Picor en la piel

 

El picor en la piel es una sensación irritante que provoca el deseo de rascarse para aliviar la molestia.

Puede tener su origen en algunas enfermedades, como por ejemplo las enfermedades hepáticas, renales, cutáneas, erupciones cutáneas, alergias y dermatitis.

Aunque se experimente una sensación de picor generalizado, la piel puede tener un aspecto normal, o bien presentarse con enrojecimiento, sequedad, ampollas o vesículas.

Causas del picor

Existen muchas causas para el picor.

Enfermedades de la piel
Las enfermedades de la piel que pueden provocar picor son:

Dermatitis de contacto
La dermatitis de contacto es una enfermedad que provoca enrojecimiento de la piel, inflamación o picor tras el contacto con una sustancia irritante, tales como perfumes, sustancias químicas o plantas (por ejemplo la hiedra venenosa).

Dermatitis
“Dermatitis” es un término general utilizado para describir la inflamación de la piel. Normalmente se manifiesta con una erupción pruriginosa rosa o roja.

Piel seca
La piel seca puede aparecer por diferentes causas y se caracteriza por descamación, picor y agrietamiento.
Es más frecuente en las piernas, los brazos y el abdomen.

Urticaria
La urticaria tiene su origen en un alérgeno, como por ejemplo algunos alimentos, el látex o incluso el frío y el sol.
Provoca la formación de una erupción cutánea pruriginosa roja y en relieve.
Liquen plano – erupción cutánea pruriginosa, no infecciosa y cuyas causas se desconocen.
Psoriasis – enfermedad de la piel no infecciosa que provoca manchas rojas, escamas, costras y placas grisáceas.

Caspa – patología común de la piel que afecta al cuero cabelludo; no es contagiosa.
Foliculitis – enfermedad de la piel provocada por la inflamación de los folículos pilosos.
Prúrigo nodular – caracterizada por pequeñas ampollas (llenas de líquido) que provocan un picor intenso.

Alergia a la picadura de mosquito
Los síntomas de la picadura de un mosquito son ampollas flácidas de color rojo que provocan picor.
Los síntomas de una reacción alérgica grave son lesiones cutáneas, urticaria, ganglios linfáticos hinchados y anafilaxia.

Alergias alimentarias más frecuentes
Las alergias alimentarias, incluyendo las de frutos secos, marisco y lactosa, pueden provocar síntomas de alergia tales como erupciones cutáneas, estornudos y picor de ojos.

Alergias al látex
El látex es un caucho natural, pero sus proteínas pueden desencadenar una reacción del sistema inmunitario.
El síntoma más frecuente es una erupción cutánea en el punto de contacto. También es posible experimentar urticaria, hinchazón y otras reacciones.

Sarna
La sarna es una infección de la piel provocada por ácaros que ponen huevos bajo la piel.
Los síntomas más frecuentes son picor intenso por la noche y erupciones cutáneas.

Angioedema (urticaria gigante)
El angioedema, también denominado urticaria gigante, es una fuerte hinchazón bajo la piel, acompañado a veces de urticaria.

Balanitis
La balanitis es una enfermedad que provoca hinchazón del prepucio, del glande y del escroto, que suele originarse por una mala higiene.
Además de enrojecimiento, hinchazón y otros síntomas, puede que se produzca picor en los testículos.

Alergias y reacciones cutáneas
A veces el picor tiene su origen en factores ambientales tales como:

  1. Cosméticos para la cara
  2. Colorantes o revestimientos de los tejidos
  3. Contacto con ciertos metales, como por ejemplo el níquel
  4. Contacto con los jugos de ciertas plantas
  5. Contacto con plantas urticantes
  6. Alergia a ciertos alimentos o medicamentos (por ejemplo a la aspirina o a un conjunto de medicamentos denominados opioides)
  7. Sudamina – erupción cutánea pruriginosa que se manifiesta en condiciones climáticas cálidas y húmedas.
  8. Quemadura – Daño cutáneo provocado por la exposición a los rayos ultravioleta (UV).

Estrés
El estrés puede provocar muchos y variados síntomas en el cuerpo, como por ejemplo rubor, diarrea, hambre, etc.
Algunas personas han observado que en los períodos más estresantes tienen la piel de gallina y experimentan mucho picor.

Parásitos e insectos
El picor también pueden provocarlo los siguientes parásitos:

  1. El ácaro de la sarna, que excava túneles en la piel y provoca una enfermedad denominada sarna;
  2. Los piojos, que se encuentran en la zona púbica o en el pelo;
  3. Las picaduras de insectos, como por ejemplo abejas, avispas, mosquitos, pulgas y chinches.

