Parásitos intestinales

 

En los seres humanos existen tres tipos de parásitos intestinales que pueden vivir en el intestino: cestodos, nematodos y protozoos.

Algunos permanecen en el intestino, mientras que otros salen e invaden los órganos circundantes.
Algunos parásitos son tan pequeños que solo se ven bajo el microscopio, en cambio otros pueden tener varios centímetros de largo.
La mayor parte de las tenias y los ascárides se desarrollan en el cuerpo humano y ponen sus huevos en el intestino.


 

Tipos de parásitos intestinales humanos

Protozoos: los protozoos son parásitos unicelulares que se multiplican en el interior del cuerpo humano.
Son de naturaleza microscópica.
Se transmiten por vía oral (alimentos o agua contaminados) o a través de las heces.
Entre los protozoos se encuentran: ameba, giardia, neospora, toxoplasma, cryptosporidium, sarcocystis, blastocitos, etc.

Helmintos: helmintos son parásitos compuestos por muchas células y lo suficientemente grandes como para distinguirse a simple vista cuando se hacen adultos.
Cuando los gusanos parásitos helmintos entran en la fase adulta, no pueden multiplicarse en el cuerpo humano, por lo que provocan grandes problemas.
Entre los gusanos helmintos comunes se encuentran las tenias, los anquilostomas, los oxiuros, los nematodos, etc.

 

Factores de riesgo para la infección por parásitos intestinales

Los siguientes factores aumentan el riesgo de tener parásitos intestinales:

  1. Vivir o visitar un país donde existen estos parásitos;
  2. Viajes internacionales;
  3. Falta de higiene (también en lo que respecta a comida y agua);
  4. Edad – los niños y los ancianos tienen mayor predisposición a la infección;
  5. Sistema inmunitario débil, debido por ejemplo a VIH o SIDA.

 

Síntomas de parásitos intestinales en el hombre

Estreñimiento
Los parásitos pueden irritar el intestino y causar estreñimiento u obstrucción intestinal.
Esto puede provocar dolor durante la evacuación.

Diarrea
Este síntoma es más frecuente si la infección tiene su origen en un protozoo.
Este tipo de parásito produce una sustancia química que provoca la diarrea.
El parásito adquiere los nutrientes que necesita el cuerpo para producir heces normales, dando lugar a la diarrea.

Tipos de diarrea

  • Diarrea por virus, acompañada de vómitos. Los síntomas duran aproximadamente 24/48 horas.
  • Diarrea por bacterias (Escherichia coli)
    Generalmente se presenta acompañada de vómitos y afecta a las personas que consumen alimentos contaminados.
  • Generalmente, los parásitos intestinales provocan episodios de diarrea abundante.

Insomnio y nerviosismo
En los casos más graves, los parásitos intestinales pueden afectar al sistema nervioso central e impedir que la persona descanse.
Un parásito produce las toxinas en el cuerpo que pueden provocar inquietud y perturbar el sueño.
Al acostarse, el parásito impide la elaboración de las toxinas en el hígado y provoca el insomnio.

Erupciones cutáneas y urticaria
Uno de los síntomas más visibles de los parásitos intestinales son las erupciones cutáneas en la piel.
Los síntomas pueden llegar a ser graves y formarse, por ejemplo, úlceras y llagas.
Éstas se deben a la reacción del sistema inmunitario a los parásitos que liberan ciertas hormonas.
Ciertos tipos de parásitos, especialmente los oxiuros, provocan un intenso picor anal similar a una urticaria.

Bruxismo
La aparición repentina de bruxismo es otro de los síntomas de los parásitos intestinales.
La ansiedad nocturna provocada por los síntomas que se manifiestan al dormir provoca estrés y tensión muscular. Como resultado, la persona infectada aprieta los dientes.

Meteorismo e hinchazón
El meteorismo y la hinchazón abdominal pueden deberse a muchos factores, pero también son síntomas de los parásitos intestinales.
Se puede experimentar dolor de estómago.
Los parásitos irritan las paredes abdominales o se adhieren a ellas.

Náuseas y vómitos
La aparición repentina de náuseas y vómitos puede ser un signo de parásitos intestinales.
El cuerpo reacciona a ciertos tipos de parásitos intestinales, tratando de expulsarlos del estómago.

Aumento del apetito
El aumento del apetito es otro síntoma provocado por un parásito intestinal. El parásito se alimenta mediante nutrientes del intestino, liberando las toxinas y obligándolo a trabajar mucho más de lo normal.
Esto conlleva un aumento significativo del apetito, porque el cuerpo necesita más alimentos para combatir los parásitos.

Otros síntomas de infestación parasitaria

  1. Alergia a diversos tipos de alimentos;
  2. Anemia (bajo nivel de glóbulos rojos en la sangre);
  3. Sangre en las heces;
  4. Síntomas similares a los de la gripe, por ejemplo tos, ganglio linfático y disnea;
  5. Heces malolientes, especialmente por la tarde y noche;
  6. Fiebre;
  7. Vértigos;
  8. Calambres abdominales;
  9. Pérdida de peso.

 

¿Cómo se trasmiten los parásitos intestinales?

Los parásitos se difunden cuando la materia fecal entra en la boca. Esto puede ocurrir a través de:

  • Agua o alimentos contaminados;
  • Juguetes y objetos sexuales;
  • Contacto íntimo sin relaciones sexuales, como el cambio del pañal.

