Rinitis crónica

La rinitis crónica es una inflamación de la nariz: los síntomas más comunes son los estornudos, la nariz tapada o congestión nasal, el picor y el goteo por ambas fosas nasales.
A veces el paciente padece prurito en la garganta, no huele bien, tiene dolor de cabeza y, además, tiene los ojos enrojecidos, a menudo pruriginosos, y con lagrimeo excesivo.
La causa más común de la rinitis es el resfriado común, pero también la forma alérgica o la fiebre del heno es bastante frecuente.
La rinitis alérgica no es contagiosa.


En la rinitis persistente, los síntomas se producen durante un largo período de tiempo.
Una definición más técnica de la rinitis persistente se basa en el tiempo de duración de los síntomas, que tienen que manifestarse casi todos los días del año durante una hora o más.Sin embargo, existen una mayor variabilidad de casos: en muchos casos, los síntomas están presentes durante algunas horas del día, casi todos los días, pero en otros pacientes, los síntomas no tienen una evolución regular.

 

¿Cuáles son los factores de riesgo para la rinitis no alérgica? nariz, rinitis, anatomía, boca, garganta

Un factor de riesgo aumenta la probabilidad de desarrollar una enfermedad: por ejemplo, la obesidad aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar diabetes mellitus de tipo 2, por lo tanto, es un factor de riesgo para esta patología.

Los factores de riesgo para la rinitis no alérgica son:

  • Las sustancias irritantes – las personas que respiran el humo del tabaco, gases de escape y otros irritantes tienen mayores probabilidades de desarrollar rinitis no alérgica, especialmente las personas que trabajan con combustible para la aviación o solventes en las industrias químicas
  • El abuso o el uso prolongado de descongestionantes nasales en espray o en gotas – las personas que usan descongestionantes nasales sin receta en espray o en gotas durante varios días tienen un riesgo mayor de desarrollar una congestión nasal severa
  • Género – las mujeres son más propensas a tener la congestión nasal durante el ciclo menstrual y el embarazo
  • Otros trastornos – los pacientes que sufren de lupus, fibrosis quística, asma u de otros trastornos endocrinos tienen mayores probabilidades de desarrollar la rinitis no alérgica

 

¿Cuáles son las causas de la rinitis no alérgica?

Rinitis viral – la pared interna de la cavidad nasal o de la garganta se inflama cuando un virus infecta estas células: la inflamación activa la producción de moco, el paciente estornuda a menudo y tiene goteo por la nariz.

Rinitis vasomotora – los vasos sanguíneos dentro de la nariz se cierran y se dilatan para controlar la producción y el flujo de moco. A veces, los vasos sanguíneos son hipersensibles, es decir, se dilatan excesivamente cuando se exponen a ciertos factores ambientales; esto causa congestión nasal y un exceso de moco. Entre los factores ambiental desencadenantes se pueden mencionar: el humo del cigarrillo, los vapores de barnices, los perfumes, las sustancias irritantes en general, los cambios de humedad, una bajada de la temperatura, el consumo de alcohol o de comida picante y el estrés.

Rinitis atrófica – si se forman grietas en el tejido que reviste los cornetes nasales, o sea, las tres estructuras óseas en el interior de la cavidad nasal.

Rinitis hipertrófica (u obstructiva crónica) – se caracteriza por un espesamiento de la mucosa, de la submucosa, del periostio y de los huesos de la nariz. La alteración más grave es la hipertrofia de cornetes, especialmente de los inferiores.
El cuadro clínico es peor si la estenosis (reducción del tamaño de los canales en los que pasa el aire) es bilateral, mientras que si es unilateral el aire puede pasar lo mismo.
rinitis-alérgica

Rinitis medicamentosa – está causada por el uso excesivo de descongestionantes nasales; en otros casos puede estar causada por el abuso de cocaína. Los medicamentos descongestionantes nasales reducen la inflamación y la hinchazón de la mucosa nasal, pero, si el paciente usa estos medicamentos durante más de cinco o siete días de forma continua, la pared interna de la nariz puede volver a inflamarse.

 

Signos y síntomas de la rinitis crónica

Los síntomas de la rinitis no alérgica tienen una evolución irregular a lo largo del año: puede ser constante, mientras que a veces puede durar horas o días.
Los signos y los síntomas de la rinitis no alérgica son:

  • Nariz tapada
  • Goteo por la nariz
  • Estornudos
  • Moco o flemas en la garganta
  • Halitosis (mal aliento)
  • Las personas que sufren de acúfenos pueden tener un empeoramiento de los zumbidos en el oído.

El paciente con rinitis crónica respira por la boca; como consecuencia de esto la filtración del es menor y, por lo tanto, se inspiran las partículas que pueden causar la tos y facilitar las infecciones.
La rinitis no alérgica suele no causar picor en la nariz, en los ojos o en la garganta; éstos son los síntomas de las alergias, como de la fiebre del heno.
Los síntomas empeoran en caso de infección bacteriana o vírica de las vías respiratorias superiores: faringitis, laringitis, dolor de garganta, resfriado, etc. que pueden causar también fiebre, rinitis con moco y con material purulento y ganglios linfáticos hinchados.

 

Diagnóstico de rinitis crónica

La rinitis no alérgica se diagnostica basándose en los síntomas del paciente y excluyendo las otras causas, especialmente las alergias.
El médico efectúa un cuidadoso examen objetivo y una atenta anamnesis, además puede recomendar que el paciente haga algunas pruebas, aunque no existan pruebas específicas para diagnosticar la rinitis no alérgica.
El médico diagnostica una rinitis no alérgica si el paciente tiene congestión nasal, goteo por la nariz o flemas en la garganta y los exámenes no muestran otras patologías que puedan explicar estos síntomas, como, por ejemplo, una alergia o un problema de sinusitis.
En algunos casos, el médico receta un medicamento al paciente para ver si los síntomas mejoran.

