Edema agudo de pulmón

El edema agudo de pulmón es una acumulación de líquido en los alvéolos y en el espacio intersticial de los pulmones. Los alvéolos son bolsas de aire situadas en el interior de los pulmones que sirven para:

  1. Absorber el oxígeno del aire inhalado.
  2. Eliminar el dióxido de carbono de la sangre.

La acumulación de líquido en los alvéolos obstaculiza la respiración y puede ser mortal.

Edema pulmonar agudo
Generalmente, el edema afecta a los dos pulmones, aunque también puede darse en un solo lado, por ejemplo en caso de reexpansión pulmonar después de un neumotórax.

 

Causas de edema de pulmón

En general, la causa del edema de pulmón es un trastorno cardíaco, aunque también puede ser una infección.

Edema pulmonar cardiogénico (presión capilar pulmonar elevada)
El papel principal del corazón consiste en recoger la sangre oxigenada que llega de las venas pulmonares. A continuación, el músculo cardíaco bombea la sangre al cuerpo por medio de una gran arteria llamada aorta.
En algunos casos, el corazón no consigue bombear la sangre de manera eficiente a los órganos. La insuficiencia cardíaca provoca el retorno de la sangre a las venas pulmonares.
La circulación sanguínea que va en la dirección contraria provoca una presión excesiva en estas venas dando lugar a pérdidas.

Estas venas pasan por los pulmones y, por tanto, el líquido llega a los alvéolos, bloqueando el flujo normal de oxígeno a través de los pulmones y provocando la falta de aliento.

El edema pulmonar cardiogénico se clasifica en:

  1. Edema pulmonar de baja capacidad, si el bombeo de sangre del corazón es reducido e insuficiente para las necesidades del organismo.
  2. Edema pulmonar de alta capacidad, cuando el corazón bombea mucha sangre, pero no es suficiente porque la persona padece patologías tales como anemia, fístulas entre arterias y venas, o un exceso de hormonas tiroideas en la sangre (hipertiroidismo).

Las causas del edema pulmonar cardiogénico son:

  1. Infarto de miocardio
  2. Hipertensión persistente
  3. Problemas tiroideos
  4. Hipertensión arteriosa pulmonar
  5. Endocarditis (infección de las válvulas)
  6. Insuficiencia cardíaca izquierda
  7. Arritmia (latidos cardíacos irregulares)
  8. Cardiomiopatía dilatada
  9. Mal funcionamiento de las válvulas del corazón, como por ejemplo estenosis de la válvula mitral
  10. Enfermedades cardíacas congénitas (de nacimiento), como por ejemplo la comunicación interventricular e interauricular
  11. Insuficiencia cardíaca congestiva

 

Edema pulmonar no cardiogénico (presión capilar pulmonar elevada)

Las causas del edema pulmonar no cardiogénico son:

Neumonía
Esta enfermedad se caracteriza por la inflamación de los pulmones. La neumonía se debe a una infección de los pulmones provocada por virus, bacterias u hongos.
Los microbios nocivos se acumulan en los alvéolos. Para luchar contra la infección, los alvéolos se llenan de material purulento y líquido.

Las flemas o el moco producido por la mucosa de las vías respiratorias suelen acumularse en los pulmones. En algunos casos, la sangre y el material purulento también se acumulan en los pulmones.
A veces, durante una operación quirúrgica se acumula líquido en los pulmones.
Si no se interviene rápidamente, estos trastornos pueden ocasionar situaciones graves como insuficiencia respiratoria.

Tuberculosis
La tuberculosis es una infección bacteriana grave que ocasiona la acumulación de líquido en los pulmones.
En la mayoría de los casos, la tuberculosis provoca pleuritis con derrame pleural, es decir la acumulación de líquido en la pleura (revestimiento del pulmón).
La tuberculosis da lugar a la proliferación de bacterias en el líquido que se encuentra entre la pared torácica y los pulmones. La cantidad de líquido que circula en este espacio aumenta y obstaculiza la expansión pulmonar necesaria para la respiración.

