su origen suele ser viral y los virus son los mismos que provocan la miocarditis:

  1. Coxsackievirus A y B
  2. Parvovirus
  3. Herpesvirus
  4. Virus de Ebstein-Barr (EBV)
  5. Virus de las paperas
  6. Virus varicela-zoster

Los últimos virus no son muy comunes, son más frecuentes en los pacientes VIH positivos que toman medicamentos antirretrovirales.
Estos medicamentos provocan síndrome metabólico con un aumento de:

  1. Triglicéridos
  2. Colesterol bueno HDL
  3. Glucemia (por lo tanto causa diabetes)

Por consiguiente se produce una aterosclerosis temprana.

Pericarditis crónica
La pericarditis crónica puede estar causada por:

  1. Tuberculosis
  2. Micosis

La pericarditis crónica suele derivarse del desarrollo de una pericarditis aguda.

Pericarditis recurrente
Este tipo de pericarditis es diferentes de los otros dos, pue es:

  1. Intermitente: en algunos momentos el paciente no padece la enfermedad tras haber suspendido el tratamiento
  2. Incesante: el paciente vuelve a sufrir de pericarditis apenas suspende el tratamiento

Otros tipos de pericarditis:

  • La pericarditis urémica es una complicación de la insuficiencia renal y puede aparecer también en los pacientes que hacen hemodiálisis
  • La pericarditis epistenocárdica es la inflamación del pericardio que aparece después de un infarto de miocardio.
  • La pericarditis fibrinosa es el depósito de capas de fibrinas y se da después de intervenciones quirúrgicas, de un infarto o está causada por enfermedades del tejido conectivo.pericardio-pericardite-360x261
  • La pericarditis exudativa con suero está caracterizada por un derrame que contiene mucho material purulento o albumina.
  • Pericarditis neoplásica está causada por un tumor en el pericardio o por metástasis.
  • Síndrome de Dressler es un tipo de pericarditis caracterizada por una respuesta del sistema inmunitario como consecuencia de una lesión del tejido cardíaco o del pericardio.
    Puede aparecer después de una intervención (en caso de incisión del pericardio: bypass, cirugía de las válvulas cardíacas y corrección de defectos congénitos), de un traumatismo o como consecuencia de un infarto.
    Los síntomas del síndrome de Dressler incluyen: el dolor en el pecho que se parece al dolor de un ataque de corazón y la fiebre.
    Gracias a las nuevas mejoras en el tratamiento del infarto, el síndrome de Dressler se ha hecho menos frecuente respecto a hace algún tiempo.

La pericarditis tras una cirugía suele responder bien al tratamiento con cortisona.
Sin embargo, esta enfermedad puede recidivar en las personas afectadas.

Pericarditis serosa
El exudado (líquido inflamatorio con una concentración alta de proteínas) seroso es común en los procesos inflamatorios no infecciosos, como:

  1. Enfermedades reumáticas
  2. Lupus eritematoso sistémico
  3. Esclerodermia
  4. Neoplasias
  5. Uremia

El exudado suele ser estéril, transparente y contiene linfocitos.
La pericarditis serosa el tipo menos grave de pericarditis, de hecho, si la inflamación no es muy grave, el paciente se recupera sin que queden consecuencias graves.
El líquido se reabsorbe y no se vuelve organizado, es decir, que no se produce fibrosis ni adherencias.
Si el paciente no se somete a un tratamiento o si no responde al tratamiento, este tipo de pericarditis puede avanzar hasta convertirse en un tipo de pericarditis serofibrinosa, fibrinosa e incluso purulenta.

Pericarditis fibrinosa y serofibrinosa
Se deriva del desarrollo de la pericarditis serosa.
Puede ser:

  1. Circunscrita (por ejemplo en caso de infarto del miocardio)
    Por lo general, suele desarrollarse 24 horas después del infarto.
  2. Generalizada cuando está asociada a un factor infeccioso o tóxico

Hoy en día, el síndrome de Dressler o pericarditis postinfarto tardía también se considera un trastorno inmunitario (antes se consideraba viral) y provoca pericarditis fibrinosa.

