Tumor de riñón

Foto: riñones, anatomía, aorta, vena cava

 

El tumor de riñón o carcinoma de células renales (RCC) está causado por la formación de una masa anormal en los riñones.

Este tumor está causado por el crecimiento descontrolado de las células y puede ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso y puede ser mortal).

 

La forma más común es el carcinoma de células renales y afecta sobre todo las personas mayores de 40 años.

Generalmente, ocurre solamente en el riñón derecho o en el izquierdo, pero también puede ser bilateral.

En el 1 % de los casos el tumor se extiende al uréter.

El tumor de riñón afecta más a los hombres que a las mujeres, de hecho, la incidencia es de 16 casos nuevos cada 100.000 hombres y de 7 casos cada 100.000 mujeres.

 

Tipos y clasificación del tumor de riñón

 

Los tumores renales tienen tiempos de crecimiento diferentes, pronósticos diferentes y reaccionan al tratamiento de manera diferente.

El riñón es un órgano de las vías urinarias que produce y expulsa la orina del cuerpo, otros órganos que forman parte de este aparato son:

 

  • Uréteres
  • Vejiga
  • Uretra

 

Cromófobo

El tumor renal cromófobo se considera menos agresivo respecto a otras formas de RCC.

Generalmente, no hace metástasis en las personas afectadas por BHD, aunque se registran algunos casos de metástasis.

El tumor cromófobo representa aproximadamente el 23 % de los carcinomas renales asociados con BHD.

 

Papilar

Aunque ha sido identificado en el síndrome BHD, el carcinoma renal papilar no es muy común. El carcinoma renal papilar (especialmente el de tipo 2) puede ser agresivo y puede provocar metástasis.

 

De células claras

Representa uno de los carcinomas más comunes de células renales. Generalmente, no ocurre en las familias con síndrome BHD. Sin embargo, recientemente algunos médicos han detectado más casos de lo normal.

El tumor de células claras también se ha identificado en algunos tumores híbridos.

 

Oncocitoma

El oncocitoma es un tumor del riñón considerado benigno.

Aunque es benigno, el oncocitoma puede afectar los riñones si crece en zonas importantes para las funciones renales o para el flujo sanguíneo.

Este tipo de tumor no se difunde a otras partes del cuerpo.

Alrededor del 3 % de los tumores de riñón asociados con BHD están clasificados como tumores oncocíticos.

 

Tumores híbridos

Los tumores híbridos son una combinación de dos tipos de tumores.

Varios tumores híbridos han sido identificados en los tumores asociados con BHD, entre los cuales se encuentran los tumores oncocíticos, cromófobos y los tumores de células claras.

Según un estudio realizado en 34 personas con tumores renales asociados con BHD, el 67 % de los tumores eran híbridos oncocítico/cromófobo.

 

Otros tumores

Existen otros tipos de tumores benignos en los pacientes con BHD, como por ejemplo los angiomiolipomas renales, que generalmente aparecen junto con la esclerosis tuberosa.

 

Causas del tumor de riñón

 

No se conoce con exactitud la causa de este tumor. Los investigadores médicos aseguran que la exposición frecuente a las toxinas químicas, el cigarrillo y los efectos secundarios de algunos medicamentos pueden ser factores desencadenantes del desarrollo de este tipo de tumor.

Las personas que fuman tienen un riesgo de 2 a 4 veces más alto de desarrollar esta enfermedad, respecto a los no fumadores.

Los otros factores de riesgo incluyen la edad, el sexo, la profesión, los problemas renales, la diálisis prolungada, la obesidad, la hipertensión y algunas enfermedades genéticas.

 

En los niños, la forma más común es el tumor de Wilms, mientras que en los adultos se desarrollan principalmente carcinomas de células renales (RCC) y carcinomas de células transicionales.

Los RCC se desarrollan en la pared del nefrón, mientras que los carcinomas de células transicionales de originan en las células que revisten la pelvis renal.

En los adultos, el carcinoma de células renales representa el 85 % de los casos.

 

Síntomas del tumor de riñón

 

En las primeras fases del tumor de riñón, el tumor es asintomático.

