Dolor de cadera

El dolor de cadera es un trastorno muy frecuente que puede tener origen en diferentes enfermedades.ad
La articulación de la cadera tiene la capacidad de soportar movimientos repetidos y desgaste.

Esta articulación se compone de una esfera insertada dentro de una cavidad y es la más grande del cuerpo.

El dolor de cadera no siempre afecta a esta parte del cuerpo, sino que puede experimentarse en la zona central del muslo y la ingle.

De la misma manera, el dolor de cadera puede resultar de un trastorno de la espalda, más bien que de la cadera.
La localización del dolor de cadera es un buen indicador del origen del problema.

 

Dolor de cadera lateral o externo

Tendinitis

La inflamación del tendón o de su cubierta se denomina tendinitis. La tendinitis de la banda iliotibial provoca dolor en la parte externa de la cadera.

Causa
El uso excesivo del tendón es la causa más frecuente de tendinitis de la banda iliotibial. Un trauma del tendón o un alargamiento forzado puede generar la tendinitis.

Factores de riesgo
Los factores que aumentan la probabilidad de tener tendinitis son: el desequilibrio muscular, sobrepeso, edad, deporte y anomalías en la alineación de la pierna.
En mi consulta llegan muchos ciclistas con este trastorno debido a una mala postura en la bicicleta.

Síntomas
Entre los síntomas se encuentran: dolor, especialmente durante las actividades, limitación del movimiento de las articulaciones e hinchazón local.

Diagnóstico
El médico realiza un examen físico para determinar la localización del dolor.
En la mayoría de los casos, el médico especialista basa el diagnóstico sobre el examen y el historial clínico.
Si los síntomas son graves, el médico puede recetar una radiografía y resonancia magnética.

Tratamiento
El tratamiento convencional consiste en evitar el movimiento responsable de la inflamación del tendón, para facilitar la recuperación espontánea del cuerpo. El tratamiento también incluye el uso de hielo después de la actividad, ejercicios de estiramiento suave del tendón, fortalecimiento muscular de la cadera y fármacos antinflamatorios (tales como neobrufen).
Algunos tratamientos instrumentales pueden ser de utilidad para el tratamiento de la tendinitis de la banda iliotibial, especialmente la terapia con láser.

Prevención
Para prevenir la tendinopatía se recomienda entrenarse aumentando gradualmente la duración e intensidad de la actividad.

 

Contusión de cadera

Una contusión de cadera es un trauma que provoca un hematoma en la parte superior y externa de la cadera, denominada cresta ilíaca.
Esta parte del cuerpo contiene una gran cantidad de músculos, entre ellos el glúteo y el tensor de la fascia lata.
Una contusión puede provocar fracturas o lesiones de tejidos blandos.
En algunos casos, los pacientes presentan un edema óseo, es decir, una parte del hueso se inflama provocando dolor intenso.

dolor de cadera

Causas
Las contusiones tienen origen en un golpe directo contra los huesos de la pelvis. Esto se produce con frecuencia en los futbolistas o jugadores de hockey, cuando otro jugador le golpea la cadera.
También puede producirse debido a una caída sobre el costado durante cualquier deporte.

Factores de riesgo
Las personas que practican deportes de contacto están predispuestas a desarrollar una contusión en la cadera. Los jugadores de fútbol y hockey están especialmente en riesgo.

Síntomas
Los síntomas son: dolor durante la actividad, hinchazón, hematomas, espasmos musculares y reducción de la amplitud de movimiento.
En caso de edema óseo y fracturas, el paciente no logra caminar correctamente, sino que cojea o necesita muletas.

Diagnóstico
El médico debe examinar los síntomas y el historial clínico del paciente. También puede recetar una ecografía para comprobar la presencia de lesiones en los músculos y tendones o una radiografía si sospecha que hay una fractura.

Tratamiento
Las contusiones de cadera leves se tratan con reposo, antinflamatorios no esteroideos (AINEs) y hielo.
Si el trauma es más grave, la fisioterapia, especialmente la Tecarterapia, es de utilidad para absorber el hematoma y reducir la inflamación.
El médico puede realizar infiltraciones de cortisona directamente en la cadera.
Las contusiones de cadera más graves requieren varias semanas para curarse.

Prevención
La contusión de cadera se produce debido a golpes directos en la zona afectada. Por lo tanto, la contusión de cadera no siempre se puede prevenir. Sin embargo, es importante utilizar equipos deportivos adecuados y una protección para reducir las posibilidades de lesión.

