Cirurgia para la hernia de disco

Fotografía: hernia de disco, L4-L5, extrusa

 

 

 

La intervención para la hernia de disco suele ser cada vez menos común porque, normalmente, no es útil para solucionar el problema de la ciática o la cervicobraquialgia. Cuando se expulsa la hernia, el material que se encuentra dentro del disco sale y entra en contacto con los vasos sanguíneos.

 

 

Por consiguiente, se producirá una inflamación y una hinchazón que ejercerán presión sobre la raíz nerviosa y producirán el lumbago.

Si el tratamiento tradicional para la hernia de disco (medicamentos, fisioterapia mckenzie, ozonoterapia, etc.) no soluciona el problema, el médico puede sugerir la cirugía.

Hay que evaluar las ventajas y las desventajas de la intervención. Las indicaciones son:

  1. Ciática grave repentina acompañada por otros síntomas como la parálisis y la incontinencia.
  2. Lumbago que no desaparece pese a unos 3/6 meses de tratamientos y medicamentos.
  3. Dificultad para andar de talones (sin apoyar los dedos) debida a la inflamación del nervio ciático.

La discectomía es una intervención quirúrgica que se usa para quitar una parte del disco intervertebral y el tejido afectado por la hernia.

La intervención se realiza cuando un fragmento del disco se desplaza y ejerce presión sobre el canal espinal o un nervio.

El médico al quien acudir es el neurocirujano que le explicará al paciente cuál es el procedimiento quirúrgico y qué hay que hacer después de la intervención.

La anestesia depende del tipo de intervención y de la evaluación del anestesista, puede ser espinal o general.

 

Síntomas de la hernia de disco L4-L5 y L5-S1

La mayoría de las hernias de disco se desarrollan en la parte baja de la columna vertebral, en la región lumbar (L4-L5) o lumbosacra (L5-S1).

Es muy raro que afecte la región cervical y, en este caso, los discos que más resultan afectados son C5-C6 y C6-C7.

La presión sobre los nervios no sólo produce los síntomas de la ciática sino también:

 

  • La compresión del nervio L5 (en la región L4-L5) puede producir falta de fuerza a la hora de extender el dedo gordo del pie y a la hora de realizar una flexión dorsal del tobillo (caída de la parte extrema del pie).
  • En la parte alta del pie, puede que se desarrollen otros síntomas como entumecimiento y dolor.
  • El dolor puede extenderse hasta el glúteo también.

La compresión del nervio S1 (en la región L5-S1) puede producir la pérdida de los reflejos y la debilidad del tobillo. La molestia puede extenderse hasta la parte externa del pie.

 

 

Opciones de intervención quirúrgica para la hernia de disco

 

La operación quirúrgica de la hernia incluye las siguientes opciones:

 

Cirugía abierta

 

 

El tratamiento tradicional para curar la hernia de disco prevé una intervención por cirugía abierta. A través de esta técnica, el médico entra en el disco dañado con una incisión en la piel, en los músculos y en los tejidos que rodean la estructura.

 

 

 

 

 

 

Cirugía por endoscopia o laparoscopia

 

La cirugía por endoscopia de la columna vertebral es la segunda opción y utiliza endoscopios y aparatos quirúrgicos especiales.

Este método sólo prevé un corte pequeño.

Esto disminuye el tiempo necesario para la operación y la recuperación.

 

Discectomía por endoscopia

Es una técnica moderna que se usa para quitar el material dañado del disco.

No incluye las siguientes consecuencias:

 

 

  • Eliminación de fragmentos óseos,
  • Cortes cutáneos,
  • Lesiones musculares.

 

La discectomía por endoscopia utiliza una cámara que proyecta las imágenes en una pantalla (con zum) e imágenes de rayos x para guiar el aparato dentro del espacio del disco.

 

 

Foraminotomía por endoscopia

La foraminotomía es otro tipo de cirugía poco invasiva.

Esta técnica reduce la presión sobre el disco producida por las siguientes enfermedades:

 

  • Compresión del disco (hernia discal),
  • Espolones óseos (huesos adicionales),
  • Tejidos cicatrizados,
  • Desarrollo excesivo del ligamento.

 

 

Los tiempos de recuperación de la foraminotomía son cortos debido al hecho de que la intervención sea muy poco invasiva. El paciente vuelve a desempeñar sus actividades diarias después de poco tiempo.

 

 

Discectomía con láser

 

Se aconseja este tipo de intervención en caso de protrusión y hernia de disco que no haya sido expulsada.

