Síntomas de la endometriosis y tratamientos

La endometriosis es una enfermedad femenina que consiste en el crecimiento del endometrio (tejido que reviste la pared interna del útero) en otros lugares, donde no debería hacerlo.

Esta enfermedad se presenta en mujeres jóvenes menores de 20 años.
Generalmente, estas formaciones del endometrio (denominadas endometriósicas) se sitúan en la superficie externa de los ovarios y del útero, en las trompas de Falopio, en los ligamentos que sostienen el útero (por ejemplo, en el ligamento uterosacro), en el fondo de saco de Douglas, en el ombligo, en el recto, en la vejiga, en los ganglios inguinales, en el diafragma, en la zona interna entre la vagina y el recto y en el peritoneo pélvico.

La endometriosis más común es la endometriosis ovárica.
No son comunes las formaciones en el hígado o en los pulmones.

El endometrio reacciona de manera normal a las hormonas sexuales femeninas, estrógenos y progesterona.
En las mujeres con endometriosis, las células anormales del endometrio que se encuentran en la cavidad pélvica también reaccionan a estas hormonas.

Durante la ovulación, el endometrio y las células externas del endometrio aumentan su grosor. Las células situadas fuera del endometrio, a diferencia de las que se encuentran en su interior, no pueden salir del cuerpo durante la menstruación.
Este fenómeno provoca pérdidas de sangre, inflamación y dolor.
Con el tiempo, este proceso puede crear tejido fibroso.

La endometriosis puede dar lugar a menstruaciones dolorosas, quistes, cólicos fuertes e incluso infertilidad, si bien existen varias opciones de tratamiento.
No obstante, los síntomas de la endometriosis pueden variar: algunas mujeres presentan pocos síntomas y otras ninguno.

 

¿Por qué la endometriosis provoca dolor y problemas para la salud?

La endometriosis es una enfermedad benigna (no cancerosa). Sin embargo, puede provocar problemas para la salud.
Todos los meses, las hormonas provocan la creación de tejidos y vasos sanguíneos que revisten el útero de la mujer. Si la mujer no se queda embarazada, el útero expulsa estos tejidos junto con sangre a través de la vagina, durante la menstruación.
Los implantes endometriósicos también reaccionan a las hormonas producidas durante el ciclo menstrual.
Con el tiempo, el crecimiento de la endometriosis puede aumentar, produciendo nuevos tejidos y sangre.
Generalmente, los síntomas de la endometriosis empeoran a medida que pasa el tiempo.
La sangre y los tejidos que permanecen en el cuerpo pueden provocar inflamación, tejido cicatricial, adherencias y dolor.
El tejido endometrial puede crecer en los ovarios y bloquear las trompas de Falopio.
La sangre atrapada en los ovarios puede transformarse en quistes.
Este tejido fibroso puede provocar dolor en la parte baja del vientre y dificultar un eventual embarazo. El tejido endometrial también puede provocar problemas en el intestino y en la vejiga urinaria.

Algunos estudios científicos han hallado un vínculo entre la endometriosis y los tumores ováricos o tumores del endometrio. Sin embrago, no se sabe con certeza si la endometriosis es un factor de riesgo o si el origen de ambas enfermedades es el mismo.

 

Estadios o grados de la endometriosis 

  • Estadio I (mínima). En la fase inicial aparecen quistes pequeños con dimensiones entre 1 y 3 milímetros.
  • Estadio II (leve). Este estadio de la endometriosis se caracteriza por la aparición de un tejido negro de dimensiones entre 1 y 2 centímetros de diámetro sobre la zona fibrosa de color blanco. Estas manchas se sitúan en la pelvis o en el diafragma.
  • Estadio III (moderada). En este estadio los quistes superan los 4-5 centímetros y pueden recubrir los ovarios. Pueden formarse adherencias en la pelvis y en otros órganos pélvicos.
  • Estadio IV (grave). El último estadio se caracteriza por la presencia de tumores sólidos con dimensiones de 5-6 centímetros de diámetro. Estas formaciones se encuentran principalmente entre la pared posterior del útero y la pared rectal.

 

Causas de la endometriosis

Las causas de la endometriosis siguen siendo desconocidas, si bien la investigación ha determinado algunas de las posibles causas y factores de riesgo.

Endometriosis y menstruación retrógrada
La menstruación retrógrada ocurre cuando el flujo menstrual vuelve hacia las trompas de Falopio, en lugar de salir del cuerpo a través de la vagina.

