Fístula anal: causas, síntomas y cirurgia

Una fístula anal (o perianal) es un pequeño canal que se desarrolla entre el final del intestino (conocido como el canal anal) y la piel cerca del ano.

Algunos tipos de fístula están formados por un solo canal, mientras que otros tienen al menos dos canales. Los extremos de la fístula pueden aparecer como orificios en la superficie de la piel alrededor del ano.
Una fístula anal es dolorosa y puede causar sangrado al ir al baño.

Algunas fístulas pueden conectarse a los músculos del esfínter (los que abren y cierran el ano).
La fístula anal también puede afectar a los niños.

 

Clasificación

Fístula Interesfintérica.
El canal comienza en el espacio entre los músculos del esfínter interno y externo y termina muy cerca de la abertura anal.

Fístula Transesfintérica.
El tracto comienza en el espacio entre los músculos del esfínter interno y externo o en el espacio detrás del ano. Luego atraviesa el esfínter externo y termina a unos pocos centímetros de la abertura anal.
Esto puede tomar forma de U, con aberturas externas a cada lado del ano (llamado fístula de herradura).

Fístula Supraesfintérica.
El canal comienza en el espacio entre los músculos del esfínter interno y externo y se dirige hacia arriba sobre el músculo puborrectal, atraviesa este músculo y luego se extiende hacia abajo entre el músculo puborrectal y el elevador del ano.
Después, se abre a unos pocos cm del ano.

Fístula Extraesfintérica.
El canal comienza en el recto o colon sigmoideo y se extiende hacia abajo, pasando a través del elevador del ano y abriéndose en torno al ano.
En general, estas fístulas son causadas por un absceso apendicular, un absceso diverticular o por la enfermedad de Crohn.

 

Causas de la fístula anal

Una fístula anal suele ser con frecuencia el resultado de un absceso anal precedente o actual; puede ocurrir en el 50% de los pacientes con abscesos.
Un absceso anal es una cavidad infectada, llena de material purulento, cerca del ano o del recto.
La anatomía normal del recto incluye glándulas pequeñas justo dentro del ano.
En ocasiones estas glándulas pueden obstruirse -y potencialmente infectarse- causando un absceso. La fístula es un túnel o canal que se forma debajo de la piel y conecta las glándulas infectadas con el absceso. Una fístula puede estar presente con o sin un absceso.
Rara vez las fístulas pueden ser causadas por otras enfermedades, tales como:

 

Los síntomas de una fístula anal son:

  • Irritación de la piel alrededor del ano,
  • Un dolor que puede empeorar al estar sentado, en movimiento e durante la evacuación.
  • Pérdida de sangre o pus durante la defecación,

Si la fístula es causada por un absceso que aún persiste, se puede observar:

Si la fístula es causada por la inflamación del intestino, por ejemplo debido a una enfermedad como síndrome de intestino irritable o colitis ulcerosa, puede haber otros síntomas, por ejemplo:

 

Fístula anal causas, síntomas y cirurgia

Diagnóstico de la fístula anal  

Es importante conocer la evolución completa de una fístula para efectuar un tratamiento eficaz.

Generalmente la apertura del canal externo aparece como una zona roja, inflamada que puede secretar pus y sangre. Normalmente esta apertura externa se nota con facilidad.

Es más complicado encontrar la extremidad del ano (extremidad interior).

Las últimas tecnologías son las siguientes:

Ecoendoscopia utiliza ondas sonoras a frecuencias altas que permiten reproducir imágenes detalladas de los músculos del esfínter y otras estructuras del suelo pélvico.

Otras opciones incluyen:

Anoscopio, un pequeño endoscopio usado para visualizar el canal anal.

Sigmoidoscopia, un procedimiento para excluir otras enfermedades como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

La fistulografía es una técnica obsoleta, se trata de una radiografía de la fístula después de inyectar un líquido medio de contraste.

La resonancia magnética puede ser utilizada para las fístulas que son muy difícil de encontrar.

 

¿Cómo se realiza la operación quirúrgica?

