Hepatitis B

 

La hepatitis es una infección viral que afecta al hígado y puede convertirse en una enfermedad aguda o crónica.
El término “hepatitis” simplemente significa inflamación del hígado.
La hepatitis B es una infección del hígado potencialmente mortal causada por la hepatitis HBV.
Constituye un problema de salud importante a nivel mundial.
La hepatitis B puede causar una infección crónica y aumenta el riesgo de muerte por cirrosis hepática y cáncer de hígado.


La hepatitis B aguda se refiere a las infecciones contraídas recientemente. Las personas afectadas notan los síntomas después de un período de incubación de 1 a 4 meses después de la exposición al virus. En la mayoría de los casos los síntomas de las personas con hepatitis aguda desaparecen en unas semanas o meses si se trata la infección.

Sin embargo, algunas personas desarrollan una forma muy grave y peligrosa de hepatitis aguda llamada hepatitis fulminante.
La hepatitis B crónica es una infección por VHB que dura más de seis meses. Si la infección se convierte en crónica, nunca va a desaparecer por completo.

El hígado es un órgano importante que filtra las toxinas de la sangre y almacena energía, hierro y vitamina B12 para un uso posterior, ayuda la digestión y produce sustancias que detienen el sangrado.
El hígado tiene una capacidad asombrosa para curarse a sí mismo, pero a largo plazo la inflamación causada por el VHB puede causar daños permanentes.
La hepatitis B crónica también puede dar lugar a un tipo de cáncer de hígado conocido como carcinoma hepatocelular.

 

¿Cómo se transmite la hepatitis B?

 La hepatitis B es una enfermedad altamente infecciosa.

Contagio de madre a hijo (también llamado transmisión vertical).
A nivel mundial, la manera más común en que el germen (virus) se transmite es de la madre infectada al hijo.
Esto suele ocurrir durante el parto. El contagio de la hepatitis B de la madre al feto es muy común en algunas partes del tercer mundo donde muchas personas están infectadas, pero es poco frecuente en Europa y Estados Unidos.


Contagio de persona a persona (también llamado transmisión horizontal). La sangre y otros líquidos corporales como el líquido seminal y las secreciones vaginales contienen el virus en las personas infectadas. Las principales formas en las que el virus se propaga en Europa son las siguientes:

  • Al tener relaciones sexuales sin protección con una persona infectada. Incluso haciendo sexo oral transmitir la hepatitis B. Advertencia: muchas personas con hepatitis B no se dan cuenta de que están infectadas y pueden transmitir el virus durante las relaciones sexuales.
  • Por la sangre infectada. Es suficiente una pequeña cantidad de sangre infectada en contacto con un corte o una herida en el cuerpo para permitir la entrada del virus en el flujo sanguíneo, multiplicarse y causar infección.

Los métodos por los cuales se puede infectar a través de sangre infectada son, por ejemplo:

  • Uso compartido de agujas y/o cualquier instrumento para inyecciones (por ejemplo, cucharas, filtros, agua para inyección) para inyectar las drogas. Incluso una pequeña cantidad de sangre que queda en una aguja de una persona infectada es suficiente para causar la difusión a los otros.
  • Algunas personas que han tenido una transfusión de sangre u otro contacto con la sangre hace varios años, se han infectado con la hepatitis B. Hoy en día, incluso la sangre para las donaciones se analiza para detectar la presencia del virus de la hepatitis B y otras infecciones. Por lo tanto, el riesgo de contagio a través de una transfusión de sangre es muy pequeño.
  • Por el contacto accidental con agujas usadas previamente en una persona infectada.
  • Hay un pequeño riesgo de contraer el virus al compartir cepillos de dientes, cuchillas de afeitar u otros objetos que pueden ser contaminados con la sangre. El virus puede sobrevivir fuera del cuerpo durante más de una semana.
  • Por el uso de material no estéril para el cuidado dental, procedimientos médicos, tatuajes, piercing en el cuerpo, etc.
  • Por una mordedura de una persona infectada.
  • Si la persona infectada tose sangre en una herida de la piel, en los ojos o boca.

