Hongos de la piel

Las zonas más afectadas por los hongos de la piel son: la cabeza, los pies, las uñas de manos y pies, la boca y la vagina.

Los hongos requieren un ambiente cálido y húmedo para crecer, como por ejemplo la piel cálida y sudorosa entre los dedos de pies y manos, en la ingle y las axilas.

Tipos de hongos de la piel

A continuación se muestran algunas de las infecciones fúngicas de la piel más frecuentes.


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Infecciones por dermatofitos

Pie de atleta (Tinea pedis)
Aproximadamente una de cada cinco personas en el Reino Unido sufre pie de atleta, cuyo origen se encuentra en un hongo que se forma en las zonas cálidas y húmedas de la piel, por ejemplo entre los dedos de los pies.
La infección fúngica provoca picor, descamación, manchas rojas, ampollas y mal olor.
También provoca la aparición de lesiones de color blanco, especialmente entre los dedos y en el lateral de los pies.
A veces puede dar lugar a la aparición de ampollas.
El contagio del pie de atleta se produce al caminar descalzo en superficies húmedas y contaminadas, tales como duchas comunes, piscinas o saunas.
Si el pie de atleta no se trata puede crear complicaciones tales como una sobreinfección bacteriana.

Infecciones de las uñas (Tinea unguium u onicomicosis)
La infección fúngica de las uñas suele originarse en el borde de la uña y extenderse lentamente hacia la base. Necesita de mucho tiempo para propagarse. La infección puede provocar decoloración y fragilidad de las uñas. El tejido circunstante también puede engrosarse.
La uña puede llegar a ser tan gruesa que incluso ponerse los zapatos puede ser doloroso. Por lo general, las uñas del pie suelen estar más afectadas que las de la mano.
La infección fúngica de las uñas también puede tener su origen en el pie de atleta si se extiende hasta las uñas.
Además, se puede contraer una infección si las uñas son débiles, por ejemplo a causa de una lesión previa.

Tiña del cuerpo (Tinea corporis)
La tiña suele afectar a las partes del cuerpo que están más expuestas, como los brazos, las piernas o la cara y provoca un enrojecimiento en forma de círculo.
La tiña es contagiosa y se puede contraer al entrar en contacto con alguien que ya tiene tiña o al tocar objetos contaminados, tales como prendas de vestir o ropa de cama.
Hay que tener en cuenta que incluso los animales domésticos, como ovejas, bovinos y animales pequeños pueden ser portadores de los hongos que causan la tiña.
Esta enfermedad puede volverse crónica en los pacientes inmunodeprimidos o aquellos que siguen un tratamiento de larga duración con algunos tipos de fármacos, por ejemplo la cortisona.
Existe un tipo de tiña llamada Pitiriasis negra que provoca manchas de color marrón oscuro o negro en las palmas de las manos o la planta de los pies.

Tiña inguinal o crural (tinea cruris)
La tiña inguinal también se llama “jock itch” (literalmente, comezón del deportista) y es más frecuente en los jóvenes.
Este tipo de infección se desarrolla al estar el escroto y los muslos en estrecho contacto entre sí, creando así las condiciones ideales para el crecimiento del hongo. La tiña inguinal puede afectar a la zona genital de las mujeres que usan ropa muy ajustada. Puede provocar picor y enrojecimiento en la ingle y la zona genital.
Al igual que la tiña del cuerpo, la tiña inguinal también es contagiosa y puede transmitirse de la misma manera. La tiña inguinal también puede transmitirse si tenemos pie de atleta y nos tocamos la ingle después de tocarnos los pies sin lavarnos las manos.

Tiña del cuero cabelludo (tinea capitis)
La tiña del cuero cabelludo se puede contraer a cualquier edad, si bien afecta principalmente a los niños antes de la pubertad.
Esta enfermedad puede afectar a cualquier parte del cuero cabelludo y por lo general aparece en forma de parches circulares.
Los síntomas pueden ser similares a los de la tiña inguinal y corporal. El cuero cabelludo se presenta escamoso y pruriginoso. También pueden aparecer zonas llenas de pus, llamadas queriones, en la nuca y detrás de las orejas.
Durante la infección, el pelo se puede caer y pueden aparecer parches de calvicie: el pelo volverá a crecer una vez tratada la infección.
A menudo, el uso compartido de un peine contaminado o de ropa usada por alguien con la infección también puede provocar la propagación de la tiña en el cuero cabelludo.

 

Infecciones por levaduras

Algunas infecciones fúngicas de la piel tienen su origen en levaduras, como las que se muestran a continuación.