 

Diagnóstico de parásitos intestinales

El médico realiza las pruebas para saber si el paciente sufre de parásitos intestinales, aunque no presente síntomas.
Entre los exámenes se incluyen:

  1. Análisis de las heces en laboratorio para detectar parásitos, huevos o larvas.
  2. Si los gusanos no son visibles mediante el análisis de las heces se puede llevar a cabo una proctoscopia (aunque no es frecuente).
    Esta prueba consiste en la inserción de un fino endoscopio por el recto para observar el interior.
    Los oxiuros, por ejemplo, tienen forma de pequeños filamentos blancos y pueden observarse en las heces.

 

Tratamiento para los parásitos intestinales

Medicamentos
El médico elige el fármaco más eficaz contra el parásito intestinal. Puede que solo se necesite una única dosis, o bien tomar el fármaco durante varias semanas.
Por ejemplo, los oxiuros se tratan con Mebendazol.

 

Tratamientos complementarios y alternativos

Nutrición y suplementos
Evitar hidratos de carbono y azúcares, tales como productos lácteos, zumos y alimentos refinados, excepto la miel.
Consumir más ajo crudo, semillas de calabaza, granadas, remolachas y zanahorias que se usan tradicionalmente para matar los parásitos.
Una investigación demostró que una mezcla de miel y semillas de papaya consiguió eliminar los parásitos de las heces en 23 de 30 sujetos.
Se recomienda beber mucha agua para ayudar a la actividad intestinal.

 

Ingerir más fibra puede ayudar a expulsar los gusanos

Parásitos intestinales

Los prebióticos (Lactobacillus acidophilus, Lactobacilus plantarum, Saccharomyces boulardii y bifidobacteros) ayudan a mantener el sistema digestivo saludable.
Los prebióticos pueden no ser adecuados para ciertos pacientes con un sistema inmunitario debilitado.

Las enzimas digestivas ayudan a restaurar las condiciones normales del intestino, volviéndose hostil para los parásitos.

La papaína es una enzima de la planta de la papaya que ayuda a eliminar los gusanos si se come 30 minutos antes o después de las comidas.

La vitamina C fortalece el sistema inmunitario.
Disminuir la dosis si se experimenta diarrea.

Zinc (20-30 mg al día).
Este mineral potencia a la actividad del sistema inmunitario.
El zinc puede interactuar con ciertos fármacos, especialmente los antibióticos, y puede que no sea indicado para las personas con VIH/SIDA.

 

Remedios naturales para los parásitos intestinales

1. Ajo
El ajo (Allium sativa) es un buen remedio contra algunos gusanos, tales como: Ascáridos, Giardia Lamblia, Trypanosoma, Plasmodium y Leishmania.
El ajo se encuentra disponible en forma de cápsulas y comprimidos, o bien se pueden tomar en forma de dientes de ajo.

2. Sello de oro
Tradicionalmente, la hierba sello de oro (Hydrastis Canadensis) se ha empleado para las infecciones que afectan a las membranas del cuerpo, como la infección de las vías respiratorias.
Las investigaciones preliminares de laboratorio muestran que la berberina, el componente activo del sello de oro, es buena para Entamoeba histolytica, Giardia lamblia y Plasmodium.

3. Nogal negro
El nogal negro es un remedio popular a base de hierbas utilizadas para la tiña y el pie de atleta.
El jugo de la cáscara del nogal negro se utiliza para parásitos e infecciones por hongos.
Existen investigaciones clínicas sobre la eficacia o seguridad del nogal negro para los parásitos intestinales.

4. Ajenjo
El ajenjo (Artemisia annua) es una hierba utilizada desde siempre como remedio herbal para los parásitos intestinales.
Las investigaciones preliminares muestran que el ajenjo puede ser útil contra ascaris lumbricoides, Plasmodium, Schistosoma mansoni y Giardia.

El ajenjo contiene lactonas sesquiterpénicas; se cree que estas sustancias debilitan la membrana del parásito.

El ajenjo se puede encontrar en el té, en el líquido o en forma de cápsulas. No obstante, el aceite puro se considera tóxico y no se debe ingerir.
La seguridad y eficacia de esta hierba no se ha demostrado en estudios clínicos.

5. Paico
El paico (chenopodium ambrosioides) es un remedio herbal que se utiliza en los trópicos para expulsar ascárides, ancilostomas y cestodos.
El aceite de paico concentrado es demasiado fuerte, por lo que es preferible el té a las hierbas de paico.
Se necesitan mayores estudios científicos para confirmar el uso tradicional de esta hierba y su seguridad.

6. Semillas de calabaza
Tradicionalmente, las semillas de calabaza (Curcubita pepo) se utilizan como remedio para tenia y ascárides.
Los herbolarios recomiendan a menudo grandes cantidades de semillas de calabaza, hasta 25 gramos para los adultos.
Las semillas, generalmente, se aplastan y se mezclan con el jugo.
La seguridad clínica y la eficacia de las semillas de calabaza no ha sido demostrada científicamente.

7. Extracto de semillas de pomelo
Generalmente, el extracto de semillas de pomelo se encuentra en forma líquida en las tiendas de alimentos naturales.
Aunque las investigaciones preliminares indican que puede disponer de propiedades antimicrobianas y antifúngicas, existen pocos estudios sobre su eficacia contra los parásitos.