Ante la imposibilidad de acceder a los ovarios a través de las trompas de Falopio, el flujo menstrual puede derramarse en la cavidad pélvica.
Según algunas teorías, el tejido endometrial contenido en el flujo menstrual de las mujeres que padecen endometriosis se adhiere a cualquiera de las estructuras por donde pasa el flujo (por ejemplo, los ovarios) y las células empiezan a crecer.

Endometriosis y sistema inmunitario
La menstruación retrógrada se presenta en casi todas las mujeres, si bien solamente un 3-10 % de las mujeres que menstrúan desarrolla una endometriosis.
Según una teoría, el sistema inmunitario de algunas mujeres favorece el desarrollo de la endometriosis, al no reducir ni interrumpir el crecimiento del tejido endometrial fuera del útero.

Endometriosis y genética
Según la investigación médica, algunos factores hereditarios pueden tener un papel importante en el desarrollo de la endometriosis.
La posibilidad de desarrollar endometriosis es mayor para las mujeres que tienen un familiar de primer grado (madre o hermana) con esta enfermedad.

 

Factores de riesgo para la endometriosis

  • Factores menstruales, entre los que se incluyen menstruación precoz, dolores menstruales, ciclos menstruales cortos (inferiores a 27 días) o menstruación prolongada (más de una semana)
  • Alergias: alimentaria, eczema, rinitis alérgica
  • Obesidad
  • Historia familiar de endometriosis
  • Exposición a toxinas: algunos estudios demuestran que los contaminantes orgánicos persistentes, como las dioxinas, favorecen el desarrollo de la endometriosis.

 

 endometriosis, sangrado, hemorragia, menstruaciónSíntomas de la endometriosis

La endometriosis es asintomática en una de cada cuatro mujeres, pero en los demás casos puede provocar fuertes síntomas.
El principal síntoma de la endometriosis es el dolor pélvico, asociado generalmente a la fase menstrual.
Aunque muchas mujeres sufren cólicos durante la menstruación, el dolor es más fuerte de lo normal en las mujeres con endometriosis.
Además, el dolor aumenta a medida que pasa el tiempo.

 

Signos y síntomas de la endometriosis:

  • Menstruación dolorosa (dismenorrea).
  • Dolor pélvico y cólicos que pueden empezar en la primera fase de la menstruación y prolongarse hasta varios días después de que finalice. El dolor puede incluir dolor lumbar y abdominal.
  • Dolor en la parte baja del vientre que puede describirse como un ardor.
  • Dolor durante y después de las relaciones sexuales, muy frecuente si se padece endometriosis.
  • Dolor al defecar o al orinar. Es probable que estos síntomas aparezcan durante la fase menstrual.
  • A menudo, la paciente percibe un dolor similar al de la inflamación del nervio ciático. Esto provoca una molestia persistente que incluye dolor de espalda que se extiende a la pierna y llega hasta el pie.
  • Ocasionalmente, se pueden producir menstruaciones abundantes (menorragia) o sangrado fuera de la fase menstrual (menometrorragia).

Tratamiento para la infertilidad
La endometriosis se diagnostica en algunas mujeres que se han sometido a un tratamiento para la infertilidad.

Otros síntomas
Pueden presentarse síntomas como cansancio, diarrea, estreñimiento o náuseas, especialmente durante la fase menstrual.
En algunas ocasiones, la endometriosis provoca hinchazón de estómago.
La intensidad del dolor no es necesariamente un indicador fiable para el diagnóstico.
Algunas mujeres que padecen endometriosis leve presentan un dolor muy fuerte, mientras que otras que padecen endometriosis grave pueden presentar poco o ausencia total de dolor.
En algunas ocasiones, la endometriosis se confunde con otras enfermedades que provocan dolor pélvico, como la enfermedad pélvica inflamatoria o los quistes ováricos.
También puede confundirse con el síndrome del intestino irritable, una enfermedad que provoca ataques de diarrea, estreñimiento y dolores abdominales.
Si la paciente padece síndrome del colon irritable y también endometriosis, puede ser complicado realizar el diagnóstico.

