Glucosa en la orina

La definición médica para referirse a la presencia de glucosa en la sangre es glucosuria, que puede indicar varias enfermedades, entre la cuales se encuentra la diabetes.

 

Generalmente, la glucosa no está presente en la orina o puede estar presente, pero en cantidades mínimas.

La orina de una persona sana contiene menos del 0,1 % de glucosa+ por lo que no puede ser detectado en una prueba de orina de rutina.

 

Foto: mujer joven, bella, cabello largo, castaño

 

Generalmente, la orina no contiene una cantidad significativa de azúcar o glucosa ya que los riñones absorben la glucosa que se ha filtrado y regresa al flujo sanguíneo.

 

La glucosa puede estar presente en la orina solamente si el nivel de azúcar en la sangre aumenta demasiado hasta que supera la capacidad de absorción de los riñones.

Hay un umbral renal de la glucosa que va desde 160 hasta 190 mg/dL aproximadamente.

Si el nivel de azúcar en la sangre es demasiado alto y excede este umbral (por ejemplo si el nivel es de 500 mg/dL), los riñones se saturan y no logran reabsorber la glucosa.

Por esta razón, una gran cantidad de glucosa puede aparecer en la orina. Esta enfermedad se conoce como glucosuria.

 

Los valores normales de la glucosa en la orina son los siguientes:

Los parámetros de referencia son:

 

  • Cero → en la prueba de orina simple no hay presencia de glucosa
  • 30 – 90 mg → en los exámenes de orina de las 24 horas, independientemente de si el paciente es hombre, mujer o niño.

 

Posibles causas de la glucosuria

 

Los glomérulos de los riñones filtran la glucosa que se encuentra en la sangre. Después, los túbulos renales proximales reabsorben la glucosa filtrada y esta regresa al flujo sanguíneo.

Este proceso puede interrumpirse si el nivel de la glucosa en la sangre aumenta demasiado y por lo tanto los riñones no logran reabsorber toda la glucosa.

De esta manera, los riñones empiezan a mandar la glucosa en exceso hacia la orina.

 

Por lo tanto, las enfermedades que hacen que los niveles de glucosa en la sangre aumenten de manera significativa, pueden provocar glucosuria. Otra de las causas posibles es la incapacidad de los túbulos renales de reabsorber la glucosa de manera eficiente, incluso si la glucemia es normal. En este caso, los niveles de glucosa en la orina son altos, pero los niveles de glucosa en la sangre no lo son, por lo tanto, en este caso se trata de glucosuria sin diabetes.

El nivel elevado de azúcar en la sangre (o hiperglucemia) puede estar causado por enfermedades como la diabetes mellitus. Es precisamente por esta razón que la glucosuria se suele considerar como un signo de diabetes.

 

En la diabetes, las células del cuerpo no logran absorber ni utilizar la glucosa en el flujo sanguíneo, ya sea debido a una deficiencia de insulina o debido a que las células del cuerpo no responden a la insulina. Por esta razón, los niveles de azúcar en la sangre aumentan.

Si se utiliza la cortisona a largo plazo, esto puede provocar un aumento de la glucemia sin necesidad de que haya diabetes.

Además de la diabetes, existen otras enfermedades que pueden provocar hiperglucemia y después glucosuria. Estas enfermedades incluyen el síndrome de Cushing, la acromegalia y la tirotoxicosis.

 

A veces, la glucosuria puede estar asociada con situaciones benignas, como haber comido una comida pesada o alimentos demasiado azucarados.

El estrés emocional también puede aumentar el nivel de azúcar en la sangre y en la orina.

De la misma manera, una alimentación desbalanceada puede provocar el aumento del nivel de glucosa en la sangre y puede superar el umbral renal de glucosa.

Por otro lado, la glucosuria renal es la enfermedad en la que los riñones no logran reabsorber toda la glucosa, incluso si el nivel de azúcar en la sangre es normal.

Esta enfermedad puede estar asociada con:

 

  • Problemas renales
  • Síndrome de Fanconi
  • Enfermedad de Wilson
  • Cistinosis
  • Tirosinemia hereditaria
  • Intoxicación por metales pesados
  • Síndrome de Lowe
  • Nefritis intersticial

 

Niveles de glucosa en la orina

 

Los niveles de glucosa en la orina pueden monitorearse gracias a una prueba de glucosa en la orina.

 

La mayoría de los carbohidratos de los alimentos se convierten en glucosa en el cuerpo.

Esta glucosa presente en la sangre se utiliza para proporcionar la energía necesaria para ciertas funciones del cuerpo. La insulina es la hormona que regula los niveles de glucosa en la sangre.