 

No se puede contraer la hepatitis B en las siguientes maneras:

  • Al dar la mano a una persona infectada,
  • El contagio a través del beso es difícil, un beso profundo podría causar la transmisión del virus, incluso si la infección no se produce a través de la saliva,
  • Si una persona infectada tose o estornuda hacia otra,
  • Al abrazar a una persona infectada,
  • Al compartir cucharas, tenedores y otros cubiertos,
  • En la peluquería es posible infectarse al cortar las patillas, la barba o el pelo detrás del cuello con una navaja de afeitar, pero sólo si hay lesiones en la piel.
  • Un niño no puede contraer la hepatitis B por la lactancia materna.

 

Factores de riesgo para la hepatitis B

  • Los que han vivido o viajado con frecuencia en partes del mundo donde la hepatitis B es común, como los países de Asia y las islas del Pacífico.
  • La infección por el VIH o la hepatitis C,
  • Los que se inyectan drogas ilegales,
  • Los que han tenido una transfusión de sangre o un trasplante antes de 1990,
  • Además, los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres son más propensos a tener la infección de la hepatitis B.

 

¿Por cuánto tiempo puede sobrevivir el virus de la hepatitis B fuera del cuerpo?

apatite-b-400x590El virus de la hepatitis B puede sobrevivir fuera del organismo por lo menos 7 días. En ese período todavía puede causar infección si entra en el organismo de una persona que no está infectada.

¿Los que ha tenido la hepatitis B en el pasado pueden volver a contraerla?

No, una vez que se ha curado de la hepatitis B se desarrollan los anticuerpos que protegen del virus para toda la vida.
Un anticuerpo es una sustancia que el cuerpo produce como respuesta a un virus y se encuentra en el flujo sanguíneo.
Los anticuerpos eliminan los virus, y protegen el cuerpo de enfermedades virales.

Sin embargo, algunas personas, especialmente las personas infectadas durante la primera infancia permanecen infectados para siempre, ya que no eliminan el virus del cuerpo.

¿Se puede donar la sangre, los órganos o el esperma si se sufre de hepatitis B?
No, si una persona resulta positiva respecto al virus de la hepatitis B, los expertos recomiendan que no se done sangre, órganos o esperma porque el destinatario puede infectarse con la hepatitis.

 

Síntomas de la hepatitis B

Después de haber contraído la infección por hepatitis B es posible no tener síntomas. Se puede experimentar un malestar general durante un período de varios días o semanas. En otros casos, si se trata de hepatitis fulminante es posible sentirse mal inmediatamente. Los síntomas de la hepatitis B pueden no aparecer hasta seis meses después de la infección.

Los primeros síntomas incluyen:

  • Pérdida de apetito,
  • Cansancio,
  • Fiebre leve,
  • Dolor muscular y articular,
  • Náuseas y vómitos,
  • Piel amarilla (ictericia) y orina oscura.

Los síntomas desparecen en unas semanas o unos meses si el cuerpo es capaz de combatir la infección.
Algunas personas nunca se liberarán del virus la hepatitis B que se vuelve crónica.
Las personas con la hepatitis B crónica pueden no tener síntomas y no saben que están infectadas, pero con el tiempo pueden desarrollar problemas del hígado y cirrosis hepática.
En otros casos, el virus puede permanecer latente o inactivo en la sangre sin causar síntomas permanentes.
Es posible transmitir el virus de la hepatitis B a otras personas, incluso si no hay síntomas.

 

¿Cuánto tiempo duran los síntomas de la hepatitis B aguda?

Los síntomas suelen durar un par de semanas, pero algunas personas pueden estar enfermos hasta seis meses.

 

Diagnóstico de hepatitis B

Si el médico sospecha que el paciente tiene hepatitis B, él o ella realiza una visita completa y controla los análisis de sangre para evaluar la función hepática.
La hepatitis B se confirma mediante los análisis de sangre que ven los marcadores virales de hepatitis, es decir, los antígenos (Ag) y anticuerpos (Ac) para combatir el virus.

Los anticuerpos en la sangre se observan aproximadamente dos meses después de la curación.
Los marcadores y las enzimas hepáticas (GOT o transaminasas) permiten determinar el estado de la infección (aguda, crónica, portador sano, inmunidad por vacunación, etc.)
Si la enfermedad se vuelve crónica, se puede hacer una biopsia del hígado (muestra de tejido) para determinar la gravedad.

 

¿Cuál es el tratamiento para la hepatitis B?

