Manchas en el glande

Ciertas manchas en el glande tienen su origen en enfermedades graves, pero la mayoría de las manchas en el pene son absolutamente inofensivas.

La principal preocupación es padecer una enfermedad de transmisión sexual o un tumor.
En muy pocas ocasiones las manchas en el glande son un signo de infección sexual y casi nunca lo son de cáncer.

Muchos piensan que ciertas enfermedades como la mononucleosis y el SIDA pueden dar lugar a la aparición de manchas pequeñas o rojas en el glande, pero se trata de un falso mito.

Tipos de manchas

Las manchas en el glande se pueden clasificar en grupos en función de su aspecto.

Úlceras: se trata de pequeñas lesiones cutáneas no frecuentes. Suelen formar una costra o llenarse de pus.

Pápulas: son nódulos pequeños (menos de 1 cm de diámetro) en relieve sobre la superficie de la piel.

Placas: son protuberancias planas y mayores de 1 cm de diámetro.

Úlceras

Úlcera en el pene: suelen deberse a una causa grave por lo que es necesario consultar a un médico lo antes posible.

Causas posibles de las manchas en el glande

  • Sífilis primaria: la aparición de una úlcera aislada redonda e indolora en el pene o en escroto es una característica de la sífilis.
    La sífilis tiene su origen en la espiroqueta, una bacteria en espiral llamada Treponema pallidum.
    Es una enfermedad de transmisión sexual.
  • El chancroide (o úlcera venérea), el granuloma inguinal y el linfogranuloma venéreo son enfermedades tropicales que provocan una úlcera aislada e indolora, que emana mal olor.
  • Cáncer de pene: podría aparecer como una úlcera genital indolora e irregular. Suele aparecer en los hombres mayores de 50 años.
    El tratamiento y el diagnóstico precoz son esenciales y pueden salvar la vida del paciente.

Las úlceras múltiples en el pene son más frecuentes y pueden tener una causa menos grave.
Sin embargo, se debe consultar a un médico de inmediato.
Pueden clasificarse en dos grupos:

  1. Agudas – tienen una duración inferior a dos semanas,
  2. Crónicas – tienen una duración superior a dos semanas.

                                                        Úlceras múltiples agudas en el pene

Herpes genital: se trata de la causa más frecuente de úlcera genital.
Tiene su origen en el virus del herpes tipo 2 y raramente en el tipo 1 (el virus que provoca el herpes bucal o labial).
El herpes genital se caracteriza por brotes recurrentes de ampollas genitales, es decir pequeñas vesículas que se rompen rápidamente formando pequeñas úlceras dolorosas.
Es altamente contagioso y se transmite generalmente por contacto sexual. En muy pocas ocasiones aparece después de una relación oral.
El primer episodio se debe a una enfermedad que puede ser muy grave.
Los episodios agudos se pueden tratar eficazmente con medicamentos antivirales como el aciclovir.
El estrés y otras enfermedades pueden dar lugar a recaídas.

La sífilis secundaria
La segunda etapa de la sífilis provoca úlceras múltiples, irregulares, poco profundas, indoloras, de color gris y similares a la estela de un caracol en el pene.
Suele ir acompañada de una enfermedad similar a la gripe y a una erupción con manchas rojas en el cuerpo.
Es una enfermedad venérea infecciosa.

Úlceras aftosas (o llagas ulcerosas): estas lesiones son pequeñas, poco profundas y dolorosas, generalmente afectan a la boca, pero también pueden darse en el pene.
En general, son de color gris en el centro, mientras que el borde es de color rojo brillante.
Aparecen en grupos y desaparecen sin tratamiento.
Las llagas no son contagiosas y se desconoce la causa.

                                                     Úlceras múltiples crónicas en el pene

Pénfigo: esta lesión afecta generalmente a otras partes del cuerpo, como la boca, pero también puede darse en el glande. Se trata de ampollas con paredes delgadas que se rompen y forman una úlcera.
El pénfigo suele ser doloroso y puede provocar picor.

