Escalofríos

Los escalofríos son una respuesta automática del cuerpo para regular la temperatura interna.

Se trata de una contracción muscular que se produce junto a una sensación de frío y temblores.
En general, los escalofríos se presentan en caso de fiebre y de exposición a un ambiente frío.
Los escalofríos y la fiebre pueden tener su origen en enfermedades benignas, como el resfriado, pero también en enfermedades graves como la malaria o la meningitis.

Los escalofríos y la fiebre son más comunes en los niños que en los adultos.

La exposición a temperaturas frías y una temperatura corporal baja (hipotermia, es decir por debajo de 35°C) pueden causar escalofríos.
Además, las enfermedades inflamatorias, autoinmunes y algunos tipos de cáncer pueden causar fiebre y escalofríos.

 

¿Cuáles son las causas de los escalofríos sin fiebre?

Los escalofríos sin fiebre pueden ser una reacción del organismo a un ambiente frío.
Esto puede ser síntoma de otras enfermedades enumeradas a continuación.

Anemia. La anemia es una enfermedad causada por la disminución del número de glóbulos rojos. Es una de las causas más frecuentes de los escalofríos.
La anemia es una enfermedad que puede causar intolerancia al frío.
Las mujeres pueden sufrir escalofríos durante el ciclo menstrual, si bien no son síntomas de ovulación.
Esto se debe a la pérdida de sangre y a la disminución de los glóbulos rojos durante la menstruación.

Problemas de la tiroides
La tiroides es una glándula endocrina que tiene varias funciones importantes, entre ellas la regulación de la temperatura corporal y del metabolismo.
Si la tiroides no funciona correctamente, es posible experimentar una sensación de cansancio y escalofríos sin fiebre.

Malnutrición
Las deficiencias nutricionales pueden influenciar la capacidad del organismo para tolerar el frío.
Por ejemplo, la deficiencia de vitaminas del complejo B puede favorecer la anemia, aumentando así la sensibilidad al frío.

Estrés
El estrés tiene un efecto negativo para el sistema inmunológico y además puede causar un desequilibrio hormonal que afecta a la regulación de la temperatura corporal.

Hipoglucemia
La hipoglucemia también puede ser responsable de los escalofríos.
Una persona con bajos niveles de azúcar en la sangre puede experimentar sudores fríos, cefalea, temblores, ansiedad o malestar.
Si los niveles de azúcar en la sangre son muy bajos, también se pueden producir mareos.

Ingesta de ciertos fármacos
El uso prolongado de ciertos fármacos puede causar escalofríos sin fiebre. Los narcóticos para el dolor y el interferón beta podrían causar una sensación de frío intenso.

Problemas de peso
Hay una conexión entre la grasa y la sensibilidad al frío. Las personas con bajo peso sufren escalofríos más a menudo.
La grasa ayuda a mantener el calor del cuerpo.

Reacción alérgica
A veces los escalofríos se originan por una reacción alérgica. Algunas personas pueden experimentar escalofríos con o sin fiebre al entrar en contacto con un alérgeno o tras la picadura de un insecto.

Presión baja
La presión arterial baja puede provocar cansancio y escalofríos, incluso cuando hace calor.

Escalofríos nocturnos
Tras el parto, los escalofríos pueden ser causados por la lactogénesis, que es el período en el que empieza la secreción láctea.
Este fenómeno ocurre durante la primera semana después del parto y puede presentarse junto con escalofríos nocturnos.
Este síntoma no tiene porqué localizarse en el seno, sino que puede afectar a otras partes del cuerpo, por ejemplo la espalda, los hombros, los brazos, las piernas, etc.

Escalofríos en menopausia
Los sofocos de la menopausia se producen cuando los niveles de hormonas cambian, ya que estos afectan al centro de la temperatura corporal en el cerebro (hipotálamo).
Pueden dan lugar a una sudoración intensa para enfriar el cuerpo.
Al terminar el calor del sofoco, la piel está mojada, lo que puede causar escalofríos.

 

Causas de los escalofríos con fiebre

Si una repentina sensación de frío intenso y temblores va acompañada de fiebre, por lo general esto significa que el cuerpo está luchando contra una infección.
Los escalofríos se producen como una reacción del cuerpo para mantener la temperatura a un nivel ideal, incluso cuando hace calor.
Los temblores y la fiebre juntos pueden originarse por muchas enfermedades.
A continuación se presentan algunas causas frecuentes.

Gripe estacional. Los síntomas más importantes de la gripe son los escalofríos y la fiebre.
Otros síntomas de esta infección son dolores generalizados y falta de energía.

Malaria. La fiebre alta con escalofríos en ciclos de 48-72 horas es uno de los principales síntomas de la malaria.