 

Bursitis trocantérea

La bursitis de cadera también se denomina bursitis trocantérea. Se produce cuando la bolsa llena de líquido que se encuentra entre los huesos de las articulaciones se inflama.
La bolsa de la cadera es bastante grande y puede irritarse fácilmente provocando dolor en el costado.
El dolor puede ser agudo y sordo y puede empeorar al permanecer acostados sobre el costado o sentados durante mucho tiempo.

bursitis trocanterea

Causas
Algunas de las causas más frecuentes de bursitis de cadera son:

  • Esfuerzo excesivo en la zona afectada tras correr, practicar ciclismo, subir escaleras o permanecer de pie durante mucho tiempo;
  • Una lesión en la cadera, provocada por una caída sobre el costado, golpe o accidente deportivo;
  • Escoliosis y otras enfermedades de la columna vertebral;
  • Piernas de diferentes longitudes;
  • Artritis reumatoide;
  • Cirugía de cadera;
  • Espolones óseos o depósitos de calcio en la cadera.

Síntomas
Los síntomas son:

  • Dolor de cadera y pelvis en la parte externa;
  • Dolor que se propaga de la cadera al muslo, sin afectar a la rodilla;
  • El dolor empeora por la noche o cuando el peso cae en los costados;
  • Los síntomas empeoran al permanecer de pie durante mucho tiempo, mantener la misma posición sentada por mucho tiempo, y tras practicar ciertas actividades como por ejemplo subir escaleras y ponerse en cuclillas.

Tratamiento
Por lo general, la bursitis se trata con reposo, hielo y fármacos para aliviar el dolor y reducir la hinchazón.
Otros tratamientos útiles son: los ultrasonidos, osteopatía, inyecciones de cortisona y, en raras ocasiones, la intervención quirúrgica.

Prevención
Hacer ejercicios de estiramiento antes de la actividad deportiva, reforzar los músculos y descansar cuando se realizan actividades repetitivas ayuda a prevenir la bursitis.

 

Infección de prótesis de cadera

El reemplazo de cadera, así como cada intervención quirúrgica, conlleva algunos riesgos. Un pequeño porcentaje de pacientes puede desarrollar una infección después de la operación.
La cadera puede sufrir una infección a nivel de la herida o alrededor de la prótesis.
La infección puede desarrollarse durante la hospitalización o después del alta, incluso después de meses o años.
Las infecciones tienen origen en las bacterias. Aunque las bacterias abundan en el tracto gastrointestinal y en nuestra piel, están controlados por el sistema inmunológico. Por ejemplo, si las bacterias se propagan en la sangre, el sistema inmunológico reacciona matando las bacterias invasoras.
Sin embargo, debido a que las prótesis articulares están hechas de metal y plástico, es difícil que el sistema inmunológico pueda combatir estas bacterias.
A pesar de los antibióticos y tratamientos preventivos, los pacientes con prótesis articulares infectadas requieren a menudo una intervención quirúrgica para tratar la infección.

Causas
Las formas en que las bacterias entran al cuerpo son: heridas, operaciones dentales (tales como una extracción dental) y heridas debidas a otras intervenciones quirúrgicas.
Algunas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar una infección después de un procedimiento de reemplazo de una articulación.
Los factores que aumentan el riesgo de contraer una infección son:

  • Deficiencia inmunológica (por ejemplo, VIH, linfoma)
  • Diabetes mellitus
  • Trastornos vasculares periféricos (mala circulación en las manos y pies)
  • Tratamientos inmunosupresores (tales como la quimioterapia o tratamientos con cortisona)
  • Obesidad

Síntomas

  • Aumento del dolor o rigidez en una articulación previamente sana
  • Hinchazón
  • Calor y enrojecimiento alrededor de la herida
  • Drenaje de heridas
  • Fiebre, escalofríos y sudores nocturnos
  • Cansancio

Tratamiento
Tratamiento no quirúrgico
En algunos casos, la infección solo afecta a la piel o tejidos blandos alrededor de la articulación, sin propagarse en profundidad. En este caso se habla de “infecciones superficiales”.
El médico puede recetar antibióticos por vía oral o intravenosa.
Si la infección se trata a tiempo, este tipo de tratamiento tiene una buena probabilidad de éxito para las infecciones superficiales.

Tratamiento quirúrgico
Las infecciones que penetran en la articulación artificial casi siempre requieren un tratamiento quirúrgico.
Las infecciones profundas que se tratan a tiempo (a los pocos días de su aparición) a veces se pueden tratar con un lavado quirúrgico de la articulación.
Durante este procedimiento denominado desbridamiento, el cirujano elimina todo el tejido blando infectado.

La prótesis se limpia a fondo y se reemplazan los revestimientos plásticos.
Tras el procedimiento, el médico receta un tratamiento antibiótico durante unas 6 semanas.
Por lo general, cuanto más la infección es persistente, más difícil es realizar un tratamiento sin extraer la prótesis.
La primera fase de este tratamiento incluye:

  • Eliminación de la prótesis
  • Lavado de los tejidos articulares y blandos
  • Colocación de un espaciador con antibiótico
  • Antibióticos.