 

Complicaciones y consecuencias de la endometriosis

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La complicación principal de la endometriosis es la infertilidad. Aproximadamente entre el 30% y el 50% de las mujeres con endometriosis tiene dificultades para quedarse embarazada.
Para quedarse embarazada, el ovario debe liberar el óvulo, para lo que se debe desplazar a través de la trompa de Falopio más cercana, a continuación ser fecundado por un espermatozoide y finalmente adherirse a la pared uterina para empezar su desarrollo.
La endometriosis puede obstruir la trompa de Falopio impidiendo que el óvulo y el espermatozoide se encuentren.
Asimismo, esta enfermedad también parece afectar a la fertilidad de manera indirecta, provocando daños en el óvulo o en el semen.
Sin embargo, muchas mujeres con endometriosis leve o moderada pueden concebir y llevar a cabo un embarazo.
A veces, los médicos recomiendan a las mujeres que padecen endometriosis que no esperen a tener hijos, pues la enfermedad puede empeorar a medida que pasa el tiempo.

Riesgo de endometriosis y cáncer
Según algunos estudios científicos, las mujeres con endometriosis presentan un mayor riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer de ovario, como por ejemplo el cáncer epitelial.
El riesgo es aún mayor para las mujeres con endometriosis e infertilidad primaria (mujeres que nunca han estado embarazadas).
Sin embargo, el uso de píldoras anticonceptivas orales parece reducir considerablemente este riesgo.

Las razones por las que se asocia la endometriosis al cáncer de ovario aún no están claras.
Según una teoría, los implantes de endometriosis se transforman en células cancerígenas.
También es posible que la endometriosis esté relacionada con factores genéticos o ambientales que aumentan el riesgo de padecer cáncer de ovario.

 

Diagnóstico de endometriosis

Si el médico sospecha una endometriosis, remite al paciente a un ginecólogo para que realice los análisis necesarios.
El primer examen que se efectúa es una ecografía transvaginal que muestra los quistes del endometrio que contienen sangre.
La resonancia magnética es un examen ventajoso para diagnosticar el alcance de la endometriosis grave.
Los resultados de los análisis de sangre muestran los valores de la glicoproteína humana CA125. Estos niveles son elevados si la paciente sufre endometriosis u otras enfermedades (como por ejemplo fibroma uterino o tumor de útero).

La técnica de supresión grasa permite distinguir entre los quistes con contenido adiposo y los quistes hemáticos.
La endometriosis solo puede diagnosticarse mediante un examen denominado laparoscopia.

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Laparoscopia
Este procedimiento se realiza con anestesia general. Se introduce en el cuerpo un tubo con una cámara en la punta (laparoscopio).
El laparoscopio es una cámara pequeña que trasmite las imágenes a una pantalla para que el especialista pueda observar el tejido endometriósico.
El especialista puede tomar una pequeña muestra (biopsia) para realizar una prueba en el laboratorio, o bien introducir otros instrumentos quirúrgicos en el cuerpo para el tratamiento de la endometriosis.

El cirujano introduce el laparoscopio en la zona donde cree que se encuentra el tejido de la endometriosis.
Muchas mujeres presentan síntomas en la zona de la pelvis o en la parte baja del vientre, por lo que el laparoscopio se introduce en la pelvis a través del ombligo.
Por lo general, la paciente puede regresar a casa el mismo día de la cirugía laparoscópica.

 

Tratamiento para la endometriosis

La endometriosis puede curase mediante medicamentos o cirugía y algunas mujeres también obtienen buenos resultados con terapias naturales.

En caso de endiometriosis leve, la enfermedad puede monitorizarse en consultas médicas o ginecológicas rutinarias.
Los medicamentos que inhiben las prostaglandinas, como por ejemplo antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar los dolores asociados con esta enfermedad.

Si los síntomas aumentan, se debe consultar con el médico las opciones de tratamiento terapéutico antes de tomar una decisión definitiva.
Es importante tener en cuenta que una endometriosis leve puede transformarse en endometriosis moderada o grave.
Retirar el tejido cicatricial mediante cirugía es el tratamiento más eficaz con el fin de disminuir la probabilidad de recidiva de la enfermedad.

Tratamiento hormonal para la endometriosis
Las células del endometrio que se encuentran en otros lugares son muy sensibles a las hormonas femeninas y reaccionan a las variaciones de los niveles de estrógenos y progesterona durante el ciclo menstrual. Esto provoca sangrado y dolor, que se pueden controlar de manera eficaz con el tratamiento hormonal.

