Cáncer de colon

El tumor de colon es un crecimiento anormal de las células que se encuentran en el colon que puede convertirse en un cáncer de colon.

Si el tumor se expande hacia la parte inferior del colon (recto), puede tratarse de un cáncer colorrectal.

¿Qué es el cáncer de colon?

El cáncer es una enfermedad caracterizada por el crecimiento incontrolado de las células; si este crecimiento afecta a las células del intestino grueso tiene lugar el cáncer de colon.

La mayoría de los tumores de colon nacen de pequeñas masas no cancerosas (benigno) denominadas pólipos adenomatosos que se forman en las paredes internas del intestino. Con el tiempo, algunos de estos pólipos pueden convertirse en tumores malignos del colon si no se eliminan durante la colonoscopia. Las células tumorales del colon invaden y dañan el tejido sano que se encuentra alrededor del tumor provocando muchas complicaciones.

Las células cancerosas de los tumores malignos pueden desplazarse a través de la circulación sanguínea y linfática y difundirse a otras partes del cuerpo. Estas células del cáncer pueden crecer en zonas diferentes, invadiendo y destruyendo otros tejidos sanos en todo el cuerpo.
Estas formaciones se denominan metástasis y son el resultado de una enfermedad grave que es muy difícil de tratar.
El cáncer de colon es la tercera causa de muerte por cáncer en Estados Unidos y el tercer tumor más frecuente después del cáncer de pulmón y de la próstata en los hombres y del cáncer de pulmón y de mama en las mujeres.

Causas del cáncer de colon

El cáncer de colon y recto es una de las principales causas de muerte por cáncer en Estados Unidos.
Casi todos los tumores de colon y recto empiezan en las glándulas de las paredes del colon y del recto.
No existe una causa única para el cáncer de colon.

Casi todos los tumores de colon empiezan como pólipos benignos y se convierten lentamente en cáncer.
Existe un alto riesgo de cáncer de colon en los siguientes casos:

  • Edad superior a 60 años
  • Ingestión de mucha carne roja o procesada
  • Pólipos colorrectales
  • Enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa)
  • Historia familiar de cáncer de colon.

Algunas enfermedades hereditarias aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de colon. Dos de las más frecuentes son:

  • Poliposis adenomatosa familiar
  • Cáncer colorrectal hereditario, no asociado a poliposis (o síndrome de Lynch)

La alimentación es fundamental en lo que respecta al riesgo de cáncer de colon.
El cáncer de colon se relaciona con una dieta rica en grasas y carnes rojas y baja en fibras.
El tabaco y el alcohol son otros factores de riesgo para el cáncer colorrectal.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de colon?

El cáncer de colon y recto puede estar presente durante varios años antes de que se manifiesten los síntomas.
Los síntomas varían dependiendo de la localización del tumor en el intestino grueso.

  1. El colon derecho es grande, los tumores de colon derecho pueden aumentar su tamaño antes de provocar síntomas abdominales.
    Generalmente, los tumores en la parte derecha provocan anemia por deficiencia de hierro debido a la lenta pérdida de sangre durante un largo período de tiempo.
    La anemia por deficiencia de hierro provoca cansancio y debilidad.
  1. El colon descendente izquierdo es más estrecho que el colon ascendente derecho. Por tanto, los tumores del colon izquierdo tienen más probabilidades de provocar una obstrucción (u oclusión) intestinal parcial o completa.
    Los tumores que provocan oclusión intestinal parcial pueden presentar síntomas de estreñimiento, diarrea, dolores abdominales, calambres e hinchazón.
    La sangre de color rojo brillante en las heces también puede ser un síntoma del crecimiento de la parte final del colon izquierdo o del recto.

Sin embargo, los síntomas al desarrollarse el cáncer son los siguientes:

Si el cáncer se difunde o se convierte en metástasis, pueden aparecer síntomas adicionales en la zona afectada recientemente. Por tanto, los síntomas de metástasis dependen de la posición en la que se ha difundido el cáncer, el hígado es el órgano en el que se forman con más frecuencia las metástasis.

