Tumor de útero

El tumor del endometrio del útero (o cáncer del endometrio) es el cáncer más común de los órganos reproductivos femeninos.

 

En general, es el cuarto cáncer más común en las mujeres, después del cáncer de seno, de pulmón y de colon o recto.

Afortunadamente, también es uno de los tumores con mayor probabilidad de curación.

 

Foto: cáncer del endometrio, mujer joven, dolor

 

El útero es un órgano muscular situado dentro de la pelvis. El útero presenta una cavidad hueca revestida con un tejido llamado endometrio.

Hasta que llega la menopausia, el endometrio crece cada mes y se descama durante la menstruación.

El tumor de útero puede desarrollarse si hay cambios en las células del endometrio durante los últimos años antes de la menopausia o durante los años siguientes a esta.

El cáncer del útero no debe confundirse con el cáncer cervical, que es una enfermedad completamente diferente.

 

Cáncer del útero

 

El cuerpo está formado por miles de millones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y mueren de manera ordenada y controlada.

Durante los primeros años de la vida de una persona, las células normales se dividen rápidamente para que el recién nacido pueda crecer. Después de que el niño se convierte en adulto, la mayoría de las células se dividen solamente para reemplazar las células desgastadas o muertas o para reparar las lesiones.

El cáncer inicia cuando las células de una parte del cuerpo empiezan a crecer de manera anormal.

El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células normales.

En lugar de morir, las células tumorales pueden invadir otros tejidos, mientras que las células normales no lo pueden hacer.

Un tumor benigno no se difunde, mientras que un tumor maligno invade otros tejidos del cuerpo.

 

El crecimiento descontrolado y la invasión de otros tejidos son las características fundamentales de una célula cancerosa.

Las células se convierten en células tumorales debido a daños en el ADN.

El ADN es el material genético de cada una de las células y controla todas las acciones de las células.

En una célula normal, cuando el ADN se daña, la célula repara el daño o muere.

En las células tumorales, el ADN dañado no se repara, pero la célula no muere sino que, por el contrario, se multiplica.

Todas las nuevas células contienen el mismo ADN dañado.

 

Carcinoma del útero

 

Los tumores del endometrio se originan en las células que revisten el útero y pertenecen al grupo de tumores llamados carcinomas.

Los carcinomas del endometrio son tumores de las células que conforman las glándulas del endometrio, estos se conocen como adenocarcinomas.

El tipo más común de cáncer del endometrio se llama adenocarcinoma endometrial.

Otros tipos de adenocarcinoma endometrial son los de células escamosas y el adenocarcinoma indiferencado.

Más del 80 % de los tumores endometriales son adenocarcinomas típicos, también conocidos como endometroide.

El cáncer endometrioide está formado por células de las glándulas que son muy similares a las de la mucosa uterina normal (endometrio).

 

Algunos de estos tumores contienen células escamosas.

Las células escamosas son planas, delgadas y pueden estar situadas en la superficie externa del cuello del útero, como las células glandulares.

 

Si se observa en el microscopio que las células glandulares tienen un aspecto canceroso, pero las células escamosas presentan una diferenciación de tipo benigno, el tumor se denomina adenoacantoma.

Si las células escamosas y también las glandulares presentan alteraciones malignas (cancerosas), el tumor se denomina carcinoma adenoescamoso.

 

Causas y factores de riesgo para el cáncer uterino

Desafortunadamente, no se conocen con certeza las causas del cáncer de útero pero se conocen los factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer.

A menudo, el tumor maligno del útero se desarrolla en las mujeres después de la menopausia. Las mujeres más jóvenes tienen un riesgo más bajo de desarrollar cáncer de útero.

En caso de sarcoma uterino, en algunas mujeres el tratamiento con radioterapia pélvica puede aumentar el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.

 

Los estudios demuestran que existen varios factores de riesgo para el cáncer del endometrio, entre los cuales:

  • No haber estado embarazada,
  • Haber tenido la primera menstruación antes de los 12 años de edad y no entrar en menopausia antes de los 50 años de edad,
  • Diabetes,
  • Obesidad,
  • Someterse a la terapia hormonal sustitutiva con estrógenos,
  • Historia personal o familiar de tumor en el seno o en los ovarios,
  • Empleo de tamoxifeno, un medicamento para el tratamiento del cáncer de seno,

 

Por lo que se refiere a los factores de riesgo del cáncer uterino, hay que tener en cuenta que algunas de las mujeres en riesgo nunca desarrollarán cáncer del útero, de la misma manera, algunas mujeres que no están en riesgo podrían desarrollarlo.

 

¿Cuáles son los síntomas del cáncer del endometrio? ¿Cómo se manifiesta?

 

En la mayoría de los casos, el primer síntoma que aparece es el sangrado vaginal anormal:

  • Sangrado vaginal después de la menopausia. Este puede ir desde un goteo leve hasta un sangrado abundante.

Este es el síntoma más común del cáncer del endometrio.

