Tiroiditis de Hashimoto

 

La tiroiditis de Hashimoto es una inflamación de la glándula tiroides que muchas veces provoca una reducción de la funcionalidad (hipotiroidismo).

De acuerdo con la medicina convencional, la tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune, es decir, el cuerpo ataca inapropiadamente la glándula tiroides como si se tratara de un tejido extraño.
La causa de este proceso es aún desconocida.


La enfermedad tiene un comienzo lento y pueden tardar meses o años antes de darse cuenta del problema.
La tiroides es una glándula situada en la parte anterior del cuello, que produce hormonas para el control del metabolismo (la velocidad con la que el cuerpo utiliza las calorías de los alimentos consumidos) y la frecuencia cardíaca.
La tiroiditis de Hashimoto es a menudo hereditaria y puede estar asociada a otras patologías autoinmunes, como la diabetes tipo 1 o la enfermedad celíaca. La tiroiditis de Hashimoto es 5-10 veces más común en mujeres que en hombres y suele aparecer en la edad adulta. Los análisis de sangre de las personas con tiroiditis de Hashimoto revelan un aumento en el número de anticuerpos contra las proteínas específicas de la tiroides, entre ellas peroxidasa tiroidea y tiroglobulina.
Los linfocitos T, un tipo de células implicadas en el proceso inflamatorio, invaden la tiroides causando una inflamación indolora de la glándula, disminuyendo la producción de hormonas tiroideas.
Esta afección se conoce como hipotiroidismo.

 

Causas de la tiroiditis de Hashimoto

La tiroiditis crónica puede aparecer a cualquier edad, pero es más común en mujeres de mediana edad.
La tiroiditis crónica es más común en las mujeres y las personas con antecedentes familiares de enfermedad de la tiroides.
En los países occidentales, esta enfermedad afecta a
Aproximadamente al 0,1%-0,5% de la población adulta.
La enfermedad de Hashimoto puede producirse junto con otros trastornos hormonales causados por el sistema inmunológico, tales como la insuficiencia suprarrenal y la diabetes de tipo 1 (en estos casos se llama síndrome poliglandular de tipo 2- PGA II).
Con menos frecuencia, la enfermedad de Hashimoto se produce junto con la insuficiencia de las glándulas suprarrenales y la glándula paratiroides o los hongos en las uñas y la boca (en este caso se denomina síndrome poliglandular tipo 1- PGA I).

 

Síntomas de la tiroiditis de Hashimoto

La tiroides puede aumentar de tamaño rápidamente: a veces se pueden experimentar dificultades para respirar y tragar debido a la presión de la glándula en las estructuras del cuello.
En raras ocasiones, el dolor es tan fuerte que no responde al tratamiento con medicamentos y por los tanto necesita una cirugía médica.
Los signos y síntomas de hipotiroidismo pueden estar presentes desde el principio en aproximadamente el 20% de los pacientes.
En otros casos, la enfermedad es asintomática al principio y luego se desarrollan los efectos a lo largo de los años.
Los síntomas incluyen:

 

¿Qué pruebas hacer? Diagnóstico y exámenes instrumentales

El diagnóstico de la tiroides de Hashimoto se confirma tanto por el cuadro clínico como el análisis histológico (estudio del tejido).
Generalmente también está clara una atrofia del parénquima (tejido de soporte) de la tiroides.

También se pueden realizar pruebas confirmatorias como:

  • Análisis de los niveles de la hormona TSH son generalmente altos en una situación de hipotiroidismo;
  • Análisis de los anticuerpos anti-Tpo y anti-Tg;
  • Ecografía de la tiroides: generalmente no es necesaria para el diagnóstico de la tiroiditis de Hashimoto, pero es útil en la evaluación de la tiroides;
  • Gammagrafía y captación de yodo radioactivo se utilizan para clasificar un nódulo como caliente o frío. Un nódulo tiroideo frío indica un mayor riesgo de malignidad y es necesaria una biopsia para el análisis.

Otros estudios entonces se realizan para evaluar las complicaciones de hipotiroidismo primario, por ejemplo la dislipidemia.

 

¿Cuál es el tratamiento para la tiroiditis de Hashimoto?

