Hernia inguinal – síntomas, complicaciones y cirugía

Una hernia inguinal es una patología que consiste en la salida de grasa del interior del abdomen, o parte del intestino delgado, a través de una zona débil de los músculos abdominales inferiores.

Este tipo de hernia se denomina inguinal porque parte del intestino o la grasa se desliza a través de una zona débil del anillo inguinal, es decir el canal inguinal.

Una hernia inguinal puede producirse en cualquier momento, desde la infancia hasta la edad adulta y es más común en hombres que en mujeres.


Hernia inguinal- síntomas, complicaciones y cirugía

Anatomía

El abdomen está cubierto de una capa de músculos y tendones fuertes (paredes abdominales) que se extienden desde las costillas hasta la ingle y hacia las piernas.
Las paredes abdominales deben contener y retener los órganos internos, entre ellos el intestino.
En algunas zonas, esta estructura es más débil y el peso de los órganos hace que una parte del intestino sobresalga hacia afuera.
La hernia inguinal se forma en el canal inguinal situado por encima del ligamento inguinal.
Por este túnel virtual pasa el cordón espermático en el hombre y el ligamento redondo del útero en la mujer.

Clasificación de la hernia inguinal

Existen dos tipos de hernia inguinal:

  1. Hernia inguinal indirecta: es el tipo más común de hernia, puede producirse en los recién nacidos y puede provocar dolor en el escroto.
    En los dos últimos meses del embarazo, los testículos del bebé descienden desde la ingle hasta el escroto a través del conducto inguinal, luego, al nacer, el canal inguinal se cierra.
    El escroto debe permanecer fuera del abdomen porque la temperatura tiene que ser de 35/36 ° en lugar de los 37 ° del resto del cuerpo.
    En las mujeres, el canal inguinal se cierra antes ya que ningún órgano genital cae por debajo de la ingle.
    Dado que el cierre del canal se produce al final del embarazo, los bebés prematuros tienen un riesgo mucho mayor de la hernia inguinal.
    La hernia indirecta se forma en los recién nacidos porque una parte del intestino desciende por el canal inguinal indirectamente.
  2. Hernia inguinal directa: rara en niños, pero frecuente en hombres ancianos.
    Este tipo de protuberancia se produce porque en la zona de la ingle la pared abdominal es débil.
    Los esfuerzos prolongados y frecuentes (incluso la tos crónica) son una de las causas más frecuentes de hernia inguinal.
  3. Hernia inguinal oblicua interna: es el tipo de hernia menos frecuente.

Los resultados clínicos permiten descubrir si se trata de hernia inguinal directa o indirecta; generalmente, en los adultos el tipo de hernia se confirma durante la operación quirúrgica.
Esta distinción puede ser de poca utilidad clínica, especialmente para los adultos.
Las hernias inguinales tienden a hacerse más grandes con el tiempo.

Causas de la hernia inguinal

Los esfuerzos repetidos para la evacuación pueden provocar una hernia, como por ejemplo para orinar; suele ocurrir con los problemas de próstata.
La tos crónica debida a una enfermedad pulmonar o al tabaco puede ser causa de la hernia.
La obesidad también es uno de los factores de riesgo.
Para algunos pacientes, la pérdida de peso puede evitar la formación o el aumento de tamaño de la hernia.

Las mujeres embarazadas deben consultar al cirujano para saber si pueden realizar un parto natural o si deben hacerlo por cesárea.

Factores de riesgo de la hernia inguinal

En bebés: sexo masculino, prematuridad.
En adultos: sexo masculino, obesidad, estreñimiento, tos crónica, levantamiento de material pesado.

