Dolor en la vejiga

La vejiga es el órgano hueco situado en la parte inferior del abdomen, en el que se acumula la orina.
Al llenarse, la vejiga se expande, ya que los músculos de las paredes se relajan.
Cuando la vejiga se vacía, los músculos se contraen, facilitando la salida de la orina a través de la uretra.

 

Causas de dolor en la vejiga y parte inferior del abdomen

Aunque a veces se desconocen las causas exactas, la mayoría de los investigadores creen que un evento puede ser responsable del dolor.
Entre los factores desencadenantes se encuentran:

  • Infección bacteriana
  • Hiperextensión de la vejiga, debido a largos períodos de tiempo sin orinar
  • Daños a los nervios dentro o alrededor de la vejiga o de la médula espinal
  • La inflamación del epidídimo (o epididimitis) puede provocar dolor en los testículos hasta afectar a la vejiga
  • El dolor de ovarios antes del periodo menstrual puede afectar a la vejiga, que está situada por delante del útero.
  • El síndrome del intestino irritable puede provocar la sensación de tener la vejiga llena.
  • Problema debido a una intervención quirúrgica o lesiones físicas.

Uno de los aspectos positivos sobre el dolor de vejiga (especialmente cuando tiene origen en una cistitis intersticial, lo que representa el 50% de los casos) es que la inflamación desaparece por sí sola, ya que el cuerpo es capaz de curarse de manera independiente.
Se recomienda consultar a un médico antes de empezar cualquier tratamiento, para asegurarse de que no se trate de una enfermedad grave.
Mientras tanto, se pueden llevar a cabo estos remedios (de forma cómoda y segura en nuestra casa para aliviar el dolor):

  • Colocar una bolsa de agua caliente sobre el perineo (la zona entre el ano y la vagina)
  • Tomar un analgésico con regularidad si el dolor es especialmente intenso (seguir siempre las instrucciones)
  • Relajarse manteniendo una posición en cuclillas con las rodillas dobladas hacia el pecho.
  • Beber 8 vasos de agua al día para que la orina no sea demasiado concentrada y no provoque una irritación.

Algunos cambios en el estilo de vida pueden aliviar el dolor.
Los factores que pueden agravar el trastorno son los alimentos picantes, bebidas con cafeína, alcohol y chocolates.
Fumar también agrava el dolor de vejiga, debido a los subproductos nocivos contenidos en los cigarrillos.
Llevar faldas y pantalones anchos permite estar más cómodos.

 

Dolor en la vejiga por cistitis intersticial

La cistitis intersticial (CI) es una enfermedad crónica en la que la vejiga se inflama y se irrita.
La inflamación rigidiza la pared de la vejiga y dificulta su expansión cuando se llena de orina.
La CI puede deberse a un defecto en la pared interior de la vejiga.
Las mujeres están mucho más predispuestas a padecer esta enfermedad que los hombres.
El síntoma principal es el dolor intenso tanto por el día como por la noche.
La vejiga duele más cuando está llena, y menos cuando se vacía.
El momento más doloroso es durante la micción, especialmente al final.
Se puede experimentar dolor de espalda, dolor abdominal o en la ingle.
En los casos más graves, el paciente sufre de diarrea, náuseas y fiebre.
Las personas con esta enfermedad presentan una necesidad frecuente o urgente de orinar, aunque muchas veces sólo emiten un poco de orina.
Los problemas sexuales pueden estar vinculados a la cistitis intersticial.
Para prevenir esta enfermedad es importante orinar inmediatamente después de una relación sexual.

 

Dolor en la vejiga y embarazo

Embarazo temprano
Durante las primeras semanas de embarazo, se observa que la presión de la vejiga llena estimula a orinar con más frecuencia.
Durante este período, el cuerpo produce la gonadotropina coriónica humana, una hormona del embarazo.
A partir del segundo semestre, la sensación de presión en la vejiga disminuye, mientras que el útero se coloca más arriba en el abdomen.

Embarazo al tercer semestre
Aunque el segundo semestre puede proporcionar cierto alivio de la presión en la vejiga, el tercer semestre provoca un aumento del fastidio, acompañado del crecimiento del bebé.Cuando el feto se mueve, los golpes y movimientos repentinos pueden provocar una presión brusca sobre la vejiga, produciendo la pérdida de orina.


Micción frecuente
La presión sobre la vejiga puede provocar la necesidad de orinar con frecuencia.
La vejiga se llena con más frecuencia debido a otros fluidos en el cuerpo.
También se puede confundir la presión del bebé con la sensación de vejiga llena y al momento de orinar se descubre que en realidad no hay necesidad.
La presión de la vejiga y la micción frecuente pueden ser síntomas de una infección del tracto urinario, una enfermedad común durante el embarazo.

Infección del tracto urinario
Las infecciones del tracto urinario pueden producirse durante el embarazo, debido a los cambios en el tracto urinario.
El crecimiento del feto puede bloquear el drenaje de la orina desde la vejiga, provocando una infección.
Entre la sexta y la vigésima cuarta semana de embarazo, el riesgo de desarrollar una infección de vías urinarias es mayor.