Cuando los niveles de glucosa en la sangre son altos, el páncreas secreta insulina para disminuir el nivel de glucosa en la sangre. En la mañana, los niveles de azúcar en la sangre son bajos y después de cada comida los niveles aumentan.

 

Se pueden medir los niveles de glucosa en dos momentos diferentes: en ayunas o después de las comidas.

Para la medida en ayunas, la persona debe permanecer en ayunas durante 8 – 10 horas antes de realizarse la prueba de la glucosa; se toma otra medida 2 o 3 horas después de comer.

El médico puede pedirle a algunos pacientes que beban un líquido de glucosa una hora antes de realizar la prueba. Si los niveles de glucosa en ayunas están entre 70 y 126 mg/dL se consideran normales.

Además, si los niveles de glucosa después de las comidas están entre 140 y 180 mg/dL se consideran normales.

Si los niveles son más altos que aquellos mencionados anteriormente, se trata de hiperglucemia y la persona se considera diabética.

Si los niveles de glucosa en la sangre son más bajos de los que han sido mencionado anteriormente, se trata de hipoglucemia.

Generalmente, en la orina no hay presencia de glucosa. Sin embargo, si los restos de glucosa están entre 0 – 15 mg/dL se considera una cantidad baja. No existe una cantidad normal de glucosa en la orina ya que no debería haber glucosa en la orina.

 

Signos y síntomas de la glucosa en a orina

 

Los valores anormales de glucosa en la orina son la consecuencia de otra enfermedad, como por ejemplo la diabetes, por lo tanto no presenta síntomas propios.

 

Prueba de detección de los niveles de glucosa en la orina

Los niveles de glucosa en la orina se detectan gracias a un examen de glucosuria que indica si hay o no presencia de glucosa en la orina.

 

En este examen se utiliza una un hisopo empapado en algunos productos químicos específicos que reaccionan con la glucosa. Cuando la orina entra en contacto con el hisopo, si hay glucosa en la orina el hisopo cambia de color. Además, los diferentes colores y tonalidades indican cuál es el nivel de concentración de glucosa en la orina.

 

El examen también puede realizarse con una tira reactiva. Cuando las tiras reactivas se sumergen en la muestra de orina, cambian de color si se detecta la presencia de glucosa y, según el color que asumen, indican la concentración de la glucosa en la sangre. Se puede comparar el color de la tira reactiva con el de una tabla de referencia con todos los colores, que está incluida en el kit, para comprender mejor qué significa cada color.

Si el examen detecta que los niveles de glucosa en la orina son anormales, es necesario realizar otros exámenes.Sin embargo, el resultado de esta prueba de orina es difícil de interpretar para las personas que tienen un umbral renal de glucosa bajo (glucosuria).

las personas que utilizan medicamentos deben comunicárselo a su médico.

 

Las personas que padecen diabetes, se realizan estos exámenes regularmente. Toman nota de las observaciones de cada uno de los exámenes y luego se las llevan al médico durante la siguiente consulta.

Estos exámenes son muy beneficiosos, especialmente para las personas que desean evitar las agujas como medio para monitorear los niveles de glucosa en la sangre.

La principal desventaja de estos exámenes de la orina para detectar la presencia de glucemia en la orina es que no detectan niveles demasiado bajos de glucosa. Estos exámenes solamente detectan los niveles de glucosa en la orina que son bastante altos, es decir, niveles superiores a 10 mmol/L.

Además, algunos medicamentos pueden interferir con los resultados de los exámenes.

 

Otras anomalías y lo que significan

 

Proteínas. Generalmente, no hay proteínas en la orina. Las proteínas en la orina pueden estar causadas por fiebre, ejercicio físico intenso, embarazo y algunas enfermedades (especialmente enfermedades renales).

 

Nitritos. Las bacterias que causan las infecciones del tracto urinario producen una enzima que transforma los nitratos de la orina en nitritos.

Los nitritos en la orina son un signo de que el paciente tiene una infección de las vías urinarias.

 

Esterasa leucocitaria. La esterasa leucocitaria mide la cantidad de leucocitos en la orina (glóbulos blancos).

Los glóbulos blancos en la orina pueden indicar la presencia de una infección del tracto urinario.

 

Foto: glucosa en la orina

 

¿Qué se debe hacer? Tratamientos y remedios naturales para los niveles altos y demasiado altos de glucosa en la orina

 

El tratamiento más adecuado depende de la causa de la enfermedad. De cualquier manera, si se trata de enfermedades de los riñones hay que acudir a un nefrólogo para que realice el diagnóstico e indique el tratamiento más adecuado.

Si los valores elevados de glucosa en la orina están causados por diabetes o por una alimentación inadecuada, es necesario cambiar la alimentación o acudir a un dietólogo.