Síntomas de la hernia inguinal

Algunas hernias inguinales no presentan ningún síntoma. Puede que no sea consciente de tener una hernia inguinal hasta que el médico no lo descubra durante un control rutinario.
Sin embargo, es frecuente darse cuenta de la hinchazón que provoca la hernia.
El bulto resulta más visible estando de pie y sobretodo al toser.
Algunos de los signos y síntomas de la hernia inguinal son:

  • Un bulto en la zona a ambos lados del hueso púbico si es bilateral, o a un lado solo si es unilateral.
  • Un ardor o dolor en la zona de la hernia.
  • Dolor en la ingle, especialmente al inclinarse, toser o al levantarse tras estar sentado.
  • Una sensación de pesantez o como si algo tirase de la ingle.
  • Debilidad en la ingle.
  • En raras ocasiones, dolor e hinchazón alrededor de los testículos cuando el intestino que sobresale desciende hasta el escroto, al lado del testículo.

En una posición tumbada, debería ser capaz de volver a empujarlo con facilidad hacia adentro del abdomen. Se pueden oír los ruidos originados por la actividad intestinal.
Si no es posible, se puede aplicar hielo sobre la zona para reducir el bulto lo suficiente y retraer la hernia. Es más sencillo si se adopta una posición con la pelvis más alta respecto a la cabeza.

Complicaciones

Las complicaciones de una hernia inguinal son:

  • Presión sobre los tejidos circundantes. La mayor parte de las hernias inguinales crecen con el paso del tiempo si no se reparan quirúrgicamente. Las hernias más grandes pueden ejercer una gran presión sobre los tejidos circundantes. En los hombres, una hernia puede extenderse hacia el escroto provocando hinchazón y dolor en la ingle.
  • Hernia incarcerada. En algunos casos, la zona débil en la que se produce la hernia se hincha y el “agujero” se estrecha. Si el epiplón o un bucle del intestino se bloquean en la ingle y no se puede volver a colocarlos en el abdomen, el intestino puede obstruirse (oclusión), causando un dolor muy fuerte, náuseas, vómitos e incapacidad de evacuar o tirarse un pedo.
  • Estrangulamiento. Una hernia incarcerada puede interrumpir el flujo sanguíneo hacia el intestino. Este trastorno se denomina estrangulamiento y puede llevar a la muerte del tejido intestinal que se ve afectado. Una hernia estrangulada es peligrosa y requiere una intervención quirúrgica urgente.

 Diagnóstico de la hernia inguinal
Hernia inguinal escrotal, protrusión, canal inguinal, dolor, cirugía, operación quirúrgica.

Se debe examinar al paciente de pie y tumbado y solicitarle que tosa.
A continuación, introducir un dedo en la parte superior del escroto en el anillo inguinal exterior y palpar para buscar el bulto mientras que el paciente tose – esfuerzo de toser.
La hernias puede ser deslizante si se encuentra en el escroto.

 

¿Cómo se tratan las hernias inguinales?

La cirugía es el tratamiento más eficaz para una hernia inguinal. Los medicamentos no funcionan, porque se trata de un disturbio mecánico.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?
La reparación de una hernia inguinal es una operación para empujar el bulto hacia dentro y fortalecer las paredes abdominales.
Se recomienda la cirugía si los síntomas son graves, si duran mucho tiempo y si aparecen complicaciones.

La parte del intestino con hernia puede llegar a verse:

  • Bloqueada en el canal inguinal dando lugar a una oclusión, lo que provoca náuseas, vómitos y dolor de barriga, así como una protuberancia dolorosa en la ingle.
  • Atrapada sin flujo sanguíneo (se conoce como hernia estrangulada), es fundamental realizar una intervención quirúrgica de urgencia a las pocas horas para liberar el tejido atrapado y restaurar el flujo de sangre. La operación quirúrgica sirve para resolver la hernia y prevenir complicaciones graves.

¿Cuál es el tratamiento para la hernia inguinal?

