Uña encarnada – láser, fenolización y cirugía

La uña encarnada se considera una afección leve, pero puede causar mucha molestia en las personas afectadas y puede limitar las actividades diarias y deportivas.

Existen varios remedios naturales para reducir los síntomas y prevenir las infecciones, pero no es posible enderezar la uña sin la ayuda de un podólogo o un dermatólogo.

Afortunadamente, existen algunas terapias para remover la uña encarnada garantizando un porcentaje muy bajo de recidivas.

 

Tratamiento para la uña encarnada

Fenolización para la uña encarnada

Este tratamiento consiste en:

  1. Anestesia local
  2. Incisión y corte de la parte lateral de la lámina ungueal
  3. Eliminación de la parte encarnada de la lámina
  4. Destrucción de la matriz de la uña con fenol, pero únicamente en la parte lateral

La matriz es un tejido que se encuentra en profundidad, entre la lámina ungueal y el lecho ungueal en la base de la uña.
El dermatologo emplea el fenol ya que es una sustancia química con caracteríscticas específicas, en particular es una sustancias antibacteriana, por lo tanto, no se requiere un tratamiento antibiótico tras la cirugía.

Ventajas del tratamiento con fenol:

  1. No requiere puntos de sutura, por lo tanto, no es invasivo y se puede realizar en niños pequeños y personas ancianas que no pueden someterse a una cirugía
  2. El procedimiento tarda 20-30 minutos aproximadamente
  3. Tras la fenolización, la uña no vuelve a crecer hacia los lados
  4. Este procedimiento tiene porcentaje de éxito en el 97%-98% de los casos
  5. El coste es bajo y es más económico que la intervención quirúrgica
  6. El tiempo de recuperación es bastante breve, el paciente ya puede caminar después del tratamiento y por lo general se recupera por completo al cabo de un mes.
    Durante los primeros dos días después del tratamiento, se recomienda mantener la pierna elevada para reducir la hinchazón. Siete días después del tratamiento, hay que realizarse un control médico en el que el médico cambia el vendaje.

Una contraindicación de la fenolización son los problemas graves de circulación.

 

Terapia láser para la uña encarnada

El láser se emplea para realizar una incisión en la parte lateral (borde de la piel) y ensancharla. De esta manera, la uña cuenta con más espacio para crecer sin encarnarse.

Se utilizan dos tipos de láser:

  • Láser Erbium YAG para eliminar la uña
  • Láser de Neodimio YAG para ensanchar el lecho ungueal

Ventajas del tratamiento con láser para la uña encarnada son:

  • Anestesia local
  • Menos dolor, el paciente suele manifestar menos síntomas durante la fase de recuperación
  • Tiempo de recuperación más breve respecto a las intervenciónes quirúrgicas invasivas
  • Daño estético mínimo, la cicatriz es muy pequeña respecto a la de las otras intervenciones quirúrgicas
  • Precisión, el médico realiza una incisión y cura únicamente la parte afectada de la uña, por lo tanto, los tejidos circundantes permanecen intactos.

Desventajas
El coste de la matricectomía con láser es más alto debido a que el equipo médico es más costoso.
Actualmente, la terapia con láser no se realiza muy a menudo ya que los dermatólogos prefieren el tratamiento de fenolización.

 

¿Cuándo operar? Cirugía para uñas encarnadas

Antes de considerar una operación, el médico puede recetar antibióticos para tratar al paciente.

Si el podólogo no consigue solucionar el problema o si este vuelve a aparecer, puede considerarse la opción de la cirugía para remover de la uña.

La intervención quirúrgica está indicada para la uña encarnada de segundo y tercer grado, es decir, cuando:

  • Hay infección
  • La piel de los tejidos y los tejidos blandos recubren la parte lateral de la uña

El médico especialista que realiza la cirugía es el dermatólogo.
Normalmente, la operación ofrece resultados satisfactorios y permanentes.

Descripción de la técnica quirúrgica de Sayed Reza Mousavi y Jaledin Khoshnevice (Vascular Surgery & Reconstructive Cancer Research Center, Shohada—Tajrish Medical Center, Shahid Beheshti Medical Sciences, Tehran – Iran).

Una técnica nueva y sencilla para la uña encarnada consiste en remover una porción del tejido blando en la zona del perioniquio, es decir, en la esquina en donde la uña se introduce en la piel.

