Diverticulitis y diverticulosis

La diverticulitis es una enfermedad que se produce cuando uno o varios divertículos se inflaman o se infectan en el aparato digestivo.

¿Qué son los divertículos?

Un divertículo es una pequeña estructura similar a una bolsa de cuello estrecho que sobresale de la pared del intestino.

Los divertículos se pueden desarrollar en cualquier parte del intestino, pero generalmente se encuentran en el colon sigmoide, es decir en la parte final del colon (también llamado intestino grueso).

Por lo general, se desarrollan en la sección del colon más cercana al recto, donde las heces se vuelven más sólidas.
De esta forma, la parte más afectada es el lado izquierdo del abdomen.
Con el tiempo se pueden desarrollar varios divertículos.

La diverticulosis se manifiesta cuando se forman al menos dos divertículos en las paredes del colon.
La unión de la diverticulosis y la diverticulitis se denomina enfermedad diverticular.

Los divertículos son más comunes en los ancianos. Aproximadamente la mitad de los hombres mayores de 60 años padece diverticulosis.

 

Clasificación de Hinchey

  • Primera fase: absceso paracólico
  • Segunda fase: absceso a distancia (pélvico o retroperitoneal)
  • Tercera fase: peritonitis purulenta
  • Cuarta fase: peritonitis estercorácea

Causas de la diverticulosis

Se cree que la diverticulosis tiene su origen en el aumento de la presión sobre las paredes internas del intestino.
A medida que el cuerpo envejece, se espesa la capa exterior de las paredes intestinales, lo que provoca el estrechamiento del espacio abierto en el interior del intestino.
Las heces se mueven más lentamente a través del colon aumentando la presión.
Las heces duras pueden ser consecuencia de una dieta baja en fibras o de heces con un “tiempo de tránsito” más lento a través del colon. Estos factores aumentan la presión contra las paredes intestinales.
Los esfuerzos frecuentes y repetidos durante la defecación aumentan la presión y contribuyen a la formación de divertículos.
La diverticulosis en los países desarrollados se debe principalmente a una dieta baja en fibras.
La fibra se encuentra en fruta y verduras, cereales integrales y legumbres (alubias, guisantes y lentejas)
Existen dos tipos de fibra: soluble (se disuelve en agua) e insoluble.
La fibra soluble forma una sustancia gelatinosa y suave en el tracto digestivo.
La fibra insoluble pasa a través del tracto digestivo sin apenas variación.

Ambas son necesarias para que las heces se mantengan suaves y permitan un movimiento fluido a través del tracto digestivo, con objeto de prevenir el estreñimiento.

Los síntomas de la diverticulosis y de la diverticulitis

El síntoma más común de la diverticulosis es el dolor intermitente en el abdomen inferior (intestino), especialmente en el lado izquierdo inferior.
El dolor suele empeorar al comer o justo después. La defecación y la flatulencia pueden aliviar el dolor.
Otros síntomas de la diverticulosis son:

Síntomas de la diverticulosis

El síntoma principal de la diverticulosis es un dolor constante y grave. El dolor suele empezar por debajo del ombligo, antes de pasar a la parte inferior izquierda del abdomen.
En la población asiática, el dolor se puede desplazar hacia el lado inferior derecho del abdomen, ya que tienden a desarrollar los divertículos en una parte diferente de su colon. Se cree que esta situación se debe a la genética (algunos genes específicos de la población asiática pueden cambiar el curso natural de la diverticulitis).
Además del fuerte dolor de estómago, entre los síntomas de diverticolitis se incluyen:

  • Fiebre alta, igual o superior a 38ºC
  • Sensación de malestar
  • Estreñimiento
  • Complicación hemorrágica en un pequeño porcentaje de pacientes
  • Falta de apetito
  • Sangrado rectal

Diagnóstico de la diverticulitis

Intestino con diverticulos, diverticulitis, diverticulosis,
Dado que, por lo general, la diverticulosis es asintomática, suele descubrirse durante las pruebas para otras enfermedades como el cáncer colorrectal.
Generalmente, la diverticulitis se diagnostica en su fase aguda.
Entre las pruebas que se realizan para confirmar el diagnóstico de diverticulitis se incluyen:

Historial médico – incluyendo alimentación

Examen físico – incluyendo examen rectal.