Intertrigo
El intertrigo es una infección por levaduras que puede producirse en los pliegues de la piel, como el abdomen (barriga) en caso de sobrepeso. A menudo, el intertrigo lo provoca la levadura Candida albicans. Esta infección afecta sobre todo a las zonas donde la piel está sujeta a presión o rozamiento (por ejemplo contra la ropa) y puede provocar irritación. Cuando se sufre de intertrigo la piel puede volverse roja o marrón y si está muy húmeda, la infección puede degenerar.

Pitiriasis versicolor (tiña versicolor)
La pitiriasis versicolor es una enfermedad provocada por un tipo de levadura denominada Malassezia furfur. Es una enfermedad bastante común y afecta a los jóvenes después de la pubertad.
Cuando se sufre de tiña versicolor, en la espalda, los brazos y el torso pueden aparecer zonas de piel escamosa, pruriginosa y con un color alterado, normalmente rosa, marrón o rojo.
En la playa, la exposición al sol provoca la muerte y la separación de las colonias de hongos, dando lugar a la formación de manchas más claras en la zona afectada.

Muguet (Candidiasis)
El muguet (por Candida albicans) es un hongo muy común que se desarrolla en la boca, el estómago, la piel y la vagina de la mujer.
Por lo general, no supone ningún problema. En caso de enfermedad, embarazo, tratamiento con antibióticos o diabetes, la levadura puede multiplicarse y causar los síntomas de la cándida.
La infección por muguet a menudo se presenta con pequeñas manchas blancas que dejan una marca roja al tratar de eliminarlas. En las mujeres, la candidosis vaginal puede provocar picor en la zona íntima y secreciones blanquecinas.
La candidiasis también puede afectar a la boca de los bebés y se denomina Candidiasis bucal. Es muy fácil confundir las manchas de la candidiasis con la leche. Por lo general no es grave, pero los bebés con candidiasis en la garganta pueden dejar de comer adecuadamente. Los bebés también pueden desarrollar la candidiasis en la zona del pañal.

 

¿Cuáles son las causas y los factores de riesgo?

La cándida se vuelve patógena cuando se dan las condiciones favorables para su desarrollo, que pueden estar provocadas por el calor, la falta de higiene o el uso de ropa muy ajustada.
Las personas con mayor riesgo de contraer la infección por cándida son:

  • Los bebés
  • Las personas con sobrepeso
  • Las personas con diabetes
  • Las personas que han seguido un tratamiento con antibióticos
  • Las personas que tienen trastornos inflamatorios
  • Las personas que trabajan en condiciones húmedas
  • Las mujeres embarazadas.

Reconocer los síntomas de una infección
Los síntomas varían dependiendo de la parte del cuerpo afectada, pero por lo general incluyen:

  • Erupciones cutáneas (zona pruriginosa y enrojecimiento)
  • Manchas rojo-violáceas (zona con una superficie alterada)
  • Sustancia blanca o amarilla sobre la zona afectada
  • Descamación de la piel
  • Agrietamiento de la piel (grietas en la piel)
  • Entumecimiento
  • Eritema (zona de enrojecimiento)
  • Maceración (piel blanca y suave)
  • Pústulas densas en los bordes de las zonas afectadas (granos llenos de pus).

 

Signos y síntomas

Tinea pedis (pie de atleta) es la infección fúngica más frecuente en los seres humanos en América del Norte y Europa. Por lo general, la piel afectada provoca picor, con placas de diferentes tamaños en la planta que se extienden a los lados y entre los dedos de los pies, a menudo con maceración.

Tinea cruris (también conocida como tiña inguinal) se produce en la ingle y en la parte interna y superior de los muslos y de los glúteos y se caracteriza por la aparición de manchas en forma de anillo de diferentes tamaños; es más frecuente en los hombres y por lo general también afecta al escroto.

Tinea capitis (o infección por hongos del cuero cabelludo) es un trastorno frecuente en los niños. Su característica principal es la piel escamosa y eritematosa, que a menudo causa la pérdida de cabello. La tiña del cuero cabelludo puede parecerse a la dermatitis seborreica.

El querion de Celso es una forma inflamatoria de la tiña del cuero cabelludo caracterizada por la formación de protuberancias húmedas, generalmente acompañadas de la pérdida de cabello y de la linfadenopatía regional.
La tinea corporis (tiña del cuerpo), faciei (de la cara) y manuum (de la mano) son infecciones de diferentes zonas del cuerpo, presentando cada una manchas circulares de diferentes tamaños.
La tinea unguium (u onicomicosis) es una enfermedad fúngica de las uñas, caracterizada por uñas gruesas de color amarillento y restos subungueales.