Enfermedad de Behçet: es un trastorno inflamatorio que afecta a la piel, las articulaciones, los nervios, los ojos y otros órganos del cuerpo.
Entre los síntomas se encuentran úlceras grandes, profundas y dolorosas en el glande y el escroto, y en muchos casos en la boca.
Es una enfermedad potencialmente grave, pero no es contagiosa.

El síndrome de Reiter es una enfermedad inflamatoria que se manifiesta con una artritis generalizada.
Aproximadamente un cuarto de los hombres afectados presentan pequeñas placas ulceradas alrededor del glande y del prepucio.
El síndrome de Reiter también puede afectar a los músculos, los ojos y las uñas.
Tiene su origen en una respuesta inmunitaria anormal a una infección intestinal o genital.
Puede reaparecer durante un período prolongado, pero es posible tratarlo.
El síndrome de Reiter no es contagioso, pero los gérmenes que lo provocan pueden transmitirse por vía sexual, por ejemplo en caso de clamidia o salmonella.

Pápulas en el glande
Las pápulas son pequeños granos de color rosa. Su causa no suele ser grave, aunque algunas son infecciosas.
En caso de pápulas en el pene, es importante consultar a un médico lo antes posible, especialmente las personas mayores de 50 años.

El molusco contagioso es una enfermedad viral común, benigna y contagiosa que afecta a la piel y a las mucosas.
Es una enfermedad frecuente en los niños y se transmite a través del contacto con la piel de una persona infectada.
En los adultos, el molusco contagioso puede transmitirse por vía sexual y afecta a los genitales.
Se manifiesta en forma de pápulas múltiples, pequeñas y en forma de cúpula, que suelen tener una depresión central.
Al aplastarlas, sale un líquido similar a la leche cuajada.

El molusco contagioso desaparece sin tratamiento; en caso contrario, la congelación o la cauterización son dos opciones válidas.

Folículos pilosos y glándulas sebáceas que producen sudor
Estas pápulas son muy frecuentes y normales.
Suelen aparecer en el pene, especialmente en la superficie inferior.
Las pápulas pueden tener forma de pequeños nódulos o sentirse al tacto como pequeños abultamientos bajo la piel.

Pápulas perladas en el pene: las pápulas múltiples son pequeñas (aproximadamente 1-3 mm) y se encuentran el la corona del glande.
Suelen afectar a los hombres de entre 20 y 40 años; afecta aproximadamente al 10% de los hombres.
Pueden confundirse con verrugas, no son infecciosas y no necesitan tratamiento.

Las manchas de Fordyce son pequeñas pápulas (1-5 mm) rojas o violáceas de aspecto brillante que pueden aparecer en el glande o el escroto. Suelen afectar a los jóvenes.
Pueden producirse como una lesión aislada o en grupos de entre 50 y 100.
Son indoloras y no provocan picor, pero pueden dar vergüenza debido a su aspecto.
Las manchas de Fordyce son la expansión de los vasos sanguíneos recubiertos por piel gruesa.
Pueden sangrar si se lesionan o durante las relaciones sexuales.
No son infecciosas y se desconoce su causa.
El único tratamiento conocido es la electrocauterización mediante un dispositivo que emite una pequeña corriente eléctrica.

Psoriasis: suele afectar a otras partes del cuerpo, como las rodillas, los codos y el cuero cabelludo, pero a veces también puede darse en el pene, en la superficie del glande y en el prepucio.
La psoriasis se caracteriza por la formación de pápulas rojas engrosadas o placas con un borde bien definido. Su superficie suele ser escamosa.
En raras ocasiones provoca una irritación.
Existen varios tratamientos eficaces para la psoriasis, como las cremas a base de cortisona o la pomada Clobetasol.