 

Colonoscopia, colonoscopio, diagnostico, tumor, colonDiagnóstico del cáncer de colon

Cuando un paciente manifiesta los síntomas del cáncer de colon, su médico puede detectar la enfermedad empleando una de las siguientes pruebas:

  • Prueba de sangre oculta en heces (FOBT) – El cáncer de colon a veces origina pequeñas gotas de sangre, imposibles de observar a simple vista.
    Mediante la prueba FOBT, se utiliza una sustancia química especial para analizar la muestra de heces del paciente.
  • Sigmoidoscopia flexible – Empleando un tubo fino y flexible, llamado sigmoidoscopio, el médico busca los pólipos dentro del colon del paciente.
  • Enema de bario de doble contraste (LEF) – Una sustancia metálica de color plata llamada bario se inyecta en el colon del paciente a través del recto. El bario se observa en la radiografía del paciente. Durante el procedimiento, el médico toma muestras de tejido (biopsia) para detectar el cáncer. En caso de hallar pólipos, el médico también puede eliminarlos.
  • Un método más reciente, denominado colonoscopia virtual, muestra imágenes del colon sin entrar en el cuerpo, a través de una tomografía computarizada (TAC).

Prueba de heces mediante el ADN
Mediante un análisis de ADN en las heces, se examina el ADN extraído de una muestra de heces del paciente para detectar defectos genéticos relacionados con el cáncer de colon.

Directrices para el tratamiento del cáncer de colon según el estadio

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Puesto que estos tumores no han crecido más allá de la pared interna del colon, la cirugía es suficiente para eliminar el cáncer. Esta operación se denomina polipectomía.
En la mayoría de los casos, la polipectomía puede llevarse a cabo durante la colonoscopia con un colonoscopio.
La resección del colon (colectomía) es rara y solo se realiza si el tumor es muy grande.

Fase I
Estos tumores han crecido a través de varias capas de colon, pero no se han difundido más allá de las paredes del intestino (o a los ganglios linfáticos).
El tratamiento estándar es la cirugía para eliminar la sección de colon afectada por el cáncer y los ganglios linfáticos cercanos, denominada colostomía parcial. No se requieren otros tratamientos.

Fase II
Muchos de estos tumores han crecido a través de las paredes del colon y se han expandido hasta el tejido cercano, pero todavía no se han difundido a los ganglios linfáticos.
La cirugía (colectomía) puede ser el único tratamiento necesario.
Sin embargo, el médico puede recomendar la quimioterapia adyuvante si el cáncer corre el riesgo de ser recidivante debido a algunos factores, tales como:

  • Las células son muy anómalas (alto grado) como indican los análisis microscópicos.
  • El cáncer ha crecido en los órganos circundantes.
  • El cirujano no ha eliminado como mínimo 12 ganglios linfáticos.
  • El cáncer se ha encontrado en el margen o cerca de la muestra quirúrgica tomada, por lo que una parte ha permanecido.
  • El cáncer ha provocado una perforación en la pared del colon.

Los médicos tienen diferentes opiniones acerca del uso de quimioterapia para los cánceres de colon de fase II.

Si el cirujano no está seguro de haber eliminado el cáncer por completo, al haber crecido en otros tejidos, puede recomendar al paciente la radioterapia para eliminar las eventuales células tumorales que queden.
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Fase III
En esta fase, el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos cercanos, pero no ha llegado a otras partes del cuerpo.
La operación quirúrgica (colectomía parcial), seguida de quimioterapia adyuvante, es el tratamiento estándar en esta etapa.
Los médicos también pueden recomendar la radioterapia si el cirujano cree sigue habiendo algunas células tumorales después de la operación.
Para las personas que no puedan someterse a cirugía por culpa de otras enfermedades, la radioterapia y/o la quimioterapia pueden representar las mejores opciones.

Fase IV
El cáncer se ha extendido desde el colon a otros tejidos y órganos distantes. El cáncer de colon, a menudo desarrolla metástasis en el hígado, pero también puede difundirse a otras zonas como los pulmones, el peritoneo (revestimiento de la cavidad abdominal) o los ganglios linfáticos distantes.
El resultado de la invasión de las células en el sistema linfático son ganglios linfáticos hinchados.
En la mayoría de los casos, la última fase del cáncer de colon no es operable. Sin embargo, si solo hay una pequeña metástasis en el hígado o en los pulmones se pueden eliminar completamente junto con el cáncer de colon y la cirugía puede ayudar a vivir más tiempo.
Generalmente, la quimioterapia también se administra antes o después de la operación.

En algunos casos, es posible emplear la infusión del fármaco en la arteria hepática si el cáncer se extiende al hígado.