  1. Fistulotomía- una fistulotomía es un procedimiento que se realiza en ambulatorio bajo anestesia general o espinal.
    Se coloca una sonda a través del canal de la fístula o túnel. Después, el cirujano hace una incisión a lo largo de toda la fístula y realiza la fistulotomía, es decir, se eliminan todas las células de la fístula.
    Las extremidades de la piel se cosen, para que no puedan reconectarse y recrear el túnel o la fístula. El tejido cicatrizado llena el vacío de la fístula. Las fistulotomias se realizan para las fístulas que no son muy profundas y que no necesitan una gran incisión del músculo.
    Después de la cirugía, el médico puede recomendar la toma de antibióticos por unos días para evitar infecciones.
  2. Posicionamiento del setón– Si durante el pasaje de la sonda a través del túnel se nota que la cantidad de músculo del esfínter, que se debe cortar para abrir la fístula, podría causar incontinencia fecal, el cirujano puede decidir colocar un cordón estéril de seda o tejido sintético llamado setón por el canal y atarlo a nivel de la piel.
    El setón ejerce una tracción sobre los tejidos circundantes, así que permite la formación de tejido fibroso para cerrar la fístula.
    Posteriormente, el setón debe ser apretado cada dos semanas en la consulta, lo que permite que los músculos del esfínter vayan cicatrizando.
    Esto levanta lentamente el tracto de la fístula fuera del cuerpo y el setón se cae.
    Afortunadamente el músculo nunca se separa completamente y, por tanto, si el anillo muscular está intacto, sigue reteniendo las heces.
  3. Colgajo endorectal – el colgajo endorectal fue originalmente planeado para el tratamiento de las fístula entre el recto y la vagina para evitar colostomía provisional y permitir la recuperación.
    Con esta técnica el cirujano cierra la exposición al recto y el canal anal poniendo un colgajo cutáneo con forma de lengua dividiendo la mucosa, la submucosa y una pequeña cantidad de músculo del recto por encima de la fístula.
    La extremidad del colgajo pegada a la apertura de la fístula interna se elimina quirúrgicamente. Se identifica el agujero del músculo y se cose con algunos puntos de sutura que se disuelven.
    Posteriormente, el cirujano coloca el colgajo sobre esta zona que acaba de ser reparada y vuelve a coserse con suturas que se disuelven.
    Esta técnica tiene un éxito de aproximadamente un 75% .Se suele hospitalizar al paciente.
  4. Cirugía con tapón de colágeno
    Se han estudiado diferentes dispositivos para permitir el mecanismo de recuperación natural del cuerpo y cerrar la fístula.
    Entre estos, hay tapones de colágeno y otros materiales reabsorbibles. Cuando se utiliza sólo o en combinación con la cola de fibrina, su tasa de éxito es inferior al 30%. Sin embargo, en combinación con un colgajo de avance endorectal esta técnica puede ayudar a sanar las fístulas complejas o frecuentes.
  5.  Técnica LIFT– significa el trayecto de la fístula interesfinteriana. Esta técnica se realiza en la consulta bajo anestesia general o espinal y se realiza una incisión justo fuera del ano.La disección se realiza entre los músculos del esfínter anal interior y exterior, luego se identifica el canal de la fístula.
    Se juntan con suturas que se disuelven sobre ambas extremidades y se cose a lo largo de la parte extirpada.
    La incisión se cierra colocando un drenaje y se puede insertar un papel de material biológico para ayudar a prevenir la repetición de la fístula.
    El éxito de esta técnica varía entre el 40% y el 75%.
  6.  La técnica VAAFT se realiza para el tratamiento quirúrgico de las fístulas anales complejas. Los puntos fuertes de esta técnica son la localización exacta de las fístulas, el tratamiento desde el interior y el cierre hermético de la apertura interna.
    Se evitan heridas quirúrgicas en la región perianal y el riesgo de incontinencia fecal porque no se provocan lesiones al esfínter anal.