En adultos, deben tratarse quirúrgicamente las hernias inguinales que aumentan de tamaño y provocan síntomas o se vuelven incarceradas.
En bebés y niños, las hernias inguinales se eliminan siempre quirúrgicamente para evitar el estrangulamiento.
La cirugía suele realizarse en un solo día sin necesidad de hospitalización.
El tiempo de recuperación depende del tamaño de la hernia, la técnica utilizada, la edad y la salud del paciente.
Los dos tipos principales de cirugía para las hernias son los siguientes:

  • Cirugía a cielo abierto. Esta opción se utiliza si se opera la hernia por primera vez, y no en caso de recaída. La operación dura unos 30-40 minutos y se realiza de forma ambulatoria, es decir, al paciente se da de alta el mismo día de la operación. La cirugía de la hernia a cielo abierto, también llamada herniorrafia, se lleva a cabo mediante anestesia local o regional en el abdomen o la columna espinal para adormecer la zona.
    A continuación, el cirujano realiza una incisión en la ingle, reintroduce la hernia dentro del abdomen y fortalece las paredes musculares con puntos de sutura.
    Generalmente, la zona de debilidad muscular se refuerza con una malla sintética para dar un mayor apoyo. Esta técnica se denomina hernioplastia.
  • Laparoscopia. Este tipo de cirugía se realiza en caso de recaída. La cirugía laparoscópica se lleva a cabo con anestesia general. El cirujano realiza pequeñas incisiones en el bajo vientre e inserta un laparoscopio, un tubo fino con una pequeña cámara conectada a una extremidad.
    La cámara envía una imagen ampliada del interior del cuerpo a una pantalla, ofreciendo al cirujano una vista detallada de la hernia y el tejido circundante.
    Mientras observa la pantalla, el cirujano utiliza instrumentos especiales para reparar cuidadosamente la hernia con una malla sintética.

Las personas que se someten a cirugías laparoscópicas suelen requerir un tiempo de recuperación más corto. Sin embargo, el médico puede desaconsejar la cirugía laparoscópica si no representa la mejor opción, si la hernia es muy grande o si la persona se ha sometido a una cirugía pélvica.

La mayoría de los adultos experimenta molestias después de la cirugía y necesita analgésicos.
Se deben evitar la actividad vigorosa y el levantamiento de peso durante varias semanas. El médico indicará al paciente cuándo podrá volver a trabajar sin problemas.
Los bebés y los niños experimentan molestias pero, por lo general, reanudan sus actividades al pasar unos días.

¿Cuáles son las complicaciones de una operación quirúrgica de hernia inguinal?

La cirugía para reparar una hernia inguinal es bastante segura y las complicaciones son excepcionales. El conocimiento de los posibles riesgos permite a los pacientes indicar a su médico cualquier síntoma postoperatorio tan pronto como aparezca.

  • Riesgo de anestesia general
  • Recidiva de hernia
  • Sangrado
  • Infección de la herida
  • Cicatriz dolorosa
  • Lesiones en órganos internos

Recuperación después de una operación quirúrgica de hernia inguinal

La mayoría de los pacientes con hernia pueden volver a sus actividades normales al cabo de tres o cuatro semanas, incluyendo relaciones sexuales.
La zona puede doler, especialmente durante la primera semana.
Durante este período, la incisión debe protegerse durante la realización de actividades que aumenten la presión abdominal mediante la aplicación de una presión suave pero firme en la línea de incisión.
Las actividades peligrosas para la incisión son:

  • El movimiento desde la posición tumbada a la posición sentada
  • El movimiento para levantarse tras estar sentado
  • Estornudos
  • Tos
  • Llorar
  • Empujar durante la evacuación intestinal
  • Vómitos

Remedios naturales

Terapia con un sistemas de bandas
Existe un sistema de bandas que se se unen alrededor de la pelvis y sostienen la parte del intestino con la hernia.

Si se mantienen de día durante algunos meses es posible volver a introducir la hernia inguinal.
También se puede llevar ropa interior de compresión para empujar el intestino herniado hacia su posición anatómica.