Insuficiencia hepática

La insuficiencia hepática se produce cuando el hígado ya no es capaz de funcionar y el órgano no puede repararse o regenerarse.

La insuficiencia hepática es peligrosa y es necesario acudir al médico con urgencia.
Por lo general, los daños hepáticos aparecen de forma gradual a lo largo de los años.

Sin embargo, también se puede sufrir insuficiencia hepática aguda, que se produce rápidamente (en menos de 48 horas) y puede ser difícil de detectar al comienzo.

 

Clasificación de la insuficiencia hepática

  1. Insuficiencia hepática aguda o fulminante, implica que el daño se produce en menos de ocho semanas desde la aparición de la enfermedad hepática.
  2. Insuficiencia hepática de inicio tardío (también denominada subaguda), se produce si pasan entre 8 y 26 semanas desde que el hígado enferma.
    Puede que la diferencia no sea evidente de forma inmediata, ya que la enfermedad subyacente podría estar presente desde hace mucho tiempo sin haberse diagnosticado.
  3. Insuficiencia hepática crónica descompensada, se produce cuando el período de latencia es superior a los seis meses.

 

Tipos de insuficiencia hepática 

  1. Leve: los síntomas son indigestión, boca amarga, pérdida de apetito, picor, somnolencia y meteorismo.
  2. Media: se manifiesta con fatiga, pérdida de peso, hipertensión portal, hemorragia, ictericia, vientre hinchado.
  3. Grave: cambios en la personalidad, hemorragias, temblor, encefalopatía hepática portosistémica y coma (paciente en fase terminal).

 

Causas de la insuficiencia hepática

Existen muchas causas de insuficiencia hepática, entre las que se encuentran:

Toxinas

  • Abuso crónico de alcohol.
  • Sobredosis de paracetamol. Se requiere una cantidad inferior del medicamento para los alcohólicos.
  • Toxicidad relacionada con fármacos: ciprofloxacino, doxiciclina, eritromicima, isoniazida, nitrofurantoína, halotano, ciclofosfamida, metotrexato, disulfiram, flutamida, propiltiouracilo, esteroides anabólicos, antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como el ibuprofeno. Nota: este elenco no está completo.
  • Envenenamiento por diversas sustancias, incluyendo hongos o productos químicos que contienen tetracloruro de carbono, otros disolventes orgánicos y fósforo.
  • Remedios a base de hierbas, tales como el aceite de menta y la planta aromática teucrium.
  • Drogas ilegales, incluyendo éxtasis y cocaína.
  • Síndrome de Reye.

Infecciones
La hepatitis viral, especialmente si se trata de una cepa acompañada de una coinfección con hepatitis B.
La hepatitis E es similar a la hepatitis A, ya que se produce principalmente por la contaminación de los alimentos y el agua. Es común en India, Asia, África, Oriente Medio y América Central.
Aunque puede provocar hepatitis aguda, no suele ser grave, salvo en caso de embarazo, ya que puede provocar un aborto en cualquier fase. Además, si se produce en el último trimestre es fatal en el 20% de los casos.
El adenovirus, el virus de Epstein-Barr, el citomegalovirus y las fiebres hemorrágicas virales.

Cáncer
La insuficiencia hepática puede tener su origen en un carcinoma hepatocelular o carcinoma con metástasis.

Metabólica

  • Enfermedad de Wilson
  • Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina
  • Intolerancia a la fructosa
  • Galactosemia
  • Tirosinemia

Enfermedades relacionadas con el embarazo
Hígado graso agudo del embarazo – aproximadamente la mitad desarrolla preeclampsia.

