Resonancia magnética nuclear

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¿Qué es la resonancia magnética nuclear?

La Resonancia Magnética Nuclear (RMN) es un método que utiliza ondas magnéticas, ondas radio y un ordenador para producir imágenes completas del cuerpo.
Las imágenes muestran el esqueleto y también los órganos internos.
Este examen no es doloroso y no conlleva riesgos.

Este tipo de examen proporciona imágenes de algunas zonas del cuerpo, las imágenes se elaboran por medio del ordenador que transforma los impulsos radio en las imágenes anatómicas. Las imágenes se pueden observar en la pantalla de un televisor.

Las imágenes de las zonas del cuerpo se pueden obtener de manera independiente en los tres planos de posicionamiento espacial, por lo tanto, se crea una imagen tridimensional virtual del cuerpo.
La ventaja principal de este examen es que permite distinguir, por ejemplo, un tejido del hígado respecto a uno del bazo (que en la radiografía aparecen con la misma tonalidad) y por lo tanto muestra la diferencia ente los tejidos sanos y aquellos que presentan daños.
Realizar una resonancia magnética significa ahorrar tiempo y optar por un examen diagnóstico más preciso y detallado.
La resonancia magnética es preferible a la exploración por TC ya que el paciente no debe estar expuesto a las radiaciones ionizantes.

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Resonancia magnética en el hospital
jgroup1/bigstockphoto.com

De hecho, aunque el nombre del examen incluye el término “nucelar”, la resonancia magnética no utiliza sustancias radioactivas ni radiaciones ionizantes sino que crea campos magnéticos de alta densidad, similares a los de un imán grande, y produce ondas de radiofrecuencia, como las que se utilizan en radio y en televisón.

Incluso si la resonancia magnética no utiliza rayos X, este examen forma parte de la radiología ya que genera imágenes de las estructuras internas del paciente.
En base a lo que se conoce hasta el momento, no hay ninguna razón para considerar que este examen sea perjudicial para el paciente, excepto en los casos en los que el campo magnético interfiere con las prótesis de metal que se encuentran en el cuerpo de paciente, como por ejemplo, marcapasos, clip vascular, o embarazos.
En estos casos la resonancia magnética puede ser perjudicial para el paciente y por lo tanto puede realizarse solamente después de haber valorado el caso con mucha atención.
El único factor que impide la difusión de este examen son los costes demasiado altos en lo que se refiere al mantenimiento del equipo.

 

¿Cómo se realiza la resonancia magnética?

El paciente debe quitarse todos los objetos o ropa metálica y después se acuesta en la camilla que, a través de un mecanismo de control electrónico, se posiciona entre los polos del imán.
Durante el examen, el paciente no debe hacer nada, excepto relajarse. En caso de problemas, el paciente debe advertirle al personal técnico mediante ciertos dispositivos.
De hecho, los equipos están dotados de altoparlantes y micrófonos para que el paciente pueda comunicarse con el médico o con el personal técnico.
Durante el examen, se pueden escuchar varios tipos de ruidos que pueden tener un volumen más alto o bajo y una duración variable. Esto ocurre porque algunas partes del equipo producen ruidos diferentes según el programa que se utiliza. Al paciente se le otorgan tapones especiales para los oídos, para protegerlos de los ruidos fuertes y secos provocados por las ondas radio.
Generalmente, el examen dura aproximadamente entre veinte y treinta minutos, aunque gracias a algunas de las técnicas más modernas el tiempo necesario para la detección ha disminuido.
En algunos casos, el médico le aplica al paciente una inyección de gladolinio, un medio de contraste que generalmente no tiene efectos secundarios, para mejorar la calidad de las imágenes y para que el diagnóstico sea más fiable y seguro.
El examen se realiza únicamente bajo prescripción médica.
Generalmente, el parte médico puede recogerse de 3 o 5 días después del examen.

 

Resonancia magnética de la rodilla

Resonancia magnética de la rodilla

¿Para qué sirve la resonancia magnética?

