Vaginitis y vulvovaginitis

Vaginitis es un término médico empleado para la descripción de varias enfermedades que provocan infección o inflamación de la vagina.
Por su parte, la vulvovaginitis es la inflamación de la vagina y de la vulva (genitales externos femeninos).

 

Tipos de vaginitis

Existen diferentes tipos de vaginitis. Las más comunes son:

  • Vaginitis atrófica – implica adelgazamiento y sequedad vaginal, además de inflamación de las paredes vaginales debido a la disminución de estrógenos en el cuerpo. Generalmente, la vaginitis atrófica aparece después de la menopausia, pero también puede desarrollarse durante la lactancia o en cualquier otro momento en el que disminuye la producción de estrógenos. Las mujeres en menopausia tienen un nivel reducido de estrógenos, lo que puede provocar sequedad vaginal y adelgazamiento del epitelio vaginal. Estos cambios en la vagina pueden hacer que las mujeres tengan una mayor predisposición al picor y al ardor en las zonas íntimas. Las alteraciones del equilibrio hormonal también se producen durante el embarazo, la lactancia y el período postparto, por lo que durante todos estos períodos existe riesgo de desarrollar una vaginitis.
  • Vaginosis bacteriana – provocada por un crecimiento excesivo de las bacterias normales de la vagina. Por lo general, las pacientes disponen de una menor cantidad de bacterias vaginales buenas, denominadas lactobacilos.
  • Vaginitis por tricomonas – el Trichomonas vaginalis es un protozoo que se transmite por contacto sexual y es la causa de la tricomoniasis. También puede infectar otras partes del aparato urogenital, como la uretra (donde sale la orina) y la vagina.
  • Vaginitis por Cándida albicans – este hongo es un microorganismo que provoca el muguet y la candidiasis vaginal. La cándida se encuentra en pequeñas cantidades en el intestino, en la mucosa oral y vaginal, generalmente controlada por las bacterias.
  • Vaginitis por clamidia – el diagnóstico de este tipo de vaginitis es difícil de realizar, ya que a menudo (en el 70 % de los casos) es asintomático, es decir sin síntomas.
    En caso de vaginitis por clamidia, la bacteria infecta la uretra y el cuello uterino y las mujeres suelen manifestar:

  • Vaginitis no infecciosa – generalmente se debe a una reacción alérgica a un producto espermicida, a los lavados vaginales o a un espray. La vaginitis no infecciosa provoca:
    • Dolor pélvico
    • Pérdidas
    • Ardor y picor en las partes íntimas
  • Vaginitis viral – infección transmitida por contacto sexual y generalmente provocada por el virus del herpes simple (VHS).

 

Causas y factores de riesgo de la vaginitis

Infecciones

  • Protozoos, como el Trichomonas Vaginalis, que provoca flujo vaginal de colo verdoso o amarillento y con mal olor.
  • Bacterias, como la Gardnerella Vaginalis, que provoca flujo vaginal de color grisáceo.
  • Hongos, como la Cándida, que provoca flujo vaginal blanquecino, similar al requesón.
  • Virus, como el Herpes simple, que provoca dolor y también prurito y ardor en las partes íntimas.

Enfermedades de transmisión sexual

Medicamentos

  • Antibióticos que eliminan las bacterias y modifican el equilibrio de las bacterias de la vagina.
  • Corticoides.

Alteraciones hormonales que se producen durante:

Factores medioambientales
Factores alergénos y la carencia o exceso de higiene personal pueden provocar la vaginitis.
Una vestimenta demasiado ajustada puede frotar la piel y provocar una irritación.
La piel irritada es más vulnerable a la vulvovaginitis respecto a la piel normal.
La irritación también puede retrasar la recuperación de la paciente.

Productos químicos
Algunas sustancias químicas pueden provocar la vulvovaginitis, entre las que se encuentran:

  • Jabones íntimos demasiado fuertes
  • Detergentes para la lavadora
  • Compresas
  • Tampones
  • Lavados vaginales
  • Jabones para el cuerpo
  • Productos femeninos en espray
  • Anticonceptivos por vía vaginal

Vulvovaginitis inespecífica
A veces, se desconoce la causa de la vulvovaginitis.
A menudo, se diagnostica en mujeres jóvenes que aún no han alcanzado la pubertad.
Los médicos creen que se debe a un crecimiento excesivo de la flora microbiana y a un bajo nivel de estrógenos.
Cuando empieza la pubertad, el ambiente vaginal se vuelve más ácido y las infecciones suelen cesar.

