Acalasia esofágica

La acalasia es una enfermedad que influye en las capacidades del esófago para desplazar los alimentos hacia el estómago.
Asimismo, la válvula entre el esófago y el estómago (esfínter esofágico inferior) no se relaja lo suficiente durante la deglución para permitir la entrada de los alimentos en el estómago.

 

¿Qué es la acalasia esofágica?

En el esófago se ubica un conjunto de músculos y nervios que facilitan el movimiento.
Los nervios coordinan la relajación y la abertura de los esfínteres, así como las ondas peristálticas del esófago.

La acalasia afecta tanto a los músculos del esófago como a los nervios del esófago, especialmente los nervios que permiten la relajación del esfínter entre el esófago y el estómago.
Los músculos no se contraen de forma adecuada, por lo que el peristaltismo (contracción muscular rítmica de los órganos digestivos) que permite que la comida pase a través del esófago, se hace más difícil.
Sin embargo, los efectos sobre los nervios son más graves.

Al principio de la acalasia, se puede observar la inflamación en el músculo del esófago inferior mediante un examen en el microscopio.
Con la progresión de la enfermedad, los nervios comienzan a degenerarse hasta que finalmente desaparecen, especialmente los nervios que provocan la relajación del esfínter esofágico inferior.
Con el tiempo, las células musculares empiezan a degenerarse, como consecuencia del deterioro de los nervios.

El resultado de estos cambios es la incapacidad de relajación del esfínter inferior y de los músculos en la parte inferior del cuerpo esofágico.

Si el esfínter no se relaja de forma adecuada los alimentos no consiguen desplazarse fácilmente a través del estómago, lo que dificulta la deglución de la comida.
Con el tiempo, el cuerpo del esófago se estira y se dilata.

¿Cuáles son las causas de la acalasia esofágica?

Se desconocen las causas de la acalasia. Existen algunas hipótesis sobre los factores de riesgo: infección, factores hereditarios o una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo provoca daños al esófago.

Los investigadores creen que puede estar relacionada con un virus y algunos estudios recientes muestran que la acalasia tiene su origen en las células del sistema nervioso involuntario, que se encuentran dentro de las capas musculares del esófago. Estas células son atacadas por el sistema inmunitario del paciente y se degeneran lentamente por razones que todavía no están claras.

Factores de riesgo de la acalasia esofágica

La acalasia es un trastorno poco común, puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común entre adultos de mediana edad y ancianos.

¿Cuáles son los síntomas de la acalasia esofágica?

Los síntomas de la acalasia pueden empezar de pequeños o desarrollarse gradualmente tanto en la infancia como en la edad adulta. Los síntomas más frecuentes son:

Posibles complicaciones de la acalasia esofágica

  • Reflujo (regurgitación) de ácido o alimentos sólidos desde el estómago al esófago.
  • Respiración de los alimentos y posterior paso a los pulmones, lo que puede provocar neumonía por aspiración.
  • Perforación del esófago.

Diagnóstico de acalasia esofágica

Acalasia, modelo anatómico del sistema digestivo humanoLos síntomas de la acalasia son similares a los del reflujo gastroesofágico, la hernia de hiato e incluso trastornos psicosomáticos. Esta enfermedad se suele confundir con otros trastornos.

El médico puede solicitar las siguientes pruebas diagnósticas:

Radiografía con bario – el paciente debe ingerir una solución líquida blanca, conocida como sulfato de bario. El sulfato de bario es visible a los rayos X. Cuando el paciente se traga esta sustancia, el esófago se reviste con una fina capa de bario, lo que permite observar la estructura del esófago a través de la radiografía.

Manometría esofágica – se realiza para medir la presión y los movimientos en el esófago. Se utiliza un dispositivo denominado manómetro que mide la presión.
El médico puede llevar a cabo esta prueba para excluir el cáncer.
Se introduce un tubo fino a través de la nariz del paciente que debe deglutir varias veces.
El dispositivo mide las contracciones musculares en diferentes partes del esófago.
Este procedimiento ayuda al médico a determinar si el esfínter esofágico inferior se relaja correctamente durante el acto de la deglución. También puede determinar cuánto trabaja el músculo liso.

Biopsia – no se utiliza con frecuencia para el diagnostico de acalasia. Se recoge una muestra durante la endoscopia.

Tratamiento para la acalasia esofágica

El tratamiento de la acalasia tiene como objetivo relajar y cerrar la válvula abierta entre el esófago y el estómago (esfínter esofágico inferior) para que los alimentos y los líquidos puedan moverse con mayor facilidad a través del tracto digestivo.
El tratamiento específico depende de la edad y de la gravedad de la enfermedad.

Entre las opciones se incluyen:

Cirugía. Los cirujanos utilizan un procedimiento mini-invasivo, denominado miotomía de Heller, para cortar el músculo en la extremidad del esfínter esofágico inferior.
Las personas que se someten a esta cirugía pueden desarrollar posteriormente el reflujo gastroesofágico.

Para prevenir los problemas de reflujo, los cirujanos pueden realizar un segundo procedimiento, denominado fundoplicatura (ver página de la hernia de hiato), durante la intervención quirúrgica en la que se corta el músculo del esfínter esofágico.
La cirugía puede ser la mejor opción para los jóvenes, aunque los estudios han demostrado que también puede ser eficaz para los ancianos.

Dilatación por globo neumático. Se introduce un globo en el esfínter esofágico y se infla para Acalasia esofágicadilatar la abertura. Este procedimiento ambulatorio se debe repetir si el esfínter esofágico no permanece abierto. Algunas personas pueden encontrarse bien hasta 10 o 15 años antes de repetir la dilatación por globo.

Botox (toxina botulínica). Este relajante muscular se puede inyectar directamente en el esfínter esofágico con ayuda de un endoscopio.
Los estudios muestran que las inyecciones a veces deben repetirse y pueden dificultar una eventual cirugía posterior.
Las directrices solo recomiendan el empleo del Botox en ancianos y en personas que no pueden someterse a la cirugía.

¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo para un niño con acalasia?

Aunque no existe una cura para esta enfermedad, la intervención quirúrgica permite a la mayoría de personas con acalasia vivir una vida normal.

Después de la operación quirúrgica
Se pueden llevar a cabo algunas acciones después de la dilatación o de la operación quirúrgica para reducir los síntomas:

  • Masticar bien la comida
  • Tomarse el tiempo necesario para comer
  • Beber muchos líquidos durante las comidas
  • Comer siempre sentado y en posición vertical
  • Utilizar varias almohadas o elevar la cabeza de la cama, con el fin de dormir en posición bastante vertical e impedir la penetración de ácido en el esófago, que provoca ardor de estómago.