Proctitis ulcerosa y actínica

 

La proctitis es una inflamación del ano y del recto.

El recto es un tubo muscular unido a la parte final del colon. Las heces se desplazan a través del recto para salir del cuerpo.
La proctitis puede ser:

  • De corta duración (aguda);
  • Prolongada (crónica).

Proctitis ulcerosa
La proctitis ulcerosa es similar a la colitis ulcerosa, una afección inflamatoria y crónica del intestino.

Se caracteriza por pequeñas ulceraciones en las paredes internas de la mucosa del intestino grueso, pero que no penetran en las paredes musculares del intestino.
En caso de proctitis, la inflamación se sitúa en el recto.

¿Cuáles son las causas de la proctitis?

Proctitis infecciosa
Entre las causas más comunes de proctitis se encuentran las enfermedades de transmisión sexual que pueden trasmitirse durante las relaciones sexuales anales.

Entre las infecciones de transmisión sexual más frecuentes que pueden provocar proctitis se encuentran:

  • Gonorrea;
  • Clamidia;
  • Sífilis;
  • Herpes genital.

La proctitis debida al herpesvirus puede afectar especialmente a las personas infectadas por el virus del VIH.

Infecciones no trasmitidas sexualmente
La infección también puede deberse a las bacterias de la Salmonella y la Shigella.
La proctitis estreptocócica afecta a veces a los niños y provoca dolor de garganta.

Proctitis por traumatismo
La proctitis puede deberse a un traumatismo en la zona anorrectal, que comprende el recto y el ano, tales como:

  • Prolapso rectal;
  • Sexo anal;
  • Introducción de objetos o sustancias nocivas en el recto;
  • Enemas.

Proctitis folicular o idiopática
La proctitis folicular tiene su origen en una enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn).
La colitis ulcerosa provoca irritación y úlceras, también denominadas llagas, en las paredes del colon y del recto.
La enfermedad de Crohn provoca generalmente irritación en el intestino delgado inferior (íleo) y en el colon, pero puede afectar a cualquier parte del tracto gastrointestinal.

Otras causas
Antibióticos
El uso de antibióticos puede provocar proctitis en algunas personas.
Estos medicamentos se encargan de destruir las bacterias que provocan las infecciones, pero también las bacterias comensales “buenas”.
La carencia de bacterias comensales hace que el intestino sea vulnerable a otras infecciones del colon y del recto, que pueden originarse por otras bacterias nocivas, como por ejemplo Clostridium difficile.

Dieta y alimentación

Según la teoría de la dieta del grupo sanguíneo, algunos alimentos pueden causar colitis ulcerosa, en especial los productos lácteos.
Dependiendo del grupo sanguíneo de las personas, se puede desarrollar la enfermedad tras haber ingerido ciertos alimentos.

Según el higienismo de Shelton, Lazaeta y Edhrt, la proctitis y la colitis ulcerosa están causadas por medicamentos, alimentos de origen animal que provocan putrefacción intestinal y por alimentos procesados o con conservantes.

Proctitis alérgica en niños
La proctitis alérgica puede afectar a los niños que toman el pecho.
Una forma de proctitis provocada por la acumulación de un tipo de glóbulos blancos (eosinófilos) en las paredes del recto afecta únicamente a los niños menores de 2 años.

Proctitis por radioterapia o actínica

La proctitis actínica es una de las complicaciones más comunes de la radioterapia pélvica.
La radioterapia se utiliza para el tratamiento de tumores en órganos femeninos como el útero y cáncer de próstata en los hombres.
El recto se sitúa cerca de estos órganos, por lo que puede desarrollar daños por efecto de las radiaciones.

La proctitis actínica puede ser aguda o crónica.

Proctitis aguda
La proctitis por radiación aguda es un proceso inflamatorio que solo afecta a la mucosa superficial y puede manifestarse poco después del inicio del tratamiento o hasta 3 meses después.

Proctitis crónica
La proctitis por radiación se define crónica si los síntomas permanecen desde 3 meses después de la interrupción del tratamiento (como media, 8-12 meses tras la finalización del tratamiento).

 

Síntomas de la proctitis

  • Sensación de plenitud rectal;
  • Dolor anal y ardor rectal;
  • Diarrea en pequeñas cantidades, pero frecuente;
  • Necesidad frecuente o continua de defecar, incluso cuando el resto se encuentra vacío (tanesmo);
  • Dolor en el costado izquierdo;
  • Expulsión de moco a través del recto;
  • Sangrado rectal.