Las diferentes opciones para el tratamiento hormonal son:

  1. Los progestágenos son un grupo de hormonas sintéticas, similares a la progesterona, que interrumpen el crecimiento del endometrio en otras partes del cuerpo.
    Los efectos secundarios son aumento de peso, dolor en los senos, acné, depresión, cambios de humor repentinos, cansancio, náuseas y vómito.
  2. Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina son sustancias químicas que desencadenan una reacción en las células.
    Estos medicamentos limitan la producción de estrógenos, interrumpiendo el crecimiento de las células del endometrio en otras partes del cuerpo.
    Los efectos secundarios son los síntomas de la menopausia, es decir adelgazamiento de los huesos, ondas repentinas de calor, sequedad vaginal, dolor de cabeza, depresión, pérdida de la libido (deseo sexual) y sudoración nocturna.
    Estos efectos secundarios pueden aliviarse con estrógenos y progesterona.
    A menudo, se emplea la píldora anticonceptiva para curar la endometriosis a largo plazo.
    Puede utilizarse para evitar que la enfermedad progrese en casos de mujeres con endometriosis leve o recidiva tras un tratamiento hormonal o quirúrgico. La gestrinona es una hormona sintética con función antiprogestina que sofoca el endometrio situado en otras partes del cuerpo.
    Los efectos secundarios de la gestrinona incluyen aumento de peso, acné, depresión, cambios de humor repentinos, ondas repentinas de calor y pérdida de la libido.
  3. El danazol es una forma leve de testosterona (hormona masculina) que reduce la cantidad de estrógenos producidos por los ovarios al mismo nivel producido durante la menopausia.
    Las células del endometrio en otras partes del cuerpo no pueden crecer sin estrógenos.
    El danazol se utiliza ocasionalmente para el tratamiento de la endometriosis puesto que sus efectos secundarios pueden ser graves.
  4. Tratamiento combinado para la endometriosis.
    En algunos casos, una mujer puede obtener beneficios tanto con el tratamiento hormonal como con la cirugía. El tratamiento hormonal puede realizarse antes o después de la intervención quirúrgica, dependiendo de las circunstancias.

 

¿Cuándo es necesaria una operación? Intervención quirúrgica para la endometriosis

Los métodos quirúrgicos utilizados para el tratamiento de la endometriosis son:
La cirugía laparoscópica (cirugía mínimamente invasiva) puede utilizarse para diagnosticar y curar la endometriosis. Se introduce un tubo delgado en la cavidad abdominal a través de una incisión pequeña y se extirpan (excisión) o se queman (diatermia) las adherencias y los quistes.
Este tipo de intervención provoca menos complicaciones postoperatorias y el tiempo de recuperación es menor en relación al de una cirugía a cielo abierto.
quistes-ováricos-laparoscopiaLa laparotomía es una intervención quirúrgica importante que se utiliza para cortar o quemar el tejido o los quistes en caso de endometriosis grave.
La cirugía intestinal puede ser necesaria si el intestino ha desarrollado cicatrices debido a la endometriosis.
La extirpación del útero (histerectomía) puede ser una opción si la endometriosis afecta considerablemente la calidad de vida de la paciente y si los demás tratamientos no han sido eficaces.
Si se extirpan los ovarios durante una intervención de histerectomía, es necesario hablar con el médico sobre el tratamiento hormonal sustitutivo.

 

Endometriosis y medicina complementaria y alternativa

Los tratamientos naturales son muy eficaces para algunas mujeres.
Es importante decirle al médico si se emplea algún tipo de tratamiento complementario y preguntarle si éste puede afectar a otros tratamientos.

A continuación, se muestran algunos ejemplos de tratamientos naturales:

  • Medicina a base de hierbas
  • Homeopatía
  • Medicina china tradicional
  • Dieta
  • Masajes
  • Yoga

 

¿Qué se debe comer? Dieta y alimentación

Según los principios de la naturopatía y del higienismo, la mayoría de las enfermedades tienen su origen en una alimentación inadecuada, medicamentos, suplementos e intervenciones quirúrgicas.
La carne, las proteínas animales en general y los productos lácteos no son adecuados para nutrir el cuerpo, los azúcares son “tóxicos” y los alimentos cocinados se consideran como “muertos” en lo que respecta a su nivel nutricional.
Una alimentación saludable se compone de alimentos no procesados por el hombre: verduras crudas, fruta seca, frutos secos, legumbres y cereales integrales (se recomienda evitar el arroz blanco).

 

Prevención para la endometriosis

No existe prevención para la endometriosis, ya que no se conocen las causas con certeza.
Sin embargo, el uso prolongado de hormonas anticonceptivas (parche, píldora o anillo) puede evitar que empeore el endometrio.

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