Cáncer de hígado

Los cánceres de hígado pueden ser benignos o malignos.
Los tumores malignos pueden ser primarios o secundarios, es decir, metástasis que se originan en un tumor en otro órgano (el más frecuente es el del colon, pero también pueden proceder de cáncer de mama, riñón o pulmón).
En Europa y en los Estados Unido, es más probable que una única masa en el hígado sea un cáncer metastático en lugar de un cáncer primario de hígado.
El cáncer de hígado es la tercera causa principal de muerte por cáncer.


Los principales factores de riesgo para el cáncer de hígado incluyen:

  • El virus de la hepatitis B y C,
  • El consumo de alcohol y la esteatosis hepática, que pueden mutar en cirrosis hepática,
  • El tabaquismo,
  • La diabetes,
  • El consumo de alimentos contaminados con aflatoxinas. cáncer de hígado, médico, oncólogo

 

Cánceres de hígado benignos

Hemangioma

El hemangioma o angioma hepático es un tumor de las células endoteliales que forman la pared interna de los vasos sanguíneos.
Se compone de un entramado pequeños vasos sanguíneos o capilares y, por lo general, no causa dolor u otros síntomas, pero, en casos raros, puede crecer y presionar contra los órganos cercanos.
En este caso, puede causar síntomas y consecuencias.

Los hemangiomas son los canceres benignos más comunes en los adultos y niño. Generalmente se observan con mayor frecuencia en el lóbulo derecho del hígado que el izquierdo.
Los hemangiomas hepáticos pueden ocurrir como parte de un síndrome clínico, como el síndrome de Klippel- Trenaunay-Weber, la enfermedad de Osler-Rendu- Weber y la enfermedad de Von Hippel- Lindau.
Los hemangiomas cavernosos pueden medir hasta 8-10 cm de diámetro.
Estas masas pueden crecer bajo la influencia de la píldora anticonceptiva y revertir al dejar de tomarla.
Estos cánceres benignos también pueden crecer durante el embarazo.
Los hemangiomas hepáticos se pueden observar en el 10% de los niños de 1 año de edad, pero por lo general desaparecen en los primeros dos años de vida.


Síntomas del hemangioma
Suelen ser pequeños y asintomáticos y se encuentran accidentalmente en el caso de pruebas diagnósticas instrumentales del hígado o laparotomías.
Los síntomas más frecuentes incluyen dolores en el cuadrante superior derecho y distensión abdominal.
El examen físico es normal, pero es posible experimentar síntomas de hepatomegalia (agrandamiento del hígado) y/o un soplo sobre el cuadrante derecho.
Entre los síntomas más raros se encuentran:

  • Una gran masa abdominal,
  • Pérdida de apetito o inapetencia
  • Sensación de saciedad, incluso después de comer poco,
  • Los tumores grandes pueden presionar sobre el estómago y causar náusea y vómito.

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La ruptura es rara, pero puede ocurrir espontáneamente, después de un trauma o en el momento de la biopsia.
Las técnicas diagnósticas instrumentales incluyen la ecografía, el TAC, la resonancia magnética, la arteriografía hepática y la angiografía por sustracción digital.

Tratamiento del hemangioma

Por lo general, no se necesita tratamiento, pero si el hemangioma hepático causa síntomas, el médico puede sugerir diferentes tratamientos.
La extirpación quirúrgica del hemangioma o de una parte del higado es el tratamiento de primera elección.
Otros tratamientos menos invasivos son la embolización arterial, la ablación por radiofrecuencia y la irradiación hepática.
El trasplante de hígado es necesario sólo en casos raros.

 

Adenoma hepático

Los adenomas hepáticos son tumores benignos raros.Alrededor del 90% de los casos ocurren en las mujeres, en su mayoría a la edad de 15-45 años.
Los adenomas hepáticos son más frecuentes en mujeres en edad fértil y con frecuencia son causados por el uso de la píldora anticonceptiva.
Otros factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar adenomas hepáticos son los esteroides anabólicos, beta-talasemia, tirosinemia, diabetes tipo 1 y enfermedades de almacenamiento de glicógeno.
El riesgo de evolución maligna se desconoce, pero puede alcanzar el 13% de los casos.

