Tratamiento para el hipertiroidismo

 

El hipertiroidismo es un trastorno caracterizado por un exceso de hormonas tiroideas en el flujo sanguíneo.

Diagnóstico de hipertiroidismo (tiroides hiperactiva)

Efectuar el diagnóstico de hipotiroidismo es fácil si ya se tiene una sospecha. Existen exhaustivos análisis de sangre que pueden confirmar o excluir el diagnóstico en uno o dos días.

Se miden los niveles de las hormonas tiroideas, T3 y T4, en la sangre. Para confirmar el diagnóstico de hipertiroidismo al menos uno de los dos debe ser elevado.

También se puede medir el nivel de la hormona estimulante de la tiroides (TSH).
Esta hormona se libera en el flujo sanguíneo a través de la glándula pituitaria (hipófisis) con el fin de estimular la glándula tiroidea para que produzca hormonas tiroideas.
La hipófisis controla constantemente nuestro nivel de hormonas tiroideas y, si percibe el mínimo exceso de éstas en la sangre, deja de producir la TSH.
En consecuencia, un valor reducido de TSH en la sangre indica que la tiroides produce demasiadas hormonas.
En ocasiones, también se pueden llevar a cabo otras pruebas especiales para distinguir entre las diferentes causas de hipertiroidismo.
Dado que la glándula tiroidea emplea principalmente yodo para producir las hormonas tiroideas, se puede medir la cantidad de yodo radioactivo o tecnecio absorbidos por la glándula para evaluar su actividad.
La dosis de radiación de estas pruebas es muy pequeña y no tiene efectos secundarios.
Estas pruebas y la captación radiactiva de la tiroides suelen ser esenciales para saber el tipo de tratamiento que debe aplicarse a un paciente con hipertiroidismo.
Es especialmente importante saber si el médico cree que el hipertiroidismo tiene su origen en la enfermedad de Graves-Basedow.

Pruebas para diagnosticar el hipertiroidismo

Análisis de sangre
La hormona estimulante de la tiroides (TSH) producida por la glándula pituitaria es menor con el hipertiroidismo.
Por lo tanto, el diagnóstico de hipertiroidismo se asocia casi siempre a un bajo nivel de TSH.
Si los niveles de TSH no son bajos se deben realizar más pruebas.

El valor de las hormonas tiroideas (T3, T4) es mayor de lo normal en caso de hipertiroidismo.

Valores normales:
FT3 (Triyodotironina libre)                                  3-6 pg/ml
FT4 (Tiroxina libre)                                                0,7-2,2 ng/ml
TSH (Hormona estimulante de la tiroides)       0,5-4 U/ml

Estos valores pueden variar dependiendo del laboratorio en el que se efectúan los análisis.

Para diagnosticar hipertiroidismo, el paciente debe presentar niveles elevados en todas las hormonas tiroideas.
A veces no todos los niveles son elevados y solo uno o dos lo son.
Esto no es lo habitual, ya que la mayoría de personas con hipertiroidismo tiene todos los valores por encima de la norma (excepto el de TSH).

La ecografía de la tiroides muestra si la causa es un solo bulto o toda la glándula.

Si el médico lo considera necesario, se puede realizar una gammagrafía con un trazador.
Se inyecta en una vena yodo 131 o tecnecio 99.
La máquina de la gammagrafía dispone de una cámara especial capaz de capturar imágenes de la tiroides.

¿Cuál es el tratamiento para el hipertiroidismo?

El médico puede recetar fármacos denominados betabloqueantes para reducir los síntomas: taquicardia, arritmias, temblores, alteraciones del humor y sudoración.
Éstos ayudan a sentirse mejor mientras el médico decide el tratamiento adecuado para el paciente.

El hipertiroidismo puede causar problemas más serios.
Los medicamentos para la tiroides y el yodo radioactivo son los tratamientos médicos que se utilizan con más frecuencia.
El mejor tratamiento depende de varios factores, entre los que se encuentra la edad. Algunas personas necesitan más de un tipo de tratamiento.
El yodo radioactivo es el tratamiento más común. La mayoría de las personas se curan tras tomar una dosis.
Este tratamiento destruye parte de la tiroides sin dañar otras partes del cuerpo.

Los medicamentos antitiroideos (o tireostáticos) funcionan mejor si los síntomas son leves. Se deben tomar todos los días a la misma hora.
Estas pastillas no dañan la glándula tiroides, pero desgraciadamente no siempre funcionan.
Si dejan de funcionar, puede que sea necesario probar el yodo radiactivo.

¿Cómo se cura el hipertiroidismo?