Síntomas y signos de la cándida
El intertrigo candidiásico (o cándida) es una infección específica de los pliegues cutáneos (axilas, ingle), caracterizada por placas enrojecidas, a menudo rodeadas por pústulas.
La paroniquía es una infección aguda o crónica del borde de la uña que provoca hinchazón, dolor, edema y eritema, a menudo con pérdidas purulentas; esta enfermedad es frecuente entre los pacientes diabéticos.
La queilitis angular (o estomatitis angular) provoca grietas y piel escamosa y enrojecida en la comisura de los labios, se produce con frecuencia en pacientes diabéticos y en los que tienen salivación excesiva o los que suelen lamerse constantemente los labios.
La vulvovaginitis candidiásica es una inflamación aguda del periné caracterizada por picor, enrojecimiento, piel y mucosa escamosas, secreciones líquidas y pústulas periféricas.
Los hombres, a su vez, pueden verse afectados por la balanitis, que se caracteriza por manchas rojas en el glande y a veces también en el escroto.

 

Hongos de la pielDiagnóstico de los hongos en la piel

Se toma una pequeña muestra de piel de la zona afectada y se examina bajo un microscopio, para comprobar si hay hongos.
Este examen se denomina prueba de hidróxido de potasio (KOH).
Para la tiña versicolor se puede realizar un examen con la lámpara de Wood, que es una herramienta que envía rayos UVA y otras radiaciones que permiten detectar las manchas más fácilmente.

 

Opciones de tratamiento para la tinea corporis

Tras confirmar que la causa de la infección está vinculada a un hongo, existen varias opciones de tratamiento posibles, dependiendo de la enfermedad:

Tratamiento con fármacos sin receta médica (OTC) – el uso de fármacos sin receta médica (como lociones, ungüentos y cremas tópicas antimicóticas) es suficiente para tratar los casos leves de la tiña del cuerpo. Se recomienda aplicar estos medicamentos una o dos veces al día durante 2 semanas (o más).

Fármacos con receta médica – si los fármacos sin receta médica no funcionan, el médico puede recetar algunos medicamentos combinando fármacos tópicos y orales.

 

Tratamiento para la tiña del cuero cabelludo (tinea capitis)

El médico debería poder diagnosticar la infección examinando el cuero cabelludo. Para ello, se toman muestras de pelo o piel escamosa del cuero cabelludo. Una vez diagnosticado, es posible seguir estas opciones de tratamiento:

Medicamentos antimicóticos – Para el tratamiento de la infección se pueden tomar medicamentos orales, en forma de comprimidos o líquidos. Los medicamentos deben tomarse durante un período de seis semanas, siguiendo la prescripción del médico.

Champús que contienen el medicamento – El médico puede recomendar el lavado del cuero cabelludo con un champú adecuado por lo menos 2 – 3 veces a la semana, dependiendo de la enfermedad.

 

Tratamiento para la candidiasis vaginal

Candidiasis no frecuente – Un tratamiento vaginal breve y una sola dosis de fármaco por vía oral pueden ser suficientes para tratar una infección leve o moderada. El médico puede recetar una pomada antimicótica, como el clotrimazol (Canesten), comprimidos o crema. También puede aconsejar la aplicación de un supositorio antimicótico.
Algunos médicos recomiendan pastillas antimicóticas, como por ejemplo itraconazol (Sporanox) o terbinafina (Lamisil) que también se utilizan para el tratamiento de la tinea versicolor y otras infecciones fúngicas.

Candidiasis recurrente – Para curar la infección por completo puede ser necesario un tratamiento vaginal de larga duración junto a la ingestión de múltiples dosis de fármaco oral. El tratamiento debería prolongarse durante 7-14 días con la aplicación de una crema antimicótica, pomadas, supositorios y comprimidos.

 

Remedios naturales

Algunos remedios naturales, como el aceite de árbol de té (derivado de las hojas del árbol Maleuca Alternifoglia australiano) pueden ser útiles contra las infecciones fúngicas.
Las primeras investigaciones han demostrado que el aceite de árbol de té es útil contra ciertos tipos de hongos.
Sin embargo, todavía no existen suficientes evidencias que recomienden este producto para el tratamiento de las infecciones fúngicas.
Para tratar el pie de atleta se recomienda un pediluvio (introducir los pies en un recipiente) con agua y bicarbonato de sodio durante al menos 15 minutos al día.
En caso de onicomicosis (infección de la uña) es posible añadir peróxido de hidrógeno para desinfectar.
Entre los remedios tradicionales, las cremas de azufre tienen propiedades antifúngicas y pueden ayudar al tratamiento de las infecciones por hongos.

 

¿Cuánto tiempo dura una infección por hongos en la piel? Pronóstico

No existe un período de tiempo preciso; en general, desaparecen después de 3/4 semanas de tratamiento.
La aparición de una recidiva es muy frecuente.