Verrugas: en el pene pueden aparecer distintos tipos de verrugas.
La verruga genital tiene su origen en el virus del papiloma humano (VPH) y es contagiosa.
Pueden ser aisladas o múltiples, de color rosa o marrón y con una superficie húmeda.
La infección por VPH está asociada con el desarrollo del cáncer de cuello uterino y de ano.
Se pueden tratar de varias maneras, desde la congelación con nitrógeno líquido hasta la extirpación quirúrgica.

Placas en el glande
Las placas en el pene no se deben a una enfermedad grave, pero algunas de ellas son infecciosas.
En raras ocasiones, la eritroplasia de Queyrat, el liquen escleroso y la balanitis xerótica obliterante (BXO) pueden provocar cáncer de pene.

Balanitis y postitis: la balanitis es una enfermedad inflamatoria del glande.
La postitis es una enfermedad inflamatoria del prepucio.
Los síntomas son irritación local, ardor y una erupción cutánea roja.
A veces la piel aparece descamada y quemada.

La causa es una infección bacteriana o fúngica, como la cándida.
Esta enfermedad puede originarse por el contacto sexual o por el uso excesivo de antibióticos.
El tratamiento para la balanitis consiste en la aplicación de cremas antimicrobianas.
La balanitis o la hinchazón del glande son difícil de ignorar si se trata de uno de los síntomas de infección por levadura (por ejemplo la cándida albicans).
Entre los síntomas se encuentran: picor intenso, sensación de ardor en el glande, dolor especialmente después de la eyaculación, pequeñas manchas rojas, enrojecimiento, secreción blanca en el glande y el prepucio y ampollas.

Tratamiento para la infección por levaduras
Por lo general, los médicos recetan medicamentos que contienen anfotericina B (Fungizona), fluconazol, ketoconazol, etc, que favorecen la recuperación del paciente.
Entre los remedios naturales se encuentra el yogur, que restaura la flora intestinal “buena”, el ajo y el aceite de oliva.

Eritroplasia de Queyrat: esta rara enfermedad se manifiesta como una mancha de color rojo brillante rodeada por una superficie lisa.
Suele ser indolora y no provoca picor.
Es una manifestación inicial del cáncer de pene y necesita un diagnóstico y un tratamiento inmediato.

La balanitis plasmocitaria de Zoon se manifiesta como una placa roja brillante en la superficie del prepucio y del glande. Por lo general es indolora, pero puede provocar picor.
Se desconoce su causa.
Se puede tratar con una crema de cortisona, pero reaparece con frecuencia.
La circuncisión es curativa, pero no esencial.
La balanitis de Zoon no es contagiosa.

Liquen escleroso y balanitis xerótica obliterante: el liquen escleroso provoca la formación de placas blancas en el glande, el prepucio o el escroto. Por lo general, son asintomáticas (no causan síntomas).
El liquen escleroso puede afectar a toda la zona púbica o genital.
La balanitis xerótica obliterante es una forma grave de liquen escleroso que afecta al prepucio en los hombres no circuncidados.
La extremidad del prepucio se asemeja a una cicatriz blanca.
Puede afectar al paso de la orina o a las relaciones sexuales. Ambas enfermedades no son contagiosas.

El eczema suele afectar a otras partes del cuerpo pero a veces también puede darse en el pene. En estos casos puede deberse a una reacción de la piel ante una sustancia irritante.
Los preservativos pueden provocar una reacción alérgica que puede afectar a la punta del glande.
También se conoce como dermatitis atópica.
Si las manchas aparecen al lavarse, probablemente se trate de una reacción alérgica a una sustancia presente en los productos de higiene.
El eczema se manifiesta en forma de placas rojas y claras generalizadas, con bordes mal definidos y superficie escamosa.
Suele provocar una irritación bastante grave.

Existen varios tratamientos eficaces, como por ejemplo las cremas de cortisona.
No es contagioso.
Las manchas rojas y el ardor en el glande también pueden originarse por una prostatitis bacteriana, en cuyo caso los síntomas se producen principalmente después de una relación sexual.