Las opciones para el tratamiento médico del hipertiroidismo son:

  • Tratamiento de los síntomas
  • Fármacos antitiroideos
  • Yodo radioactivo
  • Intervención quirúrgica

Tratamiento para los síntomas

Existen fármacos disponibles para el tratamiento inmediato de los síntomas provocados por un exceso de hormonas tiroideas, como por ejemplo una frecuencia cardíaca muy acelerada.
Uno de los principales tipos de fármacos empleados para tratar estos síntomas son los betabloqueantes, como por ejemplo:

  • Propranolol (Sumial)
  • Atenolol (Blokium, Tenoretic, Tenormin)
  • Metoprolol (Beloken, Lopresor)

Estos medicamentos contrarrestan el efecto de la hormona tiroidea para aumentar el metabolismo sin alterar los niveles de las hormonas tiroideas en la sangre.
El médico determina el tipo de pacientes que debe recibir este tratamiento en función de un número de variables que incluyen la causa de hipertiroidismo, la edad del paciente, el tamaño de la glándula tiroides y la presencia de otras enfermedades médicas coexistentes.

Medicamentos antitiroideos

Existen fundamentalmente dos fármacos antitiroideos: metimazol (Thyrozol) y propiltiouracilo (PTU).
Éstos se acumulan en el tejido de la tiroides y bloquean la producción de hormonas tiroideas.
El PTU también bloquea la conversión de la hormona T4 en T3, metabólicamente más activo.
El mayor riesgo que presentan estos fármacos es la supresión de la producción de glóbulos blancos en la médula ósea (agranulocitosis).
Los glóbulos blancos son necesarios para combatir las infecciones.
Es imposible determinar si se producirá este efecto secundario y cuándo, por lo que contar el número de glóbulos blancos en la sangre carece de utilidad.

Tratamiento para el hipertiroidismo

Es importante que los pacientes sepan que si se experimentan síntomas de infección, dolor de garganta o fiebre al tomar metimazol o propiltiouracilo, se debe consultar inmediatamente a un médico. Aunque se debe tener cuidado, el riesgo real de desarrollar agranulocitosis es inferior al 1%.
Generalmente, el médico debe realizar controles mensuales a los pacientes durante el tratamiento con medicamentos antitiroideos.
La dosis debe ajustarse para mantener las hormonas tiroideas a un nivel lo más cercano posible al nivel normal (eutiroideo).
Una vez estabilizada la dosis, los pacientes pueden acudir al médico cada tres meses si se prevé un tratamiento a largo plazo.
Generalmente, el tratamiento a largo plazo con fármacos antitiroideos solo se aplica a los pacientes con enfermedad de Graves, ya que esta enfermedad se puede curar de forma temporal (mantener bajo control los valores hormonales) con los medicamentos, sin tener que recurrir a la radiación de la tiroides o la cirugía.

Si se trata de uno a dos años, los datos muestran tasas de remisión del 50-70%.
Cuando la enfermedad está remitiendo, la glándula no es hiperactiva y no se requiere el uso de fármacos antitiroideos.
Por desgracia, no se puede tener la certeza de que los fármacos normalicen los valores de la tiroides, por lo que es necesario efectuar análisis de sangre cada dos meses para saber si la dosis se debe modificar.

Asimismo, algunos estudios recientes han demostrado que añadir una pastilla de hormona tiroidea al fármaco antitiroideo ofrece mejores resultados, con mayores tasas de remisión.
La explicación racional para esta situación conlleva que al proporcionar una fuente externa para la hormona tiroidea es posible administrar dosis más altas de fármacos antitiroideos, que pueden suprimir la hiperactividad del sistema inmunológico en personas con enfermedad de Graves-Basedow.

Sin embargo, este tipo de tratamiento sigue siendo controvertido.
Cuando se interrumpe el tratamiento a largo plazo, los pacientes deben seguir haciéndose pruebas médicas cada tres meses durante el primer año, ya que una recaída de la enfermedad es más probable en este período de tiempo.
Si el paciente sufre una recaída, el tratamiento con fármacos antitiroideos puede reiniciarse, o bien se puede considerar el uso de yodo radioactivo.

Yodo radioactivo

El yodo radioactivo se administra por vía oral (pastillas o líquido) una sola vez para la ablación de una glándula hiperactiva.
El yodo radioactivo se administra tras una gammagrafía rutinaria.
Se mide la absorción del yodo para confirmar el hipertiroidismo. El yodo radiactivo es absorbido por las células activas de la tiroides y las destruye. Como el yodo solo lo toman las células tiroideas, la destrucción es local y no se producen efectos secundarios por este tratamiento.
El tratamiento con yodo radioactivo lleva utilizándose de forma segura desde hace más de 50 años. Las únicas contraindicaciones para su uso son el embarazo y la lactancia.
Esta forma de tratamiento es la que se utiliza para la enfermedad de Graves-Basedow, para los pacientes con enfermedades cardíacas graves y los que padecen bocio multinodular o adenomas tóxicos, así como para aquellos que no toleran los fármacos antitiroideos.
El yodo radiactivo se debe administrar con precaución en pacientes con problemas oculares provocados por la enfermedad de Graves-Basedow, ya que algunos estudios recientes han demostrado que la enfermedad ocular puede empeorar después del tratamiento.

