Síntomas de la pericarditis

 

La pericarditis es una inflamación del pericardio, o sea del revestimiento exterior del corazón.
La pericarditis aguda suele causar dolor muy fuerte en el pecho, en la parte posterior del esternón o en el lado izquierdo del tórax.
Como el dolor se expande incluso al hombro izquierdo y al cuello, la mayoría de las personas piensan que se trata un infarto de miocardio.

El dolor empeora en el caso de tos, respiraciones profundas, ingestión de comida o en posición tumbada.


sintomi-della-pericardite-400x337El pericardio es una de las partes más importante del cuerpo para el funcionamiento del corazón. Es una membrana resistente compuesta por dos capas que rodea el corazón. El espacio entre las dos capas contiene un líquido (líquido pericárdico).
El corazón se encuentra dentro del pericardio y cuando late puede expandirse al interior de esta membrana gracias a la presencia de líquido.
Aunque el pericardio tiene diversas funciones, las más importantes son:

  • Contener el corazón en la cavidad torácica,
  • Impedir la distensión excesiva del corazón, que se puede dar por el aumento del rendimiento cardíaco

La acumulación en exceso de líquido pericárdico se llama derrame pericárdico. A menudo el derrame pericárdico deriva de la inflamación del pericardio. Sin embargo, existen casos en los que no se da inflamación.
La pericarditis no se contagia.
La pericarditis puede aparecer junto con la miocarditis, o sea la inflamación del músculo cardíaco.

Clasificación de la pericarditis 

Existen tres tipos principales de pericarditis:

  1. Pericarditis aguda: los síntomas duran menos de tres meses (normalmente los síntomas sanan dentro de una semana del comienzo del tratamiento).
  2. Pericarditis recurrente: cuando se dan episodios de pericarditis aguda de manera repetida
  3. Pericarditis crónica: es una complicación de la pericarditis, en la que los síntomas duran más de tres meses.

Otros tipos de pericarditis:

  • La pericarditis urémica es una complicación de la insuficiencia renal y puede aparecer también en los pacientes que hacen hemodiálisis
  • La pericarditis epistenocárdica es la inflamación del pericardio que aparece después de un infarto de miocardio.
  • La pericarditis fibrinosa es el depósito de capas de fibrinas y se da después de intervenciones quirúrgicas, de un infarto o está causada por enfermedades del tejido conectivo.pericardio-pericardite-360x261
  • La pericarditis exudativa con suero está caracterizada por un derrame que contiene mucho material purulento o albumina.
  • Pericarditis neoplásica está causada por un tumor en el pericardio o por metástasis.
  • Síndrome de Dressler es un tipo de pericarditis caracterizada por una respuesta del sistema inmunitario como consecuencia de una lesión del tejido cardíaco o del pericardio.

Puede aparecer después de una intervención, de un traumatismo o como consecuencia de un ataque de corazón.
Los síntomas del síndrome de Dressler incluyen: el dolor en el pecho que se parece al dolor de un ataque de corazón y la fiebre.
Gracias a las nuevas mejoras en el tratamiento del infarto, el síndrome de Dressler se ha hecho menos frecuente respecto a hace algún tiempo. Sin embargo, esta enfermedad puede recidivar en las personas afectadas. El síndrome de Dressler se llama también pericarditis de post-pericardiotomía o de post-infarto miocárdico

Causas de pericarditis

Hay dos causas principales en el desarrollo del derrame pericárdico. La primera es la inflamación del pericardio, conocida como pericarditis, la segunda es la acumulación de sangre en el pericardio.

