Ampollas en los pies | causas | ¿cómo curarlas? | remedios caseros

¿Qué son las empollas en los pies?

Las ampollas (o vesículas) en los pies son pequeñas protuberancias llenas de líquido que aparecen en las capas superficiales de la piel.

Por lo general, aparecen cuando la capa externa de la piel está deteriorada.
El líquido se acumula debajo de la lesión cutánea y sirve como amortiguador para el tejido.

La ampolla

  • Protege el tejido para prevenir más daños
  • Previene las infecciones

La mayoría de las ampollas están llenas de un líquido claro llamado suero. Se trata de la parte de la sangre que queda después de la eliminación de:

  • Glóbulos rojos
  • Sustancias que permiten la coagulación

Sin embargo, si las ampollas están inflamadas o infectadas, pueden contener:

  • Sangre
  • Material purulento

Las ampollas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más frecuentes en las manos y los pies.

 

Causas de las ampollas en los pies

Cuando un paciente acude a la consulta, las dudas del médico en cuanto al diagnóstico pueden tener relación con los siguientes problemas:

Calzado no adecuado: usar zapatos ajustados y calcetines no adecuados son las causas principales de la formación de ampollas.
El calzado estrecho ejerce una presión excesiva sobre el pie y produce fricción, lo que puede provocar ampollas en los pies.
Los zapatos de goma limitan en gran medida la circulación de aire y favorecen la formación de:

  • Ampollas
  • Otras infecciones de la piel en los pies

Pie de atleta: el pie de atleta, o tinea pedis, es una enfermedad caracterizada por la formación de ampollas debido a una infección por hongos.
Las ampollas pueden aparecer en cualquier parte del pie incluyendo las plantas de los pies, aunque suelen afectar a la zona que se encuentra entre los dedos de los pies.
Los síntomas del pie de atleta son:

Los síntomas empeoran especialmente después de correr.
La piel se vuelve seca y agrietada.

Reacción alérgica: cualquier reacción adversa a un medicamento, por ejemplo al ibuprofeno (antiinflamatorio), puede manifestarse a través de:

Sudoración excesiva: los atletas y corredores sudan mucho después de participar en un evento deportivo.
El sudor irrita la piel superficial y, junto con la fricción, puede provocar la formación de ampollas en los pies.
Los deportistas más afectados son los corredores, sobre todo los atletas de maratón, los jugadores de:

  • Baloncesto
  • Tenis
  • Fútbol o fútbol sala

Dishidrosis (o eccema dishidrótico): la formación de pequeñas ampollas en la planta y entre los dedos del pie puede tener su origen en la dishidrosis, un tipo de eczema que suele provocar picor intenso.
Los pacientes suelen experimentar picor en la piel, que puede empeorar después del contacto con:

  • Detergentes
  • Jabones de baño

El exantema vírico de manos, pies y boca es una enfermedad infecciosa frecuente en bebés y niños.
Se caracteriza por:

Otras causas de las ampollas

  1. Roces sobre la piel
  2. Contacto con sustancias químicas como detergentes
  3. Calor, por ejemplo una quemadura solar o térmica
  4. Enfermedades como la varicela y el impétigo

 

Síntomas de las ampollas en los pies

Las ampollas llenas de líquido claro pueden aparecer en cualquier parte del pie.
El pie se hincha en la zona donde se encuentra la ampolla.
Algunas ampollas no son dolorosas, mientras que otras pueden provocar dolor intenso en el pie hasta dificultar la acción de correr.

 

¿Cómo curar las ampollas en los pies? Tratamiento

Las ampollas no suelen requerir una intervención médica, a menos que sean:

  • Graves y recurrentes
  • Producidas por una quemadura
  • Consecuencia de una infección

¿Cómo curar las ampollas?