Gracias a la resonancia magnética del interior de la rodilla, vista lateralmente, es posible observar un menisco lesionado.
Hoy en día la resonancia magnética cumple un papel muy importante para diagnosticar muchísimas enfermedades gracias a su extraordinaria precisión diagnóstica y al hecho de que no tiene casi ningún efecto secundario.

En medicina, la resonancia magnética se utiliza principalmente con fines diagnósticos, de hecho, puede ser utilizada para diagnosticar una gran variedad de enfermedades que afectan a los órganos y los tejidos del cuerpo.
La calidad de las imágenes permite observar ciertos detalles que no se pueden detectar a través de otras técnicas diagnósticas.
Por ejemplo, gracias a la resonancia magnética, se puede analizar con precisión la vascularización de los tejidos, el estado de hidratación de los discos intervertebrales, realizar una valoración del estado de salud de las articulaciones y diagnosticar con mucha precisión las enfermedades neurológicas y algunos tipos de tumores.
Además, la resonancia magnética es muy beneficiosa para detectar los daños en los tejidos blandos, que no pueden ser detectados con los rayos X. Algunas de estas lesiones son por ejemplo las lesiones de los meniscos, la ruptura de ligamentos cruzados y colaterales de la rodilla, hernia discal, desgarre de los tendones del manguito de los rotadores y otros.
Esta técnica en muy útil para diagnosticar ciertas enfermedades del cerebro, del raquis, del abdomen y la pelvis (hígado y útero), de los grandes vasos del sistema músculo esquelético (articulaciones, huesos, tejidos blandos).
Este examen diagnóstico se utiliza especialmente si existen sospechas de alteraciones de la columna vertebral debido a que proporciona información acerca del estado de los riesgos que corren los discos intervertebrales.
Generalmente, solamente los pacientes que padecen dolor de espalda crónico e invalidante se someten a la resonancia magnética. De hecho, hay que tener en cuenta que más del 90% de los casos de lumbalgia desaparece por sí sola después de 30 días como máximo, por esta razón no se recomienda someterse a este examen durante la fase aguda, es decir, durante la primera semana.

Esta técnica también puede utilizarse en el ámbito médico – deportivo para realizar una valoración de: la cantidad total de grasa del cuerpo, medición del panículo adiposo subcutáneo y la cantidad del tejido adiposo visceral o intra-abdominal. En cualquier caso, ya que no hay mucha disponibilidad para este examen y que los costes del equipo son demasiado elevados, la resonancia magnética no se utiliza frecuentemente en este ámbito.

 

¿Cuál es la preparación necesaria para el examen?

Antes de realizar el examen, no se requiere ningún tipo de preparación ni de precauciones para el paciente: el paciente puede comer normalmente y tomar todos los medicamentos que utiliza diariamente.
Puede realizarse un tratamiento de prevención para los pacientes alérgicos que deben realizarse el examen con medio de contraste o en otros casos específicos.
Generalmente, el paciente debe desvestirse completamente, dejando solamente la ropa interior (siempre y cuando esta no tenga ningún elemento de metal) y luego se pone una bata y los cubre calzados desechables (que le otorga el personal).
Claramente, el paciente no debe llevar joyas, piercing, hebillas para el cabello, cinturón, anteojos, reloj, lentes de contacto, aparatos auditivos, prótesis dentales removibles, corsés o pelucas. No está permitido llevar móviles, tarjetas de crédito ni otras tarjetas con banda magnética ya que pueden interferir con la máquina para realizar la resonancia.
La duración de la resonancia magnética depende de la parte del cuerpo que se desea examinar: cuanto más extensa sea la zona que se desea examinar, más tiempo durará el examen (puede llegar a durar entre 40 y 45 minutos).
Muchos pacientes pueden tener dificultad para seguir a la letra las indicaciones y quedarse quietos durante el examen para que las imágenes sean más claras, por lo tanto, el paciente puede pedirle a la persona encargada de realizar el examen que le deje un poco te tiempo, entre una sesión y otra, para estirarse.
Solamente en ciertos casos especificados por el personal técnico, puede que no sea necesario transcurrir un tiempo en observación después del examen: en esos casos, el paciente puede vestirse y regresar a casa de inmediato.

 

¿Cuáles son las contraindicaciones y los efectos secundarios?