Tiroiditis de Hashimoto responde muy bien al tratamiento farmacológico. Por lo general, se debe tomar un comprimido de levotiroxina al día, que es una forma artificial de la hormona tiroidea TSH.
Este tratamiento vuelve a la normalidad los valores de la hormona TSH debido a que la hormona tiroidea que está dañada ya no es capaz de producirla de manera óptima.
Los médicos recomiendan tomar este medicamento para toda la vida.
La dosis del fármaco varía de acuerdo con:

  • Edad
  • Peso
  • Gravedad de hipotiroidismo
  • Otros problemas de salud
  • Uso de otros medicamentos que pueden interactuar con levotiroxina.

¿Cuándo intervenir?
Si el bocio es demasiado grande, el médico puede sugerir la operación quirúrgica de tiroidectomía (extirpación de la glándula tiroides) total o parcial.
No hay remedios o curas naturales que solucionen la tiroiditis de Hashimoto o consigan reducir los síntomas.

 

Controles

Antes de iniciar el tratamiento necesario para realizar una visita de control de modo que el médico pueda establecer la dosis del medicamento.
Este tratamiento funciona lentamente, por tanto puede tardar varios meses antes de que los síntomas desaparezcan y la hinchazón se reduzca.
Si la dosis del fármaco es demasiado fuerte, los niveles de hormona tiroidea serán demasiado altos. Esta afección se denomina hipertiroidismo, que puede causar problemas de corazón y osteoporosis.
Cuando la TSH es normal, el número de controles se reducirá a 1 una vez al año. La dosis del fármaco puede permanecer así durante años, o puede ser ajustado en presencia de algunas situaciones especiales como el embarazo, enfermedades del corazón y menopausia.
El tratamiento de un hipotiroidismo sin síntomas sigue siendo un tema de debate. Algunos médicos sostienen que el tratamiento farmacológico puede ayudar a la mayoría de los pacientes, ya que bloquea los síntomas antes de que surjan. También un ligero hipotiroidismo puede aumentar la probabilidad de contraer enfermedades cardíacas, pero aún no se ha demostrado que un tratamiento farmacológico reduzca este riesgo.

 

¿Qué pasa si no se cura la enfermedad de Hashimoto?

Sin tratamiento, la enfermedad de Hashimoto puede progresar empeorando los síntomas. También pueden surgir problemas adicionales, tales como:

 

Tiroides, tiroiditis de Hashimoto, hormonas, T4, T3, TSH.¿El embarazo afecta a la tiroides?

Durante el embarazo aumentan los niveles de TSH y la glándula se vuelve más grande, pero todavía no lo suficiente para que se note. Un hipotiroidismo no tratado puede crear problemas durante el embarazo. Al mismo tiempo, los síntomas de un embarazo normal, tales como la fatiga y el cansancio pueden ocultar el hipotiroidismo.
Al observar una hinchazón en el cuello o sentir síntomas relacionados con el hipotiroidismo haya que informar al médico.
Algunas mujeres desarrollan problemas de tiroides en el primer año después del parto. Esta afección se llama tiroiditis posparto. A menudo comienza con síntomas típicos de una tiroides hiperactiva, que duran de 2 a 4 meses. Posteriormente, la mayoría de las mujeres desarrollan síntomas del hipotiroidismo, que pueden durar hasta un año.

 

¿Tengo que hacer un examen de la tiroides si estoy embarazada?

Si el médico encuentra hipotiroidismo, con o sin síntomas, durante el embarazo, se realizará un tratamiento farmacológico para reducir los problemas del embarazo. Durante el embarazo, por razones de seguridad lo mejor es hablar con el médico para realizar un control de la tiroides.

Tengo la enfermedad de Hashimoto y quiero tener un bebé. ¿Qué hacer antes de tratar de quedarme embarazada?
Las mujeres que reciben tratamiento para la enfermedad de Hashimoto pueden quedarse embarazadas. La función tiroidea debe estar bien controlada antes de quedarse embarazada.
Una hipotiroidismo no tratado o mal tratado puede conducir a problemas para la madre, tales como:

También puede causar serios problemas para el bebé, tales como:

  • Parto prematuro,
  • Bajo peso al nacer,
  • Muerte fetal.