Infecciones
El picor puede ser síntoma de una infección, como por ejemplo:

  • La varicela u otra infección viral.
  • Una infección por hongo (por ejemplo el pie de atleta), que provoca picor entre los dedos de los pies, o la tiña que es una enfermedad contagiosa que da lugar a una erupción cutánea roja en forma de anillo que se extiende por el cuerpo.
  • Una infección por levadura, como el muguete (Candida albicans) que puede provocar picor en las zonas íntimas, dentro y fuera de los genitales.
  • Las infecciones micóticas (por hongos y levaduras) pueden provocar picor en una zona específica del cuerpo.

Sin embargo, si no se sigue un tratamiento o los síntomas no responden a éste, el picor puede llegar a ser generalizado.

Fiebre amarilla
La fiebre amarilla es una enfermedad grave similar a la gripe, transmitida por los mosquitos.
Los síntomas se presentan en las etapas del progreso e incluyen insuficiencia hepática, picor en la piel, convulsiones y delirio.

Enfermedades sistémicas
Las enfermedades sistémicas son trastornos que afectan a todo el cuerpo.
A veces, el picor puede ser síntoma de algunas enfermedades sistémicas, como por ejemplo:

  1. Tiroides hiperactiva o hipertiroidismo – la glándula tiroides se encuentra en el cuello y produce hormonas que ayudan a controlar el crecimiento del organismo y el metabolismo (el proceso de transformación de alimentos en energía).
  2. Enfermedades del hígado, como la cirrosis biliar primaria, el cáncer de hígado, el cáncer de páncreas y la hepatitis.
  3. Insuficiencia renal a largo plazo.
  4. Leucemia (cáncer de la sangre).
  5. Algunos tipos de tumores, como el cáncer de mama, de pulmón y el cáncer de próstata.
  6. El linfoma de Hodgkin, es decir el cáncer del sistema linfático, que está formado por una serie de glándulas diseminadas por todo el cuerpo que producen muchas células especializadas necesarias para el sistema inmunitario.

 

Causas del picor relacionadas con el hígado

Cirrosis
La cirrosis es la fibrosis grave del hígado y causa un mal funcionamiento del hígado. El cansancio y el picor en la piel son dos síntomas frecuentes.

Hepatitis A
La hepatitis A es un tipo de hepatitis a corto plazo.
Por lo general, no necesita tratamiento, pero puede provocar síntomas tales como fiebre, náuseas, ictericia y picor en la piel.

Hepatitis B
La hepatitis B es altamente contagiosa, se transmite a través de los fluidos corporales. A pesar de no ser una forma muy grave, provoca los síntomas frecuentes de la hepatitis, como picor en la piel.

Hepatitis C
La hepatitis C es una enfermedad del hígado altamente infecciosa para la que no existe una cura.
Al igual que otros tipos de hepatitis, provoca cansancio, picor y otros síntomas comunes.

 

Embarazo y menopausia

En las mujeres, el picor puede deberse a las alteraciones hormonales.

Embarazo
El picor afecta a menudo a las mujeres embarazadas y suele desaparecer tras el parto. Durante el embarazo pueden aparecer diferentes enfermedades cutáneas que pueden provocar picor en la piel, entre las que se encuentran:

  1. La urticaria papular es una enfermedad frecuente de la piel que se produce durante el embarazo y provoca picor, enrojecimiento y ampollas en los muslos y el abdomen.
  2. El prúrigo gestacional es una erupción cutánea que se manifiesta mediante pequeños puntos rojos y picor. Esta enfermedad afecta sobre todo a los brazos, las piernas y el torso.
  3. La colestasis obstétrica (o del embarazo) es una enfermedad rara que afecta al hígado durante el embarazo y provoca picor en la piel sin erupción cutánea.
  4. Las mujeres embarazadas también pueden desarrollar eczema y psoriasis.

Menopausia
El picor es un síntoma común también durante la menopausia, que se produce entre los 45 y 55 años debido a una alteración hormonal.
Los responsables del picor son alteraciones de los niveles hormonales (por ejemplo los estrógenos) que se producen en la menopausia.

 

Picor en la piel

Picor en la piel de los niños

En los niños, la causa más común de picor es la alergia a la leche.
Una alergia a las proteínas de la leche no debe confundirse con intolerancia a la lactosa; de hecho, se trata de una reacción inmunitaria a las proteínas de la leche.
Los síntomas incluyen calambres abdominales, diarrea y erupciones cutáneas.

