Insolación y golpe de calor

La insolación y el golpe de calor son dos trastornos agudos y peligrosos en los que el sistema de regulación del calor en el cuerpo no funciona.

En caso de insolación (o golpe de sol) la causa es la exposición prolongada al sol, mientras que el golpe de calor se produce cuando el cuerpo permanece a una temperatura alta durante mucho tiempo.
El cuerpo no es capaz de perder calor correctamente y volver a su temperatura normal.

La temperatura corporal sube a niveles muy elevados que pueden dañar órganos importantes.
La insolación puede ir precedida de un agotamiento por calor, que se produce cuando la pérdida excesiva de líquidos y sales minerales a través del sudor provoca una fuerte debilidad.
El agotamiento por calor se convierte en insolación cuando el cuerpo ya no es capaz de mantener una temperatura corporal normal.
El agotamiento por calor es un trastorno leve y puede acompañarse de calambres debidos al calor: espasmos musculares dolorosos y repentinos en los brazos o en las piernas y a veces en el abdomen.
El golpe de calor se produce cuando la temperatura corporal de una persona es superior a 40,6°C debido a la exposición al calor ambiental y el cuerpo no dispone de una buena termorregulación (control de la temperatura).
El golpe de calor no es igual que la fiebre, donde el organismo eleva la temperatura corporal como reacción a una infección.

 

Causas del golpe de calor y de la insolación

El golpe de calor puede resultar de:

La exposición a un ambiente cálido. Un golpe de calor clásico (no producido por el esfuerzo) se produce cuando el ambiente cálido provoca un aumento de la temperatura corporal. Este tipo de golpe de calor ocurre generalmente después de la exposición a un clima cálido y húmedo (tropical), especialmente durante períodos largos, como por ejemplo dos o tres días. El golpe de calor afecta con mayor frecuencia a los ancianos y a las personas con enfermedades crónicas.

Actividades extenuantes. El golpe de calor por esfuerzo se produce al practicar un ejercicio físico intenso en un clima cálido. Todos los que se entrenan o trabajan en un ambiente cálido pueden sufrir un golpe de calor por esfuerzo, aunque es más probable que lo sufran las personas que no están acostumbradas a las altas temperaturas.

Ambos tipos de golpe de calor pueden tener su origen en:

– El uso de ropa que impide que el sudor se evapore fácilmente y que el cuerpo se enfríe.

– El consumo de bebidas alcohólicas que pueden afectar a la capacidad del cuerpo para regular la temperatura.

– También se puede experimentar una leve insolación por lámpara de rayos UVA; en este caso, se recomienda beber mucha agua y aplicar una crema hidratante.

Deshidratación tras perder una gran cantidad de líquidos mediante el sudor.

 

Factores de riesgo

Cualquier persona puede sufrir una insolación, aunque hay varios factores que aumentan el riesgo:

-La edad. Los bebés y los niños hasta los 4 años o los adultos mayores de 65 años son particularmente vulnerables, ya que se adaptan al calor de forma más lenta que otras personas.
-La práctica de algunos deportes durante las horas más calurosas del día, como por ejemplo correr o ir en bicicleta (ciclismo).
-La exposición repentina al sol, por ejemplo en la playa.
-La falta de aire acondicionado.
-Los fármacos. Las personas que toman ciertos medicamentos deben tener cuidado cuando hace calor, por ejemplo si toman fármacos que provocan la constricción de los vasos sanguíneos (vasoconstrictores), que regulan la presión sanguínea bloqueando la adrenalina (beta bloqueadores), que liberan el cuerpo de sodio y agua (diuréticos) o que reducen los síntomas psiquiátricos (antidepresivos o antipsicóticos).
Algunas enfermedades. Algunas enfermedades crónicas, como las enfermedades cardíacas y pulmonares, la obesidad, un estilo de vida sedentario o un golpe de calor precedente, pueden aumentar el riesgo de sufrir este trastorno.