Si no se desea quedar embarazada, es recomendable hablar con el médico sobre el método más adecuado para el control de la natalidad.

 

¿Puedo amamantar si estoy utilizando el tratamiento de reemplazo de la tiroides?

El medicamento utilizado pasa a través de la leche materna, pero es improbable que cause problemas para el bebé.
Además si se sufre de hipotiroidismo, la leche materna podría no ser suficiente.

 

Complicaciones y consecuencias de la tiroiditis de Hashimoto

  • Osteoporosis,
  • Aumento del ritmo cardíaco,
  • Hiperlipidemia,
  • Encefalopatía de Hashimoto
  • Coma por mixedema (debido a un hipotiroidismo extremo; pronóstico negativo con una alta tasa de mortalidad).

 

Dieta y alimentación para la tiroiditis de Hashimoto

Hay varias teorías, pero la alimentación puede ser un tratamiento suficiente, de hecho, hay muchas personas que han logrado restaurar la función apropiada del tiroides, cambiando la dieta.

  1. La medicina convencional trata el trastorno con medicamentos y recomienda comer una cantidad suficiente de yodo.
  2.  De acuerdo con la dieta del grupo sanguíneo del Dr. D’Adamo (en Italia se conoce como la dieta del Dr. Mozzi),los responsables de los problemas de tiroides son los hidratos de carbono y los azúcares simples.
    Así que para el tratamiento de la tiroiditis de Hashimoto se aconseja evitar las frutas, los dulces, los hidratos de carbono complejos y los almidones.
    Hay que evitar alimentos que contienen gluten y los productos lácteos.
    Hay alimentos recomendados y otros que hay que evitar dependiendo del grupo sanguíneo, por ejemplo, las personas con grupo sanguíneo 0 deben comer mucha carne, pescado y huevos porque pueden digerir fácilmente las proteínas.
    Los vegetales deben estar presentes en cada comida. Muchas personas han sanado después de tener este patrón de alimentación, pero un exceso de proteínas puede tener efectos secundarios indeseables, tales como el estreñimiento, el ácido úrico elevado (que causa la gota), la sobrecarga del hígado y los riñones.
  3. La dieta vegena recomienda evitar todas las proteínas de origen animal (leche, huevos, carne y pescado). H. Shelton y M. Lazaeta (prestigiosos editores de libros de medicina natural e higienista) aconsejan comer sobre todo alimentos crudos y naturales, por lo tanto, recomiendan comer muchas frutas, verduras y alimentos antioxidantes.
    Dado que el hipotiroidismo hace engordar, se recomienda una dieta para perder.
    ¿Qué alimentos evitar?
    Evitar los suplementos de yodo porque pueden causar hipotiroidismo. Los suplementos de hierro y la soja pueden interferir con los medicamentos para la tiroides. Las verduras verdes y los vegetales crucíferos (col, espinacas, brócoli, col de Bruselas, coliflor), los cacahuetes, los piñones y la milla, puede son utiles para la tiroiditis.
    La medicina natural no se limita a la alimentación, y recomenda mucho ejercicio físico diario, cataplasmas de barro, algunos de los cambios en el estilo de vida y, posiblemente, el ayuno.

Estos tipos de alimentación recomiendan un estilo de vida más natural, evitando los productos lácteos y otras sustancias negativas para el organismo, también recomiendan comer mucha verdura.
El Dr. D’Adamo al igual que los higienistas/veganos aconsejan no mezclar demasiados alimentos, máximo 3, durante una comida para ayudar a la digestión.
De esta manera se evitan la comida basura,  como las hamburguesas de comida rápida y las comidas abundantes.
Existen diferencias importantes, pero, probablemente, ambas dietas logran resolver el problema con una alimentación menos elaborada que evita los productos lácteos, el gluten, los alimentos fritos y ahumados, la carne de cerdo y el alcohol.

Pronóstico

Gracias al diagnóstico precoz , el pronóstico es excelente y los pacientes pueden alcanzar valores normales de la tiroides.
Sin embargo, si bien se alcanzan niveles normales, la curación es posible sólo con cambios en la alimentación y en el estilo de vida .