Problemas de hígado
Cuando el hígado está dañado, en los pulmones tiende a acumularse agua en exceso.
El abuso de alcohol es una de las principales causas de los trastornos hepáticos (por ejemplo, cirrosis) y puede provocar una acumulación de líquido en los pulmones y en el abdomen (ascitis), así como tobillos hinchados.

Cáncer de pulmón
Los pacientes que padecen cáncer de pulmón tienen retención de líquidos en el interior y en el exterior de los pulmones.
Una radiografía del tórax permite detectarlo.
El edema pulmonar puede manifestarse si el tumor tiene su origen en los pulmones, así como en caso de metástasis.

Inhalación de gases tóxicos
La exposición a gases tóxicos, como por ejemplo el amoniaco o el humo de un incendio, puede no ser tolerada por los pulmones.
Los gases tóxicos irritan al pulmón y la inhalación puede provocar inflamación y edema pulmonar. 

Transfusiones de sangre
Las transfusiones de sangre son útiles para muchos trastornos graves, pero si este procedimiento no se lleva a cabo correctamente puede ocasionar complicaciones graves, como el edema pulmonar.

Mal de altura
Los alpinistas pueden sufrir un edema de pulmón en alta montaña si no utilizan el equipamiento apropiado. A una altitud muy elevada, el oxígeno en el aire se reduce, por lo que aumenta la presión en las arterias pulmonares. Como consecuencia, sale líquido de las arterias y se acumula en los tejidos pulmonares.

Trastornos renales
El papel principal de los riñones es purificar la sangre y regular el nivel de sodio (sal) en la circulación sanguínea.
En caso de trastornos renales, el sodio puede alcanzar niveles demasiado altos.
Un nivel elevado de sodio en la sangre puede provocar la retención de líquidos (edema) en cualquier parte del cuerpo, incluso en los pulmones.

La insuficiencia renal crónica puede causar pulmón urémico, una enfermedad pulmonar intersticial que provoca la inflamación y fibrosis del intersticio pulmonar.

 

Otras causas:

  1. Reacción alérgica
  2. Pancreatitis aguda
  3. Eclampsia
  4. Shock
  5. Neumotórax 
  6. Excesiva exposición a toxinas, abuso de alcohol o de cocaína
  7. Beriberi (falta de vitamina B1)

Las causas del edema pulmonar no cardiogénico más frecuentes en personas mayores son: tumor maligno de pulmón, trastornos renales o hepáticos.

Edema pulmonar neurogénico

El edema pulmonar neurogénico es un síndrome raro que se manifiesta después de una lesión grave en el sistema nervioso central. Entre las causas se encuentran: ictus isquémico o hemorrágico, convulsiones y traumatismo craneal.

 

Síntomas del edema de pulmón

Los pacientes con líquido en los pulmones presentan una respiración rápida y ruidos cardíacos anómalos.
En algunos casos, los pacientes padecen falta de aliento o dificultad para respirar después de un esfuerzo.
Después de una actividad física agotadora el paciente no es capaz de respirar correctamente.
En general, los síntomas ocasionados por el edema pulmonar son:

  1. Falta de aliento
  2. Respiración rápida
  3. Cansancio, debilidad
  4. Sudoración excesiva
  5. Piel pálida
  6. Tos productiva con expectoración espumosa, rosada o teñida de sangre
  7. Sonido sibilante al respirar
  8. Respiración semejante a un gruñido
  9. Ansiedad y nervios
  10. Sensación de agobio repentina en posición tumbada

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Si no se lleva a cabo un tratamiento de urgencia, los síntomas pueden empeorar gradualmente y convertirse en:

  • Tos con sangre
  • Piel sudorosa y de color azulado
  • Piernas hinchadas (tobillos y pies hinchados)
  • Ruidos cardíacos anómalos: la frecuencia cardíaca es más rápida de lo normal
  • Dolor de pecho
  • Falta de aliento repentina que despierta al paciente mientras duerme
  • Fiebre
  • Estertores pulmonares que se producen en la base del pulmón y se expanden hacia el ápice del pulmón (marea creciente)
  • Incapacidad para decir frases largas
  • Incapacidad para dormir tumbado (se necesitan más de dos almohadas)