Neumonía. Los escalofríos y la fiebre son síntomas frecuentes de neumonía. La dificultad respiratoria, el dolor en el pecho, la tos y el dolor de cabeza son otros síntomas de la neumonía.

Dolor de garganta. Esta infección bacteriana puede causar fiebre repentina y escalofríos. El tratamiento para el dolor de garganta incluye antibióticos.

Tuberculosis. Es una infección bacteriana que afecta a los pulmones.
Los síntomas de la tuberculosis son fiebre, escalofríos, tos persistente (que dura hasta 3 semanas), pérdida de peso, etc.

Meningitis. Las infecciones virales que causan meningitis generalmente mejoran sin tratamiento.
Sin embargo, las infecciones meningíticas bacterianas son extremadamente graves y peligrosas. La meningitis provoca síntomas tales como escalofríos, fiebre alta, dolor de cabeza, rigidez en el cuello, náuseas, vómitos, fotofobia y confusión mental.

Infección renal. Una disfunción renal puede provocar la acumulación de toxinas en el cuerpo. Los síntomas de una infección de las vías urinarias son escalofríos y aumento de la temperatura corporal, por ejemplo la pielonefritis.

Tumor. Muchos tipos de cáncer provocan fiebre y escalofríos. Sin embargo, estos síntomas son más frecuentes en caso de leucemia y tumores con metástasis (por ejemplo al hígado o a los huesos).

Enfermedad inflamatoria pélvica. La infección bacteriana del tracto genital superior (útero, ovarios y trompas de Falopio) se conoce como enfermedad inflamatoria pélvica.
Entre las causas de esta enfermedad se encuentran un aborto o las enfermedades de transmisión sexual, como la clamidia y la gonorrea.
Los síntomas incluyen fiebre y escalofríos.

Apendicitis. El dolor abdominal inferior, junto con fiebre, escalofríos y otros síntomas como nauseas, vómitos, estreñimiento o diarrea, puede indicar un caso grave de apendicitis.
En este caso, se puede realizar una intervención quirúrgica para extirpar el apéndice.

Enfermedades de las articulaciones. Algunos problemas de las articulaciones, como la artritis reumatoide, pueden provocar fiebre, dolor articular e hinchazón.

SIDA. Los pacientes con SIDA tienen un sistema inmunológico débil y pueden contraer una infección fácilmente.
Las personas afectadas por el VIH son más propensas a tener escalofríos y fiebre.

Otras causas: infecciones como la gastroenteritis bacteriana o viral, la varicela, etc., pueden provocar escalofríos y fiebre.

 

Escalofríos¿Qué otros síntomas pueden ocurrir con los escalofríos?

Los escalofríos se presentan a menudo junto a otros síntomas, que varían dependiendo de la enfermedad o del problema subyacente.
Los síntomas que pueden acompañar a los escalofríos son:

 

Escalofríos durante el embarazo

Durante el embarazo se producen muchos cambios en el organismo. Mientras que algunos problemas son características normales de un embarazo saludable, otros pueden ser muy graves.
Los escalofríos durante el embarazo pueden ser síntomas de una enfermedad que requiere un tratamiento.
La sensación de frío normalmente se produce en caso de enfermedades frecuentes que causan un aumento de la temperatura corporal, como resfriados y gripe.
Es posible sentir frío y calor al mismo tiempo.
La sudoración acompaña a menudo a los escalofríos.

Causas
Normalmente fiebre y escalofríos son los síntomas de una infección.
Es posible tener escalofríos a causa de una infección viral, por ejemplo la gastroenteritis o gripe intestinal.
Sin embargo, los escalofríos y la fiebre pueden ser síntomas de una infección más grave, tales como neumonía, apendicitis o infección renal.
Las infecciones de las vías urinarias a menudo afectan a las mujeres embarazadas y pueden provocar fiebre, escalofríos y necesidad de orinar con frecuencia.
Entre las causas peligrosas de los escalofríos se encuentran las infecciones de los riñones, que pueden provocar un parto prematuro o que el bebé tenga un peso bajo al nacer.

Tratamiento para los escalofríos durante el embarazo
Si bien algunos fármacos sin receta, como el ibuprofeno y el paracetamol, pueden ayudar a reducir la fiebre, es importante consultar a un médico antes de consumir cualquier fármaco sin receta durante el embarazo.
Dependiendo de la gravedad y duración de la fiebre o de la fase de desarrollo del feto, el médico puede realizar algunas pruebas como radiografías y análisis de orina o de sangre para determinar la causa de la fiebre.
Las infecciones bacterianas (por ejemplo del tracto urinario y de mama) a menudo requieren antibióticos orales.

Escalofríos tras el parto
Si la persona experimenta escalofríos después del parto y tiene la fiebre alta puede que sufra una infección vaginal o de útero.
En tal caso, consulte a un médico inmediatamente.