 

Síntomas del golpe de calor y de la insolación

Los síntomas del golpe de calor pueden prolongarse durante varios días en las personas vulnerables, como los ancianos y las personas con problemas de salud crónicos.
Estas personas se encuentran especialmente en riesgo durante los períodos muy cálidos.
Los síntomas se desarrollan de forma más rápida si tienen su origen en la actividad física. Este tipo de golpe de calor se llama golpe de calor por esfuerzo y normalmente afecta a las personas jóvenes y activas.
Los síntomas del golpe de calor son:

Fiebre alta. Una temperatura corporal igual o superior a 40°C es uno de los principales síntomas del golpe de calor (aunque puede ser diagnosticado a temperaturas más bajas); sin embargo, algunas personas pueden alcanzar estas temperaturas durante el ejercicio físico sin agotamiento por calor o golpe de calor.

Sudoración excesiva que se interrumpe repentinamente. Si el cuerpo no puede producir más sudor, la piel se seca, especialmente los labios y la boca.

– Taquicardia (latidos cardíacos acelerados)

– Vasodilatación

– Respiración rápida (hiperventilación)

– Calambres y dolores musculares

– Hinchazón (especialmente en las piernas y la cara)

Lagrimeo excesivo

El calor extremo causado por un golpe de calor también afecta al sistema nervioso y puede causar otros síntomas, tales como:

– Desorientación

– Falta de coordinación

– Convulsiones

Dolor de cabeza (incluso el día después)

Vértigo o mareos

– Inquietud o ansiedad

– Problemas de comprensión o de conversación con los demás

– Alucinaciones (ver o escuchar cosas irreales)

– Pérdida de consciencia

– En raras ocasiones, dolor de estómago y diarrea.

 

¿Cómo puedo saber si mi hijo ha sufrido un golpe de calor?

En primer lugar, el niño puede manifestar signos de agotamiento por calor, que es más leve que un golpe de calor. Los síntomas son: sed, cansancio, calambres en el estómago o las piernas y piel fría y húmeda.
Si el agotamiento por calor se convierte en un golpe de calor, el niño puede presentar los siguientes síntomas:

– Fiebre a 39° o superior, sin sudor

– Piel caliente, roja y seca si la cara se ha expuesto al sol, las zonas más enrojecidas son la frente, la nariz y las mejillas

– Taquicardia

– Inquietud

– Desorientación

– Vértigo

Dolor de cabeza

Vómitos

– Respiración rápida y superficial

Cansancio extremo (puede que el niño no responda enseguida a las llamadas de la madre o a las cosquillas, por ejemplo)

– Pérdida de conocimiento

Se aconseja prestar atención a los signos de deshidratación.

 

Diagnóstico de la insolación y el golpe de calor

El médico analiza los síntomas y mide la presión arterial y la fiebre. Por lo general, se toma la temperatura rectal y no la de la boca. El médico puede recomendar análisis de sangre y de orina.

¿Cuánto tiempo tarda en manifestarse?

El momento en el que se aprecian los síntomas depende de la temperatura, pero cada persona responde de manera diferente, así que es difícil determinar el tiempo máximo de exposición al sol.

 

¿Qué hacer? ¿Cuándo llamar al médico?

La insolación es una urgencia médica, por lo que es necesario acudir a urgencias inmediatamente si alguien presenta los siguientes síntomas relacionados con el calor:

– Desorientación

– Cansancio extremo

– Nerviosismo

– Dolores musculares intensos, fiebre o náusea

– Convulsiones o pérdida de conciencia.

 

Tratamiento y remedios naturales para la insolación y el golpe de calor

– Primeros auxilios para el golpe de calor

Si se tiene la sospecha de que alguien sufre un golpe de calor, se debe llamar inmediatamente a una ambulancia y conducir a la persona al hospital. El retraso de la intervención puede ser mortal.
Antes de que llegue el personal sanitario, iniciar los primeros auxilios. Llevar a la persona a un ambiente con aire acondicionado – o al menos a una zona sombreada y fresca – y quitarle la ropa innecesaria.
En la medida de lo posible, tomar la temperatura e iniciar los primeros auxilios para reducir la fiebre hasta 38° / 38.5° (si no dispone de termómetro, iniciar de inmediato los primeros auxilios).
No administrar medicamentos para reducir la fiebre, tales como aspirina o paracetamol.
Los consejos para reducir la temperatura son:

– Abanicar al paciente mientras se le moja la piel o se le aplica una esponja empapada de agua.

