Hemorroides externas e internas

Las hemorroides son vasos sanguíneos en el ano y en el recto.
Existen dos tipos de hemorroides según su posición: internas y externas.

Las hemorroides externas se encuentran cerca del ano y están cubiertas por piel muy sensible.
Suelen ser dolorosas y si se forma un coagulo de sangre (trombosis) en la hemorroide externa se convierte en un bulto doloroso y duro.
Las hemorroides externas pueden sangrar si se rompen.

Las hemorroides internas se desarrollan dentro del ano debajo de la pared. Los síntomas más frecuentes son hemorragia indolora y protrusión durante la evacuación. Sin embargo, las hemorroides internas pueden provocar dolor agudo si están completamente “prolapsadas”, es decir si sobresalen de la abertura anal y no es posible empujarlas hacia adentro.

La duración es variable, en ocasiones desaparecen al modificar la alimentación y otras veces se convierten en crónicas.

Clasificación de las hemorroides

  1. Primer grado: las hemorroides anales sangran pero no sobresalen;
  2. Segundo grado: las hemorroides prolapsan a través del ano, pero vuelven por sí mismas a su posición interna inicial;
  3. Tercer grado: prolapso de las hemorroides a través del ano durante el esfuerzo, pero es necesario volver a introducirlas mediante presión manual para recolocarlas en el canal anal;
  4. Cuarto grado: el prolapso permanece en el exterior y no se puede volver a introducir.

 

Anatomía de las hemorroides

Las arterias que llevan la sangre al canal anal descienden desde el recto, formando una extensa red de vasos sanguíneos conectados entre sí alrededor del canal anal.
Gracias a esta extensa red de arterias, los vasos sanguíneos tienen un suministro de sangre arterial, lo que explica por qué el sangrado de las hemorroides es de color rojo brillante (sangre arterial) en lugar de ser rojo oscuro (sangre venosa) y por qué el sangrado de las hemorroides rara vez suele ser preocupante.
Las venas anales drenan la sangre desde el canal anal y las venas hemorroidales. Estas venas tienen dos direcciones: la primera hacia arriba (en el recto) y la segunda hacia abajo (en la piel que rodea al ano).

¿Qué frecuencia tienen las hemorroides?

Alrededor del 75% de las personas sufren hemorroides en algún momento de su vida. Las hemorroides son más comunes entre los adultos de 45 a 65 años y a menudo afectan a las mujeres embarazadas, aunque también se pueden manifestar en niños pequeños.

¿Por qué las hemorroides son más frecuentes durante el embarazo?

El embarazo aumenta las posibilidades de tener hemorroides, también de las venas varicosas en las piernas y a veces en la vulva por varias razones.
El crecimiento del útero aumenta la presión en las venas de la pelvis y la vena cava inferior, una vena grande en el lado derecho del cuerpo que recibe la sangre por los artos inferiores. Esto puede ralentizar el retorno de la sangre de la mitad inferior del cuerpo, aumentar la presión en las venas del útero y provocar una dilatación con hinchazón.

El estreñimiento es otro de los problemas frecuentes durante el embarazo y también puede provocar o agravar las hemorroides. Los esfuerzos abdominales durante la evacuación provocan hemorroides.

Además, un aumento de la hormona progesterona durante el embarazo provoca la relajación de las paredes venosas, lo que permite que se expandan con mayor facilidad.
La progesterona también contribuye al estreñimiento disminuyendo el peristaltismo intestinal (contracciones musculares rítmicas de los músculos del intestino).

 

¿Cómo se pueden evitar las hemorroides?

Las probabilidades de tener hemorroides durante el embarazo se pueden evitar.
Éstos son algunos consejos para prevenir o tratar las hemorroides:

En primer lugar, se debe evitar el estreñimiento: seguir una dieta rica en fibra (muchos cereales integrales, alubias, fruta y verdura), beber mucha agua (2 litros al día) y hacer ejercicio físico regular, aunque solo sea un paseo breve y rápido.
Las personas que sufren estreñimiento deben solicitar al médico un suplemento de fibra o un producto para ablandar las heces.

No se debe esperar si se siente la necesidad de evacuar, ni tampoco empujar demasiado cuando se está en el baño. Asimismo, no se debe permanecer sentado en el váter durante mucho tiempo, pues aumenta la presión sobre la zona.

Es aconsejable realizar ejercicios de Kegel cada día. Los ejercicios de rehabilitación perianal aumentan la circulación en la zona rectal y refuerzan los músculos alrededor del ano, disminuyendo la posibilidad de hemorroides.
Se recomienda fortalecer y tonificar los músculos alrededor de la vagina y la uretra, lo que ayuda al cuerpo a recuperarse después del parto.

Se recomienda evitar estar sentados o de pie durante largos períodos de tiempo. En el trabajo, es aconsejable sentarse, levantarse y moverse durante unos minutos cada hora.
En la casa, debemos apoyarnos sobre el lado izquierdo al dormir, leer o ver la televisión, con el fin de reducir la presión en las venas rectales y contribuir al aumento del retorno de la sangre desde la parte inferior del cuerpo.

Síntomas de las hemorroides 

El síntoma más frecuente de hemorroides es la hemorragia indolora.
La sangre en las heces puede ser de color rojo brillante, que también se puede ver en el papel higiénico o un ligero goteo en el inodoro.
El sangrado suele ser autolimitado.
La pérdida de sangre en las heces durante la evacuación no es normal, así que es necesario acudir al médico.
Pese a que las hemorroides son la causa más frecuente de sangrado con la evacuación, pueden existir otras causas de hemorragia, como por ejemplo tumores, infecciones, fisuras anales y enfermedades inflamatorias intestinales (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn).