Si se va al médico dentro de dos semanas después de la exposición a la hepatitis, se puede hacer una vacunación inmediata y una inyección de inmunoglobulina contra la hepatitis, que sirve para fortalecer el sistema inmunológico y combatir la infección.
Cuando se contrae el virus, generalmente es necesario el reposo en cama para recuperarse más rápido.

Algunos médicos aconsejan una dieta con un alto contenido en calorías y grasas, además sugieren tratar de comer tanto como sea posible a pesar de las náuseas.
Además, los que tienen infección por hepatitis B deben evitar el consumo de alcohol o paracetamol, ya que pueden dañar el hígado.

Es recomendable consultar con el médico antes de tomar cualquier otro medicamento, los remedios a base de hierbas o suplementos, ya que algunos de estos pueden empeorar la enfermedad.
Si la hepatitis persiste durante más de seis meses en un estado activo (hepatitis B crónica activa) el médico puede prescribir un tratamiento más agresivo.
Si la infección no está activa (estado de portador sano) el médico tiene el paciente bajo estricto control.

Las personas con hepatitis crónica se tratan con una combinación de fármacos. Entre ellos se encuentran:

Interferón. El interferón es un fármaco que fortalece el sistema inmunológico y se debe inyectar durante por lo menos 6 meses.
Este medicamento no cura la enfermedad, pero mejora la inflamación del hígado. El interferón de acción prolongada (interferón pegilado) se ha demostrado útil.
El interferón tiene algunos efectos secundarios y adversos, entre ellos: malestar, depresión, pérdida de apetito y puede reducir el número de glóbulos blancos.
Epivir. Este fármaco se toma por vía oral una vez al día. Normalmente, el fármaco es bien tolerado. Pueden producirse mutaciones virales después de un uso prolongado.
Hespera. Este medicamento funciona bien en personas cuya enfermedad no responde al Epivir, pero en dosis altas puede causar problemas renales.
Baraclude. Este es el medicamento más nuevo para la hepatitis B.
Viread. Si se tomas este medicamento es necesario controlar la función renal.

Trasplante de hígado

Para algunas personas con cirrosis hepática avanzada, el trasplante de hígado puede ser una opción.
Aunque se trata de una operación importante, el pronóstico después de un trasplante de hígado puede ser muy buena. Sin embargo, el nuevo hígado puede ser dañado por una infección persistente (crónica) por hepatitis B.

 

Alimentación, dieta y alcohol

La mayoría de las personas con hepatitis B crónica debe seguir una dieta sana y equilibrada.
Los que tienen la inflamación hepática no deben beber alcohol.
Si ya se sufre de una inflación hepática el alcohol aumenta el riesgo y la velocidad de desarrollo de la cirrosis.

 

¿Cuándo es necesario vacunarse contra la hepatitis B?

Niños y adolescentes
Todos los niños deben recibir la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B al nacer y completar la serie de vacunas de 6 a 18 meses de edad.
Todos los niños y adolescentes menores de 19 años de edad que todavía no han sido vacunados necesitan hacerlo.
Como ninguna vacuna tiene una eficacia del 100%, es posible tener la infección por hepatitis B incluso después de que haya terminado el ciclo de vacunación.

Programa de vacunación
La vacuna está disponible en el hospital o en las clínicas locales.
Se hacen tres inyecciones para completar la vacunación, aunque hay una serie acelerada de dos dosis para los adolescentes.

  1. Primera inyección – en cualquier momento;
  2. Segunda dosis de recuerdo – por lo menos un mes después de la primera dosis;
  3. Tercera dosis de recuerdo- seis meses después de la primera dosis.

Los efectos secundarios de la vacuna
Los efectos secundarios más frecuentes son dolor, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de la inyección. La vacuna no se recomienda a los que ha sido diagnosticada una alergia a la levadura o un historial clínico de reacción adversa a la vacuna.

La vacuna para la hepatitis B se considera uno de las más seguras y eficaces jamás realizadas. Los centros de control de la enfermedad, la Organización Mundial de la Salud y otras asociaciones médicas profesionales han realizado numerosos estudios sobre la seguridad de la vacuna.
No hay evidencia de que la vacuna provoca la muerte infantil súbita, la esclerosis múltiple u otros trastornos neurológicos.

Adultos
Los adultos que están en riesgo de infección por hepatitis B o aquellos que quieren ser vacunados, deben hablar con el médico para empezar la serie completa de vacunas.