Si las metástasis no se pueden eliminar quirúrgicamente porque son demasiado grandes o numerosas, se puede probar con la quimioterapia antes de la operación quirúrgica. La quimioterapia se administra otra vez después de la cirugía.
Otra posibilidad es eliminar los tumores en el hígado mediante criocirugía, ablación u otros métodos no quirúrgicos.

Si el tumor está muy extendido y no puede operarse, el cirujano puede realizar una colectomía o una colostomía (cortando por encima del cáncer y conectando la extremidad a una abertura en la piel sobre el abdomen para permitir la evacuación intestinal).

Esto puede impedir o prevenir la obstrucción del colon y así prevenir algunos problemas. A veces, esta intervención se puede evitar mediante la inserción de un stent (un tubo de metal o plástico) en el colon durante la colonoscopia para mantenerlo abierto.
La mayoría de los pacientes con cáncer en la fase IV deben someterse a quimioterapia y/o tratamientos específicos para controlar el cáncer.

Dieta para el cáncer de colon

Muchas personas subestiman la importancia de la dieta en el tratamiento del tumor porque piensan que para estar bien basta con acudir al médico o tomar los medicamentos recetados.
En realidad, para tener una buena salud es necesario llevar un estilo de vida saludable y una buena alimentación.
No se debe fumar, ni beber alcohol, se debe realizar actividad física regular 4 veces a la semana, como por ejemplo caminar durante 1 hora o correr 30 minutos.
La dieta es esencial para desintoxicar el hígado y el intestino, donde se forma el sistema inmunitario.

Estos órganos también sirven para eliminar los residuos que pueden provocar un engrosamiento de los tejidos y la formación de tumores.

Algunas personas han curado el cáncer sin someterse a tratamientos específicos contra el cáncer, pero llevando una dieta más natural.
Estos pacientes han eliminado productos lácteos, carne, cereales refinados y otras proteínas animales y han comido mucha fruta, verdura, centrifugados y zumos caseros de fruta fresca.
Por desgracia, no existe una pastilla para curar el cáncer, por lo que la alimentación es el único tratamiento natural que ha dado resultados interesantes.
Por ello, se debe beber agua y limón (si se tolera) por la mañana después de levantarse y continuar con varias meriendas de fruta y verdura, centrifugados y zumos durante todo el día.

Es esencial realizar al menos 5/6 comidas al día y no solo desayuno, almuerzo y cena.
La diferencia se notará desde los primeros días, pues aumenta la energía, se duerme mejor por la noche y mejora el humor.
En las pruebas posteriores se debería observar una diferencia, por ejemplo con la reducción o desaparición de las masas tumorales.
Si el paciente cambia de dieta en una etapa avanzada del tumor, la curación o la remisión no siempre son posibles.

 

Cáncer de colon

¿Cuáles son las tasas de supervivencia para el cáncer de colon y recto? Pronóstico

Fase 1
El cáncer de colon en la primera fase también se denomina Dukes A. Al estar en un estadio precoz presenta una alta tasa de curación. Tras la intervención quirúrgica, más de 9 de cada 10 pacientes (93%) viven más de 5 años.
Por desgracia, actualmente menos de 9 de cada 100 pacientes llegan al diagnóstico de cáncer colorrectal en la fase 1.

Fase 2
Aproximadamente un cuarto (24%) de las personas con cáncer del colon y recto obtiene el diagnóstico en esta fase. Según los diferentes factores, tras la operación más de 3 cuartos (hasta un 77%) de los pacientes en la segunda fase del cáncer de colon y recto tiene una esperanza de vida superior a 5 años.

Fase 3
Aproximadamente el 23% de las personas con cáncer de colon y recto obtienen el diagnóstico en esta fase avanzada de la enfermedad.
El resultado depende de la cantidad de ganglios linfáticos que contienen células tumorales.
Tras la intervención, casi la mitad de los pacientes con cáncer de colon en fase 3 (48%) vivirá al menos 5 años.

Fase 4
Aproximadamente al 9% de las personas con cáncer colorrectal se le diagnostica el cáncer cuando ya se ha extendido a otra parte del cuerpo.

Para este tipo de cáncer avanzado, las tasas de supervivencia son inferiores. Solo 6 de cada 100 personas (6%) viven por lo menos 5 años después del diagnóstico. Si el cáncer se ha extendido al hígado y las metástasis hepáticas se pueden eliminar mediante cirugía, algunos estudios recientes han observado que las tasas de supervivencia son del 25-40%.