Vascular

  • Isquemia
  • Síndrome de Budd-Chiari

Otros

  • Hepatitis autoinmune
  • Puede deberse a una complicación de la cirugía de resección hepática
  • Causa desconocida – 15%

 

Causas de insuficiencia hepática en función del tipo:

Las causas más frecuentes de insuficiencia hepática crónica son:

  • Hepatitis B
  • Hepatitis C
  • Alcoholismo
  • Cirrosis
  • Hemocromatosis (enfermedad hereditaria que provoca absorción y retención de un exceso de hierro en el cuerpo)
  • Desnutrición

Las causas de insuficiencia hepática aguda pueden ser:

  • Sobredosis de acetaminofén (Efferalgan)
  • Virus como hepatitis A, B y C (especialmente en los niños)
  • Reacción a ciertos fármacos recetados por el médico o a productos a base de hierbas
  • Ingestión de setas venenosas

 

 Insuficiencia hepática en niños

Puede que el hígado no funcione correctamente por muchas razones.
Entre los niños, la causa más frecuente es la atresia biliar.
Esto ocurre cuando los conductos biliares del hígado (conductos que transportan la bilis desde el hígado) no se encuentran presentes o están obstruidos. Cuando la bilis no puede salir del hígado provoca daños hepáticos o cirrosis.

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Se desconocen las causas de la atresia biliar.
Algunos niños nacen con esta enfermedad, mientras que otros la desarrollan más tarde.

Otras razones por las que el hígado puede dejar de funcionar son las siguientes:

  • Síndrome de Alagille: enfermedad hereditaria que provoca anormalidades en el hígado y otros trastornos.
  • Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina: enfermedad hereditaria que impide que el cuerpo produzca la proteína alfa-1 antitripsina, lo que provoca daños hepáticos y pulmonares.
  • Hemocromatosis.
  • Hepatitis: inflamación del hígado que puede tener varias causas.
  • Enfermedad de Wilson: enfermedad hereditaria que provoca una acumulación de cobre en el cuerpo y puede dañar muchos órganos.

Las causas de insuficiencia hepática aguda varían en función de la edad del niño.
Las infecciones o enfermedades metabólicas al nacer se encuentran entre las causas más frecuentes de insuficiencia hepática aguda en niños menores de 2 años.
En niños mayores, es más frecuente la hepatitis provocada por un virus (como hepatitis A o B) y la insuficiencia hepática provocada por fármacos, como por ejemplo la hepatotoxicidad por paracetamol.

 

¿Cuáles son los síntomas de la insuficiencia hepática?

  • Ictericia (provocada por la bilirrubina alta),
  • Tendencia a experimentar moratones o hemorragias,
  • Ascitis,
  • Alteraciones de la funcionalidad del cerebro (encefalopatía),
  • Crecimiento escaso y aumento de peso,
  • Fatiga,
  • Debilidad,
  • Náuseas,
  • Hipoglucemia,
  • Pérdida de apetito.

Con el tiempo, si la enfermedad empeora y el hígado sigue sin funcionar, se pueden desarrollar otros síntomas tales como degeneración muscular, retención de líquidos y confusión mental, que puede empeorar hasta el coma.
La acumulación de toxinas en el cuerpo contribuye a una mayor confusión y edema cerebral.
Éste es el signo de la enfermedad hepática en fase terminal.

 

Complicaciones de la insuficiencia hepática

La insuficiencia hepática aguda provoca a menudo algunas complicaciones, entre las que se encuentran:

Exceso de líquido en el cerebro (edema cerebral)
El edema cerebral provoca una alta presión en el cerebro. Como consecuencia, una parte del tejido cerebral se desplaza de su posición natural.
El edema cerebral también puede privar al cerebro de oxígeno.

Trastornos de la coagulación
Si el hígado no funciona correctamente no es capaz de producir suficientes factores de coagulación que ayuden a la coagulación de la sangre.
El sangrado de las úlceras en el tracto gastrointestinal o en otros lugares es difícil de controlar, al no coagular la sangre rápidamente.

Infecciones
Las personas con insuficiencia hepática aguda tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones, especialmente en la sangre, en los tractos respiratorios y urinarios.

Insuficiencia renal
La insuficiencia renal suele producirse después de la insuficiencia hepática, sobre todo en caso de sobredosis de paracetamol, que daña a ambos órganos.

Hiperamonemia
Exceso de amonio en la sangre. Se trata de una urgencia médica.