– Aplicar bloques de hielo en las axilas, la ingle, el cuello y la espalda del paciente.
Estas zonas son ricas en vasos sanguíneos cerca de la piel y al enfriarse aceleran la reducción de la temperatura corporal.

– Entre los remedios caseros también se encuentra la ducha o el baño de agua fría o con hielo.

Si la ambulancia tarda en llegar, debe ponerse en contacto directamente con la sala de urgencias para recibir las instrucciones.

 

En el hospital

Cuando el paciente llega al hospital, el tratamiento consiste en reducir la temperatura corporal de la forma más rápida posible. Existen dos métodos de enfriamiento: internos y externos.

Tratamiento de enfriamiento externo

– Baño de hielo. Sumergir al paciente en una bañera llena de agua y hielo.

– Mantas térmicas e hielo. Se envuelve al paciente con mantas térmicas y se colocan bloques de hielo en las axilas, alrededor de la cabeza y del cuello y cerca de la ingle.

– Enfriamiento por evaporación. Se rocía el cuerpo del paciente con agua fría mediante un nebulizador. Un ventilador produce una brisa tibia que acelera la evaporación y, consecuentemente, la pérdida de calor. La velocidad de enfriamiento registrada con esta técnica corresponde aproximadamente a 0,3° por minuto.

Las desventajas del baño de hielo o de las mantas térmicas con bloques de hielo son la vasoconstricción periférica y los escalofríos.
Al utilizar estos dos métodos es más difícil tratar al paciente en caso de un paro cardíaco o bradicardia (frecuencia cardíaca muy lenta).

Insolación y golpe de calorMétodos de enfriamiento internos

Los métodos de enfriamiento internos permiten reducir la temperatura del paciente de forma más rápida. Por ejemplo:

– El lavado gástrico, el lavado vesical o rectal con agua fría realizados de forma poco invasiva.

– El lavado peritoneal y el drenaje torácico, realizados solo en casos muy extremos.

– Bypass cardiopulmonar, un método de enfriamiento muy raro pero eficaz.

 

¿Cuáles son las consecuencias de una insolación?

El agotamiento por calor no es peligroso si se trata adecuadamente, pero la insolación puede llegar a ser mortal si no se trata adecuadamente. Cuando el mecanismo de enfriamiento no funciona, la temperatura corporal aumenta rápidamente y la muerte puede ocurrir en menos de 30 minutos.

Algunas personas mueren incluso varias semanas después del episodio agudo inicial, debido a complicaciones tales como la insuficiencia renal o cardíaca. Las insolaciones provocan la muerte de más del 10% de las personas afectadas. El golpe de sol puede causar trastornos permanentes a ciertos órganos, como el hígado.

Prevención

– Los bebés y los niños pequeños son más susceptibles a los efectos del calor extremo y requieren la ayuda de otras personas para mantenerse frescos e hidratados.

– No se debe dejar nunca a bebés y niños en un coche aparcado (aunque las ventanillas estén abiertas), ni tampoco a los animales domésticos (perros y gatos), ya que podrían sufrir de enfermedades causadas por el calor.

– Es importante vestir a bebés y niños con ropa holgada, ligera y de colores claros.

– No ingerir bebidas azucaradas o alcohólicas para hidratarse. Este tipo de bebidas interfieren con la capacidad del cuerpo para controlar la temperatura. Además, las bebidas muy frías pueden provocar calambres en el estómago.

 

¿Cuánto dura la insolación? Pronóstico

La duración de los síntomas depende de la gravedad de la insolación.
Por lo general, los tiempos de recuperación son de 24/48 horas, pero en casos graves pueden prolongarse durante más tiempo, por ejemplo en el caso de una quemadura de segundo grado.
Si el paciente permanece durante varias horas a una temperatura demasiado alta puede experimentar secuelas, como por ejemplo daños en el cerebro o rabdomiolisis (ruptura de las células musculares).