Causas de ictericia en adultos

¿Qué es la ictericia en los adultos?

En los adultos, la ictericia no puede considerarse una enfermedad, sino más bien una señal que puede deberse a diferentes enfermedades.
La ictericia es la coloración amarillenta de la piel y la esclerótica de los ojos y tiene su origen en niveles altos de bilirrubina química en la sangre (hiperbilirrubinemia).


El color de la piel y la esclerótica varían en función del nivel de bilirrubina:

  • Amarillento, si el nivel de bilirrubina es ligeramente más alto.
  • Marrón-moreno si el nivel de bilirrubina es elevado.

Se habla de ictericia cuando los valores de la bilirrubina son superiores a 2,5 mg/dl o si los valores de bilirrubina total son superiores a 13 mg/dl en recién nacidos a término y 15 mg/dl en bebés prematuros.
La subictericia es un término empleado cuando los valores de bilirrubina en la sangre oscilan entre 1,5-2,5 mg/dl.

Bilirrubina conjugada y no conjugada
La bilirrubina es un producto de degradación del grupo hemo, es decir un componente de la hemoglobina en los glóbulos rojos.
Antes de llegar al hígado, la bilirrubina es indirecta o “no conjugada”, se trata de una forma soluble en agua que debe unirse a una proteína (albúmina) para circular en el torrente sanguíneo.
En el hígado, la bilirrubina se combina con ácido glucurónico para crear una forma soluble en agua denominada bilirrubina directa o conjugada.
La bilirrubina conjugada pasa del hígado al colon, donde se convierte de nuevo a la forma no conjugada para ser expulsada del cuerpo.
Cuando los glóbulos rojos mueren naturalmente, se crea la bilirrubina como subproducto de los residuos.
Si todo funciona bien, las heces deberían ser marrones y la orina de color amarillo claro.

higado-ictericia

 

Causas de la ictericia en los adultos

Existen tres tipos de ictericia, dependiendo del motivo de la acumulación de bilirrubina en el cuerpo.

1. Ictericia prehepática (o hemolítica) – provocada por la hiperproducción de bilirrubina, se manifiesta antes de que esta sustancia sea transportada por la sangre al hígado.
Si una infección o enfermedad destruye los glóbulos rojos de manera precoz, los niveles de bilirrubina aumentan. Este fenómeno se denomina ictericia prehepática.
Las enfermedades que pueden ocasionar este trastorno son malaria, anemia falciforme, talasemia, esferocitosis hereditaria y síndrome de Crigler-Najjar.

2. Ictericia intrahepática (también conocida como ictericia hepatocelular) – la acumulación se produce en el interior del hígado.

Hay dos posibilidades:

  1. Las células del hígado liberan la bilirrubina conjugada, pero no son capaces de convertir la no conjugada.
  2. Se produce un defecto en el metabolismo o en la captación o de la bilirrubina.

Si el hígado está lesionado, puede resultarle difícil elaborar la bilirrubina, lo que provoca ictericia intrahepática.
El daño hepático puede ser consecuencia de:

La obesidad y la esteatosis hepática no alcohólica también pueden provocar cirrosis hepática e ictericia.

3. Ictericia obstructiva o posthepática – un obstáculo bloquea el conducto biliar e impide que la bilis pase a la vesícula biliar y al intestino.
En este caso, la orina es oscura, mientras que las heces son más claras.
Entre las causas de la ictericia posthepática se encuentran cálculos biliares, pancreatitis, cáncer de páncreas y cáncer de la vesícula biliar.
La ictericia originada por un cáncer suele provocar un empeoramiento, porque el conducto permanece bloqueado debido a la obstrucción mecánica de la masa.
Una dieta rica en grasas puede provocar colesterol alto, que aumenta el riesgo de tener cálculos biliares.

Ictericia colestásica
La ictericia colestásica se define como la incapacidad de la bilis para pasar del hígado al duodeno.
El origen de la interferencia puede residir en los conductos biliares principales (colestasis extrahepática) o dentro del hígado (colestasis intrahepática).
Morfológicamente, la colestasis se caracteriza por la acumulación de bilis en las células de los conductos biliares.
Los síntomas suelen ser prurito y una aparición lenta de la ictericia.
El término “ictericia obstructiva” hace referencia a la colestasis de origen extrahepática.

Ictericia gravídica
Las mujeres embarazadas pueden padecer este trastorno debido a ciertas enfermedades, como por ejemplo: hepatitis (A, B, C, D, E), cirrosis hepática, colestasis intrahepática del embarazo, cálculos biliares, preeclampsia.