Dolor de estómago

El malestar abdominal se puede describir de muchas maneras: dolor abdominal, dolor de estómago, dolor de barriga, etc.

La mayor parte de la gente padece dolor de estómago de forma ocasional al sufrir una indigestión, al contraer un virus o al comer un alimento no saludable.

Afortunadamente, la mayoría de los problemas abdominales no son graves y solo requieren un tratamiento en casa.

Sin embargo, en algunos casos el dolor de estómago puede ser síntoma de una enfermedad grave y es necesario acudir al médico.
El estómago puede incluso provocar dolor en el cuello, por lo que las personas con dolor cervical también deben considerar al estómago entre las causas menos frecuentes.
Muchas enfermedades pueden provocar molestias de estómago.

Las causas más comunes del dolor de estómago

Dolor de estómago por reflujo gastroesofágico

Muchas veces, se consumen remedios sin receta médica en lugar de fijarse en lo que se come. Ocasionalmente, se pueden tomar medicamentos para la acidez, pero si se toman cada día por la mañana, al mediodía y por la noche los más probable es que se padezca reflujo gastroesofágico (ERGE), una enfermedad crónica provocada por los ácidos gástricos que se desplazan del estómago al esófago, generalmente por un mal funcionamiento en la válvula muscular que separa el estómago y el esófago.

Los estudios científicos muestran que aproximadamente el 20% de la población occidental presenta síntomas de reflujo gastroesofágico.
Las mujeres embarazadas experimentan una relajación de los músculos del esfínter entre el esófago y el estómago, por lo que es más fácil que los jugos gástricos vuelvan hacia la boca.
El primer paso hacia la mejoría consiste en modificar el estilo de vida, empezando por la alimentación.

Algunos alimentos como por ejemplo cítricos, tomates, salsa de tomate, chocolate, vino y bebidas con cafeína pueden desencadenar los síntomas del reflujo gastroesofágico. Para ayudar el tratamiento del ERGE, el médico puede pedirle al paciente que lleve un diario de alimentos durante dos semanas. De esta manera, se pueden determinar los alimentos que provocan problemas particulares.

Un truco para reducir los dolores de estómago consiste en comer alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras y cereales integrales, limitando las grasas saturadas. Un estudio del Baylor College of Medicine ha demostrado que las personas que siguen una dieta rica en fibra (por lo menos 20 gramos al día) tiene el 20% menos de probabilidades de sufrir síntomas de reflujo gastroesofágico, mientras que las personas que siguen una dieta baja en grasas saturadas tienen aún menos probabilidades.

Contractura del diafragma

Muchas personas sufren una contracción del diafragma en la derecha o en la izquierda.
Aunque se desconocen las causas, lo más probable es que la alimentación influya, puesto que el diafragma está relacionado con el estómago, el hígado y otros órganos abdominales por medio de ligamentos.
El diafragma es el músculo principal de la respiración, por lo que los problemas pulmonares y bronquiales también pueden influir (por ejemplo, la tos crónica).

Entre estos síntomas se encuentran:

Para el diagnóstico, solo se requiere un examen médico exhaustivo, en el que el médico percibirá los músculos duros al palparlos.
El tratamiento es manual, a través de masajes o manipulaciones del diafragma. Por ejemplo, se puede realizar una manipulación de la fascia de Stecco, la desactivación de puntos gatillo (puntos dolorosos al palpar, que también provocan la expansión del dolor) o técnicas osteopáticas asociadas a la respiración.

Dolor de estómago por intolerancia a la lactosa

Aproximadamente una de cada cuatro personas tiene dificultad para digerir la lactosa, un azúcar que se encuentra de forma natural en productos lácteos tales como leche, helados y quesos blandos.
Ante la sospecha de que los gases o la hinchazón del estómago sean el resultado de una intolerancia a la lactosa, se puede evitar el consumo de productos lácteos durante un par de semanas para ver si mejoran los síntomas.

Si seguimos sin estar seguros, se puede solicitar al médico información sobre el test de hidrógeno espirado, mediante el que se sopla en una bolsa tras haber ingerido una bebida con lactosa. Un alto nivel de hidrógeno indica que el paciente es intolerante a la lactosa. Pero incluso en este caso, no hay por qué renunciar a estos productos.
El yogur y los quesos duros son la forma más sencilla para resolver el problema.
El yogur contiene enzimas que ayudan a digerir la lactosa y los quesos duros no tienen mucha lactosa.
Según los investigadores de la Universidad de Purdue, se puede mejorar el aparato digestivo para digerir la lactosa a través del consumo de pequeñas cantidades de leche varias veces al día durante tres o cuatro semanas.