En la pericarditis serofibrinosa se acumula un líquido denso, amarillento y opaco (debido a la presencia de glóbulos blancos y rojos) que suelen contener fibrina.
La fibrina se puede degradar o puede volverse organizada.
Raramente, el paciente se recupera completamente sin que queden consecuencias, por lo general la fibrina se vuelve organizada.
Dependiendo de la causa, el tejido inflamatorio puede estar formado por:

  1. Linfocitos
  2. Macrófagos
  3. Monocitos
  4. Granulocitos
  5. Eosinófilos

En la pericarditis fibrinosa, la superficie del pericardio está seca y la fibrina se deposita en toda la superficie.
Puede llegar a tener unos cuantos milímetros de espesor.
Además, el signo más característico de la pericarditis fibrinosa es un fuerte ruido durante la auscultación, debido al roce del pericardio. Este ruido es aún más fuerte que el de la pericarditis serosa debido al roce de las dos capas del pericardio.
El paciente siente dolor en el pecho, tiene fiebre y signos de insuficiencia cardíaca.

pericarditis

Pericarditis purulenta
Hoy en día no es muy común en los países accidentales.
Está causada por la presencia de microorganismos en el espacio del pericardio, especialmente bacterias, hongos o protozoos.
Estos microorganismos pueden llegar al pericardio de varias maneras:

  1. Inflamación cercana, por ejemplo en caso de empiema (acumulación de pus) en la pleura o en caso de neumonía
  2. Circulación sanguínea
  3. Circulación linfática
  4. Penetración directa durante una cirugía de corazón

Las personas que se someten a un tratamiento inmunosupresor o con una condición de inmunodeficiencia están más predispuestas a la infección.
La cantidad del exudado puede ser de entre 80-90 cc a 400-500 cc, por lo tanto, puede provocar un bloqueo cardíaco (el exceso de líquido en el pericardio ejerce presión y no permite que el corazón funcione de manera adecuada).

Entre las complicaciones se encuentra la miocarditis purulenta, debido a que el líquido inflamatorio llega hasta la profundidad.
Raramente, el paciente consigue recuperarse completamente, el proceso inflamatorio suele provocar cicatrización.
Puede producirse:

  1. Cicatrización que une las dos capas del pericardio (concretio cordis)
  2. Formación de adherencias entre las dos capas del pericardio y entre las capas y los órganos cercanos: pleura, esófago, esternón, aorta (accretio cordis)

La masa esclerótica puede llegar a medir hasta 1 cm de grosor.

La pericarditis tuberculosa puede avanzar hasta volverse un tipo de pericarditis constrictiva con fibrocalcificaciones.

bacterias, pericarditis, infección

Pericarditis hemorrágica
El exudado se caracteriza por la presencia de eritrocitos, es decir, sangre con fibrina y pus.
Suele ser una consecuencia de los otros tipos de pericarditis mencionados anteriormente.
Puede estar causada por:

  1. Tumor maligno (del pericardio o metástasis), en este caso suele haber sangrado recurrente
  2. Infecciones bacterianas, sobre todo tuberculosis
  3. Cirugía cardíaca

Pericarditis gangrenosa (muy raramente)
Se caracteriza por la presencia de masas fibrohemáticas junto con gases producidos por los gérmenes de la putrefacción.
Por lo general, está causada por una lesión perforante, también pueden formarse abscesos y orificios que pueden llegar hasta el pulmón.

Pericarditis caseosa (muy raramente)
Pr lo general, suele estar causada por tuberculosis, raramente se debe a infecciones por hongos.
Este tipo de pericarditis puede volverse crónico constrictivo y con fibrocalcificaciones (puede limitar considerablemente la movilidad del paciente).

Las sinequias, adherencias y sínfisis pericárdicas, es decir, membranas delgadas de tejido conectivo que unen las dos capas del pericardio, están asociadas con el exudado.
Pueden ser múltiples o aisladas.
Las sínfisis pericárdicas son adherencias que unen la superficie del corazón al pericardio.
Las sinequias y las adherencias pueden no estar unidas entre sí, mientras que las sínfisis se unen fuertemente las unas a las otras por lo que es muy difícil despegarlas.