Embarazo
Si una mujer quiere quedarse embarazada tras la ablación de la tiroides, debe esperar 8-12 meses después del tratamiento antes de concebir.
Generalmente, más del 80% de los pacientes se cura con una sola dosis de yodo radiactivo. Después del tratamiento, la tiroides requiere aproximadamente 8-12 semanas para volver a la normalidad. El hipotiroidismo permanente es la principal complicación de esta forma de tratamiento. Un estado de hipotiroidismo transitorio puede ocurrir hasta seis meses después del tratamiento con yodo radioactivo. Si el hipotiroidismo persiste durante más de seis meses, se suele comenzar la terapia de sustitución de la tiroides (con T4 o T3).

¿Cuándo operar? Intervención quirúrgica

La intervención quirúrgica para extirpar una parte de la glándula tiroides (tiroidectomía parcial) es una forma habitual de tratamiento para el hipertiroidismo.
El objetivo es eliminar el tejido tiroideo que produce un exceso de hormonas. Sin embargo, la eliminación de una gran cantidad de tejido puede ocasionar una producción insuficiente de hormona tiroidea (hipotiroidismo).
En este caso, se debe iniciar la terapia de sustitución de la tiroides. La principal complicación de la cirugía es la ruptura del tejido circundante, incluyendo el que inerva las cuerdas vocales y las cuatro pequeñas glándulas del cuello que regulan los niveles de calcio en el cuerpo (calcemia): las paratiroides o glándulas paratiroides.
La eliminación accidental de estas glándulas puede ocasionar niveles bajos de calcio, por lo que se necesita una terapia de sustitución.
Con la introducción del tratamiento con yodo radioactivo y fármacos antitiroideos, la operación de hipertiroidismo no es tan frecuente como antes.

La intervención es necesaria para:

  1. Pacientes embarazadas y niños con reacciones adversas a los medicamentos antitiroideos.
  2. Pacientes con la tiroides muy grande, especialmente si comprime los tejidos adyacentes y provoca síntomas tales como dificultad para tragar, ronquera y dificultad para respirar.

Remedios naturales para el hipertiroidismo

Si el hipertiroidismo no es grave y el paciente no quiere tomar medicamentos se puede llevar una vida normal modificando la dieta y el estilo de vida.
Si los síntomas son incapacitantes o impiden llevar una vida normal se debe consultar al médico.

Muchos de los síntomas dependen del nerviosismo y la inquietud. Por ejemplo, los ojos estarán menos enrojecidos e hinchados si se consigue dormir mejor.
Es importante realizar una actividad física regular de intensidad media-alta al menos 4 veces por semana para poder dormir mejor y estar más relajado durante el día.
Reiki, Shiatsu y yoga son terapias naturales para la relajación que funcionan bien si se realizan cotidianamente o al menos 4 veces por semana.

¿Qué comer? Dieta y alimentación para el hipertiroidismo

Existen varios tipos de alimentación recomendados para el hipertiroidismo. En este artículo, se ha optado por tratar la dieta del grupo sanguíneo del doctor D’Adamo, el higienismo de Shelton y la alimentación recomendada por la medicina tradicional.

Según la dieta del grupo sanguíneo, una persona debería comer o evitar alimentos en función de su grupo sanguíneo (0, A, B, o AB). Un alimento puede ser eficaz para el grupo 0, pero dañino para las personas de grupo A y viceversa.
En general, los problemas de la tiroides están ocasionados por los cereales (en especial los que contienen gluten, pero también los demás), la fruta y los dulces.
Si se evitan estos alimentos o se reducen lo máximo posible, la tiroides debería funcionar correctamente, como lo demuestran muchos testimonios positivos de los pacientes.
Este tipo de régimen recomienda comer muchas proteínas animales y verdura, sobre todo a las personas de grupo 0, que representan casi el 45% de la población.
No obstante, existen algunas contraindicaciones por el exceso de proteínas:

  • Estreñimiento o estipsis
  • Mal aliento 
  • Sobrecarga renal (con posible formación de cálculos) y hepática 
  • Acumulación de ácido úrico en las articulaciones (gota)

Higienismo de Shelton (dieta vegana)

