Síndrome de pinzamiento del hombro

El síndrome de pinzamiento del hombro (o impingement subacromial) es un síndrome doloroso que consiste en la compresión del tendón del músculo supraespinoso durante el movimiento de elevación del brazo y durante la fase de retorno a la posición de reposo.

 

El impingement afecta a deportistas, amas de casa o a los trabajadores que trabajan con el brazo elevado por encima del hombro: jugadores de voleibol, lanzadores, nadadores y pintores, etc.

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Anatomía del hombro con los huesos y los músculos del brazo resaltados: bíceps y tríceps
© hakan Corbaci – Fotolia.com.

En el pasado se hablaba de periartritis para indicar este problema del hombro, pero incluía también otros problemas como la bursitis, etc.

El pinzamiento de los tendones no se debe únicamente a la proximidad entre el húmero y el acromion, sino a otras causas que reducen el espacio subacromial: la inflamación de los tendones, una tenosinovitis, la inestabilidad del hombro, la bursitis y la formación de osteofitos.

En caso de tendinitis, se puede observar un engrosamiento del tendón debido a la sobrecarga funcional, como resultado se produce el derrame de líquido inflamatorio.

La inestabilidad del hombro es causada por:

  • pérdida de fuerza del manguito de los rotadores que no logran mantener unida la cabeza del húmero a la glena escapular;
  • laxitud de los ligamentos del hombro;

En esta condición, durante la elevación del brazo, la epífisis del hueso del brazo se mueve hacia el acromión.

 

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La cabeza del húmero ha subido después de la ruptura del supraespinoso y la degeneración adiposa.

La bursitis subacromial es la inflamación de la bolsa sinovial comprendida entre acromion y cabeza humeral, el engrosamiento de esta estructura produce una presión anormal en los tendones del manguito de los rotadores.

Los osteofitos son depósitos de calcio en el hueso que pueden sobresalir en la articulación e interferir en la dinámica del movimiento.

Hay subdivisiones en 3 o 4 fases de gravedad del impingement de acuerdo con la progresión de la enfermedad.

  • En la primera fase se observa solamente una inflamación aguda de la bolsa sinovial o de los tendones del manguito de los rotadores, con limitación en los movimientos
  • En la segunda fase se da la degeneración del tendón con posible lesión parcial acompañada por derrame de líquido inflamatorio o hematoma. En esta situación, se experimenta un dolor muy fuerte y la funcionalidad del hombro se reduce.
  • En la última fase de la periartritis, aparece la ruptura completa del manguito de los rotadores, el más afectado es siempre el supraespinoso, con derrame y dolor insoportable incluso en reposo.

La ruptura del tendón de un músculo del manguito provoca un proceso de retracción y alejamiento de los muñones, así como atrofia y degeneración del músculo.

 

 

 

 

 

 

¿Cuáles son las causas del síndrome de impingement?

A menudo, los sujetos afectados por el síndrome de pinzamiento tienen un acromion ganchoso o curvado hacia abajo, en esta situación se reduce el espacio subacromial en que fluye el tendón del supraespinoso.

La tendinopatía del hombro ocurre:

  • por razones traumáticas;
  • a causa de la artrosis;
  • en los lanzadores, es decir, los deportistas que lanzan con el brazo por encima de la articulación glenohumeral.

 

Otra causa es el trabajo, de hecho, cualquier trabajo repetitivo en que se eleva el brazo más de 85 ° / 90 ° con respecto al cuerpo puede causar una tenosinovitis, por ejemplo el de pintor.

La tenosinovitis es la inflamación del tendón y de la membrana o vaina sinovial en que fluye, de hecho toda la mayoría de los tendones fluye en un canal lubricado que reduce la fricción y previene inflamaciones y degeneraciones.

 

 

 

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de pinzamiento?

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Test de bursitis y de pinzamiento o síndrome subacromial del hombro

Dependiendo de la causa de la periartritis, el dolor y la limitación funcional pueden asumir diferentes características.

En la fase aguda, el hombro es dolorido en todos los movimientos, la movilización pasiva reduce la intensidad de la molestia, pero no la elimina.

 

 

 

¿Por qué siento dolor a lo largo del brazo?

Es normal que el dolor desde el hombro se extienda a lo largo del brazo, significa que el problema irrita los nervios o el tejido conectivo que atraviesan el brazo.

Si el impingement es secundario a una bursitis subacromial, los síntomas se producen sobre todo después de un período de descanso.