 

Dolor profundo en la cadera

Luxación de la cadera

Una luxación de cadera se produce cuando la cabeza del fémur se mueve de su posición anatómica dentro de la cavidad de la pelvis (acetábulo).
Estas dos partes forman la articulación de la cadera.

Causas
La luxación de cadera es relativamente poco frecuente y va acompañada de lesiones graves, como por ejemplo fracturas pélvicas.

fractura y luxacion de la cadera

Una cadera normal es estable y fuerte.
Una luxación de cadera se produce únicamente tras un golpe violento, como por ejemplo una caída grave, especialmente desde arriba o en caso de accidentes de vehículo de motor.

Factores de riesgo

  • Intervención quirúrgica precedente de reemplazo de cadera,
  • Forma anormal de huesos.
  • Abuso de alcohol,
  • Control muscular deficiente o debilidad.

Síntomas
Entre los síntomas, se encuentran dolor en el costado, especialmente al mover la pierna, dolor y entumecimiento a lo largo de la zona inervada por el nervio ciático (parte posterior del muslo) si los tejidos ejercen presión sobre este nervio.
El miembro inferior del lado afectado parece más corto que el otro.
La cadera aparece deformada.

Diagnóstico
El médico analiza los síntomas, la forma en que se produjo el accidente y el miembro inferior.
Las pruebas instrumentales más adecuadas son la radiografía y la tomografía computarizada.

Tratamiento
Lo primero que hay que hacer es reducir la luxación, es decir, el cirujano ortopédico debe manipular la cadera para recolocarla en su posición anatómica.
Se le puede dar al paciente algún medicamento para relajarse.
Si la reducción de la luxación no funciona, puede que el paciente necesite una intervención quirúrgica. Se requiere una reducción abierta (mediante una intervención quirúrgica) en caso de fractura del muslo o de los huesos pélvicos.

Prevención
Existen algunas directrices para prevenir la luxación de cadera.
La mayoría de las luxaciones tienen origen en lesiones deportivas o accidentes de tráfico.
Al fin de reducir los riesgos, se recomienda utilizar las siguientes precauciones: llevar el cinturón de seguridad en el coche, respetar los límites de velocidad y las normas de tráfico, no beber alcohol y usar un equipo de seguridad apropiado para el deporte practicado.

 

Fractura de la cadera

La fractura de la parte superior del fémur es la ruptura del hueso del muslo que se encuentra justo debajo de la articulación de la cadera.
La articulación de la cadera consta de la cabeza femoral y el acetábulo de la pelvis.
Las fracturas de la cadera suelen producirse en el cuello del fémur 1-2 centímetros bajo la cabeza.

Causas
Los factores que contribuyen a la fractura de cadera son:

  • Caídas (la causa más común),
  • Osteoporosis,
  • Accidentes de tráfico,
  • Traumas graves,
  • Fracturas por estrés en los atletas (en raras ocasiones),
  • Enfermedades tales como osteomalacia ósea (en raras ocasiones)
  • Tumores óseos (en raras ocasiones).

fractura del femur

Factores de riesgo
Los factores de riesgo de una fractura de cadera son:

  • Fractura anterior de la cadera en personas mayores de 65 años,
  • Sexo femenino (especialmente después de la menopausia),
  • Herencia,
  • Mala alimentación,
  • Carencia de calcio y vitamina D,
  • Excesiva delgadez,
  • Falta de actividad física,
  • Debilidad muscular,
  • Falta de equilibrio y coordinación,
  • Tabaquismo,
  • Abuso de alcohol,
  • Enfermedades crónicas,
  • Enfermedad de Parkinson,
  • Ictus,
  • Deficiencia mental,
  • Como en el caso de la enfermedad de Alzheimer,
  • Problemas de visión,
  • Medicamentos que provocan mareos, etc.

Síntomas
Entre los síntomas se encuentran dolor en la cadera, dificultad o incapacidad para ponerse de pie, caminar o mover la cadera.
La pierna tiene una apariencia anormal (parece más corta y rotada hacia afuera).

Diagnóstico
El médico necesita conocer los síntomas y la forma en que se produjo el accidente antes de realizar un examen físico. La prueba instrumental más adecuada es la radiografía, aunque en los casos más complicados el médico puede recetar una resonancia magnética.

Tratamiento
El objetivo del tratamiento es volver a caminar los antes posible, a medida que el hueso afectado se recupera.
Para los pacientes mayores, permanecer en la cama durante muchos días puede provocar complicaciones graves.
Con frecuencia, el tratamiento consiste en una intervención quirúrgica para realinear y soldar los fragmentos de hueso.
Desde cuando se realiza la cirugía de fractura de cadera, la tasa de mortalidad vinculada a esta lesión se ha reducido considerablemente.

