Desprendimiento de placenta

foto; mujer embarazada, hermosa, brazos cruzados

 

El desprendimiento de placenta es una condición grave en la que la placenta se desprende del útero en parte o completamente antes del nacimiento del niño. Esta enfermedad puede causar falta de oxígeno y nutrientes al bebé, además puede causar graves pérdidas de sangre que son peligrosas tanto para la madre y como para el niño. El desprendimiento de placenta puede causar problemas en el crecimiento del niño, el nacimiento prematuro o incluso la muerte.

En un embarazo normal, la placenta permanece firmemente unida a la pared del útero hasta el nacimiento del bebé.

En el caso de desprendimiento de placenta, ésta, se desprende de la pared uterina muy pronto, es decir, antes del nacimiento del bebé.

El desprendimiento de placenta puede causar diferentes lesiones y en raros casos también puede ser mortal.

El bebé puede nacer prematuro y el peso podría ser demasiado bajo.

La madre puede perder una gran cantidad de sangre.

Por lo general, la placenta se desprende aproximadamente un cuarto de hora después del nacimiento del bebé, sin embargo a veces se produce durante el parto, en este caso se llama desprendimiento prematuro de placenta.

El desprendimiento de placenta ocurre en uno de cada 150 embarazos. Es más común en el tercer trimestre o después de la vigésima semana.

 

Clasificación

Se puede clasificar el desprendimiento de placenta en función de la lesión que el desprendimiento causa a la madre y al feto.

Se puede distinguir:

Grado 0 – asintomática, sólo se diagnostica mediante el examen de la placenta después del parto.

Grado 1 (leve como un pequeño desprendimiento de una porción) – la madre puede tener sangrado vaginal y el útero puede ser muy delicado, pero la madre y el feto no sufren ninguna lesión.

Grado 2 – la madre tiene los síntomas del desprendimiento de placenta, pero no ha sufrido todavía ningún choque, la frecuencia cardíaca del bebé debe ser controlada para detectar el sufrimiento fetal.

Grado 3 – hemorragias graves que pueden causar el choque materno y la muerte fetal.

 

¿Quién está más en riesgo?

El desprendimiento de placenta puede pasarle a cualquiera, pero ocurre con más frecuencia en el caso de:

  • Embarazos múltiples,
  • Mujeres que ya han sufrido un desprendimiento de placenta,
  • Mujeres que fuman o que consumen cocaína,
  • Diabetes gestacional,
  • Preeclampsia u otras enfermedades que causan la presión alta durante el embarazo,
  • Mujeres que tienen un fibroma o mioma uterino.

 

¿Cuáles son las causas del desprendimiento de placenta?

Las razones son desconocidas en la mayoría de los casos.

En la mayoría de los casos, los médicos no saben la causa exacta del desprendimiento de placenta. Se cree que la causa puede ser una flujo anormal de sangre en el útero, pero todavía no está muy claro.

Algunas de las causas conocidas del desprendimiento de placenta son:

  • Traumatismo abdominal – una herida en el abdomen de la mujer embarazada puede desgarrar la placenta de la pared uterina. Ejemplos de eventos que pueden causar este tipo de lesión pueden ser un accidente de coche, una agresión o una caída.
  • Descompresión uterina – es una pérdida repentina de líquido amniótico del útero, que puede causar el desprendimiento de placenta de la pared uterina. Algunas de las posibles causas de la descompresión uterina son el nacimiento del primer gemelo en caso de embarazo múltiple o la rotura de las membranas amnióticas ,cuando hay un nivel excesivo de líquido amniótico.

 

 

Factores de riesgo

La causa exacta del desprendimiento de placenta en la mayoría de los casos es desconocida, pero hay algunos factores que aumentan la probabilidad de desprendimiento de placenta.

Los factores de riesgo son:

  • Edad avanzada de la madre – las madres de edad más avanzada corren el riesgo de una serie de complicaciones durante el embarazo, entre ellas, el desprendimiento de placenta.
  • Número de embarazos anteriores – los riesgos aumentan si la mujer ha llevado a cabo numerosos embarazos.
  • Nacimiento múltiple – en el caso de nacimientos múltiples, el riesgo de desprendimiento de placenta es mucho mayor.
  • Cuando una mujer ya ha sufrido el desprendimiento de placenta, el riesgo de recidiva es alto.
  • Hipertensión – la presión arterial alta puede causar una hemorragia entre la placenta y la pared uterina. En casi la mitad de los casos de desprendimiento de placenta (44%), la madre embarazada sufre de hipertensión. Una de las causas más comunes de hipertensión durante el embarazo es una enfermedad conocida como preeclampsia.
  • El exceso de líquido amniótico (polihidramnios) – una cantidad excesiva de líquido amniótico aumenta el riesgo de pérdidas de sangre entre la placenta y la pared uterina.
  • Uso de sustancias – el humo, el alcohol y el consumo de drogas como la metanfetamina o cocaína durante el embarazo causa el desprendimiento de placenta y varios otros problemas graves para la salud de la misma madre y del niño.
  • Algunas enfermedades de la sangre – la incapacidad de coagulación de la sangre puede causar desprendimiento de placenta.
  • Amniocentesis – es una prueba prenatal que consiste en tomar una muestra de líquido amniótico en el útero de la mujer a través del abdomen, lo cual puede causar pérdidas de sangre.
  • Amnioreducción – Cuando hay demasiado líquido amniótico se realiza un drenaje (extracción). La amnioreducción es un procedimiento que se utiliza para eliminar el exceso de líquido amniótico con una jeringa. Algunas veces, este procedimiento provoca pérdidas de sangre.
  • La versión cefálica externa – el médico realiza un masaje externo y una resonancia de ultrasonidos del abdomen de la madre para tratar de voltear al bebé de una posición (de nalgas) a una posición cabeza abajo para la preparación al parto. Este procedimiento raramente puede causar el desprendimiento de placenta.
  • La ruptura prematura de las membranas – las mujeres embarazadas que rompen aguas antes de la semana 36 , presentan alto riesgo de desprendimiento de placenta.