A medida que la enfermedad va avanzando, pueden aparecer algunos síntomas como:

 

  • Fiebre reiterada;
  • Cansancio;
  • Sangre en la orina;
  • Falta de apetito;
  • Pérdida de peso;
  • Hinchazón abdominal;
  • Dolor de espalda.

 

La enfermedad puede difundirse desde uno de los riñones hasta el otro y también se difunde en otros órganos, sobre todo en los pulmones, en el hígado, en los huesos, en la glándula suprarrenal, en el bazo, en el colon y en el cerebro.

Los linfonodos cercanos al riñón afectado pueden engrosarse.

Cuando el tumor se difunde a otros órganos del cuerpo se conoce como tumor metastásico del riñón.

 

Primeros signos y síntomas del carcinoma de células renales

En algunos casos es difícil detectar el tumor renal en la fase inicial, sobre todo cuando el tumor se encuentra encapsulado dentro del órgano debido a que el tumor no se manifiesta de manera clara.

Los síntomas aparecen solamente gracias a la evolución de la enfermedad.

Sin embargo, existen algunos signos que pueden ayudar a realizar un diagnóstico precoz de esta enfermedad:

 

  • Presencia de coágulos de sangre en la orina (hematuria). La orina puede ser de color rojizo o anaranjado claro.
  • Anemia causada por la pérdida de sangre.
  • Piel pálida.
  • Infecciones renales reiteradas que pueden tardar mucho tiempo en desaparecer.
  • Dolor que puede ser sordo o grave, especialmente en la zona lumbar.
  • Dolor de estómago que puede legar hasta la espalda.
  • Pérdida de peso sin ninguna razón aparente.
  • Presión sanguínea alta.
  • Debilidad general del cuerpo y sensación de malestar.
  • Fiebre intermitente y cansancio acompañados de sudoración.
  • Formación de una protuberancia en un lado del abdomen.
  • Hinchazón arriba de los riñones.
  • Estreñimiento y sed excesiva debido al aumento de los niveles de calcio en la sangre.
  • Policitemia, una enfermedad en la que aumenta el porcentaje del volumen que ocupan los glóbulos rojos en la sangre.

Esta enfermedad puede causar varios síntomas diferentes que pueden confundirse con síntomas de enfermedades de otros órganos, por lo tanto, esta enfermedad se conoce como el gran mimo.

 

Foto: tumor de riñón, estadio, cuarto, IV

 

Diagnóstico del tumor de riñón

 

Generalmente, se utilizan la radiografía o la TAC para detectar la masa anormal de células renales y la vascularización en el paciente. Cuando se confirma la existencia de la masa, el médico efectúa una biopsia para observar si las células del riñón son tumorales.

Además de esta técnica, también puede efectuarse una ecografía para diagnosticar el cáncer de riñón.

En algunos casos, el tumor se diagnostica cuando ya está grande, por ejemplo cuando su tamaño alcanza los 10 cm o cuando mide más de 10 cm.

Los exámenes de sangre y el análisis de la orina pueden mostrar los valores de algunas sustancias (como por ejemplo la creatinina en la sangre) que indican si los riñones están funcionando de manera adecuada.

 

Estadificación del tumor de riñón

Estadio I: el tumor está limitado al riñón y sus dimensiones son inferiores a 7 cm. El tumor no se ha difundido a los linfonodos ni a los órganos más lejanos.

Estadio II: el tumor está limitado al riñón y mide más de 7 cm. El tumor no se ha difundido a los linfonodos ni a los órganos más lejanos.

Estadio III: en esta fase hay una combinación de categorías T y N. Estas incluyen los tumores de todas las dimensiones, que se han difundido a los linfonodos cercanos al riñón o las venas grandes que unen los riñones con el corazón (trombosis venosa por tumor). En esta fase no están incluidos los tumores que invaden otros órganos cercanos ni los tumores con metástasis lejanas.

Estadio IV: existen varias combinaciones de las categorías T, N y M. Esta fase incluye los tumores que han invadido otros órganos cercanos como por ejemplo el colon (intestino grueso) o la pared abdominal y los tumores con metástasis lejanas.

 

Tratamiento del tumor de riñón

En los últimos años se han desarrollado varias opciones de tratamiento eficaces para el tumor de riñón.

