Tricomoniasis vaginal

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La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual que está causada por un parásito, pero afortunadamente, se cura fácilmente.

 

Está causada por un parásito llamado Trichomonas vaginalis que puede contagiar tanto a los hombres como a las mujeres.

 

Este parásito puede vivir en el aparato urogenital de los hombres y de las mujeres y puede infectar a todas las personas que son sexualmente activas, especialmente a aquellas que no utilizan ninguna protección durante las relaciones sexuales o las que tienen más de una pareja sexual.

 

Causas

 

En las mujeres la infección puede ocurrir en la vagina y en la uretra (tubo por donde sale la orina).

En los hombres, esta infección se puede presentar en la uretra.

La infección se transmite fácilmente de una persona a otra por medio del contacto sexual. Por esta razón, todas las personas sexualmente activas pueden contagiarse con esta enfermedad y pueden transmitir la infección.

No necesariamente se contagian solo las personas con más de una pareja sexual.

 

¿Cómo se transmite la tricomoniasis?

 

Generalmente, la tricomoniasis se transmite de una persona a otra durante las relaciones sexuales.

La infección se transmite por medio de las relaciones sexuales sin protección y también si se comparten juguetes sexuales sin antes haberlos lavado.

La tricomoniasis no se transmite a través de otros tipos de contacto como por ejemplo los besos, los abrazos, compartir las tazas, los platos, los cubiertos, las toallas del baño y por el contacto con el bizcocho del inodoro.

 

No se sabe con certeza si la infección puede transmitirse a través de las relaciones sexuales entre dos mujeres (contacto genital femenino) o si se transmite en los dedos a través de las pérdidas vaginales.

Las mujeres embarazadas pueden transmitirle la enfermedad al bebé durante el parto.

 

Síntomas

 

Generalmente, los hombres no presentan síntomas de la tricomoniasis y a menudo, no saben que han contraído la infección hasta que su pareja sexual se somete al tratamiento. Cuando aparecen síntomas, estos pueden ser los siguientes:

 

  • Irritación en la parte interna del pene,
  • Pérdidas leves,
  • Prurito en los genitales,
  • Leve ardor después de orinar o después de la eyaculación,
  • Dificultad y dolor al orinar,
  • Inflamación de la próstata.

 

En muchas mujeres aparecen signos y síntomas de la infección. los síntomas en las mujeres pueden ser los siguientes:

 

  • Flujo vaginal espumoso de color amarillento o verdastro que puede tener un olor fuerte y desagradable,
  • Dolor al orinar,
  • Prurito vaginal e irritación,
  • Sensación de molestia durante las relaciones sexuales,
  • Dolor en la parte baja del vientre (no es muy común)

 

En las mujeres, el periodo de incubación de la tricomoniasis va de cinco a treinta días, a partir del momento en que la persona ha estado expuesta.

 

¿Cómo se efectúa el diagnóstico para la tricomoniaisis?

 

Para diagnosticar la tricomoniasis, el médico realiza un examen físico y una prueba de laboratorio.

En el laboratorio, se analiza una muestra de líquido vaginal o de secreción uretral para detectar el parásito que causa la enfermedad.

Es más difícil detectar el parásito en los hombres respecto a las mujeres.

 

Pruebas

 

El nivel de presición de la prueba para la tricomoniasis depende del tipo de prueba que se realiza y de si se efectúa en los hombres o en las mujeres. Algunas pruebas son menos precisas para los hombres.

Ninguna prueba tiene una presición del 100 % debido a que siempre existe una pequeña posibilidad de que el resultado sea negativo incluso si el paciente está infectado.

Este resultado se conoce como falso negativo.

Esto explica por qué en algunas ocasiones el resultado puede cambiar si la persona se realiza otra prueba en una clínica distinta.

Es poco probable que el resultado de la prueba para la tricomoniasis sea positiva si el paciente no padece, efectivamente, tricomoniasis.

 

Complicaciones de la tricomoniasis.

 

Las complicaciones de la tricomoniasis no son muy comunes.