 

Qué esperar después

Es preciso descansar hasta que desaparezca el efecto anestésico.
Cuando el efecto del anestésico termine puede ser útil tomar un antiinflamatorio o un analgésico.
Es normal notar un leve sangrado, una mancha de sangre sobre la herida o sobre el papel higiénico durante varios días después de la operación.
El cirujano da instrucciones sobre cómo cuidar la herida quirúrgica.
Los enfermeros cambian la medicación cada día hasta que sea necesario.

Recuperación y evolución postoperatoria
Para reducir el dolor, se pueden tomar antiinflamatorios sin receta como el paracetamol o el ibuprofeno.
La anestesia general afecta temporalmente a la coordinación, las habilidades motrices y mentales, por lo que no se debe conducir, beber alcohol, utilizar máquinas o firmar documentos legales durante las siguientes 24 horas.
Después de la cirugía se recomienda una alimentación específica para prevenir el estreñimiento que puede causar una excesiva contracción abdominal cuando se va al baño y puede provocar demasiada presión en las paredes del ano.

 

¿Cuáles son las alternativas a la cirugía?

La operación quirúrgica no es la única opción para las fístulas anales, se puede optar también por la cola de fibrina.
La curación espontanea puede ocurrir en caso de fístula perianal simple, pero es muy poco común.
Una fistula anal sin tratamiento puede extenderse, además se pueden depositar sustancias (sangre, heces, orinas ecc.) que pueden provocar una infección.

Tratamiento no quirúrgico de la fístula anal

Cola de fibrina
La cola de fibrina es actualmente la opción no quirúrgica para el tratamiento de las fístulas. La cola de fibrina se inyecta en la fístula para cerrar el canal. La cola se inserta a través de la apertura de la fístula que luego se cierra mediante una costura.
La cola de fibrina puede parecer una buena opción ya que es un procedimiento simple, seguro y sin dolor. Sin embargo, los resultados a largo plazo para este método de tratamiento son escasos. Por ejemplo, un pequeño estudio ha tenido un éxito inicial del 77%, pero después de 16 meses sólo se ha curado el 14% de las personas.

 

Prognosis de la fístula anal

El tiempo de recuperación de la herida es de seis semanas.
Puede ser útil aplicar un tampón sanitario para evitar que las heridas manchen la ropa.
Se puede ir al baño con el vendaje puesto pero es necesario asegurarse de que el lavado sea minucioso y después se debe secar bien la zona anal.
Hay que evitar permanecer parados durante periodos prolongados o caminar demasiado. Es importante seguir las recomendaciones del cirujano.
La estancia en hospital depende de la gravedad de la fístula, si es leve el médico podría firmar el alta el mismo día, mientras que en los casos más graves puede ser necesaria la hospitalización durante algunos días.

 

¿Las fístulas anales son peligrosas? ¿Cuáles son los riesgos?

Las cirugías de las fístulas anales se realizan con frecuencia y generalmente no causan problemas. Sin embargo para tomar una decisión y dar el consentimiento es necesario ser conscientes de los posibles efectos secundarios y de los riesgos de complicaciones.

 

Efectos secundarios

Los efectos secundarios indeseables son principalmente temporales inmediatamente después de la cirugía.
Al principio se sentirá dolor, sobre todo al estar sentado. Además es posible notar un leve sangrado.

 

Complicaciones de la fístula anal

Las complicaciones específicas de las fístulas anales no son frecuentes pero cuentan con:

  • Infección- puede producirse un acceso anal, entonces será necesaria otra cirugía.
  • Daños en los músculos- tanto la fístula como los procedimientos utilizados para sanarlas pueden dañar y debilitar el esfínter, esto puede influir sobre el control del intestino y puede causar incontinencia fecal
  • Estrechamiento del canal anal (el tubo muscular que conecta el recto con el ano), que podría provocar dificultades en el vaciamiento del intestino.
  • Fistula recidivante- es posible que la fístula se repita.

Los riesgos son diferentes según los pacientes, se aconseja hablar con el médico sobre los riesgos personales.