Después de un tiempo de inmovilidad superior a los 15 minutos, la bolsa se engruesa porque no tiene la posibilidad de difundir el exceso de líquido sinovial en la articulación, mientras que durante el movimiento logra vaciarse y luego deja de presionar sobre las estructuras circundantes.

Hay pacientes ancianos con rotura completa del supraespinoso y bursitis, que después de haber “calentado” el hombro con algunos movimientos, no sienten ningún dolor.

 

Si el impingement es la consecuencia de una tendinitis crónica, el dolor se presenta en los movimientos de elevación de la extremidad superior por encima del nivel del hombro y con las rotaciones internas y externas.

En los casos más graves, el paciente siente dolor incluso sin movimiento.

Algunos pacientes no saben cómo dormir, se dan la vuelta en la cama durante toda la noche buscando una posición que alivie los síntomas, porque en algunos casos, los dos hombros son dolorosos, durante el día se sienten cansados y nerviosos.

La limitación de los movimientos puede ser en los últimos grados del rango articular o en el comienzo del movimiento; es fácil encontrar pacientes que sufren mucho en la elevación del brazo hasta la altura del hombro, pero desde ese punto logran llegar al punto más alto de elevación del brazo sin sentir molestia.

En presencia de una rigidez importante, la no utilización del hombro causa atrofia músculo-tendinosa y adherencias que empeoran el cuadro clínico.

 

 

 

¿Cómo realizar el diagnóstico?

Para realizar el diagnóstico de síndrome de impingement es necesario un examen clínico por el médico que realiza algunas pruebas: Neer, Yocum, Jobe etc..

A continuación, comprueba la anamnesis y evalúa la fuerza y la articularidad del hombro del paciente.

El médico especialista: ortopedista o fisiatra, decide si prescribir una resonancia magnética o una ecografía al paciente, con el fin de evaluar el estado de los tendones y de la bolsa sinovial.

Generalmente, los deportistas jóvenes con dolor de hombro sufren de tendinitis o inestabilidad debida a una luxación, mientras que los ancianos tienen un cuadro de ruptura completa de al menos uno de los tendones del manguito de los rotadores causado por una caída o por un movimiento repentino realizado para agarrar un objeto que está cayendo.

Cuando se realiza una ecografía en un hombro doloroso, se puede encontrar una inflamación mínima o una tendinitis, si se compara poco después este hombro con el sano, puede resultar que en este último haya una inflamación en múltiples áreas, una degeneración de las estructuras tendinosas y una calcificación.

De este modo, resulta que el hombro sano es peor que el enfermo, esto ocurre porque no hay siempre una clara correlación entre dolor e inflamación.

En la práctica podríamos tener al menos 10 tendones degenerados con derrame sin experimentar ningún síntoma.

Las pruebas diagnósticas son necesarias para descartar las enfermedades más graves como las ocológicas, pero no puede ser la única manera de realizar el diagnóstico.

 

¿Qué hacer? ¿Cuál es el tratamiento mas apropiado?


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Tecarterapia en el hombro

En el tratamiento del hombro doloroso con bursitis o o tendinitis aguda se empieza con la fisioterapia para disminuir la intensidad del dolor: TecarTerapia®, láser de CO2 o ultrasonido.

Tan pronto como el paciente sea capaz de realizar algunos ejercicios en el gimnasio, se empieza el trabajo de fortalecimiento muscular, fortaleciendo los músculos extrarotadores (manguito de los rotadores) y retropulsores (romboides, redondo mayor y dorsal ancho) para corregir los desequilibrios entre la musculatura anterior y posterior del hombro.

 

Los tratamientos manuales son útiles para:

  • alinear correctamente la articulación;
  • para disolver las contracturas que influyen en la dinámica del hombro;
  • eliminar las adherencias del tejido conectivo.

La manipulación miofascial es un tratamiento manual muy eficaz en el tratamiento de la periartritis de hombro.

En el caso de inflamación crónica resistente a los tratamientos conservadores, después de algunos meses, el especialista puede recomendar tres infiltraciones locales de cortisona.

Los jóvenes y los adultos con la lesión completa de un tendón pueden optar por la cirugía de reconstrucción, mientras que a los ancianos rara vez se recomienda la operación porque hay otros músculos que tienen la misma acción que el roto. Estos individuos logran llevar a cabo todas las actividades de la vida diaria.

Una posible calcificación no se elimina con la fisioterapia, ni siquiera con las ondas de choque, sólo el cirujano puede disolverla o romperla.

El objetivo de la fisioterapia es reducir el dolor, también en presencia de calcificaciones, además sirve para recuperar el movimiento allí donde es limitado.

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