  • Pérdidas de sangre tras las relaciones sexuales (postcoito).
  • Sangrado entre los ciclos, también llamado sangrado intermenstrual, en las mujeres que aún no están en menopausia.

 

Los primeros síntomas que aparecen en algunos casos son:

  • Dolor durante o después de las relaciones sexuales,
  • Pérdidas vaginales,
  • Dolor en la parte baja del vientre.

 

Todos los síntomas descritos hasta el momento pueden estar causados por varias enfermedades.

Sin embargo, si se presenta un de estos síntomas se debe acudir al médico.

Nota: una prueba de detección para el tumor cervical no es eficaz para detectar el cáncer del endometrio.

Si con el pasar del tiempo, el cáncer se extiende a otras partes del cuerpo, pueden aparecer otros síntomas.

 

Diagnóstico del cáncer uterino

 

Si por los síntomas se sospecha un cáncer uterino, el médico realiza un examen físico y exámenes de sangre.

Además, pueden realizarse uno o más de uno de los siguientes examenes:

 

Examen pélvico

El médico revisa el útero, la vagina y los tejidos cercanos para detectar eventuales protuberancias o alteraciones en la forma o en las dimensiones.

 

Ecografía

Un dispositivo de ultrasonidos utiliza ondas sonoras que los humanos no podemos percibir. Las ondas sonoras producen un eco cuando chocan contra los órganos dentro de la pelvis.

Gracias al eco se puede crear una imagen del útero y de los tejidos cercanos.

Las fotografías pueden detectar un tumor uterino.

Para observar mejor el útero, el dispositivo puede introducirse en la vagina (ecografía transvaginal)

 

Biopsia

En una biopsia se toma una pequeña muestra de tejido que se analiza para saber si hay células tumorales.

Se introduce un tubo delgado en el útero a través de la vagina.

El médico realiza un legrado y una aspiración para tomar algunas muestras del tejido.

 

El patólogo analiza el tejido en el microscopio para detectar células tumorales. En la mayoría de los casos, la biopsia es el único método para saber con seguridad si se trata de cáncer.

Sin embargo, la biopsia no siempre es confiable debido a que no siempre se logra tomar una muestra de tejido lo suficientemente grande.

 

Histeroscopia

 

La histerscopia es un procedimiento diagnóstico que permite la observación de la cavidad uterina gracias a un instrumento delgado (histeroscopio) que tiene una videocámara muy pequeña en la punta.

El histeroscopio se introduce en la vagina, pero no require dilatadores ni espéculo.

Antes de examinar el útero es necesario introducir un líquido o un gas (solución fisiológica o anhídrido carbónico) para distender las paredes del útero.

A través de la videocámara, el médico examina el endometrio sin necesidad de tomar muestras del tejido.

 

Los estadios del cáncer del útero

 

Los estadios indican qué tan diferente es el tejido tumoral respecto al tejido normal.

Puede suponer la velocidad del desarrollo del tumor.

Los tumores en estadios avanzados tienden a crecer a una velocidad mayor respecto a los de estadios inferiores.

Los tumores de estadio 3 y 4 tienen una probabilidad más alta de difundirse. Los médicos utilizan el estadio del tumor junto con otros factores para decidir cuál es el tratamiento más adecuado.

 

En la mayoría de los casos, la operación quirúrgica es necesaria para establecer el estadio del cáncer uterino.

El cirujano extirpa el útero (histerectomía) y puede tomar algunas muestras del tejido de la pelvis y del abdomen.

Después de que el útero ha sido extirpado, se examina el tumor para determinar la profundidad en la que el tumor ha penetrado.

 

Además, se analizan las otras muestras de tejido para detectar eventuales células tumorales.

Estos son los estadios del cáncer uterino:

 

Fase 0: las células anormales se encuentran solamente en la superficie del revestimiento interno del útero (endometrio). El médico emplea el término carcinoma “in situ” para referirse a este estadio.

Fase I: el tumor ha crecido más allá del revestimiento interno del útero hasta el endometrio, puede haber invadido el miometrio.

Fase II: el tumor ha invadido el cérvix

Fase III: el tumor ha crecido más allá del útero y ha invadido los tejidos a su alrededor como por ejemplo la vagina o un linfonodo.

Fase IV: el tumor ha invadido la vejiga o el intestino o las células tumorales se han extendido a partes del cuerpo lejanas del útero como en el hígado, los pulmones y los huesos.

 

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para el cáncer del endometrio?

 

La intervención quirúrgica es el principal tratamiento para el cáncer del endometrio. La quimioterapia o la radioterapia se utilizan en otras circunstancias.

En cualquier caso, el tratamiento más adecuado depende de varios factores, como por ejemplo el estadio del cáncer (de qué tan grandes son los tumores y si se ha difundido) y el estado general de salud de la paciente.

Es necesario acudir a un especialista que conoce muy bien la situación.

