Disnea o falta de aliento

La falta de aliento (o disnea) se describe como una fuerte opresión en el pecho o una sensación de asfixia.

Dependiendo de la causa, puede manifestarse una vez o en episodios repetidos que podrían volverse constantes.

Causas de la falta de aliento

La mayoría de los casos de falta de aliento se deben a enfermedades cardíacas o pulmonares.

Disnea o falta de aliento
El corazón y los pulmones están involucrados en el transporte del oxígeno a los tejidos y en la eliminación de anhídrido carbónico.

Un trastorno en uno de estos procesos puede afectar a la respiración.

La disnea puede producirse por culpa del bloqueo de las vías respiratorias en caso de:

  1. Asma
  2. Envenenamiento por monóxido de carbono
  3. Embolia pulmonar
  4. Neumonía
  5. Obstrucción de la vías respiratorias superiores

Problemas cardíacos

  1. Cardiomiopatía
  2. Arritmia cardíaca (latido irregular)
  3. Insuficiencia cardíaca
  4. Pericarditis
  5. Bloqueo cardíaco
  6. Ataque cardíaco (infarto de miocardio)

Otros trastornos

  1. Anemia (disminución del número de glóbulos rojos en la sangre)
  2. Neumotórax por fractura de costillas
  3. Asfixia
  4. Epiglotis
  5. Inhalación de un cuerpo extraño
  6. Trastorno de ansiedad generalizada
  7. Hipotiroidismo (la tiroides produce menos hormonas)
  8. Síndrome de Guillain-Barrè
  9. Miastenia gravis
  10. Tensión sanguínea baja (hipotensión)

En el caso de falta de aliento crónica, las causas pueden ser:

  1. Asma y BPCO: la acumulación de moco y flemas en los pulmones obstruye las vías respiratorias y provoca disnea
  2. Disfunción del corazón
  3. Enfermedades intersticiales pulmonares
  4. Obesidad (factor de riesgo en caso de disnea de esfuerzo)

Otras causas: además de las causas mencionadas, la exposición a sustancias irritantes presentes en el medio ambiente, el humo de cigarrillo o la inhalación de sustancias químicas pueden ocasionar la falta de aire.
Entre éstas se incluyen:

  1. Trastornos pulmonares
  2. Cáncer de pulmón
  3. Pleuritis
  4. Edema pulmonar
  5. Fibrosis pulmonar
  6. Hipertensión pulmonar
  7. Sarcoidosis
  8. Tuberculosis

Ansiedad y estrés: cuando una persona sufre episodios de estrés o ansiedad, no consigue respirar profundamente y completamente. La respiración corta termina al desaparecer el estrés.

 

Los síntomas que pueden acompañar a la disnea pueden ser:

  1. Tos
  2. Respiración rápida
  3. Expectoración amarilla, verde o roja
  4. Estornudos
  5. Nariz tapada
  6. Dolor de pecho
  7. Arritmia
  8. Pérdida de consciencia
  9. Sudoración excesiva
  10. Cansancio inusual
  11. Dolor de mandíbula y cuello
  12. Malestar general
  13. Empeoramiento del asma
  14. Taquicardia (alta frecuencia del latido del corazón)
  15. Palpitaciones cardíacas

 

                                                 Disnea durante el embarazo

Hacia el término del embarazo, la mujer puede experimentar dificultad en la respiración debido a la presión que el niño realiza sobre el diafragma.

 

                                                Falta de aire debido a una alergia

Las alergias más comunes tienen su origen en partículas de polvo y polen en la atmósfera, aunque también existen alergias alimentarias.
Esta enfermedad puede provocar una verdadera sensación de agobio y dolor torácico.

 

                                                  Falta de aire por la noche

Despertarse por la noche de repente por falta de aliento, acompañado de síntomas como respiración jadeante grave, tos y sensación de asfixia puede ser consecuencia de enfermedades como la insuficiencia cardíaca, la apnea del sueño o la inactividad.

Disnea paroxística nocturna (DPN)
La disnea paroxística nocturna suele manifestarse por la noche y se define como un despertar brusco del paciente, tras un par de horas de sueño, con una sensación de asfixia, angustia y fuerte ansiedad.

Causas de la DPN

Las causas de la falta de aire por la noche debido a la disnea paroxística nocturna son:

Insuficiencia cardíaca: es posible sufrir una congestión pulmonar, es decir una acumulación excesiva de sangre en los pulmones. Esto se verifica en pacientes con insuficiencia cardíaca: el lado izquierdo del corazón no funciona correctamente y no consigue bombear la sangre suficiente al cuerpo. Como consecuencia, la sangre se acumula en los pulmones provocando la disnea del sueño.

Falta de actividad: el sedentarismo provoca esta enfermedad.
Si una persona no es activa y permanece sentada durante todo el día, los líquidos se acumulan en la parte inferior del cuerpo y las piernas, sobre todo los tobillos, que se hinchan. Por la noche, cuando la persona se tumba en la cama, estos líquidos empiezan a subir hacia arriba y se acumulan en los pulmones.
En estos casos, al sentarse se sentirá mejor.