La infección puede provocar:

  • Ardor durante la micción y después de orinar
  • Pérdidas de sangre o moco en la orina
  • Dolor alrededor de la vejiga
  • Fiebre
  • Dolor de espalda

 

Síntomas urinarios que pueden acompañar al dolor de vejiga

El dolor de vejiga puede ir acompañado de otros síntomas relacionados con el aparato urinario, incluyendo:

  • Orina con sangre o de color rosa (hematuria)
  • Orina turbia
  • Dificultad para orinar (disuria) y retención urinaria
  • Orina maloliente
  • Micción frecuente que a menudo produce una pequeña cantidad de orina
  • Dolor o ardor durante la micción
  • Necesidad urgente de orinar

Los síntomas pueden variar de un día a otro. El empeoramiento de los síntomas de la cistitis intersticial puede producirse tras comer ciertos alimentos o bebidas (como, por ejemplo, el café, alcohol, comidas picantes), durante la fase lútea del ciclo menstrual (de 14 a 28 días después del primer día del último ciclo menstrual), durante períodos de estrés, tras actividades tales como ejercicio físico y relaciones sexuales o después de permanecer sentados durante largos períodos de tiempo (por ejemplo, durante un vuelo).

 

dolor-de-vejigaOtros síntomas que pueden manifestarse junto con el dolor en la vejiga

El dolor en la vejiga puede ir acompañado de síntomas vinculados a otros órganos del cuerpo masculino o femenino, tales como:

  • Dolor de estómago o calambres abdominales
  • Cansancio
  • Fiebre y escalofríos
  • Dolor en la parte inferior de la espalda, ingle, costado derecho o izquierdo
  • Malestar o apatía
  • Sudores nocturnos
  • Enrojecimiento, calor o hinchazón (vientre hinchado)

 

Síntomas graves que pueden indicar una enfermedad peligrosa

En algunos casos, el dolor de vejiga puede ser síntoma de una enfermedad peligrosa que se debe examinar de inmediato. En concreto, se recomienda acudir a urgencias si se experimenta uno de estos síntomas:

  • Fiebre alta (más de 38° centígrados)
  • Incapacidad para orinar
  • Vómito persistente
  • Dolor abdominal intenso

 

anatomí-de-la-vejiga¿Cuáles son las posibles complicaciones del dolor de vejiga?

Las posibles complicaciones del dolor en la vejiga dependen de su origen.
El dolor de vejiga que tiene origen en una enfermedad grave (como el cáncer) puede tener complicaciones crónicas y peligrosas para la vida.
Además, el dolor de vejiga originado por una infección aguda de la vejiga puede provocar una complicación más grave, tales como una infección difundida.
Una vez que se haya diagnosticado el origen del problema, es importante seguir el tratamiento recomendado por el médico para reducir el riesgo de complicaciones.

Si se dejan sin tratar, las enfermedades que provocan dolor en la vejiga pueden resultar en complicaciones tales como:

  • Colapso o disfunción de órganos
  • Dolor permanente o crónico
  • Sepsis (infección bacteriana de la sangre, potencialmente mortal)
  • Propagación del cáncer.

 

Diagnóstico del dolor en la vejiga

Con frecuencia, el diagnóstico de la cistitis intersticial se realiza mediante la exclusión de otras enfermedades que puedan provocar síntomas similares, como por ejemplo infecciones vaginales o de las vías urinarias.
Existen algunas enfermedades que pueden provocar dolor en los hombres, tales como los cálculos renales y cáncer de vejiga.
Los cálculos renales provocan dolor, especialmente en los riñones (costado derecho o izquierdo), que puede propagarse a la espalda, genitales o muslos.
El médico suele informarse sobre las enfermedades anteriores y realizar un examen físico.
Las preguntas más frecuentes conciernen la frecuencia con que se orina, la urgencia y si se experimenta dolor y cuándo.

Se pueden realizar las siguientes pruebas:

  • Muestras de orina
  • Tras llenar la vejiga con un líquido, el médico introduce un instrumento largo y estrecho (cistoscopio) en la uretra, para examinar el interior de la vejiga.
  • Una ecografía o TAC de la pelvis para descartar otras enfermedades.

 

Tratamientos para el dolor en la vejiga

El tratamiento contribuye a aliviar los síntomas del dolor de vejiga y la urgencia de orinar. Sin embargo, encontrar el tratamiento más adecuado es difícil. A continuación, se presentan algunas opciones de tratamiento:

Medicamentos para aliviar el dolor de vejiga
El pentosano polisulfato sódico (Thrombocid) es el único fármaco oral aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos para el tratamiento de la cistitis intersticial.
Sin embargo, este medicamento no funciona en todos casos, y puede requerir meses para mostrar su eficacia.

Entre otros medicamentos utilizados para el tratamiento de la cistitis intersticial, se encuentran el antihistamínico hidroxizina (Atarax) y el antidepresivo tricíclico amitriptilina (Tryptizol).
En algunos casos, también se emplean medicamentos para la epilepsia, como por ejemplo la gabapentina (Neurontin) y el topiramato (Topamax).
Entre otros tratamientos se encuentran los fármacos inmunosupresores, tales como Sandimmun neoral (ciclosporina) y Azatioprina.
Si el dolor en la vejiga es leve, se pueden utilizar analgésicos, tales como la aspirina y paracetamol o los fármacos antiinflamatorios como el ibuprofeno (Ibufen).
Con frecuencia, se necesitan medicamentos con receta médica para el tratamiento de la cistitis intersticial.

    Artículos Relacionados Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.