 

 

¿Cómo notar el desprendimiento de placenta? Los síntomas

El desprendimiento de placenta es más probable en las últimas 12 semanas de embarazo, rara vez se produce en el primer trimestre (por ejemplo, es muy raro en la semana 7, 8 o 9).

 

Los clásicos signos del desprendimiento de placenta son:

  • Sangrado vaginal (las pérdidas pueden ser de color marrón)
  • Dolores en el abdomen inferior
  • Dolor de espalda
  • Contracciones uterinas rápidas, a menudo llegan una después de la otra.
  • El dolor abdominal y el dolor de espalda a menudo comienzan de repente. La cantidad de sangrado vaginal puede variar mucho y no depende necesariamente de cuánto la placenta se haya desprendido de la pared uterina. Es posible tener un desprendimiento de placenta, pero no tener ningún sangrado visible, esto se debe a que la sangre queda atrapada en el interior del útero. En algunos casos, el desprendimiento de placenta se desarrolla lentamente. Si esto ocurre, se podría observar un sangrado vaginal leve. El niño podría no crecer tan rápido como se esperaba, y podría tener un bajo contenido de líquido amniótico (oligohidramnios) u otras consecuencias.

 

 

 

Complicaciones

El desprendimiento de placenta puede causar graves lesiones a la madre y al niño.

El desprendimiento de placenta puede causar a la madre:

 

  • Lesiones a causa de la pérdida de sangre;
  • Problemas de coagulación de la sangre;
  • La necesidad de una transfusión de sangre;
  • Insuficiencia renal u de otros órganos;

 

El desprendimiento de placenta puede causar al niño:

El riesgo más significativo para el niño es la muerte del feto en el útero.

Las probabilidades de que esto ocurra depende del grado de desprendimiento de placenta de la pared uterina, por lo general los médicos utilizan un porcentaje que va de 10% a 100%.

 

  1. Una desprendimiento mínimo de la pared uterina rara vez causa lesiones al niño: el resultado más significativo es una ligera falta de oxígeno y nutrientes.
  2. Un desprendimiento más grande o completo a menudo causa la muerte fetal, en este caso la única solución es la inducción del parto, independientemente del tamaño del niño.

 

En las últimas semanas de embarazo, cuando el bebé pesa más de cinco kilos, en el 98% de los casos sobrevive. Si el niño nace antes de tiempo, y su peso es muy bajo, las posibilidades de que no sobreviva son altas.

 

Pruebas y diagnóstico

Cuando hay pérdidas de sangre después de la vigésimo cuarta semana de embarazo, el médico comprueba las condiciones de la placenta con un examen físico.

Se pueden necesitar análisis de sangre o una ecografía para ayudar a identificar la causa del sangrado.

Las hormonas Beta HCG son producidas por la placenta y tendrían que duplicarse aproximadamente cada 48 horas, pero este valor no indica si hubo un desprendimiento de placenta, porque incluso en caso de aborto pueden aumentar.

 

¿Qué hacer? Los tratamientos del desprendimiento de placenta

El tipo de tratamiento requerido depende de:

  • La gravedad del desprendimiento de placenta.
  • Cómo afecta al niño.
  • Días que quedan para el parto.

Foto: Desprendimiento de placenta, niño, embarazo

 

Desprendimiento de placenta leve o parcial

Si el desprendimiento de placenta es parcial, no es necesario quedarse en el hospital, pero se recomienda controles durante el resto del embarazo.

La mujer debe descansar, sería mejor evitar los esfuerzos, los viajes largos en coche, en avión y las relaciones sexuales.

En los primeros meses, el ginecólogo puede prescribir la butilescopolamina (Buscapina ®) u óvulos de progesterona si el desprendimiento es parcial.

El desprendimiento se puede reducir con el tiempo, por ejemplo, si en la semana 12 hay un desprendimiento de 3/4 cm, después de unos meses podría estar curado parcialmente, llegando a ser de 1cm o 2cm con lo tratamientos adecuadas.

La mujer puede llevar a cabo el embarazo incluso sin alcanzar la recuperación completa.

Cuando hay contracciones y la fecha prevista del parto es aún muy lejana, se administran al paciente medicamentos para detener las contracciones.

 

Desprendimiento de placenta grave

Si el desprendimiento de placenta es grave, se aconseja permanecer en el hospital, así que la salud del bebé puede ser revisada diariamente.

En la mayoría de los casos, el médico recomienda un parto rápido, por lo tanto a menudo se recurre a una cesárea.

Cuando el bebé nace prematuro, él o la madre están controlados en las unidades de cuidados intensivos neonatales que están equipadas.

 

Prevenir el desprendimiento de placenta

Para prevenir el desprendimiento de placenta hay que evitar cualquier tipo de alcohol, droga y humo. Estas tres cosas son algunas de las causas del desprendimiento de placenta. Una continua atención prenatal puede ayudar a detectar la condición inicial, el seguimiento y la gestión de la condición se puede realizar hasta el final del embarazo.

Los expertos dicen que el ejercicio físico y una dieta equilibrada ayudan a prevenir el desprendimiento de placenta.

Si una mujer sufre un accidente de coche o también otros tipos de accidentes menores, se aconseja llamar a un médico. Si una mujer que está en riesgo de desprendimiento de placenta sufre de hipertensión arterial y diabetes, debe avisar al médico de cabecera.

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