Como alternativa, se puede beber leche sin lactosa y/o tomar comprimidos de Lactaid antes de consumir los productos lácteos. Estos productos contienen lactasa, la enzima que descompone la lactosa.

Dolor de estómago por malabsorción de la fructosa

La Universidad de Kansas Medical Center ha realizado un estudio en el que se ha descubierto que casi la mitad de los pacientes se lamentan de la inexplicable presencia de gases e hinchazón abdominal tras tomar 25 gramos de fructosa (el azúcar simple contenido en la fruta).
Estos síntomas se deben a una intolerancia a la fructosa, es decir su cuerpo es incapaz de digerir adecuadamente la fructosa.
Como la intolerancia a la lactosa, este trastorno se puede diagnosticar con un test de aliento.
Lo primero que deben hacer las personas con intolerancia a la fructosa es evitar comer productos que contengan fructosa, como el zumo de manzana.
No es necesario evitar toda la fruta, si bien podría ser necesario eliminar algunos tipos de fruta, especialmente las que contienen grandes cantidades de fructosa, como las manzanas y los plátanos.
Una manzana mediana contiene aproximadamente 8 gramos de fructosa, un plátano mediano aproximadamente 6, un bol de melón en cubos casi 3 y los albaricoques menos de un gramo por pieza.
Otra estrategia consiste en dividir las porciones diarias de fruta, con objeto de no comerla toda en una sola comida y evitar el dolor de estómago.

Dolor de estómago por consumo de chicle

Algunas personas comen chicle para evitar picar entre horas.
Aunque sea difícil de creer, masticar chicle es una causa importante de los dolores abdominales.
Según Christine Frissora, gastroenteróloga en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, “tragar  una gran cantidad de aire con frecuencia puede provocar gases e hinchazón”.
Además, algunos chicles sin azúcar contienen sorbitol y el uso de este edulcorante, incluso en pequeñas cantidades, puede contribuir a hinchar la barriga. El sorbitol deja pasar el agua al intestino grueso, lo que puede provocar hinchazón y en dosis elevadas, incluso diarrea.

Un estudio publicado en la revista Gastroenterology señala que solo 10 gramos de sorbitol (el equivalente de algunos caramelos sin azúcar) pueden provocar hinchazón de estómago, mientras que 20 gramos pueden ocasionar calambres y diarrea.

El sorbitol se puede sustituir por maltitol, manitol y xilitol, que también se encuentran en los chicles sin azúcar, así como en productos de bajo contenido en hidratos de carbono.

Dolor de estómago por gastritis

La gastritis comprende un grupo de trastornos con un elemento en común, la inflamación de las paredes (revestimiento) del estómago. La inflamación de la gastritis es con frecuencia el resultado de la infección por Helicobacter pylori que provoca la mayoría de las úlceras de estómago.
Sin embargo, otros factores, como los traumatismos, el uso regular de medicamentos antiinflamatorios y el consumo de muchas bebidas alcohólicas empeora los síntomas de la gastritis.
La ansiedad y el estrés pueden ocasionar gastritis, junto a muchos otros síntomas.

La gastritis está relacionada con el dolor de espalda central (dorsal), ya que los nervios que llegan al estómago se originan entre la cuarta y la octava vértebra torácica.
Una tensión nerviosa en esta zona puede provocar síntomas incluso si el estómago no se inflama.

La gastritis puede ocurrir de forma repentina (gastritis aguda) o producirse gradualmente con el paso del tiempo (gastritis crónica).
El dolor se experimenta principalmente con el estómago vacío.

En algunos casos, la gastritis puede provocar úlceras y un mayor riesgo de cáncer de estómago. Para la mayoría de personas, esta enfermedad no es grave y mejora rápidamente con el tratamiento.

El tratamiento de la gastritis depende de la causa específica. La gastritis aguda provocada por los medicamentos o el alcohol se puede aliviar interrumpiendo el uso de tales sustancias. La gastritis crónica provocada por la infección por Helicobacter pylori se resuelve eliminando las bacterias. La mayoría de tratamientos de la gastritis incluyen medicamentos para tratar el ácido del estómago (antiácidos) con el fin de reducir los signos y síntomas y favorecer la curación del estómago.

Dolor de estómago por fármacos y alcohol

Algunos fármacos irritan las paredes internas del estómago provocando dolor y ardor de estómago.
Entre éstos se encuentran: aspirina, ibuprofeno, naproxeno sódico, cortisona (por ejemplo prednisona) y alcohol.
Otros medicamentos pueden provocar calambres, diarrea y estreñimiento, como por ejemplo los antidiarreicos, laxantes, antibióticos y suplementos de hierro.
Las personas que no suelen padecer dolor de estómago pueden experimentar dolor al tomar mucho alcohol.
El dolor de estómago generalmente desaparece el día después de la borrachera.