Colonoscopia – la colonoscopia se realiza mediante un tubo fino y flexible que se inserta en el ano para que el médico pueda ver la longitud del intestino grueso.

Enema de bario – se inyecta un medio de contraste en el intestino a través del ano y luego se realiza una radiografía.

TAC – para detectar abscesos fuera de la pared interna del intestino.

Análisis de sangre – para comprobar posibles signos de infección.

Análisis de heces – para verificar la presencia de sangre en las heces o la presencia de infecciones, que pueden provocar los mismos síntomas de la diverticulosis y de la diverticulitis.

Diagnóstico diferencial

El médico debe descartar:

  1. Síndrome del intestino irritable
  2. Colitis ulcerosa
  3. Enfermedad de Crohn

¿Cuáles son las complicaciones de la diverticulitis?

Pueden producirse graves complicaciones como consecuencia de la diverticulitis. La mayoría de las complicaciones son el resultado de la rotura y perforación de las paredes intestinales.
En este caso, el material de desecho intestinal (heces) puede derramarse del intestino y entrar en la cavidad abdominal circundante provocando los siguientes problemas:

  • Peritonitis (una peligrosa infección de la cavidad abdominal)
  • Abscesos (un infección en el abdomen)
  • Obstrucción (obstrucción intestinal)

En caso de absceso, puede que sea necesario un tratamiento para drenar el fluido mediante la inserción de una aguja en la zona afectada.
A veces, la cirugía es necesaria para limpiar el absceso y retirar una parte del colon.
Si la infección se difunde en la cavidad abdominal (peritonitis), se requiere una operación quirúrgica urgente para limpiar la cavidad abdominal y retirar la parte dañada del colon.
Sin un tratamiento adecuado, la peritonitis puede ser mortal.
La infección puede provocar fibrosis del colon y el tejido fibrótico puede dar lugar a un bloqueo parcial o completo.

Un bloqueo parcial no requiere una operación quirúrgica de urgencia.
Sin embargo, en caso de obstrucción completa es necesario un tratamiento urgente que incluya cirugía.
Otra de las complicaciones de la diverticulitis es la formación de una fístula, es decir una conexión anormal entre dos órganos o entre un órgano y la piel.
Un tipo común de fístula se produce entra la vejiga y el colon.
Esta complicación requiere eliminar la fístula y la parte afectada del colon mediante cirugía.

 

El tratamiento de la diverticulitisDiverticulitis y diverticulosis

Para una persona con diverticulosis, no hay manera de evitar la formación de nuevos divertículos.
El tratamiento gira en torno a los síntomas del paciente.
La transición gradual a una dieta con fibra soluble (verduras, salvado de avena y fibras como la zaragatona) suele conducir a una mejora de los síntomas.
Algunos alimentos pueden empeorar los síntomas o incluso provocar diverticulitis. Se recomienda evitar nueces y semillas. Asimismo, algunas personas han notado que los síntomas se alivian evitando las legumbres (por ejemplo guisantes y alubias) o el maíz dulce.
Puede que sea conveniente el uso a corto plazo de laxantes para el tratamiento y la prevención del estreñimiento.
En muy pocas ocasiones se realiza la cirugía para extirpar los segmentos intestinales afectados, solo cuando los síntomas son debilitantes.

 

Medicina alternativa

Algunos expertos sospechan que las personas con diverticulitis tienen una deficiencia de bacterias “buenas” en su colon. Los prebióticos son alimentos o suplementos que contienen bacterias beneficiosas y pueden ayudar a restaurar el equilibrio natural del cuerpo, lo que favorece la prevención de la diverticulitis.
Sin embargo, todavía no ha sido demostrado por estudios clínicos.
Los suplementos de prebióticos están disponibles en la farmacia como suplementos de fermentos lácticos.