La enfermedad tiene un curso con fases agudas y remisiones, que suelen ser más prolongadas y graves en los pacientes con trastornos por inmunodeficiencia.
En pacientes postrados en cama, puede manifestarse como dermatitis o úlcera por decúbito.
Puede desarrollarse una infección bacteriana o fúngica secundaria.

Síntomas de la proctitis por radioterapia
Los síntomas son:

  • Tenesmo;
  • Diarrea;
  • Hemorragias;
  • Dolor rectal;
  • Incontinencia.

Los síntomas de la proctitis por radioterapia se asocian a las fistulas en los órganos circundantes.

 

Diagnóstico de la proctitis  

Exámenes y test para la proctitis
El médico debe analizar la historia clínica completa del paciente para saber si existen comportamientos de alto riesgo.
La mayoría de los pacientes con proctitis probable debe realizar:

  • Examen de la región perianal;
  • Examen rectal digital;
  • Proctosigmoidoscopia: examen del ano, del recto y del sigma. A través del ano, se introduce un tubo con una cámara y una luz para observar la superficie del recto;
    La imagen se proyecta en una pantalla de TV y se amplía para detectar eventuales alteraciones.
  • Biopsia del recto (extracción de una pequeña muestra de tejido) para excluir o confirmar algunas enfermedades o infecciones;
  • Coprocultivo – análisis de las heces para detectar la presencia del Clostridium difficile;
  • Frotis rectal – las pérdidas de moco por el ano se analizan en el laboratorio con el fin de detectar la presencia de organismos de transmisión sexual;
  • Análisis de sangre para valorar el nivel de anticuerpos, por ejemplo para la sífilis.

Diagnóstico diferencial
El médico debe excluir:

 

Tratamiento para la proctitis y fármacos

 

Proctitis ulcerosa y actínicaEl tratamiento para la proctitis depende de la causa de la inflamación.

Tratamiento para la proctitis provocada por una infección
El médico puede recetar fármacos para eliminar la causa de la infección. Entre las opciones se incluyen:

  1. Antibióticos. Para la proctitis provocada por una infección bacteriana, el médico puede recetar un antibiótico.
  2. Para la proctitis provocada por una infección viral, como el herpes genital, el médico puede prescribir un fármaco antiviral (Aciclovir).

Tratamiento para la proctitis actínica (debida a la radioterapia)
En otros casos, la proctitis por radioterapia puede provocar dolor y sangrado, por lo que se requiere tratamiento.

El médico puede recomendar diferentes tratamientos:

Fármacos. Los fármacos antiinflamatorios, como el ácido 5 aminosalicílito (5 – ASA) y los corticoesteroides, se pueden tomar en forma de píldora, supositorio o enema.
Estos fármacos pueden ayudar a controlar la inflamación y reducir el sangrado.

Sucralfato
Este medicamento se prescribe principalmente para el tratamiento de las úlceras duodenales y de la úlcera gástrica, pero también puede utilizarse en caso de proctitis actínica gracias a sus propiedades que permiten:

  • Reparar los tejidos de la mucosa;
  • Formar una barrera de protección.

Los ablandadores de las heces ayudan a abrir las obstrucciones en las vísceras.

Tratamiento para cauterizar el tejido dañado
Algunos tratamientos alivian los síntomas de la proctitis cauterizando los vasos del tejido anormal que sangra.
Los principales procedimientos de cauterización que se utilizan para la proctitis son:

  • Introducir una solución de formalina;
  • Tratamientos térmicos de coagulación.

Otros procedimientos menos comunes son:

  • La laserterapia;
  • La coagulación con argón/plasma.

El tratamiento láser utiliza un haz de luz (láser) que se aplica en el recto para quemar el tejido anómalo.
La coagulación con plasma de argón envía un chorro de gas argón junto a una corriente eléctrica.

Proctitis ulcerosa por enfermedades inflamatorias intestinales
El tratamiento de la proctitis relacionada con la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa sirve para reducir la inflamación en el recto.
El tratamiento incluye:

  • Fármacos para controlar la inflamación rectal
    El médico puede recetar fármacos antiinflamatorios, como Mesalazina o corticosteroides.
    Estos fármacos están disponibles en forma de píldoras, supositorios o enemas.
    Los supositorios de esteroides o los enemas pueden aliviar la inflamación en el recto.
    La inflamación en personas con enfermedad de Crohn, se suele tratar generalmente con un fármaco que inhibe el sistema inmunitario, como Infliximab;
  • Operación quirúrgica. Si el tratamiento farmacológico no alivia los signos y síntomas, el médico puede recomendar la cirugía para eliminar una parte dañada del tracto digestivo.