  • Lavar la zona frecuentemente con agua y sal para eliminar la suciedad y las sustancias irritantes.
  • Si la ampolla se encuentra en una zona en la que se puede romper fácilmente, cubrirla suavemente con un apósito evitando que éste se pegue a la herida.
    Se debe aplicar el apósito de manera que la cinta adhesiva solo se pegue en el exterior de la ampolla, ya que al retirarlo puede rasgar la piel.
    Cambiar el apósito todos los días.
  • Si la ampolla se rompe, presionar suavemente para extraer el líquido y aplicar un antiséptico (por ejemplo, la tintura de yodo) para reducir el riesgo de infección.
  • Aplicar el vendaje en los lados de la ampolla. En lugar de colocar un parche adhesivo sobre la ampolla, aplicar un vendaje adhesivo en los lados de la ampolla, con el relleno en el centro para que no se pegue en la piel.
    El vendaje protege la herida y la exposición al aire acelera su curación.
  • Utilizar un vendaje doble. Es otro tipo de vendaje que se encuentra disponible en farmacia y contiene un gel y un antiséptico para desinfectar la ampolla.
  • Dejar que la vesícula respire. Algunos médicos consideran que la ampolla requiere una mayor exposición al aire y nunca debe estar cubierta. A lo largo del tratamiento, se puede retirar el vendaje al estar sentado o acostado en casa, ya que en estos casos no se necesita protección.
  • Aplicar una pomada. Se recomienda aplicar un producto antibacteriano/antibiótico sobre la ampolla. Generalmente, los médicos recomiendan la bacitracina (Dermo Hubber).
  • Utilizar un vendaje acolchado. Si la ampolla se encuentra en una zona especialmente problemática (por ejemplo, en la planta del pie) un vendaje acolchado proporciona mayor protección con respecto a un vendaje normal.
    Se puede utilizar una almohadilla circular hecha de espuma disponible en farmacias y tiendas de productos para el pie.
    La mayoría de las farmacias venden almohadillas protectoras que se pueden cortar y adaptar a la ampolla.

    • Cortar la almohadilla en forma de rosquilla
    • Aplicarla sobre la piel que rodea la ampolla
    • Cubrir la ampolla suavemente con una pomada antibacteriana
    • Colocar un vendaje sobre la ampolla y la almohadilla
  • Mantener la pierna elevada. Uno de los tratamientos para la ampolla consiste en mantener elevada la zona en la que se encuentra la ampolla para aliviar la presión y el malestar.
  • Tener paciencia. Por lo general, se requiere entre una semana y diez días para que se reabsorba el líquido de la ampolla.
  • Pinchar la ampolla. Algunos médicos consideran que no se debe pinchar una ampolla, para evitar el riesgo de infección. La mayoría de los médicos consideran que si una ampolla provoca una presión excesiva puede ser drenada (por ejemplo, sobre un dedo de la mano, del pie o debajo de la uña).
  • No se debe pinchar nunca una ampolla causada por una quemadura. Las ampollas grandes que pueden romperse repentinamente al realizar actividades normales requieren la intervención de un médico.

 

¿Se puede pinchar una ampolla?

Si decidimos pinchar la ampolla para solucionar el problema rápidamente, es necesario:

  • Desinfectar con alcohol la ampolla con una aguja estéril (como la de las jeringas), se recomienda no utilizar las agujas de coser.
    Algunos médicos desaconsejan esterilizar la aguja en una llama porque el hollín que se deposita sobre la punta puede irritar la ampolla.
  • Pinchar la ampolla una o dos veces cerca del borde; luego, lenta y suavemente ejercer presión sobre la ampolla para dejar salir el líquido.
  • Después de pinchar la ampolla y drenar el líquido, no retirar la piel que cubre la ampolla.
    Esta piel protege a la ampolla de la infección de manera natural.
  • Vendar con una gasa para proteger la ampolla.
  • Después de unos tres días, la piel de la ampolla se secará y se podrá quitar. Aplicar una crema antibiótica (Betnovate).

Atención a los síntomas de infección.
Se recomienda acudir a un médico en caso de:

  • Enrojecimiento
  • Manchas rojas
  • Material purulento en una ampolla intacta o perforada

Estos signos deben ser tratados por un médico.
El médico puede aplicar un desinfectante, como por ejemplo agua oxigenada o Lysoform, y posteriormente puede recetar cremas o pomadas como el Celestoderm Gentamicina.

 

Remedios caseros para las ampollas en los pies

Pediluvio (baño de pies) con agua y sal. Para drenar una ampolla en una zona dura de la piel, como por ejemplo la planta del pie.