Síntomas de adenoma hepático
Los adenomas hepáticos a menudo son asintomáticos y se descubren de forma casual durante pruebas diagnósticas indicadas por otros motivos.
Si el tamaño aumenta, se puede formar una masa palpable y dolor en el lado derecho o dolor de estómago en l zona superior (por encima del ombligo).
En caso de ruptura del adenoma, se puede experimentar dolor abdominal agudo con hemorragia abdominal grave que lleva al shock.
Otros síntomas raros también incluyen la ictericia obstructiva.

Diagnóstico del adenoma hepático
cáncer-higadoGeneralmente, la función hepática no se ve afectada, pero los niveles de aminotransferasas pueden ser ligeramente más elevados o pueden presentar características indicativas de la ictericia obstructiva.
Pruebas diagnósticas apropiadas son la ecografía, la tomografía y la resonancia magnética.

Los pacientes con adenomas hepatocelulares que experimentan dolor abdominal intenso o signos de inestabilidad hemodinámica deben realizar inmediatamente un diagnóstico por imagen abdominal (como una TC).

 

Los exámenes deben determinar si el cáncer está confinado al hígado, o se ha diseminado a los ganglios linfáticos y otros órganos para elegir el tratamiento más adecuado.

Tratamiento para el adenoma hepático
Los pacientes deben dejar de usar los anticonceptivos orales o esteroides anabólicos.
El embarazo debe ser evitado hasta la resección del tumor, debido al riesgo de ruptura y crecimiento.
Los cánceres asintomáticos deben ser extirpados quirúrgicamente.
Los adenomas hepáticos asintomática que se acercan a los 4 cm de tamaño deben ser removidos quirúrgicamente por el riesgo de hemorragias espontaneas y posible evolución maligna asociada con tumores de gran tamaño.
Los pacientes que tienen adenomas hepáticos que todavía no han sido extirpados, deben hacer ecografías y análisis de sangre anuales.

 

Hiperplasia nodular focal

La hiperplasia nodular focal es el segundo cáncer de hígado más frecuente.
Se caracteriza por la formación de nódulos dentro del órgano.
La hiperplasia nodular focal es un tumor benigno del hígado que a menudo se descubre de manera casual a través de exploraciones radiológicas realizadas por otras investigaciones.
Este cáncer no tiene una evolución maligna y es más común en las mujeres.
La hiperplasia nodular focal raramente produce síntomas y generalmente no necesita cirugía.
Sin embargo, a veces es posible experimentar síntomas y el cáncer puede tener un rápido crecimiento.
En este caso se requiere una resección quirúrgica.
Para controlar la hiperplasia nodular es suficiente hacer un Doppler, pero también puede ser solicitada un TAC o resonancia magnética de control.
En algunos casos han sido reportadas roturas y hemorragias. Debido a estos riesgos, algunos sostienen que es mejor eliminar el cáncer, mientras que otros afirman que es se pueden controlar a través de las pruebas diagnósticas instrumentales.

 

Otros tumores hepáticos benignos

Existen otros tipos de cáncer que son más raros:

  • Fibroma,
  • Lipoma,
  • Leiomioma,
  • Cistoadenoma,

 

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de hígado?