Las causas de pericarditis pueden ser:

  • Infecciones virales como: resfriado, meningitis viral, citomegalovirus, fiebre glandular, herpes labial o genital, gripe, hepatitis C, VIH/SIDA
  • La pericarditis bacteriana o purulenta puede ser una complicación de una enfermedad infectiva como la neumonía, la bronquitis o la tuberculosis.
  • Artritis reumatoide, lupus y otras enfermedades autoinmunes
  • Insuficiencia renal
  • Hipotiroidismo
  • Daños en el corazón causados por un infarto de miocardio
  • Traumatismo torácico
  • Intervención quirúrgica en el corazón (es una causa de pericarditis en los niños)
  • Tratamiento contra el tumor como la radioterapia
  • Metástasis (de tumor de pulmón o de pecho, leucemia, etc.)
  • Insuficiencia cardíaca congestiva que puede causar derrame pleural o pericárdico
  • Algunos medicamentos

La inflamación no representa la única causa de derrame pericárdico. En algunos pacientes, se puede acumular sangre en la bolsa pericárdica o puede aparecer un bloqueo que impide al líquido fluir normalmente.
Incluso estos factores pueden contribuir al derrame pericárdico.
Además, hay algunos casos en que la enfermedad se queda idiopática, es decir, que no se puede determinar la causa específica.

Complicaciones de la pericarditis

El taponamiento cardíaco y la pericarditis constrictiva crónica son dos de las graves complicaciones de la pericarditis. El taponamiento cardíaco se verifica cuando se acumula demasiado líquido en el pericardio (bolsa serosa alrededor del corazón).
El líquido en exceso ejerce una cierta presión sobre el corazón e impide que se llene de sangre.
La consecuencia es que el corazón bombea una cantidad de sangre menor y que hay una rápida bajada de la tensión arterial.

Sí no se trata, el taponamiento cardíaco puede ser mortal.
La pericarditis crónica adhesiva o constrictiva es una enfermedad rara que se desarrolla con el tiempo; causa la formación de tejido fibroso en todo el pericardio. Esta membrana se vuelve rígida y no se mueve correctamente. Con el pasar del tiempo, el tejido fibroso comprime el corazón e impide su correcto funcionamiento.

 

 

¿Cuáles son las complicaciones que se pueden desarrollarse en caso de pericarditis no tratada?

El exceso de líquido que se acumula alrededor del corazón empieza a empujar contra el órgano. Sin tratamiento, esta tensión fuerte puede impedir que las cámaras cardíacas se llenen del todo de sangre.
Puede causar incluso el cierre parcial de una o más cámaras. Este trastorno cardíaco se conoce como taponamiento.

La consecuencia inmediata de este mal funcionamiento es la mala circulación sanguínea y la falta de suministro de oxígeno.
Podría ser una situación peligrosa para la persona afectada.
A causa de la tensión que la acumulación de líquido crea, las cámaras cardíacas no logran bombear la sangre.
Una o más cámaras cardíacas pueden colapsar parcialmente causando la consiguiente mala circulación de la sangre y el inadecuado suministro de sangre al cuerpo.
Por lo tanto, se aconseja la intervención médica desde el principio y tratamiento.

 

 

Diagnóstico de pericarditis

El médico tiene que conocer el cuadro clínico del paciente y los síntomas, luego efectúa el examen objetivo.
Algunos síntomas frecuentes que pueden indicar la presencia de derrame pericárdico son:

  1. Dolor muy fuerte agudo que se percibe detrás del esternón, suele localizarse en el lado izquierdo del pecho. El dolor no se queda localizado, sino que se expande al hombro izquierdo y al cuello.
  2. Acciones como toser, reír, estornudar, quedarse tumbado o comer pueden empeorar el dolor. Quedarse sentado disminuye los síntomas.
  3. Dificultades para respirar en posición tumbada e incluso durante la inhalación.

Los síntomas que se pueden experimentar junto con la pericarditis son: vértigos, fiebre leve, ritmo cardíaco acelerado y ansiedad sin una razón específica. En algunos casos aparecen también piernas hinchadas o la barriga hinchada, náuseas y tos seca.

La pericarditis crónica es una enfermedad recidivante, por lo tanto, es importante que el paciente explique al médico si se trata de una recidiva.

 

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Exámenes diagnósticos para la pericarditis

Ante todo, se efectúa el examen médico general.
El médico escucha el ritmo cardíaco del paciente con el estetoscopio. Si el corazón está rodeado por líquido se puede escuchar un sonido agudo anómalo.
Sí hay demasiado líquido alrededor del corazón, el sonido parece llegar de cierta distancia.
Después de este control el médico puede prescribir algunos exámenes.