 

Signos y síntomas de la vaginitis

  • Color y olor anormal de las secreciones vaginales,
  • Aumento del flujo vaginal,
  • Ardor durante la micción,
  • Dolor durante las relaciones sexuales,
  • Sangrado vaginal.

Síntomas de la vaginitis atrófica 

  • Sequedad vaginal,
  • Dolor vaginal durante las relaciones sexuales,
  • Ardor después de las relaciones sexuales,
  • Picor. La piel en torno a la vagina se vuelve más sensible, por lo que existen más posibilidades de sentir picor,
  • Pérdidas vaginales. Puede haber flujo vaginal blanco o amarillo y sensación de ardor,
  • Spotting (pérdidas leves de sangre) – no es muy común.

 Vestibulitis vulvar 

  • La vestibulitis vulvar es una vulvodinia situada en la zona del vestíbulo vaginal y en la zona vulvar.
  • El dolor de la vulvodinia se puede extender hasta el clítoris, en cuyo caso se conoce como clitoridinia.
  • Los síntomas de la vestibulitis vulvar son:
    • Dolor del vestíbulo vaginal
    • Ardor
    • Enrrojecimiento
    • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Los síntomas empeoran debido a:
    • Estrés
    • Ejercicio físico
    • Ropa ajustada
    • Relaciones sexuales
    • Uso de tampones
    • Jabones demasiado fuertes
    • Alimentación rica en azúcares y levaduras
  • El dolor aumenta cuando se produce un intento de penetración en la vagina

Otros síntomas pueden ser los siguientes:

  • Leucorrea (secreciones) irritativa
  • Sensación de ardor en la vulva
  • Pequeñas manchas de eritema en torno a las glándulas vestibulares
  • Úlceras pequeñas (pequeños cortes)

 

Diagnóstico de vaginitis y vulvoginitis

El médico (ginecólogo) realiza un examen ginecológico y pregunta a la paciente por su historia clínica.
También puede tomar una muestra de las pérdidas para analizarlas.

La vaginitis se diagnostica tras analizar:

  • El flujo vaginal
  • Los niveles del pH vaginal
  • La detección de aminas volátiles (gas que produce mal olor)
  • La detección en el microscopio de células específicas

Es muy importante realizar un diagnóstico adecuado pues algunas veces se confunde la vaginitis con la cistitis, que es una inflamación de las vías urinarias (que puede ser una consecuencia de la vaginitis).

 

Tratamiento para la vaginitis

Varios organismos y afecciones pueden provocar la vaginitis, por lo que el tratamiento debe ser específico, dependiendo de la causa.

Vaginosis bacteriana. Para este tipo de vaginitis, el médico prescribe medicamentos por vía oral o en crema, gel o supositorios vaginales a base de antibióticos como:

  • Metronidazol en comprimidos (Flagyl)
  • Metronidazol en gel que se aplica directamente en la vagina
  • Crema a base de clindamicina (Cleocin)

Generalmente, los medicamentos se administran una o dos veces al día durante cinco o siete días.

Infecciones por Cándida. Generalmente, las infecciones provocadas por esta levadura se alivian con una crema antimicótica o un supositorio, como:

  • Miconazol (Daktarin)
  • Clotrimazol (Gine-Canesmed)
  • Tioconazol (Trosid)

Las infecciones provocadas por levadura también pueden aliviarse con un medicamento fungicida por vía oral, como el fluconazol (Diflucan).

Las ventajas de los medicamentos que no requieren receta médica son la comodidad, el precio y el hecho de no tener que ir a una consulta médica.
Sin embargo, no siempre se trata de una infección por levadura, lo que puede suponer un problema.
Se puede confundir una infección por levadura con otros tipos de vaginitis o con otras enfermedades que requieren un tratamiento diferente.
Si se utiliza el medicamento equivocado, se puede retrasar el diagnóstico correcto y por tanto el tratamiento adecuado.

Tricomoniasis. El médico puede prescribir metronidazol (Flagyl) o tinidazol en comprimidos (Tricolam).

Vaginitis no infecciosa. Para realizar el tratamiento de este tipo de vaginitis, se debe conocer el origen de la irritación y evitarlo.

 

¿Cuál es el tratamiento para la vaginitis atrófica?

Los síntomas descritos anteriormente no se manifiestan en todas las mujeres.
En caso de vaginitis atrófica, el problema principal es la carencia o falta de estrógenos y a menudo puede curarse con productos a base de estas hormonas.

Tratamiento hormonal sustitutivo
Consiste en incrementar los estrógenos a través de medicamentos en comprimidos, gel o parches. Suele tratarse del mejor tratamiento para aliviar los síntomas, pero algunas mujeres prefieren no tomar estos medicamentos por sus contraindicaciones.
El tratamiento hormonal sustitutivo conlleva ventajas y desventajas.