¿Cuál es el tratamiento para la diverticulitis?

1. Cuando los síntomas no son demasiado graves.
Si se desarrolla una diverticulitis, generalmente es necesario un ciclo de antibióticos de amplio espectro con una cobertura para las bacterias anaerobias y G-negativos, por ejemplo augmentine (amoxicilina + ácido clavulánico) o una combinación de ciprofloxacino y metronidazol (en caso de alergia a la penicilina). El tratamiento antibiótico debe prolongarse durante al menos 7 días.
Es necesario beber muchos líquidos claros, tales como té, zumos (excepto el de naranja) y polos de helado. El médico puede recomendar ayuno hasta que pasen los síntomas.
Puede que se requieran algunos analgésicos fuertes durante un tiempo.
Si la infección no es muy grave, los síntomas deberían pasar con este tratamiento.
Cuando los síntomas desaparecen, se puede reanudar una dieta normal, pero mejor si es rica en fibra.

2. Si los síntomas son graves o prolongados
Si los síntomas son graves puede que sea necesaria la hospitalización.
El médico puede administrar antibióticos y fluidos directamente por vía intravenosa. Puede requerirse la inyección de un analgésico.

 

¿Cuándo es necesario operar?

También se puede considerar la hospitalización aunque los síntomas no sean demasiado graves, si no desaparecen con comprimidos de antibióticos al cabo de aproximadamente 48 horas.

Si se desarrollan complicaciones
Como se ha mencionado anteriormente, algunas personas con diverticulitis desarrollan complicaciones como obstrucción intestinal, fístulas, abscesos y peritonitis.
La cirugía suele ser necesaria para tratar estas complicaciones poco frecuentes pero graves.
Por ejemplo, la cirugía a veces es necesaria para drenar un absceso o para eliminar una parte del colon infectado.

Tratamiento para los divertículos sangrados
La hemorragia deja de sangrar por sí misma en aproximadamente 3 de cada 4 casos.
En ocasiones, se requiere una operación quirúrgica para detener la hemorragia.

 

Remedios naturales para la diverticulitis

Los remedios caseros son los siguientes:

  • Aumentar el consumo diario de verduras. Introducir fibra gradualmente para evitar síntomas desagradables como la excesiva flatulencia.
  • Es recomendable utilizar un suplemento de fibra (como el psyllium, benefibra).
  • Beber mucho líquido para suavizar las heces y que puedan atravesar el intestino con mayor facilidad.
  • Realizar ejercicio físico regular para favorecer el peristaltismo y la funcionalidad intestinal.

 

¿Qué se puede comer? Dieta y alimentación para la prevención y tratamiento de los divertículos

Se deben evitar los alimentos duros o difíciles de digerir, tales como:

  • Pastillas de caldo
  • Carne y pescado
  • Jamón
  • Quesos de pasta blanda sin fermentar
  • Aceite y mantequilla
  • Fresas, kiwi, frambuesas, moras
  • Pipas de girasol, pepitas de calabaza, sésamo, comino (las pepitas pueden depositarse en los divertículos)
  • Eliminar el chocolate, la comida frita y el picante

Se deben limitar o evitar bebidas que irritan el intestino:

  • Vino
  • Cerveza
  • Bebidas con un alto grado alcohólico

Alimentos discutibles:

  • Alimentos ricos en fibras filamentosas como el boniato
  • Frambuesas
  • Bayas negras

Alimentos permitidos:

  • Cereales que contienen harina integral
  • Jengibre
  • Frutas, por ejemplo plátanos, a excepción de las que aparecen en la lista de alimentos que se deben evitar
  • Verduras y hortalizas, evitando alcachofas y legumbres
  • Calabaza y calabacines
  • Postres, excepto helado y chocolate