Cáncer de hígado – tratamiento y esperanza de vida

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Diagnóstico del cáncer de hígado

Si se sospecha la presencia de un tumor, además de la exploración física se realizan pruebas de imágenes instrumentales, tales como:

  • La tomografía,
  • La resonancia magnética,
  • La ecografía.

Estas pruebas, no solo son útiles para determinar el tamaño y la localización del cáncer, sino que también ayudan a determinar si el cáncer se ha diseminado (metástasis) a otras partes del cuerpo.

  1. La biopsia es la extracción de un trozo de tejido del tumor para su análisis en laboratorio. laparoscopia-cirugía
    Este análisis ayuda a los médicos a realizar un diagnóstico correcto y elegir el tratamiento adecuado. La biopsia se realiza a menudo mediante laparoscopia, una técnica quirúrgica mínimamente invasiva para el paciente.
  2. Los análisis de sangre revelan el estado de salud del hígado y de otros órganos (cómo y si funcionan bien). Si se sospecha que el tumor está relacionado con una enfermedad genética, el médico puede solicitar algunas pruebas genéticas para hacer un diagnóstico correcto.
    Un nivel elevado de alfa-fetoproteína (AFP) en sangre (superior a 200 ng/ml) puede indicar la presencia de un tumor en el hígado. Este examen no es concluyente, ya que solo el 20% de los pacientes con cáncer de hígado presenta un nivel elevado.
    Los valores de las transaminasas (GOT o GTP) en sangre son más elevados, pero esta prueba es poco específica.

 

Tratamiento del cáncer de hígado

Cuando el hígado deja de funcionar correctamente, no puede realizar sus funciones metabólicas y de desintoxicación para el cuerpo. En algunas situaciones, el tratamiento quirúrgico es la solución más adecuada, pero el tumor puede ser inoperable si es demasiado grande.

Tratamiento para un tumor localizado y operable (si no hay metástasis):

  • Resección hepática: procedimiento quirúrgico mediante el cual se elimina la parte del hígado en la que se encuentra el tumor. El cirujano puede extirpar un lóbulo completo o incluso todo el órgano, en cuyo caso se requiere un trasplante.


Las opciones terapéuticas para un cáncer inoperable son:

  • Quimioembolización: se inyectan pequeñas partículas llamadas microesferas hepáticas para frenar el flujo de sangre al tumor y para atacarlo directamente con fármacos quimioterápicos.
  • Resección hepática: cirugía durante la cual se extirpa una parte del hígado.
  • Trasplante hepático: procedimiento quirúrgico por el cual se extirpa el hígado enfermo y se reemplaza con un hígado entero (de un donante fallecido) o una parte de un hígado sano (de un donante vivo, a menudo un miembro de la familia).
  • Ablación por radiofrecuencia: tratamiento miniinvasivo (percutáneo) que implica el uso de una prueba instrumental (ecografía, TC o MRI) para guiar un electrodo con forma de aguja hacia el tumor. La aguja tiene dimensiones muy pequeñas, entre 1 y 2 milímetros. No se requieren incisiones y se puede utilizar con tumores de un tamaño inferior a 3 cm.
  • Ablación con microondas: tratamiento avanzado para el cáncer de hígado que consiste en introducir una aguja, guiándola con las imágenes proporcionadas por ecografía, en el nódulo hepático. La aguja genera microondas que calientan el tejido tumoral hasta eliminarlo. La duración es de unos 10-15 minutos. El paciente debe permanecer hospitalizado un día o dos.
  • Alcoholización percutánea: tratamiento por el cual se inyecta etanol en el hígado mediante una aguja muy fina para eliminar las células cancerosa. Se emplean las imágenes proporcionadas por ecografía como guía para localizar el área que se debe tratar.
    El coste de esta terapia es muy reducido, pero el tamaño del tumor debe ser pequeño. Puede que la eliminación de células tumorales no sea completa y que el etanol llegue a las células sanas.
  • Radioterapia: forma de tratamiento del cáncer que utiliza ondas de alta energía que dañan o destruyen las células cancerosas.

Los tratamientos médicos incluyen pruebas diagnósticas y el uso de medicamentos, supervisados generalmente por un hepatólogo, es decir un médico especializado en enfermedades del hígado.

 

Dieta y alimentación

De acuerdo con la medicina convencional, entre las causas del cáncer de hígado se encuentran el consumo de alcohol, la comida rica en grasas, la comida basura y excesos de alimentación, que provocan la obesidad.
Hay dos tipos de dieta que han permitido a muchas personas curarse de sus enfermedades sin emplear medicamentos: la dieta del grupo sanguíneo y la medicina natural de Lezaeta o el higienismo Shelton.


De acuerdo con la dieta del grupo sanguíneo del doctor D’Adamo, algunos alimentos provocan enfermedades y síntomas a pacientes de un grupo sanguíneo concreto, pero son inofensivos para los demás y viceversa.
Según este tipo de alimentación, algunos alimentos son perjudiciales para todo el mundo y pueden fomentar la formación del carcinoma hepático: productos lácteos, cereales con gluten, dulces, alimentos fritos y carne de cerdo.

Para la medicina natural y el higienismo natural, el cáncer tiene su origen en un mecanismo de defensa del cuerpo que deposita en este tumor todas las toxinas en lugar de liberarlas en el torrente sanguíneo y en el cuerpo.
De esta manera, se evitan los daños más graves y se retrasa la aparición de los síntomas y de las enfermedades.
Por esta razón, los higienistas recomiendan el ayuno si el paciente no presenta contraindicaciones, tales como embarazo, cáncer, diabetes avanzada, tuberculosis y enfermedades cardíacas.
El paciente solo puede beber agua, como máximo 1,5 litros.
El ayuno puede durar unos días o algunas semanas y es eficaz porque el cuerpo se ve obligado a buscar los nutrientes en el cuerpo.
Los tejidos que se consumen primero son la grasa y el tumor (siempre que el cáncer no se encuentre en un estado demasiado avanzado).
Tras el ayuno, la medicina natural recomienda seguir la dieta para el cáncer con frutas, verduras y legumbres, que crea un ambiente hostil para las células del cáncer al hacer que la sangre sea más fluida. Se recomienda evitar el consumo de carne, leche, productos lácteos y azúcares que fomentan el crecimiento del tumor.

Entre los remedios naturales contra el cáncer de hígado se encuentra la cúrcuma, que tiene propiedades naturales anticancerígenas, antioxidantes y antiinflamatorias.

 

Pronóstico para los pacientes con cáncer de hígado

La esperanza de vida para las personas con cáncer hepático depende de varios factores, tales como el tamaño del tumor, el número de masas, la diseminación más allá del hígado y el estado de salud general del paciente.
En general, la tasa de supervivencia a cinco años para todos los casos de cáncer de hígado es del 15%.
Cabe especificar que este porcentaje también es bajo porque los pacientes con esta enfermedad padecen otras patologías, como por ejemplo cirrosis hepática.

 

¿Cuál es la supervivencia?

Tipo de cáncerTasa de supervivencia a 5 años
Cáncer de hígado localizado (confinado al hígado)28%
Cáncer de hígado regional (diseminado a los órganos cercanos)7%
Cáncer de hígado con metástasis (fase terminal)2%
Cáncer de hígado en general (se incluyen todos los tipos)15%
Cáncer de hígado extirpado quirúrgicamente50%
Cáncer de hígado después del trasplante quirúrgico (tratado en las primeras etapas)70%
Cáncer de hígado – tratamiento y esperanza de vida ultima modifica: 2017-11-07T14:08:58+00:00 da Serena