  • Radiografía: la radiografía de tórax es el primer examen que ayuda a identificar este problema. Si el corazón está rodeado de líquido se detecta una estructura alargada.
  • Electrocardiograma: se utiliza para estudiar la actividad eléctrica del corazón. Los trazados del ECG que se producen por la presión sobre el corazón a causa de la acumulación de líquido ayudan a diagnosticar esta patología.
  • Ecocardiograma: es el examen diagnóstico más utilizado para detectar el derrame pericárdico. Gracias al ecocardiograma, el médico es capaz de estudiar en tiempo real las imágenes del corazón. Si el corazón está rodeado por líquido, presenta alteraciones en el espacio entre las dos capas del pericardio, la diminución de la funcionalidad y el colapso de las cámaras cardíacas.
  • Análisis de sangre: el médico puede prescribir exámenes de sangre para confirmar el diagnóstico y comprender las causas de la pericarditis. Por ejemplo, la presencia elevada de troponina puede indicar la existencia de pericarditis.
  • Otros exámenes diagnósticos: los exámenes instrumentales como la TAC (tomografía computarizada) y la RMN (resonancia magnética nuclear) pueden detectar la pericarditis, pero no se suelen utilizar para diagnosticar este problema.

 

 


Tratamiento para la pericarditis

El tratamiento para la pericarditis depende de:

  • Factores que han causado el derrame pericárdico,
  • Grado de acumulación del líquido,
  • La gravedad de la enfermedad (puede dañar la funcionalidad del corazón).

Teniendo en cuenta todos estos factores, los médicos eligen el mejor tratamiento para el paciente.
Sí no hay peligro inmediato de deterioro de la enfermedad, se pueden utilizar medicamentos para tratar la inflamación del pericardio.
Estos incluyen medicamentos antiinflamatorios no esteroideos como la idometacina o el ibuprofeno que se pueden tomar también durante el embarazo. Además, el médico puede prescribir esteroides, diuréticos, otros medicamentos para la insuficiencia cardíaca o antibióticos para combatir la infección.
La colchicina sirve para reducir la inflamación que ha causado la pericarditis.
Estos medicamentos se administran solo si la persona afectada arriesga la diminución de la funcionalidad cardíaca causada por el exceso de líquido.
Los médicos pueden elegir la intervención quirúrgica si estos medicamentos no se revelan eficaces, si la enfermedad ha causado o puede causar taponamiento.
En la fase aguda es importe descansar, por lo tanto hay que evitar el deporte.

 

 

Intervención quirúrgica para la pericarditis

Las intervenciones quirúrgicas incluyen:

Pericardiocentesis con ultrasonidos: se efectúa a menudo, es un procedimiento médico seguro y eficaz que se utiliza para quitar o drenar el líquido en exceso del pericardio.
Toracoscopia visual asistida: se efectúa bajo anestesia total y sirve para efectuar la evaluación visiva del pericardio. Este procedimiento drena e impide la acumulación de líquido en exceso.
Esclerosis pericárdica: en este procedimiento se inyecta una solución entre las capas del pericardio para cerrarlas. Se suele utilizar en el caso de derrame pericárdico causado por el cáncer.
Pericardiotomía: esta operación quirúrgica prevé la eliminación completa o parcial del pericardio, sin embargo, se efectúa solo en los casos muy graves de acumulación de líquido.

Después de la intervención hay que seguir una alimentación ligera con poca sal y poco azúcar para restablecerse más rápido.
Además, se aconseja dejar de fumar porque el tabaquismo causa muchos daños que pueden alargar el tiempo de recuperación.

El pronóstico de pericarditis

Si la pericarditis es leve, el tiempo de recuperación es de casi dos o tres meses, pero en los casos graves puede conducir a la muerte del paciente.
La pericarditis puede recidivar, en este caso se vuelve crónica.