Insuficiecia renal crónica o aguda

La insuficiencia renal crónica se desarrolla en algunos meses o años.
En esta enfermedad, los riñones dejan de funcionar correctamente.

 

Causas de la insuficiencia renal crónica

Existen varias enfermedades subyacentes que pueden afectar la función normal de los riñones. Las personas que padecen diabetes de tipo I o de tipo II tienen un riesgo más alto de desarrollar esta enfermedad.

Algunas de las causas de la insuficiencia renal crónica son:

mujer bella, sonriente

 

Etapas de la insuficiencia renal

Existen 5 etapas diferentes, dependiendo de la gravedad de la enfermedad.

Etapa I: en esta etapa no hay daños significativos y los riñones funcionan casi normalmente. El valor de TFG es superior al 90 % (TFG es el acrónimo de filtración glomerular que se utiliza para medir la función del riñón).
Es difícil diagnosticar esta enfermedad debido a que es casi completamente asintomática.

Estapa II: la función renal en esta etapa se encuentra comprometida de manera modera y el TFG se reduce entre el 60 % y el 89 %.
Esta enfermedad puede detectarse a través de exámenes de sangre, de la orina o de exámenes instrumentales. Se puede efectuar el diagnóstico a través de una radiografía, de una resonancia magnética, de una ecografía o de una TAC.
En esta etapa lo síntomas aún no se pueden identificar.
Generalmente, la diálisis renal no es necesaria si a la persona se le ha diagnosticado insuficiencia renal en la segunda etapa.

Etapa III: en esta etapa la insuficiencia renal es una enfermedad más grave en la que la función renal desciende hasta llegar a un nivel moderado y el TFG está entre el 30 % – 59 % aproximadamente.
En esta etapa se manifiestan los primeros síntomas.
El paciente padece cansancio y dificultad al respirar.
Los líquidos se acumulan en varias partes del cuerpo y esto se observa a través de la hinchazón de las manos y de las piernas.
El color de la orina de la persona afectada también presenta algunos cambios. La orina se vuelve de color naranja oscuro, rojo o marrón.
Las personas que padecen insuficiencia renal en la tercera etapa deben acudir a un nefrólogo para que realice varias pruebas de laboratorio para comprender la causa principal del problema y poder decidir cuál es el tratamiento más adecuado.
Las personas que tengan la enfermedad en esta etapa pueden acudir a un dietólogo para que les comunique la dieta que tienen que respetar.
Si el paciente padece riñón poliquístico, puede sentir dolor en la parte posterior del cuerpo alrededor de la zona en la que se encuentran los riñones.

Nefrona

Etapa IV: cuando el TFG desciende aún más, el paciente empieza a manifestar otros síntomas.
A medida que la urea aumenta en la sangre, generalmente, el paciente desarrolla mal aliento.
Las náuseas y la pérdida del apetito son síntomas muy comunes en la cuarta etapa de la insuficiencia renal crónica. En esta etapa también se manifiestan varios problemas nerviosos y el paciente pierde la capacidad de concentración.
En esta etapa la función de los riñones se encuentra gravemente comprometida y el TFG es bajo, entre el 15 – 29 %.

Etapa V: es la etapa final y se refiere a la insuficiencia renal terminal.
El TFG es inferior al 15 %.
Los riñones del paciente se encuentran muy debilitados y la micción se reduce considerablemente y en algunos casos puede desaparecer por completo. En la cuarta etapa de la insuficiencia renal el tratamiento recomendado es el trasplante de riñón, aunque el paciente puede permanecer en hemodiálisis por un cierto periodo de tiempo.

 

Clasificación de la insuficiencia renal

Insuficiencia renal aguda funcional o prerrenal
La insuficiencia renal aguda prerrenal se refiere a la pérdida repentina de las funciones del riñón y está causada por una disminución de la afluencia de sangre en los riñones.
Esto no conlleva problemas para la capacidad de los riñones de filtrar los desechos.

Insuficiencia renal aguda orgánica o intrínseca
La insuficiencia renal aguda intrínseca se refiere a la pérdida repentina de las funciones renales causada por un daño renal interno. El noventa por ciento de los casos de esta forma de insuficiencia renal aguda está causado por toxinas o por una carencia de oxígeno disponible en los riñones (isquemia).

Insuficiencia renal aguda obstructiva o posrrenal
Una obstrucción parcial del aflujo de orina provoca un aumento de la presión en lo riñones y esto provoca daños, generalmente bilaterales.
Algunas causas son las siguientes:

  1. Engrosamiento de la próstata,
  2. Cálculos renales,
  3. Cálculos en la vejiga,
  4. Vejiga neurógena.

Insuficiencia renal aguda
La insuficiencia renal aguda se refiere a la pérdida repentina de las funciones de los riñones.

 

Síntomas de la insuficiencia renal

Los síntomas de la insuficiencia renal aguda que pueden manifestarse son:

Edema: es decir, una función excretora reducida que provoca la retención de agua en los tejidos del cuerpo provocando hinchazón. El rostro, las manos, las piernas (sobre todo los tobillos) se hinchan debido a esta acumulación de líquidos.