Dolor de estómago por Helicobacter pylori

Dolor de estómagoHelicobacter pylori (H. Pylori) es un tipo de bacteria que provoca infección en el estómago y que se encuentra en alrededor de dos tercios de la población mundial. Puede transmitirse a través del agua y de alimentos infectados, si bien los estudiosos no están seguros.
Helicobacter pylori provoca úlceras pépticas y puede llegar a provocar cáncer de estómago.

Las personas con síntomas de úlcera péptica deben hacerse análisis de sangre, pruebas de aliento o análisis de heces para saber si tienen H. Pylori.
El mejor tratamiento consiste en una combinación de antibióticos y fármacos antiácidos. Es necesario repetir el test después del tratamiento para asegurarse de que la infección ha desaparecido.

Para ayudar a prevenir la infección por H. Pylori se recomienda:

  • Lavarse las manos después de ir al baño y antes de comer.
  • Consumir alimentos preparados adecuadamente.
  • Beber agua de fuentes limpias y seguras.

Dolor de estómago por úlcera péptica

Las úlceras pépticas se desarrollan cuando los fluidos digestivos del estómago erosionan la pared interna del tracto digestivo.
Se pueden formar en las paredes internas o en el duodeno cerca del estómago.
Una persona con úlcera gástrica experimenta frecuentemente ardor o dolor repentino entre el ombligo y el esternón, que disminuye al tomar antiácidos.
Entre otros síntomas se incluyen hinchazón, náuseas o vómitos después de comer, falta de apetito, pérdida de peso y heces negras (sangre digerida).
Se requiere un examen médico para diagnosticar correctamente la úlcera péptica.
Los medicamentos se utilizan a menudo para tratar y aliviar los síntomas eficazmente.
En casos graves, se puede crear un agujero en el estómago o el intestino y una úlcera puede provocar un importante sangrado en el tracto digestivo.
Si esto ocurre, puede ser necesaria una intervención quirúgica.
Entre los remedios naturales, el té de hierbas, una infusión o una manzanilla pueden ayudar a reducir los síntomas.

Dolor de estómago por enfermedad celíaca

Aproximadamente 1 de cada 133 personas en Estados Unidos padece enfermedad celíaca, también conocida como intolerancia al gluten. En las personas con enfermedad celíaca, el gluten (que se encuentra en trigo, centeno, cebada y muchos productos envasados) provoca una reacción autoinmune que produce anticuerpos que atacan a las vellosidades del intestino. Éstas son pequeñas protuberancias similares al pelo que se encuentran en el intestino delgado y sirven para absorber las vitaminas, los minerales y el agua.

Con el paso del tiempo, estas vellosidades se deterioran, provocando calambres abdominales y la distensión del estómago que impide la absorción de nutrientes.

La enfermedad celíaca provoca deficiencias de vitaminas y minerales, así como enfermedades como anemia y osteoporosis.

También existe una fuerte predisposición genética: la enfermedad se produce en el 5-15% de los hijos y hermanos de las personas con enfermedad celíaca.
Generalmente, esta enfermedad se manifiesta en niños pequeños o adultos entre 30 y 40 años.

Aunque el diagnóstico puede realizarse a través de un simple examen de anticuerpos en la sangre, la enfermedad celíaca suele ser difícil de diagnosticar porque los síntomas son similares a los de otras enfermedades que provocan dolor de estómago, como la intolerancia a la lactosa y el síndrome del intestino irritable.

Algunas mujeres con enfermedad celíaca han sufrido un dolor insoportable durante años sin llegar al diagnóstico, al estimar los médicos que los síntomas eran psicológicos o relacionados con el estrés.
El tratamiento consiste en seguir una dieta en la que se eliminan los cereales cebada, centeno y trigo.
Llevar una dieta libre de gluten es increíblemente difícil y puede que sea necesario acudir a un nutricionista para averiguar qué se puede comer.
En cuanto se modifica la dieta, los síntomas y el dolor estomacal desaparecen.
Los alimentos sin gluten están disponibles en las tiendas de alimentos naturales, farmacias y en algunos restaurantes.

Dolor de estómago por mala digestión

La mala digestión es un término genérico que describe síntomas tales como dolor generalizado, hinchazón, eructos, náuseas y pérdida de apetito.
Para la mayoría de las personas es normal experimentar dificultades en la digestión de vez en cuando.
Se puede tratar con medicamentos sin receta, bicarbonato de sodio o evitando los alimentos que la provocan.
Muchas personas sin dolor de estómago, al digerir un determinado alimento experimentan mal de estómago, por lo general unas horas después de comer (por la noche).
Un ejemplo muy frecuente es el dolor de estómago después de comer gambas o langostinos.
Las personas con mala digestión crónica deben acudir al médico para que investigue la situación.