Además de afirmar la eficacia del ayuno, Herbert Shelton aconseja llevar un dieta vegana y tendencialmente crudista.
Algunos de los alimentos recomendados para el hipertidoirismo son:

  • Berros
  • Col
  • Zanahorias
  • Limón
  • Frutas tropicales: plátano, papaya y piña
  • Frutas no tropicales: cítricos, caquis, manzanas y uva
  • Higos y uvas pasas
  • Maíz y polenta
  • Alimentos integrales con bajo contenido en azúcar que evitan los picos de glucemia y reducen el hambre

Entre los alimentos que se deben evitar se encuentran:

  • Cereales procesados
  • Dulces y azúcar (que se deben reducir gradualmente)
  • Proteínas animales, huevos, leche y productos lácteos

La ventaja de este tipo de dieta es su riqueza en vitaminas y minerales, mientras que los inconvenientes son la frecuencia de evacuación, la diarrea, las hemorroides y los efectos de la fruta sobre la glucemia. 

Diferencias y similitudes entre ambas 
dietas
Hay muchos elementos en común entre estos dos regímenes: ambos recomiendan comer mucha verdura, limón y frutos secos. Entre los alimentos que se deben evitar aparecen los cereales con gluten y los dulces.
La principal diferencia es que el régimen del grupo sanguíneo recomienda el consumo de carne, pescado y huevos (sobre todo para las personas de grupo 0) y desaconseja la fruta, mientras que el régimen higienista/vegano afirma lo contrario.
Se deben probar ambos tipos de alimentación durante al menos 1 semana para saber cuál de los dos proporciona mayores beneficios, con objeto de tomar una mejor decisión.

Medicina convencional
Los expertos recomiendan a los pacientes con hipertiroidismo una dieta equilibrada que permita ingerir la mayoría de los nutrientes.

No se recomienda el uso de sal por ser una fuente de yodo. Además, una dieta sin sal previene otros trastornos circulatorios, tales como la hinchazón de manos y pies.
La sal yodada se debe evitar en todo momento, pues puede aumentar los niveles de hormonas tiroideas.

Durante el embarazo y la lactancia no se pueden tomar medicamentos, lo que implica un tratamiento a través de la alimentación y seguir las normas higienistas (dieta, sol, actividad física, etc.).

Suplementos alimenticios para el hipertiroidismo
El yodo es un mineral esencial para la tiroides.
Sin embargo, las personas con enfermedades autoinmunes de la tiroides pueden ser sensibles a los efectos secundarios dañinos del yodo.
Tomar gotas de yodo o comer alimentos que contienen grandes cantidades de yodo, como las algas (Palmaria palmata, algas Kelp o Laminaria), puede provocar o empeorar el hipertiroidismo.

Las mujeres necesitan más yodo cuando están embarazadas, aproximadamente 250 microgramos al día, ya que el feto necesita absorber yodo de la madre. En Estados Unidos, alrededor del 7% de las mujeres embarazadas no es capaz de absorber el yodo suficiente a través de la dieta o las vitaminas prenatales.
La sal yodada o con yodo añadido y las vitaminas prenatales que contienen yodo permiten satisfacer esta necesidad.
Con el fin de garantizar un tratamiento seguro, es necesario consultar con el médico el consumo de suplementos alimenticios como el yodo.

¿Cuánto dura? Expectativas, recuperación y pronóstico

Por lo general, el hipertiroidismo se puede tratar y no suele suponer una amenaza para la vida.
Algunas de las causas pueden desaparecer sin tratamiento.
El hipertiroidismo provocado por la enfermedad de Graves-Basedow suele empeorar con el tiempo. Esta enfermedad tiene muchas complicaciones, algunas de las cuales son graves y pueden afectar a la calidad de vida.

Controles

Se recomienda efectuar controles periódicos incluso después de terminar el tratamiento.
Es muy importante realizar análisis de sangre periódicamente (al menos una vez al año) para asegurarse de mantener el nivel adecuado de hormona tiroidea (tiroxina) en la sangre.
El médico de cabecera puede solicitar algunas pruebas, debido a que algunas personas pueden padecer hipertiroidismo en el futuro.
Asimismo, otros pacientes tratados con éxito pueden desarrollar hipotiroidismo en el futuro, en cuyo caso se suelen tomar comprimidos de tiroxina.

Prevención del hipertiroidismo

Las personas con hipertiroidismo pueden experimentar un leve empeoramiento si viven o se van de vacaciones a la playa, ya que en estas zonas existe una concentración de yodo ligeramente mayor.
Por este motivo, es preferible irse de vacaciones a la montaña.
Sin embargo, para que el yodo se absorba se debe ingerir y no existen pruebas que demuestren que el aire marino provoca un empeoramiento.

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.