El cirujano usa un láser muy fuerte en la región afectada por la hernia. El disco absorbe casi toda la energía sin que se produzca daño en los tejidos cercanos.

El láser hace que haya una vaporización y una retracción del tejido afectado por la hernia. Así pues, la compresión de la raíz nerviosa desaparece.

La intervención dura casi 30 minutos.

 

 

 

 

 

 

 

Intervención de microdiscectomía para la hernia de disco lumbar

La microdiscectomía se realiza para quitar una parte del disco intervertebral y reducir la presión sobre la raíz nerviosa. Esto hace que la recuperación del nervio sea más rápida.

El médico sólo quita una pequeña parte del disco; la mayoría de la estructura intervertebral no resulta afectada.

 

Durante una intervención de microdiscectomía o microdescompresión de la columna vertebral, el cirujano quita el área del hueso que se encuentra por encima de la raíz nerviosa y la parte del disco intervertebral para disminuir la presión sobre el nervio.

Si el nervio tiene más espacio para sí, puede recuperarse de manera más rápida.

La microdiscectomía se lleva a cabo a raíz de una hernia de disco y resulta eficaz para curar el dolor en la pierna (radiculopatía) que procede de la región lumbar.

 

La compresión de la raíz del nervio puede producir dolor en las piernas.

Normalmente, para que el dolor en las raíces desaparezca, hacen falta semanas o meses.

Este tipo de intervención hace que el paciente encuentre alivio enseguida.

 

¿De qué manera se realiza la microdiscectomía?

 

La microdiscectomía se realiza a través de un pequeño corte (de 2,5 cm a 3,5 cm más o menos) en el área central de la espalda, en la parte inferior.

Antes de todo, el cirujano aparta los músculos de la espalda (erectores de la columna) de la columna vertebral.

Como estos músculos son verticales, el médico puede equivocarse de área de corte.

 

El cirujano extirpa el tejido que se encuentra por encima de las raíces nerviosas dentro de la columna vertebral. Para verlas, se utilizan microscopios o gafas (lentes).

El médico suele extirpar una pequeña parte del área interna de la superficie de las articulaciones para que sea más fácil entrar en la raíz nerviosa y reducir la presión sobre el nervio.

El médico aparta la raíz y quita una parte del disco.

Como casi todas las articulaciones, los ligamentos y los músculos no suelen estar afectados por lesiones, la microdiscectomía no hace que la estructura mecánica de la columna vertebral inferior (maquis lumbar) cambie.

La intervención dura 40/45 minutos.

 

 

 

Fotografía: fibroma, cáncer, columna vertebral, hernia

 

 

 

Consejos para la intervención quirúrgica de microdiscectomía

Si el dolor en la pierna que procede de la hernia mejora nada más empezar los tratamientos no quirúrgicos y el paciente puede recuperarse en 6/12 semanas.

El individuo desempeña las normales actividades diarias hasta que el dolor se pueda aguantar.

Es mejor aplazar la intervención si el dolor desaparece.

 

 

Si el dolor en la pierna no va mejorando con los tratamientos no quirúrgicos, la intervención de microdiscectomía representa una posible solución para reducir la presión sobre la raíz nerviosa y hacer que la recuperación sea más rápida.

 

La cirugía de inmediato resulta necesaria sólo en los siguientes casos:

 

  • Incontinencia fecal y urinaria,
  • Pérdida progresiva de fuerza, sensibilidad y reflejos.
  • También es mejor que se recurra a la cirugía cuando el dolor es agudo.

 

 

Los médicos les aconsejan la microdiscectomía también a los pacientes afectados por los siguientes síntomas:

  • Dolor en la pierna desde hace por lo menos seis semanas,
  • Síntomas estables después de un tratamiento tradicional (como la cortisona por vía oral, los antiinflamatorios no esteroideos y la fisioterapia),
  • Si después de tres meses de tratamientos tradicionales, la situación no va cambiando, durante los tres-seis meses siguientes, se puede pensar en la cirugía de microdiscectomí

 

 

¿La intervención para la hernia de disco es peligrosa?

Complicaciones y riesgos de la microdiscectomía

Al igual que en todo tipo de intervención quirúrgica en la columna vertebral, hay muchos riesgos y complicaciones, como:

Lesión de la duramadre (salida de líquido cerebroespinal)

Esta complicación se produce en el 1-2% de los casos.

No obstante, esto no hace que los resultados después de la cirugía cambien. Sin embargo, el paciente tiene que quedarse tumbado uno o dos días para que los siguientes síntomas desaparezcan:

 

  • Lesión en la raíz del nervio,
  • Incontinencia fecal o urinaria,
  • Hemorragia,
  • Infección.