 

Causas de pericarditis

Las causas de pericarditis pueden ser:

  • Infecciones virales como: resfriado, meningitis viral, citomegalovirus, fiebre glandular, herpes labial o genital, gripe, hepatitis C, VIH/SIDA.
  • La pericarditis bacteriana o purulenta puede ser una complicación de una enfermedad infectiva como la neumonía, la bronquitis o la tuberculosis.
  • Artritis reumatoide, lupus y otras enfermedades autoinmunes.
  • Insuficiencia renal – los pacientes que padecen uremia e insuficiencia renal grave y que están en diálisis pueden padecer pericarditis por la presencia de uratos y la acumulación de calcio (raramente).
  • Hipotiroidismo.
  • Daños en el corazón causados por un infarto de miocardio.
  • Traumatismo torácico.
  • Intervención quirúrgica en el corazón (es una causa de pericarditis en los niños).
  • Tratamiento contra el tumor como la radioterapia.
  • Metástasis (de tumor de pulmón o de pecho, leucemia, etc.).
  • Insuficiencia cardíaca congestiva que puede causar derrame pleural o pericárdico.
  • Algunos medicamentos.

La pericarditis viral es la más común y suele desarrollarse durante el invierno.

Además, hay algunos casos en que la enfermedad se queda idiopática, es decir, que no se puede determinar la causa específica.

En el 80% de los casos de pericarditis, la causa es idiopática.

 

Síntomas de la pericarditis

La pericarditis aguda suele causar dolor muy fuerte en el pecho, en la parte posterior del esternón o en el lado izquierdo del tórax.

Como el dolor se expande, incluso al hombro izquierdo, la mayoría de las personas piensan que se trata un infarto de miocardio.

El dolor empeora al:

  • Toser
  • Respirar profundamente
  • Ingerir comida
  • Estar en posición tumbada

Algunos síntomas frecuentes que pueden indicar pericarditis son:

  1. Dolor punzante y agudo que se percibe detrás del esternón, suele localizarse en el lado izquierdo del pecho. El dolor no se queda localizado, sino que puede irradiarse al hombro izquierdo o derecho.
  2. Quedarse sentado disminuye los síntomas.
  3. Dificultades para respirar en posición tumbada.

Otros síntomas de la pericarditis son:

  1. Tos seca
  2. Palpitaciones
  3. Cansancio
  4. Hinchazón de la vena yugular en la parte delantera del cuello
  5. Fiebre leve
  6. Ritmo cardíaco acelerado
  7. Ansiedad sin una razón específica

En caso de pericarditis constrictiva, las personas pueden tener:

La pericarditis crónica también provoca:

  1. Presión baja, debido a que el corazón no consigue relajarse completamente, por lo tanto, el gasto cardíaco es reducido
  2. Hinchazón de piernas, pantorrillas y manos

El dolor en el pecho es muy fuerte, similar al de un infarto, pero aún más intenso debido a que el pericardio tiene muchas terminaciones nerviosas (nervios que transmiten las señales de dolor al cerebro).
Si el líquido que permite que las capas del pericardio se deslicen ente sí se transforma en fibrina, se produce fricción entre estas dos capas.
Por consiguiente, se siente un dolor muy fuerte.

El dolor disminuye cuando la persona se encuentra en posición sentada, sobre todo si se inclina hacia adelante.

 

Características del dolor en caso de pericarditis y en caso de isquemia

Pericarditis Isquemia
Zona Pecho (parte central),
Hombro izquierdo,
Hombro derecho.
Detrás del esternón,
Brazo izquierdo,
Mandíbula,
Cuello (raramente)
Tipo Agudo,
Muy fuerte
Constrictivo
Duración Horas/días Angina (20 minutos)
Infarto (30 min. – horas)
Postura Mejora al estar sentados
e inclinados hacia adelante
No cambia
Ejercicio/
Esfuerzo
No cambia Angina

 

Complicaciones de la pericarditis

El taponamiento cardíaco y la pericarditis constrictiva crónica son dos complicaciones graves de la pericarditis.