El médico conoce y puede explicar las ventajas y desventajas, las probabilidades de éxito, los posibles efectos secundarios y otros detalles acerca de las opciones de tratamiento para este tipo de tumor.

Hay que consultar con un especialista acerca de los objetivos del tratamiento.

 

Por ejemplo:

En algunos casos, el objetivo del tratamiento es curar el tumor. La mayoría de los casos de cáncer del endometrio se diagnostican en una fase precoz.

Hay una probabilidad alta de curación o remisión si es tratado durante la fase precoz.

Los médicos tienden a emplear la palabra “remisión” en lugar de la palabra curación.

La remisión significa que no hay signos de tumor tras el tratamiento.

Sin embargo, en algunos casos el tumor vuelve a aparecer después de algunos meses o años.

Por este motivo, a veces los médicos prefieren no emplear la palabra curación.

 

El algunos casos, el objetivo del tratamiento es mantener el cáncer bajo control.

Si no es posible curar completamente el cáncer, gracias al tratamiento se puede limitar el crecimiento o la difusión del cáncer para frenar su progresión.

Esto puede hacer que los síntomas desaparezcan por un tiempo.

En algunos casos, el objetivo del tratamiento es reducir los síntomas.

Por ejemplo, si un tumor está en estadio avanzado se puede realizar un tratamiento a base de analgésicos u otros tratamientos para el dolor o para otros síntomas.

Algunos tratamientos pueden utilizarse para reducir las dimensiones del tumor, aliviando así los síntomas y el dolor.

 

Intervención quirúrgica para el cáncer del útero

 

La operación para extirpar los ovarios y el útero es bastante común. Generalmente, se extirpan las trompas de Falopio y ambos ovarios.

Hoy en día, muchas de las operaciones se realizan en laparoscopia.

Si el tumor está en la fase inicial y no se ha difundido, la intervención quirúrgica puede resolver el problema por sí sola.

Si el tumor se ha extendido a otras partes del cuerpo, la operación quirúrgica aún puede ser recomendada, pero generalmente se realiza junto con otros tratamientos.

Aunque el tumor esté en un estadio avanzado, no se puede extirpar, pero pueden realizarse algunas intervenciones quirúrgicas para aliviar los síntomas, por ejemplo para aliviar una obstrucción del intestino o de las vías urinarias causada por la difusión del cáncer.

 

Radioterapia para el cáncer del útero

 

La radioterapia es un tratamiento que utiliza un haz de alta energía de radiación que se concentra en el tejido canceroso.

Esto mata las células tumorales o impide que se multipliquen.

La radioterapia por sí sola puede curar un carcinoma endometrial en estadio inicial y puede ser una opción alternativa a la cirugía.

En algunos casos, la radioterapia es recomendada junto con la cirugía. Aunque el tumor esté en estadio avanzado por lo que su remisión no es posible, la radioterapia puede ser beneficiosa para aliviar los síntomas.

Por ejemplo, la radioterapia puede utilizarse para reducir los tumores secundarios que se han desarrollado en otras partes del cuerpo y que causan dolor.

Entre los efectos secundarios de la radioterapia se encuentra la formación de fibrosis que ocurre si se exagera con los rayos X.

 

Quimioterapia para el cáncer del útero.

La quimioterapia es un tratamiento a base de medicamentos anticáncer.

Estos medicamentos matan las células tumorales o impiden su crecimiento.

La quimioterapia no es un tratamiento normal para el cáncer del endometrio, pero puede ser recomendada en algunas situaciones (generalmente, se utiliza junto con la radioterapia o con la cirugía).

Los efectos secundarios de la quimioterapia son:

  • Fiebre;
  • Vómito, náuseas, diarrea,
  • Temblor,
  • Dificultad respiratoria;
  • Dolor muscular;
  • Hemorragias
  • Aparición de úlceras en la boca;

 

Tratamientos hormonales para el cáncer del útero

El tratamiento a base de progesterona se utiliza en algunos tipos de cáncer del endometrio.

Generalmente, este tratamiento no se utiliza en las fases iniciales, pero puede ser una opción si el tumor se difunde o si vuelve a aparecer tras un tratamiento.

 

Pronóstico para la paciente con cáncer del útero

 

El tumor del útero crece lentamente y las mujeres se preocupan cuando notan un sangrado vaginal anormal, por esta razón la mayoría de los tumores del útero se detectan en la fase precoz.

El cáncer del endometrio es una neoplasia que se puede curar durante la fase precoz, sin embargo, el pronóstico para el cáncer del endometrio metastático es mucho menos alentador.

 

Si se trata de un cáncer en la fase precoz, la intervención quirúrgica puede ser suficiente para curar el 80 % de los casos.

El 20-30 % de los tumores vuelve a aparecer dentro de los siguientes 5 años.

Generalmente, los pacientes que padecen de cáncer endometrial del estadio I al estadio III, se someten a una intervención quirúrgica y a la radioterapia.

En los últimos 20 años la quimioterapia se ha añadido a la radioterapia y en algunos casos la ha reemplazado.