Síntomas de la faringitis y remedios

 

La faringitis es un trastorno común que afecta a personas de todos los grupos de edad.

La enfermedad se manifiesta junto con resfriado o gripe, pero también puede tener su origen en mononucleosis, amigdalitis, alergiainflamación de las cuerdas vocales (laringitis).

Tipos de faringitis:

1. Faringitis atrófica: se caracteriza por la reducción de las glándulas en la mucosa faríngea.
2. Faringitis crónica hipertrófica: se caracteriza por la inflamación de la mucosa y por la hinchazón de las glándulas linfáticas (faringitis exudativa).

Los virus, bacterias, reacciones alérgicas y hongos pueden provocar la inflamación de la faringe.

3. Faringitis ulcerosa: se caracteriza por úlceras en la mucosa de la laringe.
4. Faringitis catarral: la laringe presenta un aspecto eritematoso (enrojecido) y está llena de flemas y material purulento.
5. Faringitis herpética: provocada por el virus del herpes y se caracteriza por fiebre alta, dolor de garganta, inquietud, aparición de pequeñas vesículas en encías, labios, lengua y paladar.

 

Factores de riesgo de la faringitis

A continuación se presentan algunos de los factores que contribuyen al desarrollo de faringitis:

Absceso periamigdalino
La inflamación de la faringe puede estar ocasionada por la irritación de una amígdala. El dolor es unilateral. La infección puede expandirse a los tejidos blandos y provocar un absceso periamigdalino (acumulación de material purulento en los tejidos alrededor de las amígdalas). Puede que solo duela un lado de la garganta.

Hinchazón de los ganglios linfáticos
Una ruptura, un tumor o una infección de un diente pueden provocar la hinchazón de los ganglios linfáticos a ambos lados de la garganta. Algunas infecciones pueden provocar faringitis.

Reflujo gastroesofágico
El reflujo gastroesofágico irrita la garganta y puede provocar faringitis y laringitis.

Infecciones
Resfriado, gripe, mononucleosis infecciosa y parotiditis son algunas infecciones virales que pueden provocar faringitis.

Infección viral de la garganta
El adenovirus provoca la inflamación, que se expande más rápido que las demás enfermedades y afecta a las personas con sistema inmunitario débil, como los niños y los ancianos. Otros agentes causantes de esta patología son: el rinovirus, el coronavirus, el virus sincitial respiratorio, el virus de la gripe, los virus paragripales y el virus herpes simple. 

Infección bacteriana de la garganta
El estreptococo y el micoplasma provocan infecciones bacterianas. El estreptococo es responsable de la infección bucal, mientras que el micoplasma ocasiona bronquitis y neumonía.

Resfriado
El rinovirus, el coronavirus y el virus sincitial respiratorio son algunos de los agentes patógenos que pueden provocar resfriado. Los síntomas típicos de esta enfermedad son: congestión nasal, goteo por la nariz, tos, irritación de la garganta. Otros síntomas son: cansancio, dolor de cabeza, falta de apetito y dolores musculares.

Gripe
La gripe puede tener su origen en un virus. Estos microorganismos pueden contagiarse por contacto directo o por vía aérea. Los síntomas de la gripe son muy parecidos a los del resfriado. Se efectúa un diagnóstico diferencial cuando aparecen síntomas tales como fiebre, escalofríos, cansancio, nariz tapada, estornudos, congestión nasal y dolor de garganta.

Mononucleosis infecciosa
La mononucleosis infecciosa, también conocida como enfermedad del beso, es una enfermedad que provoca una faringitis persistente. Esta patología tiene su origen en el virus de Epstein-Barr. Los síntomas son: fiebre, malestar, falta de apetito, erupción cutánea e hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello.

Difteria
La faringitis aguda puede tener su origen en infecciones bacterianas como la difteria. Las bacterias se contagian por vía aérea a través de la inhalación de secreciones de toses y estornudos. La difteria es una infección que afecta a las vías respiratorias superiores y está provocada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae.