Dolor de estómago por gastroenteritis

La gastroenteritis puede tener su origen en bacterias, virus o toxinas. Se produce cuando se inflama el estómago y el intestino.
Entre los síntomas se incluyen náuseas, vómitos, calambres abdominales, diarrea, fiebre y pérdida de peso. La gastroenteritis puede desaparecer en un día o dos sin tratamiento médico, pero en algunos casos puede durar mucho tiempo.
A menudo, las personas que viajan a los países cálidos o tropicales enferman de gastroenteritis y diarrea del viajero, debido al consumo de alimentos y bebidas contaminadas.
En particular, las bebidas con hielo fabricado con agua del grifo es una de las causas más frecuentes.
Los síntomas pueden ser leves e intermitentes durante una semana o dos y luego empeoran hasta hacerse más graves.
El tratamiento casero debe prevenir los efectos de la enfermedad como la deshidratación.
Después de tomar fármacos para la fiebre (por ejemplo paracetamol), las náuseas o el vómito (Primperan o Cleboril), lo más importante es seguir una dieta que no favorezca la diarrea (por ejemplo arroz, zanahorias, plátanos, etc.).

Dolor de estómago por intoxicación alimentaria

La intoxicación alimentaria se produce cuando se ingieren alimentos contaminados con virus, bacterias o productos químicos. En general, los síntomas son dolor leve o moderado, calambres, diarrea y vómitos.
Pueden empezar desde una hora a cuatro días después de haber consumido alimentos contaminados.
Otros síntomas como el dolor de cabeza, la fiebre y los escalofríos comienzan entre 12 y 48 horas después de comer e indican una intoxicación alimentaria viral.
Los síntomas de intoxicación alimentaria química son sudoración, mareos, salivación excesiva y confusión y  se producen alrededor de 30 minutos después de haber comido alimentos contaminados.

Por último, en el botulismo, una forma rara pero grave de intoxicación alimentaria bacteriana, la gente sufre una pérdida parcial de la capacidad de hablar o ver, debilidad muscular, dificultad para tragar, boca seca, y parálisis muscular.
La mayoría de las intoxicaciones alimenticias se resuelven únicamente con tratamiento en casa.
Sin embargo, se debe acudir al médico si se reconocen los síntomas de intoxicación alimentaria química, botulismo o si los síntomas son graves y duran más de dos días.

Dolor de estómago por cáncer de estómago

El cáncer de estómago es el crecimiento de un grupo anormal de células que forman un tumor en una parte del estómago.
En la mayoría de los casos, se refiere al cáncer que comienza en las células productoras de moco de la parte interna del estómago (adenocarcinoma).

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de estómago?
Cuando el cáncer de estómago comienza, puede que se produzcan pocos síntomas, como por ejemplo:

  • Malestar estomacal y mala digestión
  • Sensación de hinchazón después de comer
  • Náuseas leves
  • Pérdida de apetito
  • Ardor de estómago

Un cáncer de estómago puede crecer y llegar a ser muy grande antes de provocar otros síntomas.
El cáncer en su fase más avanzada puede provocar:

  • Dolor agudo y continuo en el estómago
  • Sangre en las heces (se observan heces negras, alquitranadas)
  • Vómito, incluso con sangre
  • Pérdida de peso
  • Dolor o hinchazón en el estómago tras haber comido
  • Debilidad o cansancio asociado con anemia leve (deficiencia de glóbulos rojos)

Dolor de estómago por calambres abdominales

Los calambres en el estómago se deben generalmente a los gases atrapados y a la hinchazón.
Éste es un problema muy común que puede llegar a ser embarazoso, pero es fácil de tratar. En la farmacia puede adquirir antiespasmódicos sin receta médica como Buscapina o mebeverina (Duspatalin) para el tratamiento de este trastorno.

Cólicos y diarrea repentina

Si los calambres de estómago empiezan recientemente y también tiene diarrea, la causa es probablemente un virus intestinal (gastroenteritis).
Esto significa que hay una infección viral o bacteriana en el estómago y el intestino.
Se debería mejorar en unos días sin tratamiento.
Una de las causas comunes de gastroenteritis es el norovirus.

Los calambres de estómago y la diarrea con fuerte malestar (por ejemplo, si provocan fiebre o escalofríos) pueden estar causados por una infección más grave, como una intoxicación alimentaria.
Por lo general, este trastorno mejora también sin tratamiento.
Si los calambres estomacales y la diarrea duran más de algunos días, puede que sufra una enfermedad a largo plazo, como el síndrome del intestino irritable.

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