Cirugía de cataratas

 

 

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El único tratamiento realmente eficaz para las cataratas es la cirugía.
¿Cuándo se deben operar las cataratas?

Es necesario hablar con el oculista para saber si la cirugía es un tratamiento apropiado y conveniente para el paciente.

La mayoría de los oculistas recomienda la cirugía de cataratas cuando esta influye sobre la calidad de vida o interfiere con las actividades diarias normales, como leer o conducir por la noche.
El paciente y el médico deciden cuándo es apropiado someterse a la cirugía para eliminar las cataratas.

La cirugía de cataratas casi nunca es una urgencia para la mayoría de las personas, porque normalmente no daña los ojos.
Retardar la operación complica la recuperación de la vista en el momento de someterse a la intervención quirúrgica.
Si se decide no someterse a la cirugía de cataratas, el oculista puede recomendar visitas periódicas para que se controle el desarrollo de las cataratas.
La frecuencia de citas al oculista depende de la situación personal del paciente.

Anestesia para cirugía de cataratas
Hoy en día la cirugía se puede realizar bajo anestesia tópica, que consiste en administrar unas gotas de anestésico en la superficie del ojo.
Después de unos minutos el paciente no siente dolor.

Si se emplea esta tipología de anestesia, el paciente mantiene el control muscular de los párpados y al final de la cirugía puede cerrar los ojos de manera autónoma.
De esta manera no es necesario aplicar el vendaje después de la cirugía.

¿Cuáles son los varios tipos de cirugía para las cataratas?

Hay dos tipos de cirugía de cataratas. El médico puede explicar sus diferencias y ayudar a elegir la mejor opción para el paciente:
1.Facoemulsificación sin sutura. El cirujano hace una pequeña incisión en el lado
de la córnea (la superficie transparente en forma de cúpula que cubre la parte anterior de ojo).

Sucesivamente se introduce una pequeña cánula en el ojo. Este dispositivo emite ondas ultrasónicas que ablandan y destruyen el cristalino, así que se puede extirpar por aspiración.

Sucesivamente se coloca una lente artificial en el saco cristalino del paciente.

Hoy en día, la mayoría de las cirugías de cataratas se efectúan con facoemulsificación.

La incisión es de pequeñas dimensiones, no sirven puntos de suturas.

En pocos días se recupera completamente la vista.

2. Cirugía extracapsular.

El médico hace una incisión de un 1cm aproximadamente sobre la córnea y elimina el núcleo opaco del cristalino en una sola operación. El resto del cristalino se elimina por aspiración.
Después de que se haya eliminado el cristalino natural, generalmente se sustituye por un cristalino artificial, llamado lente intraocular (LIO).

El LIO es una lente artificial de plástico, clara, que no necesita de ninguna cura y se convierte en parte permanente del ojo. Claramente la luz se enfoca delante de la retina y mejora la visión.

El nuevo cristalino no se siente ni se ve.

Algunas personas no soportan la inserción del LIO.

Se puede tener otra enfermedad al ojo o problemas durante la cirugía.

Para estos pacientes, el médico puede sugerir unas lentes de contacto blandas o gafas de gran aumento.

3. La opción más reciente es el láser de femtosegundos que no requiere de la incisión quirúrgica para curar las cataratas.

El láser emite pulsaciones de frecuencia muy alta que permiten actuar solo sobre algunos tejidos con precisión.

La anestesia es tópica con algunas gotas de colirio.

El rayo láser abre la bolsa exterior del cristalino y divide las cataratas en cuatro partes.

Después de este pasaje, se inserta una lente artificial con una sonda ultrasónica.

La cirugía con láser de femtosegundos se puede usar también para corregir el astigmatismo, la miopía, la hipermetropía y la presbicia.

No todos los pacientes resultan idóneos para esta cirugía, se estima que el porcentaje de los pacientes operables en comparación con los candidatos es aproximadamente del 60%.

 

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía de cataratas?

Como todas las cirugías, también la cirugía de cataratas implica riesgos, como infecciones y hemorragias.

Antes de la cirugía, el médico puede pedir que se suspenda temporalmente la toma de algunos medicamentos que aumentan el riesgo de hemorragia durante la cirugía.

Después de la cirugía es necesario mantener limpios los ojos, lavarse las manos y usar los medicamentos prescritos para que se minimice el riesgo de infección.

Una infección grave puede causar la pérdida de la visión.

La cirugía de cataratas aumenta ligeramente el riesgo de desprendimiento de la retina.

Otros trastornos oculares, como una fuerte miopía, pueden aumentar ulteriormente el riesgo de desprendimiento de la retina después de cirugía de cataratas.

Un señal de desprendimiento de la retina es un aumento repentino de relámpagos o de cuerpos flotadores delante de los ojos.

Los cuerpos flotadores son “manchas” que parecen flotar en el campo visual.

Si se nota un aumento repentino de floater o relámpagos, se debe consultar inmediatamente al oculista.

El desprendimiento de la retina es un caso de emergencia médica.

Si es necesario, vaya a urgencias o al hospital.

