Tendinitis cuadricipital o del cuádriceps – tratamiento

¿Qué se debe hacer? La terapia para la tendinitis del cuádriceps 

Aparatos ortopédicos
En caso de tendinitis, así como para otras inflamaciones, un aparato ortopédico o un vendaje pueden ser muy beneficiosos.

 

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Vendaje neuromuscular – kinesiotape para la tendinitis del cuádriceps

El vendaje neuromuscular para la tendinitis del cuádriceps y para la tendinitis rotuliana.
Acción: drenaje en el tendón.
Forma: una tira en forma de “T”. Dimensiones: 25 cm.
Colocar en la rodilla flexionada a 100° o 110 °.
Colocar la tira sin estirar sobre la tuberosidad tibial y proseguir hacia arriba siguiendo el tendón rotuliano y el tendón del cuádriceps.

 

Masaje transverso profundo
El masaje transverso profundo o técnica Cyriax ayuda a deshacer las adherencias en el músculo o en el tejido conectivo del tendón.
Este tratamiento puede realizarse en casa de manera autónoma, pero es mejor que lo realice un fisioterapeuta experto.
De hecho, para aplicar estas técnicas de manera adecuada, hay que saber en qué dirección van las fibras del músculo.

Transverso profundo significa masajear en la dirección contraria a la de las fibras del músculo.
El cuádriceps se encuentra en la pierna a lo largo del muslo, desde la pelvis hasta la rodilla.
Las técnicas que se aplican en los tejidos blandos, como por ejemplo la movilización de la rótula, la terapia miofascial o el estiramiento pueden ser beneficiosos para disminuir la tensión y para alinear las fibras del tendón de manera adecuada.

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La fisioterapia instrumental es adecuada en caso de tendinitis del cuádriceps, especialmente la terapia con ondas de choque y la laserterapia son las más beneficiosas.
Se requieren tres sesiones de terapia de ondas de choque, una cada semana, o diez sesiones seguidas de laserterapia.

Evaluación postural/biomecánica
La postura y la biomecánica son dos aspectos muy importantes del movimiento.

Un análisis postural adecuado puede mostrar que existen problemas serios como por ejemplo la pronación de la articulación subastragalina o la realización de técnicas incorrectas de entrenamiento (las técnicas incorrectas de entrenamiento pueden sobrecargar ciertos músculos).

El ciclismo constituye un factor de riesgo para la tendinitis del tendón del cuádriceps. Por esta razón, es muy importante mantener el sillín de la bicicleta a una altura adecuada debido a que llevarlo demasiado bajo puede causar esta condición.

Terapia farmacológica
Los medicamentos FANS pueden ser beneficiosos para reducir la inflamación en las etapas iniciales de la tendinitis.
Una inyección de anestésico local también puede ayudar en la etapa aguda, mientras que deben evitarse los corticoides debido a que estos hacen que el colágeno se deteriore y por lo tanto pueden provocar una rotura.
Teniendo en cuenta todas estas recomendaciones, el paciente puede retomar pronto las actividades normales y el deporte en el menor tiempo posible.

Remedios naturales
Muchas personas desearían aplicarse una pomada a base de hierbas (por ejemplo, el árnica) para aliviar la inflamación.

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Curl de piernas para reforzar los músculos posteriores del muslo

Desafortunadamente, los antinflamatorios naturales no son beneficiosos debido a que no eliminan la causa del dolor, es decir, las micro lesiones del tejido conectivo.
La arcilla tampoco es útil ya que, generalmente, la rodilla no está inflamada.
El tratamiento para curar la tendinitis también incluye reforzar los músculos más débiles.
Generalmente, los músculos posteriores del muslo están débiles.
Esto provoca debilidad del cuádriceps durante la primera parte del movimiento de extensión y sobrecarga del tendón.
En este caso, también es fundamental reforzar los músculos posteriores del muslo.

Fisioterapia y rehabilitación
Para este tipo de lesiones hay que prestar especial atención a los músculos que rodean la articulación de la rodilla.

Estos músculos son los siguientes:

  • Cuádriceps,
  • Músculos posteriores del muslo,
  • Músculo gastrocnemio,
  • Músculo iliopsoas.

Si los músculos flexores de la cadera (iliopsoas) son cortos, estos “tiran” la cadera manteniéndola flexionada y con el músculo Recto Femoral del cuádriceps en acortamiento.

Existen algunas terapias físicas que favorecen la recuperación y ayudan a reducir el dolor, especialmente la laserterapia y la terapia de ondas de choque.


Autoliberación miofascial y estiramiento
Las técnicas de autoalargamiento muscular y fascial con ayuda del rodillo de espuma y del estiramiento estático son muy recomendadas para curar la tendinitis de la rodilla.
El rodillo de espuma es un cojín de espuma de alta densidad en forma cilíndrica sobre el cual hay que deslizar las zonas doloridas efectuando así un autotratamiento para los tejidos blandos.
Gracias a este tratamiento se alivia la tensión en los músculos alrededor de la rodilla.
Hay que prestar atención al grupo de músculos flexores de la cadera y al cuádriceps.
El cuádriceps puede ser una de las zonas más doloridas que deben tratarse con el rodillo de espuma, pero de todas maneras hay que deslizar el rodillo a lo largo de toda la zona en donde hay dolor.
Es importante preguntarle al paciente cómo se siente tras el tratamiento para saber si la terapia es adecuada para aliviar la tendinitis o si es preferible cambiar de técnica.

Refuerzo muscular
Antes de comenzar un programa de refuerzo hay que esperar a que los síntomas de la inflamación hayan desaparecido.
Si se aplica una fuerza en la inserción del tendón esto aumenta las posibilidades de que haya dolor o de que se produzca una lesión.
Si es posible, puede ser muy beneficioso conservar la amplitud del movimiento limitando el estrés alrededor de la zona afectada.
Ciertos ejercicios pueden realizarse en una piscina y pueden ser muy beneficiosos, especialmente si se realizan en agua caliente.
El agua caliente favorece la recuperación gracias a que proporciona un efecto analgésico y a que permite que el cuerpo flote dando la sensación de que el cuerpo no tiene ningún peso.

 

¿Cuánto tiempo dura la recuperación? El pronóstico para la tendinitis del cuádriceps

En la mayoría de los casos, la recuperación de la tendinitis aguda del cuádriceps dura entre 2 y 3 semanas gracias al reposo. Sin embargo, es necesario un tratamiento fisioterapéutico para acelerar la recuperación.
Si la tendinitis es crónica, el tiempo de recuperación aumenta. Con ayuda del reposo, de la fisioterapia y de un programa de ejercicios de rehabilitación adecuado la recuperación puede tardar de 4 a 8 meses.
Las terapias instrumentales (laserterapia y ondas de choque) pueden aliviar un problema crónico en pocas semanas.