Hoy en día, el tratamiento para este tipo de cáncer generalmente es la crioablación, la ablación y la radiofrecuencia, la embolización, la quimioterapia, la terapia biológica y las terapias blanco.

La desaparición (remisión) del tumor de riñón se puede obtener sobre todo gracias al diagnóstico precoz.

 

Intervención quirúrgica

Existen dos tipos de intervenciones quirúrgicas:

  1. Extirpar el riñón afectado junto con los tejidos sanos alrededor del tumor y de los linfonodos (nefrectomía).
  2. Extirpar el tumor y una pequeña cantidad de tejidos sanos que se encuentran alrededor del tumor (nefrectomía parcial).

Hoy en día, esta intervención quirúrgica puede efectuarse en laparoscopia, es decir, a través de 3 incisiones pequeñas (menos de 1 cm) en lugar de a través de una incisión larga.

Las opciones alternativas para el tratamiento de esta neoplasia son la crioablación, la embolización y la ablación con radiofrecuencia.

 

Crioablación y ablación con radiofrecuencia

En la crioablación se congelan las células tumorales a temperaturas extremas.

Generalmente, se introduce una aguja hueca en el tumor a través de la piel y se utiliza un gas a presión dentro de la aguja para congelar las células cancerosas.

En la ablación con radiofrecuencia se queman las células cancerosas por medio de la corriente eléctrica.

 

Embolización

La embolización interrumpe el aporte de sangre y de oxígeno al tumor para reducir su tamaño. En este procedimiento, se inyecta una sustancia especial en el vaso sanguíneo principal que transporta la sangre hasta los riñones.

Esto interrumpe el aporte de oxígeno al tumor y de las sustancias nutritivas necesarias para que crezca.

Este procedimiento se conoce como embolización arterial y a veces se realiza antes de la intervención quirúrgica.

 

Otras opciones de tratamiento

Si el cáncer de dinfunde a otras partes del cuerpo el paciente puede necesitar someterse a quimioterapia, o a la terapia blanco o a la terapia biológica.

La quimioterapia utiliza varios tipos de medicamentos antitumorales para destruir las células malignas y a veces se realiza antes de la intervención quirúrgica.

La terapia biológica utiliza algunos medicamentos específicos para estimular el sistema inmunitario para que destruya las células tumorales.

La terapia blanco es un tratamiento que utiliza ciertos medicamentos para bloquear las señales anormales que desempeñan un papel importante en el crecimiento y la proliferación del tumor.

 

Mantener una alimentación saludable es fundamental para combatir el crecimiento de la masa.

 

Folow up (examen de seguimiento) después de una intervención de extirpación del tumor o del riñón para descartar las recidivas.

 

  • Control médico cada 6 meses
  • Análisis de sangre para monitorear la creatinina sérica y otros parámetros de las funciones renales cada 6 meses.
  • Ecografía abdominal 3 o 6 meses después de la intervención.
  • TAC abdominal cada año durante los primeros 5 años.

 

El médico puede recomendar algunas variaciones de este programa dependiendo de las condiciones del paciente.

 

¿Cuál es la esperanza de vida? Pronóstico del tumor de riñón

 

Tasa de supervivencia

El pronóstico depende de la tasa de supervivencia de las personas que padecen este tipo de tumor.

La tasa de supervivencia se calcula después de la detección del estadio del tumor.

En el caso del tumor de riñón, la tasa de supervivencia indica la probabilidad de supervivencia del paciente 5 años después del diagnóstico.

En promedio, más del 60 % de los pacientes sobrevive los primeros cinco años.

Un estudio reciente demuestra que el 95 % de los pacientes en la fase I sobrevive cinco años o más gracias al tratamiento adecuado. Esto mismo ocurre en 70 de cada 100 pacientes en el estadio II.

La tasa de supervivencia para los pacientes que padecen tumor de riñón en la fase II puede variar entre el 40 % al 70 %, mientras que en la fase IV es inferior al 10 %.

El pronóstico del tumor de riñón metastásico no es bueno debido a que estos pacientes se encuentran en un estado demasiado avanzado de la enfermedad.

 

El factor más importante es el estadio del cáncer debido a que este determina la tasa de supervivencia.

Sin embargo, para el pronóstico también se consideran otros factores como la edad, la respuesta al tratamiento y otras enfermedades.

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