 

Diagnóstico de insuficiencia hepática y pruebas

Los exámenes y análisis empleados para diagnosticar la insuficiencia hepática aguda son:

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Análisis de sangre. Los análisis de sangre sirven para determinar cómo funciona el hígado.
Entre los valores más útiles cabe mencionar el tiempo de protrombina que mide el tiempo necesario para la coagulación de la sangre. En caso de insuficiencia hepática aguda, la sangre no coagula tan rápido como debería.

Pruebas instrumentales diagnósticas
El médico puede aconsejar la realización de pruebas instrumentales diagnósticas para evaluar el hígado, como la ecografía.
Estas pruebas muestran daños en el hígado y permiten al médico obtener el diagnóstico.

Biopsia hepática. Esta prueba consiste en un la extracción de una pequeña muestra de tejido del hígado que permite al médico determinar por qué falla el hígado.
Para las personas con un alto riesgo de hemorragia durante la biopsia, por ejemplo en caso de insuficiencia hepática aguda, el médico puede realizar una biopsia hepática transyugular.
Para ello, se efectúa una pequeña incisión en el lado derecho del cuello y se inserta un tubo fino (catéter) en una gran vena del cuello. A continuación, se desciende a través del corazón hasta llegar a una vena que sale del hígado.
Posteriormente, el médico inserta una aguja a través del catéter y extrae una muestra de tejido hepático.
Por último, se realizan pruebas de laboratorio en el tejido hepático extraído para determinar el motivo de la insuficiencia hepática.

 

Tratamiento para la insuficiencia hepática

Las personas con insuficiencia hepática aguda reciben tratamiento en la unidad de cuidados intensivos de un hospital, al existir riesgo de muerte si el hígado no funciona.
En la medida de lo posible, el médico trata la insuficiencia hepática aguda, si bien en muchos casos el tratamiento consiste en controlar las complicaciones con objeto de proporcionar al hígado el tiempo de curación necesario.

Tratamiento para la insuficiencia hepática aguda
El tratamiento para la insuficiencia hepática aguda incluye:

Fármacos para el envenenamiento
La insuficiencia hepática aguda provocada por sobredosis por paracetamol o intoxicación por hongos se trata con medicamentos que pueden revertir los efectos de la toxina.

Trasplante de hígado
La insuficiencia hepática aguda no se puede curar en muchos casos. En estas situaciones, el único tratamiento posible es un trasplante de hígado.
Durante el trasplante de hígado, el cirujano extirpa el hígado dañado y lo reemplaza con un hígado sano de un donante.

Tratamiento para las complicaciones
El médico controla los signos y síntomas y trata de prevenir las complicaciones provocadas por la insuficiencia hepática aguda.

El tratamiento incluye los medicamentos para reducir la acumulación de líquido en el cerebro (edema cerebral).

Control de las infecciones
El equipo médico solicita periódicamente muestras de sangre y de orina para llevar a cabo pruebas para las infecciones.
Si el médico sospecha que el paciente tiene una infección, puede recetar medicamentos para el tratamiento de las infecciones.

Prevención de las hemorragias graves
Con frecuencia, las personas con insuficiencia hepática aguda desarrollan úlceras sangrantes en el tracto gastrointestinal.
El médico puede recetar medicamentos para reducir el riesgo de hemorragia.
Si se pierde una gran cantidad de sangre, se pueden hacer transfusiones de sangre.

 

Remedios naturales para la insuficiencia hepática

No existen remedios naturales para tratar la insuficiencia hepática, pero después de curarse se puede cambiar el estilo de vida para sentirse mejor y evitar recaídas.
Por ejemplo, es aconsejable limitar lo máximo posible el consumo de fármacos y de bebidas alcohólicas.
La dieta debe ser baja en grasas, especialmente saturadas, y deben evitarse los alimentos fritos.

 

Pronóstico y supervivencia para los pacientes con insuficiencia hepática

En caso de insuficiencia hepática grave, con ascitis grave y encefalitis en las fases III y IV , la esperanza de vida es de 1-3 años y la supervivencia a 1 año es inferior al 20%.
Los pacientes que no padecen encefalitis ni ascitis presentan una esperanza de vida de 15-20 años y una supervivencia a 1 año de aproximadamente el 90%.

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