Un niño con un cáncer hepático benigno o maligno puede no tener síntomas.
En la fase inicial el cáncer de hígado es asintomático, por lo que los primeros síntomas se producen en una fase bastante avanzada.
Con el crecimiento, tanto del niño como del tumor, se pueden desarrollar diferentes síntomas:

  • Formación de un nódulo abdominal,
  • Vientre hinchado o ascitis (debido al líquido en el abdomen),
  • Dolor en el lado derecho del abdomen, donde está el hígado,
  • Dolor de espalda o dolor en el hombro derecho,
  • Fiebre,
  • Disminución del apetito y pérdida de peso,
  • Vómito,
  • Ictericia (color amarillento de los ojos o la piel),
  • Picor de la piel,

 

Diagnóstico del cáncer de hígado

Cuando se sospecha la presencia de un tumor, además de la exploración física, se realizan otras pruebas: pruebas de imágenes instrumentales tales como la tomografía, la resonancia magnética y la ecografía.

Estas pruebas, no sólo son útiles para determinar el tamaño y la localización del cáncer, sino que también pueden ayudar a determinar si el cáncer se ha diseminado (metástasis) a otras partes del cuerpo.laparoscopia-cirugía

  1. La biopsia es la extracción de una pieza de tejido del tumor para su análisis en laboratorio.
    Este análisis ayuda a los médicos a realizar un diagnóstico correcto y elegir el tratamiento adecuado. La biopsia se realiza a menudo en laparoscopia, una técnica quirúrgica mínimamente invasiva para el paciente.
  2. Los análisis de sangre que revelan el estado de salud del hígado y de otros órganos (como y cuanto funcionan bien). Si se sospecha que el tumor está relacionado con una enfermedad genética, el médico puede prescribir algunas pruebas genéticas para hacer un diagnóstico correcto.
    Los altos niveles de alfa-fetoproteína (AFP) en la sangre (mayor que 200 ng/ml) pueden indicar la presencia de un tumor en el hígado. Este examen no es concluyente, ya que sólo el 20% de los pacientes con cáncer de hígado tiene altos niveles.
    Los valores de las transaminasas (GOT o GTP) en la sangre son más altos, pero esta prueba es muy específica.

 

Tratamiento del cáncer de hígado

Cuando el hígado deja de funcionar correctamente, no puede realizar sus funciones metabólicas y de desintoxicación para el cuerpo, pero el tumor puede ser inoperable si es demasiado grande.
Para algunas situaciones el tratamiento quirúrgico es la solución más adecuada.

Tratamientos para un tumor localizado y operable (si no hay metástasis).

  • La resección hepática es un procedimiento quirúrgico en el que se elimina la parte del hígado en la que no hay tumor, el cirujano puede extirpar un lóbulo completo o incluso todo el órgano, en este caso sirve un trasplante.

Las opciones terapéuticas para el cáncer inoperable son:

  • La quimioembolización: se inyectan pequeñas partículas llamadas microesferas hepáticas para frenar el flujo de sangre al tumor y para atacarlo directamente con los fármacos quimioterápicos ;
  • La resección del hígado: es una cirugía durante la cual se elimina una parte del hígado;
  • El trasplante hepático: es un procedimiento quirúrgico en el cual se extirpa el hígado enfermo y se reemplaza con un hígado entero (de un donante fallecido) o una parte de un hígado sano (de un donante vivo, a menudo un miembro de la familia),
  • La ablación por radiofrecuencia es un tratamiento mini-invasivon (percutáneo) que implica el uso de una prueba instrumental (ecografía, CT o MRI) para guiar un electrodo con forma de aguja en el tumor. La aguja tiene dimensiones muy pequeñas, alrededor de 1/2 milímetros. No se necesitan incisiones y se puede utilizar en el caso de tumores de tamaño inferior a 3 cm.
  • La ablación con microondas es un tratamiento avanzado para el cáncer de hígado. Consiste en introducir una aguja, guiándola con las imágenes proporcionadas por ecografía, en el nódulo hepático. La aguja genera microondas que calientan el tejido tumoral hasta eliminarlo. La duración es de unos 10-15 minutos. El paciente tiene que ser hospitalizado un día o dos.
  • La alcoholización percutánea es un tratamiento durante el cual se inyecta el etanol en el hígado mediante una aguja muy fina para eliminar las células cancerosas; se utilizan las imágenes proporcionadas por ecografía como guía para localizar el área que se debe tratar.
    El coste de esta terapia es muy reducido, pero el tamaño del tumor debe ser pequeño, la eliminación de células tumorales  puede no ser completa y el etanol podría llegar a las células sanas.
  • La radioterapia: es una forma de tratamiento del cáncer que utiliza ondas de alta energía que dañan o destruyen las células cancerosas.