Vómito y diarrea: la acumulación de una cantidad excesiva de urea y de otros líquidos en la sangre puede provocar náuseas y vómito. En las personas con insuficiencia renal crónica, generalmente el vómito ocurre en las horas de la mañana, mientras que las personas que padecen insuficiencia renal aguda pueden tener episodios de vómito por un periodo de tiempo que va de 2 a 3 días. A menudo, va acompañado de diarrea.

Deshidratación: la pérdida excesiva de líquidos a través del vómito y de la diarrea puede provocar deshidratación y sed excesiva.

Dificultad al respirar: si el cuerpo no logra eliminar los líquidos en exceso, esto puede provocar la acumulación de líquidos en los pulmones y la dificultad al respirar.
La capacidad de transportar oxígeno en la sangre disminuye debido al aumento de toxinas y esto puede causar la respiración agitada.

Presencia de sangre en las heces: en casos extremos, la insuficiencia renal puede provocar una hemorragia gástrica o intestinal.
Esto se deduce por la presencia de sangre en las heces.
Las heces negruzcas o alquitranosas indican la presencia de hemorragias en el tracto gastrointestinal superior.

Síntomas neurológicos y neuromusculares: la insuficiencia renal conlleva un aumento de los niveles de fosfato en la sangre que afecta las funciones neuromusculares y las funciones de los nervios periféricos. Los síntomas pueden ser los siguientes:

  • Dolores y espasmos musculares;
  • Confusión;
  • Irritabilidad;
  • Depresión;
  • Cambios de humor repentinos;
  • Desorientación;
  • Entumecimiento y hormigueo en las extremidades.

Síntomas urinarios: puede ocurrir una disminución o un aumento de la producción de orina y de la frecuencia de la micción, dependiendo de la causa de la alteración fisiológica.
Los signos y síntomas urinarios más importantes de la insuficiencia renal son:

Otros síntomas

  • Equimosis o lívidos;
  • Mal aliento;
  • Sabor amargo en la boca;
  • Hipercalcemia debido a la disminución de la eliminación de calcio;
  • Cansancio.

Síntomas específicos de la insuficiencia renal aguda

Las personas con riesgo de insuficiencia renal son aquellas que tienen familiaridad con la diabetes, presión alta, problemas cardíacos y enfermedades hepáticas o renales.
Algunos síntomas de la insuficiencia renal aguda son:

  • Temblor en las manos;
  • Sabor metálico en la boca;
  • Sangre por la nariz;
  • Dolor fuerte justo debajo de las costillas;
  • Hipo persistente;
  • Convulsiones (en los casos más graves).

Síntomas específicos de la insuficiencia renal crónica
Las personas a las que se les han diagnosticado enfermedades como diabetes, lupus, tumor en la vejiga, esclerodermia, vesiculitis, infección renal, cálculos renales, estenosis de la arteria renal o hipertensión, tienen un riesgo más alto de desarrollar insuficiencia renal crónica.
Los síntomas más comunes incluyen:

 

queso, dieta, insuficiencia renal

Insuficiencia renal en los ancianos

La vejez es uno de los factores de riesgo de las enfermedades renales debido a los cambios en la anatomía de las personas y a las alteraciones de las funciones renales asociadas con la edad.
A medida que la edad aumenta, la cantidad de nefronas (la unidad funcional básica del riñón) disminuye y esto, a su vez, disminuye también la funcionalidad de los riñones.

Sin embargo, en las personas ancianas la causa más común de la insuficiencia renal es que las arterias renales se vuelven más estrechas debido a la acumulación de grasa en las paredes de las arterias.
Generalmente, los síntomas de la insuficiencia renal van acompañados de problemas relacionados con la cognición y con el sistema inmunitario.
Los síntomas incluyen:

  • Disfunciones del sistema inmunitario;
  • Disminución de la capacidad de concentración;
  • Déficit de memoria;
  • Disminución de la capacidad de atención;
  • Delirio;
  • Disminución de la fluidez verbal.

 

Diagnóstico de la insuficiencia renal

La insuficiencia renal puede confirmarse a través de exámenes patológicos entre los cuales se encuentran los exámenes de laboratorio (análisis de sangre y de la orina) y exámenes instrumentales.

El nitrógeno ureico (BUN) y los niveles de creatinina en la sangre son dos indicadores de la salud renal.
Los valores de referencia de la creatinina son:

  • Hombres adultos: 0.8 – 1.3 mg/dl
  • Mujeres adultas: 0.6 – 1.1 mg/dl

El contenido proteico y el volumen de la orina:
La ecografía abdominal permite observar la reducción del tamaño del riñón.
La TAC o la RMN se recomiendan para detectar la presencia de cualquier tipo de crecimiento anormal o de obstrucción en los riñones.
La biopsia.