Modulador selectivo de los receptores de estrógenos
El ospemifeno (Senshio) es un medicamento que no contiene hormonas, pero actúa sobre los receptores de estrógenos que se encuentran en la parte externa de la membrana celular.
La célula da inicio al mismo proceso que deberían provocar los estrógenos.
Este medicamento se recomienda a las mujeres que no pueden tomar fármacos que contienen estrógenos (por ejemplo, las que han tenido un tumor de mama).

Cremas a base de estrógenos y otros medicamentos de uso tópico
A veces, el médico prescribe una crema, un supositorio vaginal o un anillo con estrógenos.
El médico puede recomendar el uso de un pequeño anillo vaginal que se introduce en la vagina con un pequeño aplicador.
El anillo es blando y flexible y contiene estrógenos en el centro. Durante tres meses, este anillo libera cada día una dosis baja y constante de estrógenos.

 

Remedios naturales para la vaginitis

Las mujeres que consumen medicamentos para curar las infecciones vaginales suelen tener recidivas. Sin embargo, generalmente cuando modifican su alimentación y su estilo de vida consiguen prevenir este problema.

Dieta y alimentación
Según la teoría de la higiene natural de Shelton, Lezaeta, Ehret et al., las infecciones e inflamaciones tienen su origen en la “toxemia”, es decir la acumulación de toxinas que envenenan el cuerpo.
Sin embargo, no solo el alcohol, los medicamentos y las drogas provocan la toxemia, pues los desechos del cuerpo también contribuyen.

Los virus y las bacterias son fundamentales, el cuerpo necesita de estos limpiadores para eliminar los desechos que produce.
Los medicamentos que destruyen virus y bacterias no resuelven la causa del problema, por lo que las recidivas se vuelven muy probables.

Entre las causas de la toxemia se encuentran:

  • Alimentos cocinados, puesto que engendran un aumento de los glóbulos blancos, lo que señala la producción de toxinas.
  • Todos los integradores, pues el cuerpo no puede utilizarlos.
  • Condimentos como la sal y las especias.
  • Conservantes y aditivos.
  • Fruta no madura.
  • Cafeína – 70 tazas de café contienen una cantidad de cafeína que puede ser mortal.
  • Alimentos no compatibles con nuestro organismo, pues provocan la putrefacción del intestino, tales como: carne, pescado, huevos, leche y productos lácteos. Según el higienismo, nuestro aparato digestivo es similar al de los animales frugívoros (como el mono, el chimpancé y similares) y muy diferente al de los carnívoros.
  • Cereales procesados e integrales, azúcar y vino. Estos alimentos provocan fermentación intestinal porque los ámidos de los cereales se digieren muy lentamente.

Según la dieta del grupo sanguíneo, la vaginitis se debe a la ingestión de leche y proteínas de la leche, especialmente la caseína.
La leche de vaca es muy distinta de la que produce una mujer en fase de lactancia.
El cuerpo humano solamente puede tolerar la alfa-caseína y no las demás proteínas de la familia de la caseína.

 

¿La vaginitis se puede transmitir por contacto sexual?

La transmisión depende de las causas de la vaginitis.

  • La tricomoniasis se difunde fácilmente entre las parejas sexuales.
  • La vaginosis bacteriana y las infecciones provocadas por levadura se trasmiten sexualmente de una pareja sexual a otra.
    El contacto genital con una gran cantidad de levaduras o de bacterias puede alterar el equilibrio natural del cuerpo.
    Durante las relaciones sexuales y el contacto genital se produce un intercambio de todos los tipos de bacterias.
    De esta forma, puede que las bacterias intercambiadas con las parejas sexuales, especialmente si son nuevas, conduzcan a una proliferación excesiva de las bacterias que provocan la vaginosis bacteriana o las infecciones vaginales por levadura.
  • La vaginitis provocada por sustancias irritantes, alergias o falta de estrógenos no se trasmite por contacto sexual.

 

¿Cuál es el tiempo de recuperación para la vaginitis y la vulvovaginitis?

En la mayoría de casos, la vulvovaginitis se cura rápidamente si se lleva a cabo el tratamiento adecuado.
Si tras una semana de tratamiento no se percibe ninguna mejoría es necesario volver al médico.
Los tratamientos alternativos a la medicina tradicional pueden ser muy eficaces.
Si la vulvovaginitis se debe a la Cándida, generalmente la infección es recidiva.
Generalmente, esta situación se puede resolver de forma más eficaz adoptando una alimentación con bajo contenido en azúcares y levaduras en lugar de tomar medicamentos sin receta médica.

    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.