Taponamiento cardíaco
El taponamiento cardíaco ocurre cuando se acumula demasiado líquido en el pericardio (bolsa serosa alrededor del corazón).
El líquido en exceso ejerce una cierta presión sobre el corazón que impide que se llene de sangre.
Por consiguiente:

  1. El corazón bombea una cantidad de sangre menor
  2. La tensión arterial disminuye rápidamente

Sí no se trata, el taponamiento cardíaco puede ser mortal.
Se caracteriza por un derrame pericárdico de sangre y a veces también de suero.
El derrame puede ser:

  1. Seroso: causado por insuficiencia cardíaca
  2. Supurado (muy raramente): causada por microorganismos piógenos (que causan la producción de pus)
  3. Hemorrágico: se produce con frecuencia tas un traumatismo o en caso de neoplasia en estado avanzado. Esto puede provocar la muerte del paciente debido a que puede provocar un tamponamiento cardíaco que conlleva a la ruptura de los vasos sanguíneos del pericardio, una invasión de células cancerosas o la ruptura de los vasos sanguíneos que se forman en el tumor.

Pericarditis constrictiva 
La pericarditis crónica adhesiva o constrictiva es una enfermedad rara que se desarrolla con el tiempo; causa la formación de tejido fibroso en todo el pericardio. Esta membrana se vuelve rígida y no se mueve correctamente. Con el pasar del tiempo, el tejido fibroso comprime el corazón e impide su correcto funcionamiento.

La pericarditis constrictiva, o concretio cordis, se deriva del desarrollo de otros tipos de pericarditis, por ejemplo:

  1. Pericarditis tuberculosa
  2. Pericarditis recurrente

El pericardio se vuelve más grueso y forma un ” caparazón” fibroso alrededor del corazón.
Pueden formarse calcificaciones que pueden ser detectadas gracias a una radiografía.

Existen varias causas posibles, entre las cuales se encuentran:

  1. Traumatismos
  2. Cirugías
  3. Radiaciones
  4. Insuficiencia renal (la diálisis en los que padecen hiperuricemia favorece el desarrollo de ateroesclerosis, esto puede provocar la formación de calcificaciones que reducen el flujo sanguíneo en las coronarias)
  5. Tuberculosis

Esta capa rígida bloquea el corazón en fase de diástoles, impidiendo que el corazón se relaje y que los ventrículos se llenen de sangre.
En la pericarditis constrictiva, la presión venosa aumenta debido a que la vena cava inferior y la superior no consiguen llevar la sangre al corazón debido a la presión elevada provocada por este “caparazón”.

Los signos de un retorno venoso difícil son:

  1. Dilatación de las yugulares
  2. Hepatomegalia (hígado agrandado)
  3. Aparente insuficiencia cardíaca derecha
  4. Latidos cardíacos que no perciben desde el exterior del cuerpo, debido a la capa rígida que se forma alrededor del corazón
  5. Ascitis
  6. Aumento de la presión arterial
  7. Derrame pleural
  8. Pulso paradójico (descenso de la presión sistólica demás de 10 mmHg al inspirar aire)
  9. Edema o hinchazón en las extremidades del cuerpo (brazos y piernas) debido a que la insuficiencia cardíaca derecha reduce el retorno venoso y el gasto cardíaco

 

¿Cuáles son las complicaciones que pueden desarrollarse en caso de pericarditis no tratada?

El exceso de líquido que se acumula alrededor del corazón empieza a ejercer presión sobre este órgano. Sin tratamiento, esta presión fuerte puede impedir que las aurículas y los ventrículos del corazón se llenen completamente de sangre.

Este trastorno cardíaco se conoce como taponamiento.
La consecuencia inmediata de este mal funcionamiento es la mala circulación sanguínea y la falta de suministro de oxígeno.
Podría ser una situación peligrosa. Por lo tanto, se aconseja la intervención médica desde el principio y tratamiento.