 

Niveles elevados de glucosa en la orina durante el embarazo

 

Uno de los síntomas de la diabetes gestacional es precisamente el nivel elevado de glucosa en la orina durante el embarazo.

 

Durante el embarazo, la mayoría de las mujeres padece diabetes gestacional. este es un tipo de diabetes que se puede desarrollar durante la segunda parte del embarazo y puede durar hasta el parto.

Los primeros signos pueden aparecer desde la semana 24 hasta la semana 28 de gestación.

 

Durante la gestación, los niveles elevados de glucosa se consideran como el inicio de la diabetes gestacional.

Un aumento de los niveles de azúcar en la sangre puede provocar hiperglucemia y se pueden detectar a través de exámenes de sangre.

No se conoce con exactitud la causa de la aparición de la diabetes gestacional. Sin embargo, los médicos están de acuerdo en que los valores anormales de glucosa en el cuerpo pueden ser dañinos para la madre y para el bebé.

Así como la comida se digiere y se descompone en moléculas más pequeñas para facilitar su asimilación, de la misma manera se produce la glucosa que entra en el flujo sanguíneo. La insulina que el páncreas produce, ayuda a digerir las moléculas de glucosa.

 

Cuando una mujer está embarazada, la placenta que rodea el feto para proporcionarle sangre, produce hormonas que pueden comprometer la función de la insulina.

Esto puede provocar niveles elevados de azúcar en la orina durante el embarazo, causando diabetes gestacional.

El desarrollo del feto puede afectar los valores de glucosa en la sangre.

Esto puede ser perjudicial para el feto debido a que un aumento de los niveles de azúcar en la sangre de la madre puede llegar al embrión a través de la placenta.

Si esto ocurre, la placenta del feto lleva a cabo funciones adicionales para regular la glucosa en el cuerpo.

 

Existen varios riesgos relacionados con los niveles elevados de glucosa durante el embarazo, especialmente para el feto.

Los recién nacidos de madres con niveles elevados de glucosa en la sangre, pueden nacer con algunos problemas, como por ejemplo tener la cabeza màs grande de lo normal (hidrocefalia) o dificultades respiratorias.

Estos bebés tienen un riesgo más alto de desarrollar diabetes de tipo 2.

 

Detección de niveles elevados de glucosa en la orina

 

Según estudios, los niños también corren el riesgo de desarrollar diabetes.

Los niños en los que los niveles de glucosa en la sangre son altos, son menos sensibles a la insulina y además, desarrollan una enfermedad caracterizada por una producción de insulina mucho más alta de lo normal.

Si se sospecha un aumento de los niveles de glucosa en la sangre, es muy importante tomar nota de los síntomas. Al principio, no se presenta signos o síntomas de esta enfermedad anormal, pero a medida que la enfermedad avanza van apareciendo algunos síntomas, como por ejemplo los siguientes:

 

  • Exceso de hambre y de sed
  • Micción frecuente
  • Dolor de cabeza fuerte que ocurre frecuentemente
  • Debilidad general del cuerpo
  • Problemas de la visión
  • Cansancio
  • Dificultad para pensar, falta de concentración y de pensar claramente

 

¿Qué se debe hacer? ¿Cuál es el tratamiento para los niveles demasiados altos de glucosa en la orina durante el embarazo?

 

Como ha sido mencionado anteriormente, si el tratamiento no se inicia de inmediato, esto puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.

Hay que consultar con el ginecólogo acerca de esta enfermedad.

 

 

Durante el embarazo, un examen de rutina para medir los niveles de glucosa en la sangre (especialmente uno cada tres meses) puede ayudar a prevenir la aparición de complicaciones no deseadas.

El médico puede ordenar algunos exámenes como por ejemplo exámenes de sangre, una prueba de tolerancia a la glucosa y un examen físico apara examinar mejor la enfermedad.

Si los resultados de los exámenes confirman que los niveles de glucosa son altos, el médico puede recomendar que se realicen algunon cambios en la alimentación y en el estilo de vida del paciente.

Después de haber acudido a un médico ginecólogo u obstetra, se recomienda que el paciente incorpore en su rutina el ejercicio físico, y una alimentación sana ya que mejoran la salud y disminuyen el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.

 

¿Qué se debe comer?

Generalmente, se recomienda tener una alimentación saludable que incluye frutas frescas, verduras y cereales integrales. Esto ayuda a mantener bajo control los niveles de azúcar en la sangre y además mantiene bajos los valores de glucosa en la orina.

Para evitar complicaciones no deseadas, hay que evitar los alimentos transformados y los alimentos que contienen carbohidratos refinados y grasas saturadas de orígen animal, como por ejemplo las tortas.