Neumotórax espontáneo o traumático

 

El neumotórax (también llamado colapso pulmonar) es la consecuencia de la acumulación de aire en la cavidad pleural, es decir en la membrana externa del pulmón.

El pulmón se colapsa y no puede expandirse normalmente a causa de la presencia de aire o gases indeseados.
El aire atrapado puede proceder del exterior del cuerpo o del propio pulmón.
El neumotórax puede ser unilateral o bilateral.

Neumotórax espontáneo o traumático

Clasificación y fisiología

  • Neumotórax abierto – Se produce cuando la caja torácica sufre una lesión y existe un intercambio continuo de aire entre el espacio pleural y el exterior. En este caso, el tratamiento prevé el cierre de la lesión y el drenaje del aire en la cavidad pleural.
  • Neumotórax cerrado – Se produce cuando entra aire en la cavidad pleural pero no hay intercambio de aire o de gases con el exterior. Se trata de un neumotórax parcial. Generalmente, el paciente se cura sin tratamiento.
  • Neumotórax valvular o a tensión – Provocado por la formación de una válvula unidireccional que permite el paso del aire únicamente del exterior al interior. Al respirar, la cantidad de aire que entra es superior a la que sale y por lo tanto se acumula en la cavidad pleural a una presión superior a la exterior. Este tipo de neumotórax es el más grave y puede ocasionar un colapso total del pulmón, falta de aire y cianosis.
  • Neumotórax iatrogénico (por procedimiento médico) – Los síntomas son parecidos a los del neumotórax espontáneo, pero dependen de la edad del paciente, de la presencia de una enfermedad pulmonar subyacente y de la cantidad de aire atrapado.
  • Neumotórax hipertensivo – Provoca tensión baja, hipoxia (falta de oxígeno), dolor de pecho, opresión torácica y respiración jadeante.
  • Neumotórax catamenial – Se manifiesta en mujeres de 30 a 40 años de edad con endometriosis. Los síntomas aparecen dentro de las 48 horas del ciclo menstrual. La causa es el tejido del endometrio (del útero) que se desarrolla en otras partes del cuerpo, en este caso en la pleura visceral del pulmón. El resultado es la obstrucción de los bronquios y una mayor presión sobre los alvéolos pulmonares, que pueden dar lugar a la formación de burbujas y al neumotórax.
  • Neumomediastino – Este tipo de neumotórax espontáneo aparece en el mediastino, la zona que se encuentra entre pulmones y el centro del tórax. Los pacientes pueden sufrir síntomas como: dolor de pecho, tos persistente, dolor de garganta, disfagia, falta de aire, náuseas o vómito. En algunos casos, no se manifiesta ningún síntoma.
  • Neumotórax artificial – Puede deberse a finalidades diagnósticas, como por ejemplo la toracoscopia.

 

¿Cuáles son las causas?

El neumotórax puede ser de dos tipos: neumotórax espontáneo primario o secundario.

Neumotórax espontáneo primario
Este trastorno típicamente juvenil afecta a personas sin enfermedades pulmonares.
Los factores genéticos puede influir en la aparición del neumotórax.
El tabaquismo es la causa principal de casi el 80% de los casos. El cambio de presión atmosférica y la cercanía a sonidos fuertes son otras de las causas posibles.
Este tipo de colapso pulmonar suele afectar a personas menores de 40 años.
Por lo general, los jóvenes altos y delgados tienen mayor probabilidad de desarrollar este trastorno.

El hemoneumotórax espontáneo es un subtipo poco frecuente de neumotórax espontáneo.
Se produce cuando la sangre y el aire llenan la cavidad pleural sin haber sufrido traumas recientes ni enfermedades pulmonares.
Si el derrame pleural es igual o superior a 1500 ml de sangre en la cavidad pleural se define hemotórax masivo.

Neumotórax espontáneo secundario
Este tipo de colapso pulmonar afecta a personas con enfermedades pulmonares.
La bronconeumopatía crónica obstructiva (BPCO) es la causa más común de neumotórax espontáneo secundario. Las personas mayores de 60 años son las más afectadas por esta enfermedad. Las patologías pulmonares que pueden provocar esta enfermedad son:

  1. Bronconeumopatía crónica obstructiva (BPCO)
  2. Tumor de pulmón
  3. Tuberculosis
  4. Neumonía
  5. Enfisema (factor de riesgo)
  6. Fibrosis quística
  7. Síndrome de Marfan
  8. Asma
  9. Enfermedades pulmonares intersticiales

Causas de neumotórax traumático
Una lesión en los pulmones o en la caja torácica puede ocasionar un neumotórax traumático.
Puede ser consecuencia de un disparo por arma de fuego, un accidente, una contusión que provoca la ruptura de las costillas, etc.
Las intervenciones médicas como la biopsia abierta del pulmón o cualquier otra operación quirúrgica pulmonar pueden provocar el neumotórax.

 

Síntomas del neumotórax

Los síntomas del neumotórax dependen de la cantidad de aire atrapado fuera del pulmón.