Otros síntomas son:

Hemorroide internas

Hemorroides externas e internasEl prolapso de las hemorroides internas se produce cuando las venas se hinchan y se extienden desde su posición hasta el recto a través del ano.
El prolapso de las hemorroides internas presenta las siguientes características:

  • Se siente una especie de bulto fuera del ano;
  • Se puede volver a colocar suavemente a través del ano. Esto puede fijar la posición de las hemorroides, pero no cura la enfermedad;
  • Puede aumentar de tamaño e hincharse más
    si no es posible empujarlas hacia atrás;
  • Puede quedarse atrapada, lo que requiere atención médica urgente.

Las hemorroides también pueden provocar picor anal o alrededor del ano y una sensación constante de evacuación (tenesmo).

 

Hemorroides externas con trombosis   

Las hemorroides externas con trombosis son una enfermedad muy dolorosa. Se producen cuando el coágulo de sangre se desarrolla en una vena hemorroidal, provocando hinchazón e inflamación.
Cuando un coágulo de sangre se produce en las hemorroides, éstas se hinchan aún más.
La hinchazón provoca un aumento de dolor.

Generalmente, el dolor es mayor:

  • durante la evacuación,
  • al estar sentado,
  • al montar en bici.

Una trombosis de hemorroides externa (hemorroides trombótica) puede desaparecer por sí sola; sin embargo, esta enfermedad a menudo requiere tratamiento.

Las hemorroides inflamadas presentan un color rojo brillante mientras que las trombóticas son azuladas o violáceas.

 

 Complicaciones de las hemorroides

Las complicaciones de las hemorroides son raras. Entre éstas se encuentran:

Anemia. La pérdida crónica de sangre por las hemorroides puede producir anemia, al no haber suficientes glóbulos rojos sanos para transportar oxígeno a las células. La anemia puede provocar fatiga y debilidad.

Hemorroides estranguladas. Si se reduce el suministro de sangre a las hemorroides internas, las hemorroides pueden llegar a ser “estranguladas”. El resultado es un dolor extremo y la muerte del tejido (gangrena).

 

Las causas de las hemorroides

Causas más frecuentes
La inflamación hemorroidal y la distensión en el diámetro del canal anal es la consecuencia del deterioro del tejido conectivo que soporta las hemorroides y es parte del proceso natural de envejecimiento.
Las enfermedades que aumentan la presión intraabdominal pueden acelerar el deterioro del soporte del tejido conectivo y el prolapso del canal anal.
Los vasos se hinchan y pierden el apoyo.

Causas raras
Una idea errónea es que las varices rectales son una de las causas de las hemorroides. En pacientes con problemas hepáticos, las venas varicosas pueden producirse por la doble irrigación sanguínea al recto.
Al examinarlas con el endoscopio, se comprueba que las varices rectales se producen en el recto, mientras que las hemorroides están situadas en el ano.

Las hemorroides no son contagiosas

Causas graves
Cualquier causa de la hipertensión portal (por ejemplo, cirrosis) puede empeorar la presión de la vena hemorroidal.

Factores de predisposición:

  • Esfuerzo durante la defecación y estreñimiento;
  • Aumento de la presión abdominal por la ascitis y el embarazo;
  • Diarrea;
  • En la fase premenstrual, hasta el día en que comienzan las menstruaciones puede producirse un empeoramiento de las hemorroides;
  • Parto – relacionado con la trombosis y el prolapso hemorroidal;
  • Levantamiento de objetos pesados;
  • Posición sentada prolongada;
  • Tos crónica;
  • Estreñimiento;
  • Prostatitis;
  • Relación sexual anal.

 

Diagnóstico de las hemorroideshemorroides, internas, externas, dolor

El médico puede comprobar si el paciente tiene hemorroides externas simplemente observando.

Las pruebas y los procedimientos para diagnosticar las hemorroides internas son:

Examen del canal anal y del recto para detectar anomalías
Durante un examen rectal digital, con ayuda de un guante el médico introduce un dedo después lubrificar el recto. El médico busca anomalías, como por ejemplo protuberancias. El examen puede ofrecerle al médico una indicación sobre el tipo de pruebas apropiadas.

Inspección visual del canal anal y del recto
Dado que las hemorroides internas son a menudo demasiado blandas y no se pueden percibir durante un examen rectal, el médico también puede examinar la parte inferior del colon y del recto con un anoscopio, un proctoscopio o un sigmoidoscopio.

Éstas son las herramientas que permiten al médico inspeccionar el ano y el recto.

Las hemorroides externas se manifiestan como una protuberancia y/o el área oscura alrededor del ano.
Si el nódulo es doloroso, quiere decir que las hemorroides son trombosadas.
Cualquier hinchazón debe examinarse con atención.

Sin embargo, no se debe pensar que siempre son hemorroides, ya que existen tumores raros de la zona perianal que pueden parecer hemorroides externas.

El diagnóstico de las hemorroides internas es fácil si las hemorroides sobresalen del ano.

Aunque un examen rectal digital puede diagnosticar las hemorroides internas altas en el canal anal, el examen rectal es de mayor utilidad para excluir tumores raros que comienzan en el canal anal y el recto adyacente.