El examen está contraindicado para las mujeres embarazadas, en estos casos se efectúa el examen solo si es absolutamente necesario, especialmente durante las primeras 12 semanas de embarazo.
En los casos en los que se debe inyectar un medio de contraste, antes del examen, las mujeres que amamantan al seno deben tomar una muestra de la leche materna y conservarla hasta 24 horas después de haber realizado la resonancia. Después del examen la madre debe alimentar al bebé con el biberón.

Después de la resonancia, las mujeres que utilizan dispositivos anticonceptivos, como por ejemplo la espiral, deben acudir al ginecólogo para cerciorarse de que el dispositivo no se haya desplazado debido al campo magnético del examen.

Además, los pacientes con marcapasos o con un dispositivo neuroestimulador, no deben someterse a la resonancia magnética para evitar que el campo magnético interfiera con el funcionamiento de estos dispositivos.
Las personas que tienen dispositivos metálicos dentro del cuerpo (como por ejemplo prótesis, tornillos, clavos, válvulas cardíacas de metal) por una intervención quirúrgica realizada anteriormente, no deben someterse al examen de la resonancia magnética para evitar que el campo magnético provoque el desplazamiento de estos dispositivos, especialmente si los dispositivos están localizados cerca de los órganos vitales.

Recientemente, en cirugía se han empezado a utilizar nuevos materiales, muchos de ellos en titanio, que no tienen contraindicaciones con la resonancia magnética.
La resonancia magnética no requiere ningún tipo de asistencia ni durante ni después del examen, por lo tanto, el paciente puede regresar a casa sin problemas, incluso puede conducir.

La resonancia magnética no es dolorosa y solamente requiere una pequeña inyección en caso de que el examen se efectúe con un medio de contraste.
Las únicas molestias que puede dar el examen son: ruidos muy fuertes provocados por la máquina; el paciente puede tener una sensación de claustrofobia durante el examen mientras se encuentra dentro de la máquina que tiene la forma de un enorme cilindro.
Para no escuchar los ruidos que produce la máquina, generalmente el médico le otorga unos tapones para los oídos al paciente. La sensación de claustrofobia del paciente es más leve si se utiliza una máquina de dimensiones más grandes y más amplia.
De cualquier manera, se recomienda que las personas que padecen claustrofobia grave, epilepsia, o enfermedades mentales se lo comuniquen al personal técnico.

Eventualmente, para que los pacientes se sientan más tranquilos, el médico puede suministrarles un sedante no muy fuerte que generalmente también se utiliza para que los niños se queden quietos durante el examen.
Durante el examen, es normal sentir una sensación de calor en algunas partes del cuerpo, hay que comunicárselo al operador técnico solamente en caso de que el calor se vuelva excesivo.
También puede ocurrir una contracción involuntaria o una sensación de pulsación en algunos músculos en varias zonas del cuerpo, debido a que el campo magnético que se crea gracias a la máquina estimula las células nerviosas del paciente.

De cualquier manera, durante el examen todos los pacientes están supervisados constantemente por los operadores técnicos y por lo tanto ellos pueden intervenir inmediatamente en caso de cualquier problema.
Como ha sido mencionado anteriormente, el único riesgo de la resonancia magnética es que el paciente pueda tener una reacción alérgica a la sustancia que se utiliza como medio de contraste.
Si en el pasado el paciente ha tenido reacciones alérgicas a esa sustancia o si ha padecido de disfunción aguda del riñón, lo debe comunicar al operador técnico antes del examen.

Las reacciones alérgicas pueden manifestarse con síntomas muy leves, como por ejemplo prurito, náuseas, vómito, solamente en algunos casos aparecen síntomas más evidentes.
Si el paciente tiene tatuajes, esto puede irritar la piel, ya que algunos contienen pigmentos metálicos.

Dejando de lado los casos que se han mencionado hasta el momento, la resonancia magnética es un examen muy seguro y totalmente inocuo para el organismo.
Como no se utilizan las radiaciones, este examen puede repetirse poco tiempo después de haberse realizado el anterior.

Resonancia magnética nuclear ultima modifica: 2012-11-28T07:07:09+00:00 da Marina Marina

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