 

 

No obstante, esas complicaciones suelen ser raras.

 

 

 

Porcentaje de éxito de la microdiscectomía

 

 

Casi el 90-95% de las intervenciones en la columna vertebral tiene éxito. En el 5-10% de los pacientes se desarrolla otra hernia de disco.

 

Puede que el paciente esté afectado por otra hernia de disco nada más terminar la intervención o después de muchos años. Sin embargo, suele ser frecuente en los 3 meses después de la intervención.

Si se produce otra hernia, es mejor que se repita la intervención.

En los pacientes afectados por hernia más de una vez, el riesgo de que vuelvan a estar afectados resulta muy alto (15-20% de posibilidad).

En caso de que haya más de una hernia de disco, la solución está representada por una fusión espinal que reduce la posibilidad de que el paciente vuelva a estar afectado.

Lo de eliminar el espacio del disco intervertebral para fusionar los dos discos resulta la manera más común a fin de prevenir otros problemas en los discos.

Si la articulación de la superficie de los huesos posteriores no resulta afectada, el médico puede pensar en sustituir el disco por uno artificial.

 

Las hernias de disco no resultan asociadas de manera directa a las actividades del paciente. De hecho, dependen de la degeneración del disco y, después de la intervención, puede que se desarrollen otras hernias en las regiones superiores o inferiores.

Fotografía: fusión de las vértebras, hernia de disco, intervención

 

¿Cuánto tarda la recuperación? Hospitalización y convalecencia después de la intervención

Después de la intervención, el paciente tendría que respetar las recomendaciones del médico (medicamentos, prendas para vestir, etc) para recuperarse más rápidamente.

Los resultados de la intervención suelen ser buenos y los pacientes consiguen desempeñar sus actividades después de 2-3 días.

No obstante, después de la intervención, hay que seguir algunas precauciones para reducir el riesgo de que el problema vuelva a aparecer.

Durante los 3 primeros meses, no hay que levantar objetos que pesen más de 15 kg.

Durante un mes, no hay que conducir y practicar deporte. Después, el paciente puede empezar de manera gradual.

Ejercicios de rehabilitación después de la intervención

 

Los ejercicios que mejoran la postura corporal para la ciática suelen practicarse los primeros días después de la intervención.

 

Ejercicio de fortalecimiento

Muchos ejercicios pueden ayudar a fortalecer la columna vertebral, los músculos, los ligamentos y los tendones. La mayoría de estos movimientos se concentra en la parte baja de la espalda, en los músculos abdominales, en los glúteos y en los músculos de la pelvis.

 

 

Si el paciente entrena estas estructuras musculares de manera correcta, encontrará alivio porque éstas soportan la columna vertebral y hacen que sea estable. Así pues, los movimientos de extensión resultan más fáciles.

 

Posición durante la extensión

Hay que apoyar el tronco en los codos mientras las caderas están en el suelo.

Hay que mantener esta posición algunos segundos hasta que la espalda se relaje.

Hay que levantar el tronco paulatinamente mientras se empuja con las manos.

Hay que repetirlo 10 veces.

 

Abdominales isométricos

Este ejercicio puede realizarse al estar sentado, de pie o tumbado.

Hay que inspirar y contraer los músculos abdominales.

Hay que mantener esta posición lo más que se pueda.

Cuando el paciente se queda tumbado en el suelo, la espalda tiene que empujar hacia la superficie sin la ayuda de los músculos abdominales y de las piernas.

Hay que repetirlo 10-12 veces al día.

 

Estirar la espalda y el glúteo

Hay que empezar desde tumbados, boca arriba, con las rodillas dobladas y los brazos relajados a lo largo de los lados de nuestro cuerpo.

Hay que dejar que las rodillas caigan hacia un lado paulatinamente. Hay que mantener esta posición algunos segundos para después volver a la posición inicial.

Hay que repetirlo para el otro lado también y 10 veces para cada lado.

 

Extensión al estar boca abajo

Hay que empezar boca abajo con las piernas un poco separadas y las palmas de las manos en el suelo a la altura de los hombros.

Al empujar con los brazos, hay que levantar los hombros mientras las caderas están en contacto con el suelo.

Hay que realizar 3 series de 10 por lo menos.

Después de quitar los puntos, el médico puede aconsejar la natación. Al contrario, es mejor que no se corra porque la columna vertebral lumbar puede recibir demasiadas estimulaciones.