El procedimiento consiste en:

  1. Raspar y eliminar el tejido de granulación
  2. Eliminar una parte de los tejidos blandos en donde la esquina de la uña se introduce en la piel. No se elimina la matriz de la uña o los tejidos que forman la uña

Los pacientes deben estar en posición supina.

Fase 1: Antes de comenzar la cirugía, se administra anestesia local. Luego, se desinfecta el dedo afectado con un antiséptico (por ejemplo, betadine) para evitar una infección.
El cirujano realiza una incisión en el tejido blando del pliegue lateral del perioniquio (piel alrededor de la uña) cerciorándose de no cortar o dañar la parte doblada de la uña.
Después de eliminar el tejido lateral de granulación, en la parte lateral de la uña puede quedar una herida superficial o profunda.
Según los autores de esta técnica, es preferible separar y despegar el borde de la uña con un movimiento rápido y firme de abajo hacia arriba con la ayuda de un instrumento específico para levantar la uña.

Es necesario separar la lámina ungueal con cuidado para no lesionar el lecho ungueal.
Para unir el margen de la uña al dedo es necesario realizar un tipo de sutura específica.
El cirujano realiza una hemostasia adecuada (detiene el sangrado) antes de terminar la operación.

Los autores prefieren optar por esta técnica sencilla ya que la eliminación parcial con matricectomía puede reducir el tamaño de la uña a lo ancho después de la recuperación.
Remover la parte lateral de la uña sin matricectomía provoca la recidiva de la uña encarnada en el 70% de los pacientes.
Esta técnica implica un bajo riesgo de infecciones posoperatorias y el dolor posoperatorio (recuperación) desaparece en poco tiempo.
No es complicado realizar esta técnica, además se obtienen resultados estéticos satisfactorios.

Fase 2: se realiza un vendaje utilizando una gasa iodoformada (empapada en iodio) y un parche o una gasa tubular.
Se debe monitorear la circulación sanguínea y asegurarse de que el vendaje no apriete demasiado. Asimismo, el médico puede recetar analgésicos.

Fase 3: el dermatólogo recomienda colocarse sandalias o zapatillas específicas para el posoperatorio. El coste de la cirugía es de 250 euros aproximadamente.

Resultados de la intervención quirúrgica 
Los resultados del estudio realizado con la técnica quirúrgica descrita anteriormente son:

  • Recidiva únicamente en el 1,08% de los casos (2 de cada 185)
  • Tras visitas de control durante seis meses como máximo, todos los pacientes han obtenido resultados satisfactorios y las uñas del pie han vuelto a la normalidad
  • La técnica no ha tenido éxito en el 1,7% de los casos mientras que la intervención quirúrgica ha tenido éxito en el 98% de los casos.

 

¿Cuánto tarda en sanar la uña encarnada? Tiempo de recuperación

El período de recuperación depende del tipo de cirugía realizada. En caso de eliminación completa de la uña se requieren 3-4 meses para que vuelva a crecer.
Si el médico también ha extirpado el lecho ungueal, ésta no vuelve a crecer.
El dolor desaparece aproximadamente en una semana.
Se recomienda seguir un tratamiento postoperatorio para una recuperación más rápida.

 

Recuperación tras la intervención para la uña encarnada

Curación de la herida 

  • Mantener el vendaje durante tres días.
  • Retirar el vendaje todos los días y desinfectar la zona con un antiséptico.
  • Secar la zona con cuidado.
  • Volver a vendar la zona.
  • Realizar este procedimiento dos veces al día hasta la curación completa.
  • Los puntos de sutura que se realizan durante la técnica quirúrgica descrita anteriormente, deben retirarse después de 3 semanas. Hoy en día, los cirujanos realizan suturas reabsorbibles, es decir, que se emplea un materia biológico que puede ser absorbido por el cuerpo.

 

Prevención de las uñas encarnadas

  • Se recomienda evitar actividades intensas (por ejemplo correr) durante al menos dos semanas tras la cirugía.
  • Se recomienda evitar zapatos con tacón o zapatos estrechos e incómodos.
  • Utilizar calcetines para proteger la uña.
  • Para prevenir esta afección, es necesario cortarse la uña de manera recta (sin curvar los bordes). No hay que cortarse demasiado las uñas ya que esto puede provocar que crezcan a lo ancho.