 

Picor en la piel después de ducharse

La piel seca provoca picor y puede empeorar con las duchas calientes o por los cambios de temperatura.
Se recomienda ducharse con agua tibia y a continuación aplicar una gran cantidad de crema hidratante mientras la piel está todavía mojada.
Si los síntomas persisten, se debe consultar a un dermatólogo o un alergólogo.

Picor en la piel del vientre

Existen diferentes causas para el picor en el abdomen.
El problema más probable es la piel seca o una alergia.
La aplicación diaria de una buena crema hidratante puede ayudar.
Además, la reacción puede aparecer por el uso de un jabón diferente, un detergente u otro producto químico.
En caso de bultos pequeños o pompas similares a picaduras de insectos, la causa podría ser sarna, picadura de chinches u otras infecciones similares.
Las infecciones fúngicas de la piel pueden manifestarse como piel agrietada, enrojecimiento y picor en el vientre.
Estas enfermedades se pueden tratar con cremas antifúngicas sin receta médica.
En muy raras ocasiones, una sensación de picor limitada al abdomen es signo de una enfermedad grave subyacente.

Síntomas que aparecen junto con el picor

El picor en la piel puede aparecer en pequeñas zonas, como por ejemplo un brazo o una pierna, o puede afectar a todo el cuerpo.
El picor en la piel puede producirse sin alteraciones cutáneas visibles y puede tener su origen en:

  1. Enrojecimiento
  2. Pompas
  3. Manchas rojas
  4. Piel seca y agrietada
  5. Piel escamosa

A veces el picor tarda en desaparecer y puede ser intenso.
Al rascar la zona afectada, ésta se vuelve pruriginosa.
Cuanto más pica una zona, más nos rascamos.
Romper este círculo vicioso de picor-rascado puede ser difícil.

Tratamiento y fármacos para el picor en la piel

Una vez identificada la causa, el tratamiento para el picor de la piel puede incluir:

Cremas con corticoides
La aplicación tópica de estas pomadas puede aliviar el picor.
El médico puede recomendar la aplicación de corticoides en las zonas afectadas y a continuación cubrirlas con material húmedo de algodón empapado en agua u otras soluciones.
La humedad y los apósitos húmedos ayudan a que la piel absorba la crema.

Antihistamínicos orales
Entre éstos se encuentran los antihistamínicos orales para las alergias o la urticaria y los corticosteroides en forma de crema para tratar el picor provocado por la inflamación de la piel.

Tratamiento de la enfermedad subyacente
Si se diagnostica otra enfermedad, como por ejemplo enfermedad renal, falta de hierro o problema de tiroides, el tratamiento de esta enfermedad puede aliviar el picor.

Remedios naturales

Para reducir el picor y calmar la inflamación de la piel, se pueden probar los siguientes remedios caseros.
Utilizar una crema hidratante de buena calidad para la piel.
Aplicar la crema al menos una o dos veces al día, especialmente en las zonas donde el picor es más intenso.
Entre los productos utilizados para el picor se encuentran Cetaphil, Eucerin y otros.
Se puede aplicar una loción o una crema antipicor sobre la zona afectada.
Una crema de hidrocortisona sin receta médica, que contenga al menos el 1% de hidrocortisona, puede aliviar temporalmente el picor.
Un antihistamínico oral sin receta médica, como la difenhidramina (Neosayomol crema u otros), puede ser útil si el picor es grave.

  • Se debe evitar rascarse en la medida de lo posible. Cubrir la zona pruriginosa si es imposible dejar de rascarse. Cortarse las uñas y usar guantes durante la noche.
  • Aplicar compresas frías y húmedas. Cubrir la zona afectada con vendajes y apósitos puede ayudar a proteger la piel y evitar el rascado.
  • Tomar un baño fresco y relajante. Llenar la bañera con agua y bicarbonato de sodio, harina de avena cruda o harina de avena coloidal; también existe un tipo de harina de avena específica para el baño (Aveeno, etc.).
  • Usar ropa de algodón liso, que ayuda a evitar irritaciones.
  • Utilizar jabones suaves sin colorantes ni perfumes. Enjuagar completamente el jabón del cuerpo.
  • Después del lavado, aplicar una crema hidratante para proteger la piel.
  • Al lavar la ropa, las toallas y la ropa de cama, emplear un detergente suave y sin perfume.
  • Evitar las sustancias que irritan la piel o que provocan reacciones alérgicas, tales como el níquel, las joyas, los perfumes, los cosméticos y los productos de limpieza.