En muchos casos, la rinitis está causada por una reacción alérgica. Para saber si la rinitis está causada por una alergia hay que hacer los análisis de sangre o las pruebas de alergia, que se efectúan en la piel.


Pruebas cutáneas.  Para averiguar si los síntomas del paciente están causados por un alérgeno específico, se pica la superficie de la piel y se expone a pequeñas cantidades de los alérgenos más comunes en el aire, como los ácaros del polvo, el polen, el moho, los pelos de perro y de gato. Si el paciente es alérgico a un alérgeno en particular, en la piel aparece una hinchazón edematosa y enrojecida en la zona donde se hizo el examen. Si el paciente no tiene alergia, la piel parece normal.

Análisis de sangre – los exámenes de sangre muestran la respuesta del sistema inmune a los alérgenos más comunes mediante la medición de la cantidad de ciertos anticuerpos en la sangre, conocido como inmunoglobulina E, o IgE. La muestra de sangre se envía al laboratorio médico donde se examina para evaluar la sensibilidad a ciertos alérgenos.

 

¿Cómo se trata? Tratamiento para la rinitis crónica

El tratamiento con medicamentos
Los medicamentos para la rinitis no alérgica son:

Antihistamínicos nasales – los fármacos con receta como la desloratadina (Aerius o Azomyr) y la loratadina (Clarityne) pueden reducir las flemas en la garganta, la congestión nasal y los estornudos dentro de unos pocos minutos. Estos medicamentos son más eficaces cuando se usan con regularidad.
Para los niños, el antihistamínico prescrito por los médicos es la difenhidramina (Neosayomol).

Cortisonicos nasales – El uso diario de productos como la fluticasona (Flixonase) y la mometasona (Nasonex) alivia los síntomas del paciente, pero se necesitan días o semanas antes de notar los efectos del medicamento. A menudo, los pacientes utilizan una combinación de antihistamínicos nasales y cortisonicos nasales.

Ipratropio nasal – el bromuro de ipratropio (Atroaldo) se considerada uno de los mejores tratamientos para las secreciones de la nariz causadas por ciertos alimentos o bebidas.

Descongestionantes nasales – los medicamentos descongestionantes orales como, por ejemplo, la pseudoefedrina, alivian la congestión nasal. Estos medicamentos no se recomiendan excepto cuando el uso de los antihistamínicos y los corticosteroides nasales no mejora los síntomas. Por lo que se refiere a los descongestionantes nasales en espray, la oximetazolina (Afrin) y la fenilefrina no se utilizan durante más de dos o tres días, porque pueden causar congestión nasal de “rebote”.

 

rinitis-nariz-cornetesIntervención quirúrgica para la rinitis crónica

En algunos casos, la operación quirúrgica para eliminar los pólipos nasales o para corregir una desviación del tabique nasal mejora la eficacia de los medicamentos utilizados por el paciente contra la rinitis no alérgica.
Entre las técnicas más modernas de corrección quirúrgica de la hipertrofia de los cornetes se encuentra la descongestión de la submucosa con el láser.
La operación quirúrgica se considera como un tratamiento aparte y se efectúa sólo cuando los otros tratamientos no han logrado reducir los síntomas de la rinitis.

 

Remedios naturales para la rinitis crónica

Los que se ve afectados por una rinitis no alérgica no deben fumar y no pueden permitir que los miembros de la familia fumen en casa. Otras estrategias para reducir la exposición a los factores desencadenantes son:

  • Evitar el uso de estufas y chimeneas de leña, si causan síntomas
  • Evitar los geles o jabones, los detergentes, los insecticidas domésticos, los perfumes y los productos perfumados, si causan síntomas.
  • Pedir a los miembros de la familia, a los amigos y a los compañeros de trabajo que no usen productos perfumados que puedan causar síntomas.
  • Evitar cualquier sustancia química o material que provoque estornudos o secreciones nasales.

Si la rinitis no alérgica está causada por un medicamento que es necesario, el médico puede aconsejar al paciente un medicamento alternativo.
Muchos pacientes con rinitis no alérgica hacen lavados nasales y obtienen enormes ventajas: se enjuagan las narices con una solución salina una o más veces al día.
Entre las soluciones para la rinitis se encuentran las jeringas de bulbo, la tetera “Neti” y nebulizadores en envases.

Durante cada irrigación nasal, el paciente enjuaga cada fosa nasal con al menos 200 ml (aproximadamente 3/4 de bol para la leche) de solución salina que se compra en farmacia o que se puede preparar en casa; es importante que el agua sea destilada, estéril y que haya hervido.
Es importante lavar el dispositivo de irrigación nasal después de usarlo y dejarlo abierto para que se seque.
Cuando el paciente hace una irrigación nasal una vez o dos veces al día, elimina casi por completo el moco o las flemas en la garganta, además, este procedimiento es útil para lavar y limpiar los senos paranasales antes de usar los espráis nasales medicados.

 

¿Por cuánto tiempo hay que hacer el tratamiento para la rinitis crónica?

 La rinitis persistente es una enfermedad crónica que requiere un tratamiento regular a largo plazo para prevenir los síntomas y las recaídas: sin embargo, con el pasar del tiempo, la rinitis puede desaparecer por completo.
Hay que interrumpir el tratamiento cada seis meses para ver si los síntomas reaparecen; el ese caso el paciente puede volver a tomar los medicamentos.
Por supuesto, si un paciente sufre de rinitis persistente causada por una alergia, mediante la eliminación de la fuente de la alergia los síntomas desaparecen, sin necesidad de tomar medicamentos.