Síntomas

  1. Dolor de garganta
  2. Boca seca
  3. Ronquera o afonía
  4. Trastornos en la deglución
  5. Tos seca
  6. Estornudos
  7. Cansancio
  8. Fiebre
  9. Hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello
  10. Úvula hinchada
  11. Placas blancas en las amígdalas

Síntomas en los niños:

  1. Hinchazón de garganta
  2. Fiebre leve
  3. Ganglios linfáticos hinchados
  4. Trastornos en la deglución
  5. Goteo por la nariz
  6. Irritabilidad
  7. Llanto frecuente
  8. Estornudos
  9. Leve irritación cutánea

Síntomas de faringitis viral:

  1. Sequedad de la garganta
  2. Voz más profunda
  3. Congestión
  4. Sinusitis

Síntomas de la faringitis bacteriana

  1. Garganta inflamada
  2. Fiebre (Distermia)
  3. Dolor de cabeza
  4. Hinchazón de los ganglios linfáticos
  5. Cansancio
  6. Estornudos
  7. Tos
  8. Cansancio
  9. Náuseas
  10. Vómito

La faringitis puede presentarse junto con la infección de otros órganos de la respiración:

  • Laringitis: se caracteriza por afonía o ronquera
  • Traqueítis
  • Neumonía
  • Entre las complicaciones de la faringitis se encuentra la otitis, es decir la infección de oído, en cuyo caso se debe acudir al médico especialista: el otorrino.

Faringitis durante el embarazo

Las molestias provocadas por el dolor de garganta pueden crear ansiedad. Se debe acudir al médico para realizar un análisis rápido o un cultivo para confirmar la infección.
El médico receta antibióticos contra la infección bacteriana.
Si el médico receta principios activos tales como cefalexina, penicilina y amoxicilina debe respetar en todo momento las instrucciones de dosificación y duración. Hay que tener mucho cuidado durante el embarazo. Una sobredosis puede ser dañina para la madre y para el niño. Asimismo, una dosis insuficiente de antibióticos puede provocar infecciones recurrentes o recidivantes que pueden dañar tanto a la madre como al niño.
El prurito y el dolor de garganta son síntomas de infección viral. Se debe, por tanto, identificar la causa exacta de la faringitis.

 

Las bacterias responsables de la infección

Estreptococo
El estreptococo es una bacteria que provoca dolor de garganta y de amígdalas.
En general, la incubación de esta enfermedad es inferior a 10 días.
La úvula o campanilla se vuelve roja y dolorosa y hay manchas blancas en las amígdalas.
Los ganglios linfáticos se hinchan y se experimenta cefalea y fiebre. Los niños presentan también nauseas, vómito y dolor de barriga. El dolor de garganta puede ocasionar infecciones de oído y amígdalas. Es posible padecer fiebre reumática con complicaciones en las válvulas cardíacas y en los riñones.

Neisseria meningitidis (meningitis)
A pesar de ser una enfermedad rara, la meningitis es una infección muy grave. La inflamación afecta a las meninges, las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. La enfermedad puede provocar el bloqueo de los vasos sanguíneos en el cerebro y ocasionar ictus o daños cerebrales.
La meningitis puede afectar a todos los grupos de edad, si bien la bacteria afecta principalmente a los niños, a los ancianos y a los adultos con un sistema inmunitario débil.
El bacilo contagia a las personas que viven en contacto directo con personas enfermas: compañeros de clase, grupos militares, etc.
Los síntomas son: fiebre alta, cefalea y rigidez en el cuello. Asimismo, los adolescentes padecen confusión, somnolencia e inquietud.

Corynebacterium diphtheriae (difteria)
La difteria es una infección bacteriana grave provocada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae. Se presenta rápidamente y se difunde con mucha facilidad. Los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 60 años tienen mayor riesgo de contraer esta enfermedad.

Tos seca y faringitis

Estas dos enfermedades pueden manifestarse a la vez, o bien la tos seca puede presentarse después de una faringitis. La tos seca puede deberse a varios factores:

  • Asma
  • Alergias
  • Inhalación de partículas ajenas
  • Inhalación de sustancias irritantes

La secreción postnasal puede provocar dolor y tos. En esta patología, el seno nasal produce exceso de moco. Las secreciones descienden a la parte posterior de la boca y provocan faringitis y tos. Dado que el moco está demasiado seco, la tos también lo es.