 

Displasia congénita de cadera

displasia congenita

Displasia congénita de cadera, antes y después de la intervención quirúrgica de prótesis

La displasia congénita de cadera es un trastorno del desarrollo de la articulación de la cadera. Suele presentarse desde el nacimiento y es más común en las chicas.
Si la displasia congénita de cadera se diagnostica y se trata a tiempo en los recién nacidos, el resultado suele ser excelente.
Al contrario, si se retrasa el tratamiento, este es más complejo y tiene menos posibilidades de éxito.

¿Cuál es el origen de la displasia congénita de cadera?
Las causas concretas son difíciles de identificar, aunque se cree que existen varios factores que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad.
La displasia de cadera se produce en el 0,4% de los nacimientos y es más común en los recién nacidos de sexo femenino.
Algunos de los factores de riesgo son:

  • Niños con antecedentes familiares de displasia de cadera,
  • Parto en posición podálica,
  • Bebés nacidos con otros trastornos musculo-esqueléticos,
  • Excesiva laxitud de los ligamentos.

Síntomas
Los primeros signos clínicos de displasia congénita de cadera se identifican durante el examen del recién nacido.
La prueba clásica es la maniobra de Ortolani, que consiste en la abducción (movimiento hacia afuera) y rotación externa de la cadera.
Si durante esta prueba se percibe un chasquido, es probable que el bebé sufra de displasia congénita de cadera. Sin embargo, para obtener un diagnóstico preciso, se requiere realizar una ecografía.

¿Cuál es el tratamiento para la displasia congénita de cadera?
El tratamiento depende de la edad del niño.
El objetivo es reposicionar correctamente la articulación de la cadera.
Tras una reducción adecuada, el médico mantiene la cadera en esa posición para permitir que el cuerpo se adapte a la nueva posición.
Es importante intervenir lo antes posible, ya que con el tiempo el cuerpo tiene más dificultad en adaptarse al reposicionamiento de la cadera.

 

Dolor de cadera en la parte posterior

El dolor de cadera en la parte posterior suele tener origen en el síndrome del piriforme.
El síndrome del piriforme es una causa muy común de dolor de cadera en la parte posterior.
El dolor suele experimentarse en el glúteo.
Los síntomas empeoran al sentarse, correr y girarse en la cama.
La prueba para averiguar si el origen del dolor es el piriforme consiste en la rotación activa de cadera o rotación interna pasiva.
El dolor puede propagarse hacia abajo y la parte posterior del muslo.
En algunos casos, el músculo piriforme se inflama y presiona sobre el nervio ciático provocando síntomas similares a una hernia de disco.

dolor de cadera

El músculo duele al tacto y con el estiramiento (flexión de la cadera y rotación interna).
El tratamiento más adecuado consiste en un masaje profundo del tejido de la zona afectada, estiramiento del músculo piriforme, refuerzo de los rotadores y abductores de la cadera.
El tiempo de curación puede prolongarse, especialmente si se tarda en realizar el tratamiento adecuado. La recuperación puede requerir algunas semanas o incluso meses.

Las fracturas de cadera y pelvis suelen producirse debido a caídas u osteoporosis grave. Afectan con frecuencia a los corredores.

Si el dolor es profundo especialmente al correr o saltar, y empeora con el tiempo, puede que se trate de una fractura por estrés. El entumecimiento del hueso es una buena indicación.
La radiografía no evidencia una fractura por estrés durante las primeras 3-4 semanas, por lo que la resonancia magnética es de utilidad para visualizar la lesión ósea.
La mayoría de las fracturas por estrés pueden tratarse simplemente con el reposo, aunque los casos más graves requieren el uso de muletas o una intervención quirúrgica.
La fractura por estrés suele producirse debido a un error de entrenamiento (correr demasiado o demasiado rápido).
Una buena regla es la de no aumentar la duración, frecuencia o intensidad del entrenamiento de más del 10% por semana. Las mujeres en menopausia tienen un riesgo mayor de desarrollar fracturas por estrés.

La fibromialgia es un síndrome de fatiga crónica asociada con dolor muscular extendido y rigidez que pueden provocar fastidio en todo el cuerpo.
Entre los puntos dolorosos (puntos sensibles) se encuentran algunas zonas de la parte posterior de la cadera y detrás de la parte superior de la pelvis.
Otros síntomas son: alteraciones del sueño, calambres musculares, espasmos, entumecimiento de muchos grupos musculares en todo el cuerpo y debilidad.

La ciatalgia o inflamación del nervio ciático también puede manifestarse con dolor de cadera y hormigueo a lo largo del miembro inferior hasta el pie.
Existen varias razones que provocan la inflamación del nervio ciático, entre ellas:

    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.