 

Tratamiento para la insuficiencia renal

Esta enfermedad la trata un nefrólogo. Cuando los signos y síntomas sugieren que hay una insuficiencia renal aguda, al paciente se le realizan algunas pruebas de laboratorio. Estas pruebas incluyen el análisis de sangre, de la orina, los exámenes instrumentales, la ecografía y otros.
Si los resultados son positivos, el paciente debe ser hospitalizado.
El médico intenta detectar la causa específica del problema.
Después el médico somete al paciente a un tratamiento para esa infección o lesión específica para restablecer la función normal de los riñones.
Si es necesario, el médico también puede intentar mejorar el aflujo de sangre a los riñones

Además, se toman ciertas medidas para garantizar que los riñones perjudicados puedan recuperarse. Estas medidas dependen de las condiciones de salud del paciente.
Si el paciente está deshidratado, se le suministra un líquido por vía intravenosa para equilibrar la pérdida de líquidos y para hidratar el cuerpo.
Los pacientes que han acumulado una gran cantidad de líquidos en el cuerpo deben tomar ciertos medicamentos diuréticos para poder eliminar los líquidos en exceso.
Además, estos pacientes deben limitar el consumo de líquidos que debería ser proporcional a la producción de orina.

En algunas personas, la mayoría del potasio en la sangre es perjudicial para la salud del corazón.
Por lo tanto, hay que mantener bajo control los niveles de potasio en la sangre con la ayuda de ciertos medicamentos.
Algunos pacientes necesitan una infusión de sal mineral debido a la disminución de los niveles de calcio.
El médico puede prescribir antibióticos para reducir el riesgo de infecciones.
Además de lo medicamentos, es muy importante mantener una alimentación adecuada para reducir al mínimo la acumulación de toxinas en el cuerpo.
Generalmente, se recomienda que los pacientes lleven una alimentación con un bajo contenido de proteínas y que limiten el consumo de sal y de otros electrolitos.
Algunos pacientes se someten a la diálisis para eliminar la acumulación de toxinas en el cuerpo.

Las personas que padecen insuficiencia renal deben evitar o reducir el consumo de algunos medicamentos como el alopurinol (Zyloric®), la azitromicina (Zitromax®), valaciclovir (Altrex®) y la heparina.

 

¿Qué es la diálisis renal?

La diálisis es un procedimiento recomendado para las personas que padecen insuficiencia renal. Las dos formas de diálisis son la hemodiálisis y la diálisis peritoneal.
La hemodiálisis es un procedimiento de limpieza de la sangre que se realiza a través de un filtro especial llamado dializador.
Durante este procedimiento, la sangre es llevada a través de unos tubos hasta el dializador que filtra los desechos, las sales y el agua en exceso.

La sangre limpia se introduce de nuevo en el cuerpo a través de unos tubos.
Otro tipo de técnica es la diálisis peritoneal que utiliza las células de los tejidos del interior de la cavidad abdominal para filtrar la sangre.
Se introduce un líquido especial en la cavidad abdominal a través de un tubo de plástico llamado catéter.
El líquido se desplaza a través del intestino y las paredes intestinales filtran este líquido y el flujo sanguíneo.
Este líquido remueve los desechos y el exceso de agua en el cuerpo.
El médico le indica al paciente la cantidad máxima de agua que el paciente debe beber.

¿Cuándo debe realizarse la diálisis?
No existe un valor específico del análisis de sangre que indica el mejor momento para realizar este tratamiento. Sin embargo, si la función renal está comprometida hay que empezar el tratamiento lo antes posible.

 

Dieta recomendada

No existen remedios naturales para la insuficiencia renal, pero la alimentación puede ayudar a reducir la sobrecarga en los riñones.
Consumir demasiados alimentos con un alto contenido de proteínas puede favorecer el desarrollo de enfermedades renales. Por lo tanto, el médico recomienda limitar el aporte proteico.
Hay que evitar lo más posible los alimentos como por ejemplo la carne, los huevos, y los productos lácteos cuando el paciente sigue una dieta ideal para la debilitación renal. También se recomienda limitar el consumo de vegetables con alto contenido de proteínas.
Los alimentos con alto contenido de carbohidratos complejos como por ejemplo los cereales y los productos integrales son beneficiosos para la salud.
La insuficiencia renal provoca la acumulación de toxinas y sales dentro del cuerpo, por lo tanto, hay que reducir el aporte externo de estas sustancias.
Se recomienda preparar recetas con bajo contenido de sodio, de lo contrario existe el riesgo de retención hídrica en el cuerpo.
Los alimentos con alto contenido de potasio y de fósforo (como el queso, la levadura en polvo, la carne, las almendras y otros) deben consumirse en cantidades mínimas.

 

¿El daño renal es reversible?

La respuesta a esta pregunta depende de la insuficiencia renal.
La disminución de las funciones renales es reversible.
Si se remueve la obstrucción que causa la insuficiencia renal, o si se realiza el tratamiento para la diabetes y para la presión arterial, se puede invertir parcialmente el daño provocado en los riñones. Estos métodos ayudan a prevenir que los riñones se deterioren aún más dado que esto puede provocar la muerte del paciente.
La última etapa de la insuficiencia renal es la uremia, es decir, la acumulación de urea y de sustancias nitrogenadas en la sangre.

 

    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.