 

Diagnóstico de la faringitis

El diagnóstico se basa en los síntomas y en la historia clínica del paciente. Para verificar la presencia de bacterias se lleva a cabo el examen de una muestra faríngea. La garganta “infectada” por el estreptococo debe tratarse lo antes posible para evitar complicaciones. Además del examen visual de la garganta, se pueden realizar las siguientes pruebas:

Síntomas de la faringitis y remediosTest rápido de detección de antígeno (TRDA)
En el test rápido de detección de antígeno estreptocócico se toma una muestra de las amígdalas (o de la parte posterior de la garganta) mediante un bastoncillo y se examina para detectar la bacteria. Un resultado negativo no excluye la posibilidad de faringitis por estreptococo.

Cultivo de secreciones faríngeas
El cultivo es la prueba más adecuada para confirmar el diagnóstico de la infección bacteriana de la garganta. Esta técnica se define en medicina como “gold standard”.

 

¿Cómo se cura la faringitis viral?

La faringitis viral se cura sin necesidad de tratamiento. La infección dura más o menos una semana. Los antibióticos no ayudan a la curación y además pueden provocar efectos secundarios.

Tratamiento farmacológico

Medicamentos
Los médicos recetan un ciclo de antibióticos para tratar la infección. Los antibióticos más comunes son: claritromicina, amoxicilina (Augmentine), azitromicina, clindamicina y penicilina.
Los medicamentos ayudan a acabar con el contagio de la infección a otras personas y reducen los síntomas del enfermo. Junto al tratamiento médico, se pueden adoptar precauciones y aplicar remedios caseros.

Para el dolor y la inflamación, el médico puede recetar antinflamatorios no esteroideos como el ketoprofeno (Orudis, Fastum). En los casos más graves puede aconsejar el uso de cortisónicos, como por ejemplo la betametasona, pero se deben tomar con cautela debido a sus múltiples efectos secundarios.
Los fármacos sin receta médica pueden emplearse para aliviar el dolor de garganta, si bien deben administrarse con cautela a los niños.

Remedios naturales

  • Fumar puede empeorar la infección y retrasar la recuperación. A menudo, fumar provoca faringitis recurrentes. Se aconseja dejar de fumar.
  • Hacer gárgaras con agua salada. Mezclar una cucharada de sal en agua tibia. No ingerir la solución. El uso de propóleo también puede ser eficaz.
  • Masticar un trozo de jengibre ayuda a aliviar el dolor y la molestia. Aplastar el jengibre y mezclarlo con miel debería proporcionar alivio. Los niños menores de 12 meses no pueden comer miel.
  • Se aconseja beber caldos calientes y otras bebidas, pero se deben evitar bebidas a base de cafeína.
  • La combinación de pimienta negra y jengibre actúa como un fuerte analgésico contra el dolor de garganta.
  • Beber cúrcuma y leche. Añadir una cucharadita de cúrcuma en una taza de leche caliente e ingerir antes de acostarse. Repetir esta operación durante tres o cuatro días para obtener una mejoría. Se puede añadir miel y un pequeño trozo de jengibre.

Consejos para niños y bebés

El aire es más seco durante el invierno, lo que empeora la faringitis. Se aconseja usar un humidificador para aumentar la humedad. Este método ayuda a mantener la garganta correctamente húmeda.

Mantener una buena higiene ayuda a evitar varios trastornos bucodentales. Lavarse las manos con agua y jabón antes de comer o después de ir al servicio. Asimismo, el uso de desinfectantes a base de alcohol también es una opción acertada.

La infección de garganta puede secar la parte posterior de la boca. Para tratar este síntoma, se aconseja beber agua a lo largo del día.

¿Es contagiosa la faringitis?

Sí, la faringitis se contagia cuando una persona sana entra en contacto con las secreciones infectadas, lo que ocurre cuando la persona que padece faringitis estornuda, tose o besa a otra persona. El bacilo también se contagia al compartir objetos personales como toallas, cepillos y pañuelos.

¿Cuánto dura y cuándo se cura?

El pronóstico de la faringitis depende de la causa. En general, tiene su origen en una infección viral o bacteriana que desaparece en 5/6 días.