Sin embargo, esta infección puede debilitar la barrera del moco cervical (cuello del útero). Esta barrera de moco ayuda a proteger a las mujeres de las infecciones que provienen de sus propios genitales.

Si el moco se debilita, esto aumenta el riesgo de contraer VIH.

Por esta razón, es muy importante practicar el sexo de manera segura utilizando siempre el preservativo.

 

¿Cuál es el tratamiento para la tricomoniasis?

 

El tratamiento standard para la tricomoniasis incluye un antibiótico por vía oral llamado metronidazol (Flagyl).

Antes de iniciar este medicamento, es muy importante que la mujer le comunique a su médico si hay alguna posibilidad de que esté embarazada, debido a que el medicamento puede afectar el desarrollo del bebé.

La pareja sexual también debe someterse al tratamiento para prevenir una reinfección y para evitar que la enfermedad continúe difundiéndose. Además, las personas que se encuentran bajo tratamiento para la tricomoniasis deben abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que el tratamiento para ellos mismos y para su pareja haya finalizado y los síntomas hayan desaparecido.

Es muy importante completar todo el ciclo de los antibióticos, incluso si el paciente presenta mejorías después de uno o dos días.

 

Los efectos secundarios de este medicamento incluyen:

 

  • Náuseas,
  • Vómito,
  • Dolor de cabeza,
  • Sabor metálico en la boca,

No se debe beber alcohol por 24 horas después de haber tomado el metronidazol o por 72 después de haber tomado tinidazol debido a que puede provocar náuseas fuertes y vómito.

 

Tratamientos naturales

 

Remedios del herbolario

Existen varias hierbas naturales que si se toman juntas pueden reforzar el sistema inmunitario.

Los expertos en herboristería afirman que si se estimula el sistema inmunitario, el cuerpo puede combatir los protozoos invasores que causan la tricomoniasis.

He aquí algunos remedios a base de hierbas recomendados para el tratamiento de la tricomoniasis:

 

Ajo: generalmente, se recomienda utilizar el ajo como supositorio. Esto ayuda a disminuir la inflamación y los síntomas.

 

Equinácea: es una hierba que refuerza el sistema inmunitario, la equinácea ayuda a interrumpir el crecimiento del trichomas vaginalis.

 

Sello de oro: el Sello de oro es una hierba americana que contiene la berberina alcaloide que disminuye la inflamación vaginal y combate los protozoos.

 

Agracejo: el agracejo contiene berberina y puede tener un efecto similar al del Sello de oro.

 

Aceite de árbol de té: el aceite del árbol de té tiene una acción antibacteriana y antimicótica si se utiliza como tratamiento tópico.

Algunas evidencias científicas demuestran que el aceite del árbol de té, si se utiliza bajo la supervisión de un médico homeópata o de un herbolario calificado, puede utilizarse por vía vaginal como tratamiento para el trichmonas vaginalis.

Hay que consultar con un médico calificado antes de utilizar el aceite de árbol de té.

 

¿Qué ocurre si la persona no se somete al tratamiento para la tricomoniasis?

 

En las mujeres embarazadas, la tricomoniasis puede causar la ruptura precoz de las membranas que protegen al bebé y esto provoca un parto pretérmino. Además, la inflamación genital causada por la tricomoniasis también puede aumentar el riesgo de contraer una infección por VIH si la mujer está expuesta al virus.

En las mujeres que están infectadas por el VIH, la tricomoniasis aumenta la probabilidad de transmitirle esta infección por VIH a su pareja sexual.

 

Prevención

 

La tricomoniasis es una enfermedad de transmisión sexual y por lo tanto, la mejor manera de prevenirla es abstenerse de tener relaciones sexuales.

El contacto sexual con la pareja o con una persona que tiene varias parejas sexuales aumenta el riesgo de contraer varias enfermedades de transmisión sexual.

Si el preservativo se utiliza correctamente y constantemente, esto disminuye considerablemente el riesgo de contraer una enfermedad venérea.

Los preservativos en látex proporcionan una mayor protección respecto a los de membrana natural.

El preservativo femenino en poliuretano se considera eficaz para evitar en contagio de las enfermedades de transmisión sexual.

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.