 

 

Diagnóstico del edema pulmonar

El diagnóstico se efectúa mediante un examen clínico objetivo que incluye la evaluación de la historia clínica, la auscultación del corazón y de los pulmones.
La radiografía muestra el funcionamiento de los pulmones y también permite detectar:

  1. Bronquitis
  2. Neumonía
  3. Asma
  4. Insuficiencia cardíaca

Electrocardiografía (ECG)

Ecocardiografía (prueba diagnóstica de ecografía cardíaca). Este examen puede ayudar a diagnosticar varios trastornos del corazón, como por ejemplo defectos en las válvulas, movimientos anómalos de las paredes ventriculares, pericarditis y cardiopatías congénitas.

Ecocardiografía transesofágica

Los análisis de sangre sirven para controlar los niveles de una sustancia llamada péptido natriurético tipo B. Un nivel elevado de este péptido puede indicar el origen por un trastorno cardíaco del edema pulmonar.
Otros análisis de sangre habituales son las pruebas de la función renal y el hemograma.
Asimismo, el médico puede solicitar otros exámenes como:

  1. Cateterismo cardíaco

Diagnóstico diferencial
El médico debe excluir las siguientes enfermedades:

  1. Enfisema pulmonar
  2. Embolia pulmonar

 

Tratamiento contra el edema pulmonar y medicamentos

La oxigenoterapia es el primer paso para el tratamiento de esta enfermedad.
El oxígeno se administra por medio de una mascarilla en la cara o de una cánula nasal (tubo de plástico flexible con dos agujeros que transportan oxígeno a los dos orificios nasales). A veces puede que se necesite un respirador artificial.

Medicamentos para el edema pulmonar

Medicamentos para la precarga. Estos medicamentos disminuyen la presión causada por el líquido que entra en el corazón y en los pulmones. Para curar el edema pulmonar los médicos prescriben nitroglicerina y diuréticos, como por ejemplo furosemida (Seguril). Los diuréticos pueden incrementar la producción de orina. Durante la hospitalización puede requerirse un catéter urinario.

Morfina (Oramorph). Este narcótico puede emplearse para aliviar la falta de aire y la ansiedad. Algunos médicos opinan que los peligros de la morfina son mayores que sus ventajas y que existen medicamentos más eficaces.

Medicamentos para la postcarga. Estos medicamentos dilatan los vasos sanguíneos y aumentan la presión sanguínea en el ventrículo izquierdo del corazón.
Algunos ejemplos de estos medicamentos son: nitroprusiato (Nitroprusiato sódico) y enalapril (Naprilene).

Medicamentos para la presión sanguínea. En caso de hipertensión cuando al desarrollar un edema pulmonar, el médico receta medicamentos para reducirla. En cambio, si la presión es demasiado baja, el médico aconseja fármacos para subirla.

 

Tratamiento para el edema pulmonar en alta montaña (mal de altura)

En alta montaña, si se manifiestan síntomas leves de edema pulmonar, se debe descender rápidamente algunos metros (entre 600 y 900) para aliviar los síntomas. El oxígeno es eficaz en estos casos. Si los síntomas son más graves, probablemente se necesite ayuda para bajar.

Algunos escaladores toman medicamentos a base de acetazolamida (Edemox) que se recetan para curar o prevenir los síntomas de edema pulmonar en alta montaña.
Se debe empezar a tomar este medicamento tres días antes de la ascensión.
Loa efectos secundarios de acetazolamida son:

  1. Hormigueo en las manos
  2. Ardor de piel en manos y pies
  3. Confusión mental
  4. Diarrea
  5. Náuseas
  6. Pérdida de apetito
  7. Pérdida temporal del oído

 

¿Cuánto dura el edema agudo de pulmón? ¿Se puede curar? Pronóstico

La tasa de mortalidad en el hospital de pacientes con edema pulmonar cardiogénico es difícil de calcular, porque las causas y la gravedad de la enfermedad varían mucho.
En general, la mortalidad afecta al 10-20% de los pacientes ingresados en fase muy aguda.

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