Apnea del sueño: esta enfermedad se caracteriza por bruscos ataques de disnea nocturna, que suelen ocurrir al relajarse demasiado los músculos del cuello y obstruirse las vías aéreas.
Mientras duerme, la persona deja de respirar de repente durante un breve periodo.
A veces, estos episodios no son tan graves como para que la persona se despierte, aunque puede ocurrir por la incapacidad para respirar.
Otros síntomas que acompañan a este trastorno son los ronquidos, los resoplidos y el respiro jadeante.
Al día siguiente, la persona tiene somnolencia y dolor de cabeza al no haber descansado lo suficiente.
Se trata de una enfermedad peligrosa. Estos síntomas se deben señalar inmediatamente al médico para evitar un empeoramiento y otras complicaciones.

¿Qué hacer? Cómo curar la disnea nocturna

El tratamiento prescrito por el médico depende de la causa.

Dieta y alimentación
El médico puede aconsejar utilizr menos sal en las comidas, puesto que el sodio es una de las principales causas de retención de líquidos y puede provocar disnea nocturna.

Medicamentos
El médico puede recetar diuréticos que ayudan a eliminar el agua en exceso del cuerpo.
La pérdida de peso corporal es probablemente la terapia más eficaz a largo plazo, los resultados se pueden apreciar tras una reducción del 10-15% del peso.

Ventilación mecánica
El medico puede prescribir ventilación mecánica con presión positiva continua en las vías aéreas (CPAP). Esta terapia aumenta la presión en las vías respiratorias y permite respirar bien. Los resultados pueden apreciarse desde los primeros días.

Remedios naturales
Se aconseja realizar ejercicio físico de forma regular. Se puede empezar por pasear o ir en bici.
Es importante dejar de fumar.

 

inspiración, pulmones, disnea.Falta de aliento y ansiedad

Durante un ataque de ansiedad se suele experimentar dificultad respiratoria y otros síntomas, tales como vértigos (mareos), confusión mental, dolor de pecho, hormigueo en los dedos y ceguera temporal.
Los pacientes afirman que los síntomas suelen aparecer por la noche, en la cama, antes de acostarse.
El paciente también puede sufrir problemas gastrointestinales, como por ejemplo:

  1. Náusea
  2. Vómito
  3. Ardor de estómago
  4. Dolor de estómago
  5. Estreñimiento
  6. Diarrea

Causas de disnea por ansiedad

Ataques de pánico:
Durante un ataque de pánico, el síntoma principal es una fuerte ansiedad.
Otros síntomas son la falta de aliento, palpitaciones, temblores, náuseas, hormigueo y miedo a enloquecer.
Los ataques de pánico pueden durar varios minutos.

Fobias: El miedo persistente o la paranoia a algo o a una situación pueden provocar ansiedad leve.
Las fobias pueden provocar respiración rápida o falta de aliento.
A veces, el miedo a la sangre de las heridas puede complicar la intervención del médico.

Trastorno obsesivo compulsivo:
Esta enfermedad se caracteriza por pensamientos persistentes, ideas, obsesiones o comportamientos intencionales que interfieren con las actividades cotidianas.

Trastorno de estrés postraumático:
Esta enfermedad se diagnostica cuando una persona ha sufrido un evento traumático y su recuerdo le provoca pesadillas, flashbacks o alucinaciones.
Se trata de un trastorno grave que puede ocasionar falta de respiración.

Falta de aliento después de comerespiración, aire, pulmones.

Entre las causas de disnea después de las comidas se encuentran:

Comer demasiado
A causa del exceso de comida, el estómago puede hincharse y presionar contra el diafragma. Al respirar, el diafragma tiene que expandirse. Al no poder efectuarse la expansión por culpa del estómago hinchado, la respiración es rápida y corta.
Si la disnea se manifiesta por la noche, tras una cena abundante, puede tratarse de un problema de digestión.

Indigestión
Comer comida picante o rica en grasas puede provocar esta reacción al no ser alimentos fáciles de digerir.
Además, el hecho de no masticar la comida correctamente puede ser perjudicial para la salud del aparato digestivo y provocar una mala digestión.

Alergias alimentarias
Este trastorno se produce cuando una persona consume un alimento al que es alérgico. Durante las reacciones alérgicas se experimentan distintos síntomas, como la constricción de las vías respiratorias que provoca la falta de aire.
Además de las alergias alimentarias, el consumo excesivo de alcohol también puede provocar esta enfermedad.

Reflujo gastroesofágico
El reflujo gastroesofágico es la subida de los jugos gástricos al esófago y laringe. Para impedir que los ácidos lleguen a los pulmones, el cuerpo comienza a respirar rápidamente. Esto provoca vértigos y falta de aliento junto a la sensación de ardor en el estómago, en la boca y en el corazón.

                                                       Disnea en niños

Con frecuencia, los niños padecen dificultades respiratorias en caso de infecciones virales. Entre las causas de la falta de aliento en lactantes y niños se encuentran:

  1. Bronquiolitis (tos con falta de aire)
  2. Bronquitis viral
  3. Neumonía
  4. Crup (o laringotraqueobronquitis)
  5. Epiglotitis
  6. Absceso de las amígdalas
  7. Asma