Proctitis eosinofílica
La eliminación de varios alimentos de la dieta y su posterior reintroducción gradual es una estrategia de tratamiento eficaz para este trastorno.

 

Alimentación para la proctitis ulcerosa o actínica

La alimentación es uno de los tratamientos más importantes, asegura muy buenos resultados y no tiene las contraindicaciones que tienen los medicamentos.

Las personas pueden mantener su buena salud a través de :

  • Una dieta vegana;
  • Una dieta a base de proteínas animales.

Algunas personas veganas desarrollan síntomas y enfermedades debido a que comen demasiados cereales, especialmente aquellos que contienen gluten.

  1. La teoría del higienismo recomienda comer una gran cantidad de alimentos crudos debido a que contienen vitaminas y otros nutrientes, mientras que la cocción de los alimentos provoca la degradación de las vitaminas, los minerales, etc.
    El cuerpo humano es similar al de los animales frugívoros (que se alimentan de fruta fresca y con cáscara, de verduras y de semillas), por esta razón, la alimentación del ser humano debe ser similar a la de estos animales.
    Los higienistas recomiendan comer solamente entre las 12 del día y las 8 de la noche, de esta manera, desde las 8 de la noche hasta las 12 del día siguiente, el cuerpo tienen el tiempo necesario para asimilar las sustancias nutrientes y para eliminar los deshechos.
    Hay que esperar a que los alimentos ingeridos en la comida anterior se hayan digerido por completo antes de volver a comer, de esta manera se vitan las combinaciones incorrectas de alimentos, que pueden provocar la fermentación intestinal.
    Las patatas y las legumbres pueden comerse pero en cantidades limitadas y antes de comerlas hay que comerse un plato de verduras.
    Generalmente, se recomienda el ayuno debido a que permite que el cuerpo concentre todas sus energías en recuperarse y en eliminar las toxinas.
  2. La teoría de la dieta del grupo sanguíneo ha nacido tras haber observado que generalmente ciertos alimentos causan algunas enfermedades y algunos síntomas en un grupo específico de personas y no en otras.
    Por ejemplo, los pistachos pueden causar síntomas graves en las personas del grupo sanguíneo A, mientras que la mantequilla de cacahuete puede provocar problemas de salud en las personas del grupo sanguíneo B.
    En caso de proctitis, se recomienda que todas las personas eviten especialmente la leche y los productos lácteos.

Remedios naturales para la proctitis

Los siguientes remedios naturales pueden mantener una buena salud general:

  • Consumir alimentos antioxidantes, incluyendo fruta (como arándanos y cerezas) y verduras (como calabaza, tomates y pimientos);
  • Comer alimentos ricos en vitaminas del complejo B, calcio y magnesio, por ejemplo:
    • Almendras;
    • Alubias;
    • Verduras de hoja verde (espinacas y coles).
  • Evitar alimentos refinados como pan blanco, pasta y especialmente azúcar;
  • Comer menos carne roja y más carnes magras, pescados de agua fría, tofu, soja o alubias, para asimilar suficientes proteínas;
  • Utilizar aceites saludables como aceite de oliva o aceite vegetal;
  • Reducir o eliminar las grasas trans que se encuentran en los productos comerciales horneados como galletas, galletas saladas, tartas, patatas fritas, aros de cebolla, rosquillas, alimentos procesados y margarina;
  • Eliminar la leche y los productos lácteos;
  • Evitar cafeína, alcohol y tabaco;
  • Beber 6-8 vasos de agua filtrada cada día;
  • Hacer actividad física durante al menos 30 minutos al día, 5 días a la semana.

 

Suplementos útiles para aliviar los síntomas de la proctitis

El médico puede recomendar:

  1. La incorporación de fibra soluble a la dieta ayuda a combatir el estreñimiento.
  2. Prebióticos con Lactobacilli acidophilus.
    La ingesta de antibióticos puede eliminar bacterias “buenas” y “malas” y destruir el equilibrio que necesita el cuerpo para una digestión saludable.
    Los prebióticos, o bacterias “buenas”, pueden ayudar a restaurar el equilibrio adecuado de bacterias en el intestino.
  3. Vitamina C, 500 mg y vitaminas E 400 mg 3 veces al día.
  4. Ácidos grasos Omega-3, como los que se encuentran en el aceite de pescado.

¿Cuánto dura? ¿Tiene cura?

En caso de proctitis crónica, no suele curarse por completo; existen periodos de remisión y otros en los que se agudizan los síntomas.

 

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