  • Dolor torácico: grave dolor de pecho que provoca una sensación similar a una puñalada.
  • Problemas respiratorios: el paciente puede experimentar respiración jadeante o resoplido.
  • Cambio del color de la piel: el color de la piel se vuelve azulado por culpa de la falta de oxígeno.
  • Presión sanguínea baja.
  • Estrés y ansiedad.
  • Tos.
  • Cansancio.

Síntomas del neumotórax espontáneo

Los síntomas del neumotórax espontáneo no se presentan gradualmente sino de repente, en reposo o durmiendo.
Entre los síntomas se encuentran:

  • Tos.
  • Aumento de la frecuencia respiratoria.
  • Dolor torácico (el dolor aumenta al respirar o al toser).
  • Problemas respiratorios.
  • Falta de aliento.
  • Movimientos pulmonares innaturales al respirar.

 

Complicaciones y riesgos

Si el neumotórax no se cura en una fase temprana puede ocasionar la muerte.

 

neumotórax, pulmónDiagnóstico

Tras examinar la historia clínica, el médico observa la manera de respirar. Un examen clínico objetivo suele ser suficiente para diagnosticar el neumotórax.
En la primera fase del diagnóstico, se emplea el estetoscopio para comprobar los movimientos del tórax y del pulmón durante la respiración.
Esta prueba muestra si la expansión del tórax es normal durante la inspiración.
A continuación, se prescribe una radiografía de tórax para confirmar el diagnóstico y para medir la cantidad de aire atrapado.
El hemograma es un examen de la sangre arteriosa y sirve para evaluar la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre.

 

Tratamiento para el neumotórax

Si la cantidad de aire atrapado es excesiva, puede ocasionar problemas respiratorios graves, por lo que se debe extraer obligatoriamente.
El drenaje torácico es la terapia más común para retirar el exceso de aire o gases. El paciente debe ser hospitalizado. El médico introduce el tubo para el drenaje en el tórax; este tubo permite extraer el aire.

Si una persona padece recidivas de neumotórax, la intervención quirúrgica puede ayudar a prevenir complicaciones.
El neumotórax puede ocasionar la muerte si no se trata en pocos minutos.
Si las causas son lesiones pulmonares debería tratarse urgentemente.
En la mayoría de los casos, el aire atrapado puede retirarse de manera fácil, pero existe una probabilidad del 50% de que el aire vuelva a acumularse en un futuro.

Las personas con una historia clínica de enfermedades pulmonares deberían seguir un tratamiento adecuado y consultar a un médico para evitar el neumotórax.

Para prevenir las recidivas de neumotórax se debe dejar de fumar, ya que el humo de cigarrillos o cannabis empeora la condición del paciente.

 

Tratamiento para el neumotórax espontáneoneumotórax espontáneo, pulmón colapsado.

En general, si la cantidad de aire atrapado es reducida, el neumotórax espontáneo se cura solo, en cuyo caso la radiografía puede ser útil para comprobar si ha salido el aire.

El tratamiento para el neumotórax espontáneo sirve para extraer el aire presente en el espacio entre tórax y pulmones. De este modo, se facilita la dilatación normal de los pulmones.

El tratamiento depende de la cantidad de aire y gases acumulados en la pleura pulmonar.
El neumotórax espontáneo primario leve se cura sin tratamiento; si no es grave, la reabsorción es espontánea.
Si la cantidad de aire acumulado es excesiva, el médico introduce un tubo torácico para extraer el aire y los gases.

Para el drenaje en el pecho el paciente debe ser hospitalizado.
Este tratamiento también es posible durante el embarazo.
Si la cantidad de aire o gases acumulada en los pulmones es muy grande, puede que el tubo torácico no sea eficaz.
Además, con este tipo de tratamiento se requiere mucho tiempo para volver a conseguir una expansión normal de los pulmones.

Si el paciente sufre a menudo recidivas de colapso pulmonar puede someterse a una intervención quirúrgica.
El médico puede recomendar la pleurodesis por laparoscopia para evitar el colapso del pulmón en un futuro.
Esta operación quirúrgica consiste en la inyección de una sustancia química en la pleura pulmonar para cerrar la cavidad pleural donde se acumula el aire en caso de neumotórax.

Después de la intervención, se recomiendan la rehabilitación respiratoria y la oxigenoterapia para recuperar la funcionalidad respiratoria.

 

Neumotórax neonatal

En los recién nacidos, la ruptura de los alvéolos y las úlceras en los pulmones pueden provocar el neumotórax.
Otras causas comunes del neumotórax neonatal son el síndrome de aspiración de meconio o el síndrome de distress respiratorio (SDRN).

El riesgo es mayor para los recién nacidos prematuros o los que padecen una enfermedad pulmonar. Los pulmones del bebé pueden curarse solos sin tratamiento.
En otros casos, los cirujanos deben emplear unas agujas para extraer el exceso de aire de la cavidad pleural. En caso contrario, el niño sufre el riesgo de morir por asfixia.

Los bebés prematuros disponen de un sistema respiratorio muy débil que no está desarrollado por completo.
Por consiguiente, a menudo se ayuda la respiración neonatal mediante aparatos que insuflan aire en los pulmones del bebé.
La presión del aparato de ventilación, junto a los frágiles órganos respiratorios, pueden provocar la ruptura de los pulmones, de los alvéolos o de ambos.

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