  • Sumergir la ampolla por lo menos durante quince minutos en una solución de agua tibia y sal
  • Repetir tres o cuatro veces al día
  • Uno o dos días son suficientes para suavizar la ampolla y facilitar el drenaje

Por esta razón, se recomienda ir a la playa cuando tenemos ampollas.

En el pediluvio también se puede añadir un poco de bicarbonato de sodio.

Ampollas en los piesGel de áloe vera pura
El áloe vera es un antiinflamatorio natural, es decir que contribuye a:

  • Aliviar el enrojecimiento
  • Reducir la hinchazón

Además, es muy hidratante. Mantener la piel húmeda favorece la curación, especialmente cuando la ampolla se abre por sí sola y se arruga.

¿Cómo utilizar el áloe vera?

  • Aplicar una pequeña cantidad de gel sobre la ampolla
  • Cubrir con una gasa
  • Dejar actuar durante toda la noche
  • Repetir el procedimiento durante un par de días

Aceite del árbol de té
El aceite del árbol de té tiene propiedades antibacterianas y astringentes, por lo que ayuda a drenar la ampolla.

  • Aplicar algunas gotas de aceite del árbol de té directamente sobre la ampolla
  • Pueden aplicar el aceite con un copo de algodón
  • Dejar secar
  • Repetir el procedimiento dos veces al día

No suele tener efectos dañinos, si bien en algunas personas provoca una irritación en la piel.

Vinagre de manzana
Un remedio casero muy eficaz es sumergir el pie en el que se encuentra la ampolla en vinagre de manzana.
El vinagre de manzana tiene propiedades antibacterianas, por lo que contribuye a prevenir la infección en caso de ampolla perforada.
El vinagre puede provocar ardor, por lo que se recomienda:

  • Empapar un copo de algodón en vinagre
  • Frotarlo suavemente alrededor de la ampolla abierta
  • Repetir el procedimiento dos veces al día

Pasta de dientes
La gente suele emplear la pasta de dientes para “secar”:

Aunque, en cualquier caso, probablemente se secaría por sí sola al cabo de un par de días.
Si se utiliza la pasta de dientes, elegir un tipo que no esté aromatizado con canela, ya que puede irritar la piel.

 

Prevención de las ampollas en los pies

  1. Hidratar los pies. Como la piel sudada, la piel seca es aún más propensa al roce.
  2. Usar cremas y pomadas diariamente para mantener una hidratación adecuada.
  3. Elegir calcetines sin costuras y transpirantes.
    Los calcetines sintéticos bloquean la humedad en la piel. El algodón puede ser más ligero, pero retiene líquido.
    Los calcetines con acolchado bajo los talones y entre los dedos ayudan a reducir el roce.
  4. Aplicar en el pie óxido de zinc en crema. La crema evita que se produzca fricción entre el pie y el calcetín.
  5. Emplear un parche que actúe como una segunda piel (por ejemplo, COMPEED®), o un apósito acolchado que permanezca pegado a la piel incluso cuando esté mojado. El parche forma un escudo protector entre la piel y los calcetines.
  6. Calcetines dobles. Usar dos pares de calcetines, para que el roce se desarrolle entre los dos calcetines y no entre los calcetines y el pie. Si el zapato es demasiado estrecho, utilizar zapatos media talla más grandes; lo importante es evitar que el pie se deslice demasiado.
  7. Usar zapatos y calcetines que se ajusten al pie. Los zapatos demasiado pequeños (sobre todo los de tacón) provocan ampollas bajo los dedos de los pies y en los bordes de las uñas del pie.
    Debería caber un dedo (1 cm aproximadamente) entre los dedos y la punta del zapato. Sin embargo, el zapato tampoco puede ser demasiado grande ya que provocaría un roce continuo; ésta es la primera causa de la formación de ampollas en los niños.
  8. El calzado debe ajustarse perfectamente al pie. El zapato demasiado grande o estrecho aumenta el roce sobre el pie y los dedos del pie.
  9. Cambiar de zapatos. Cada 6 meses o 700 kilómetros. Si están demasiado desgastados, deberían cambiarse antes.
    No dejar los zapatos cerca de estufas o radiadores, porque pueden restringirse y las costuras de los zapatos pueden quedar en relieve.