Los tratamientos médicos incluyen pruebas diagnósticas y uso de medicamentos. Generalmente éstos son supervisados por un hepatólogo, es decir, un médico especializado en enfermedades del hígado.

 

Dieta y alimentación

De acuerdo con la medicina convencional, entre las causas del cáncer de hígado se encuentran: el consumo de alcohol, la comida rica en grasas, la comida basura y excesos de alimentación, que causan la obesidad.

Hay dos tipos de dietas que han permitido a muchas personas curarse de sus enfermedades sin utilizar medicamentos: la dieta del grupo sanguíneo y la medicina natural de Lezaeta o el higienismo Shelton .

De acuerdo con la dieta del grupo sanguíneo del doctor D’Adamo, hay algunos alimentos que causan enfermedades y síntomas a los pacientes de la un grupo sanguíneo, pero son inofensivos para los demás y viceversa.
De acuerdo con este tipo de alimentación, algunos alimentos son perjudiciales para todo el mundo y pueden promover la formación del carcinoma hepático: productos lácteos, cereales con gluten, dulces, alimentos fritos y carne de cerdo.

Según la medicina natural y el higienismo natural, el cáncer está causado por un mecanismo de defensa del cuerpo que deposita en este tumor todas las toxinas en lugar de dejarlas libres en el torrente sanguíneo y en el cuerpo.
De esta manera se evitan los daños más graves y se retrasa la aparición de los síntomas y las enfermedades.
Para esta razón los higienistas recomiendan el ayuno (si el paciente no tiene contraindicaciones, como el embarazo, cáncer  y la diabetes avanzada, la tuberculosis y las enfermedades cardíacas).
El paciente sólo puede beber agua, pero no más de 1,5 litros.
El ayuno puede durar unos días o unas pocas semanas y es útil porque el cuerpo se ve obligado a buscar los nutrientes en el cuerpo.
Los primeros tejidos que se consumen son la grasa y el tumor (si el cáncer no es demasiado avanzado).

Después del ayuno, la medicina natural recomienda seguir la dieta para el cáncer con frutas, verduras y legumbres que crea un ambiente hostil para las células del cáncer, ya que hace la sangre más básica. Es aconsejable evitar la carne, la leche, los productos lácteos y azucares que promueven el crecimiento del tumor.
Entre los remedios naturales contra el cáncer de hígado se encuentra la cúrcuma que puede tener propiedades anticancerígenas, antioxidantes y anti-inflamatorias naturales.

 

¿Cuánto se vive? El pronóstico para los pacientes con cáncer de hígado

La esperanza de vida para las personas con cáncer hepático depende de varios factores tales como el tamaño del tumor, el número de masas, la diseminación más allá del hígado y la salud general del paciente.
La tasa de supervivencia a los cinco años, en general, para todos los casos de cáncer de hígado es del 15%.
Cabe especificar que este porcentaje es bajo también porque los pacientes con esta enfermedad tienen otras patologías como la cirrosis hepática.

 

¿Cuál es la supervivencia?

Tipo de cáncer Tasa de supervivencia a 5 años
Cáncer de hígado localizado (confinado al hígado) 28%
Cáncer de hígado regional (diseminado a los órganos cercanos) 7%
Cáncer de hígado con metástasis (fase terminal) 2%
Cáncer de hígado en general (incluye todos los tipos) 15%
Cáncer de hígado extirpado quirúrgicamente 50%
Cáncer de hígado después del trasplante quirúrgico (tratado en las primeras etapas) 70%

 

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