El ojo debe ser examinado por un cirujano tan pronto como sea posible.

Un desprendimiento de la retina no causa dolor en los ojos.

El tratamiento precoz para el desprendimiento de la retina generalmente puede prevenir la pérdida permanente de la visión.

Cuanto antes se obtiene el tratamiento, es más probable que se recupere una buena visión.

 

¿La cirugía de cataratas es eficaz?

 

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La eliminación de cataratas es una de las cirugías más frecuentes.

Es también uno de los tipos de intervención quirúrgica más seguro y eficaz.

Aproximadamente en el 90 por ciento de los casos, las personas que tienen cirugía de cataratas mejoran su visión.

 

¿Qué ocurre antes de la cirugía de cataratas?

Una o dos semanas antes de la cirugía, el médico hace algunas pruebas.

Entre estas pruebas encontramos la medición de la cúrva de la córnea, el tamaño y la forma del ojo.

Estas informaciones ayudan al médico a elegir el tipo adecuado de lente artificial.

El paciente no debe comer ni beber en las 12 horas antes de la cirugía.

¿Qué ocurre durante la cirugía?

En la clínica oculista u hospital se ponen gotas en el ojo para dilatar la pupila.

La zona alrededor del ojo se lava y se purifica.

La cirugía suele durar menos de una hora y es casi sin dolor. Mucha gente opta por permanecer despierta tras la cirugía.

En otros casos se puede utilizar la anestesia o la sedación para adormecer al paciente.

Si el paciente permanece despierto, se inyecta un anestésico para adormecer los niervos de los ojos.

Después de la operación, se puede poner un parche sobre el ojo.

Descansase un poco.

El equipo médico controla la incisión para comprobar que no haya complicaciones, como una hemorragia.

La mayoría de la gente que realiza cirugía de cataratas puede irse a casa el mismo día.

Es necesaria la presencia de un acompañante para llevar al paciente a casa.

 

¿Qué ocurre después de la cirugía?

Picor y un leve malestar son normales después de la cirugía de cataratas. Son frecuentes también pérdidas de fluidos.

El ojo puede ser sensible a la luz (fotofobia) y a la presión. Si se presenta malestar, el médico puede sugerir un tratamiento.

Después de uno o dos días, el malestar moderado debería desaparecer.

Por un par de días siguientes a la cirugía, el médico puede recetar un colirio para que ayude a la curación y reduzca el riesgo de infección.

Pregunte al médico como se debe utilizar el colirio, la frecuencia y los efectos que se pueden encontrar.

Será necesario llevar una protector para los ojos o gafas.

Evite frotamientos o presiones sobre el ojo.

No levante los objetos pesados.

Se puede caminar, subir las escaleras y hacer tareas domésticas ligeras.

En la mayoría de casos, el tiempo de recuperación son de ocho semanas (o dos meses).

El médico planifica las pruebas para comprobar el progreso.

 

¿Se pueden desarrollar problemas después de la cirugía?

Los problemas después de la cirugías son raros, pero pueden ocurrir. Estos problemas incluyen infección, hemorragia, inflamación (dolor, enrojecimiento, hinchazón), pérdida de la visión, visión doble y alta presión de los ojos.

Si el médico interviene inmediatamente, estos problemas generalmente se pueden tratar con buen éxito.

A veces el tejido del ojo que encierra el LIO se hace opaco y puede ofuscar la visión.

Este trastorno se denomina post-cataratas.

El post-cataratas se puede desarrollar meses o años después de la cirugía de cataratas.

Este trastorno se opera con un láser. El médico crea un pequeño agujero en el tejido del ojo detrás del cristalino.

Este procedimiento ambulatorio se llama capsulotamía con láser YAG.

Es indoloro y raramente causa el aumento de la presión ocular u otros problemas a los ojos.

Como precaución, el médico puede poner el colirio en los ojos para bajar la presión ocular, antes y después del procedimiento.

 

¿Cuándo se vuelve a la vista normal?

Es posible volver rápidamente a hacer muchas actividades diarias, pero la visión puede ser borrosa. La completa curación del ojo necesita de tiempo para enfocar correctamente.

Pregunte al médico cuando es posible volver a conducir.

Si se inserta un cristalino artificial, se puede notar que los colores son muy luminosos.

El cristalino insertado es claro, al contrario que el cristalino natural que puede tener un color amarillento/parduzco.

A los pocos meses de la inserción del nuevo cristalino, se acostumbra a una visión mejor de los colores.

Además, cuando el ojo se cura podría ser necesario poner nuevas gafas o lentes de contacto.

 

¿Qué hacer si se pierde un poco la visión después de la cirugía de cataratas?

Si se pierde la visión después de la cirugía de cataratas se debe preguntar al oculista qué dispositivos y servicios pueden ayudar a recuperar gran parte de la visión remanente.

 

Recuperación después de la cirugía de cataratas y resultados.

Para entender más cuanto progresará la recuperación post-cirugía, primero es necesario considerar que la cirugía de cataratas es una de las más seguras y frecuentes del mundo occidental.

Las estadísticas usadas para describir los resultados de la intervención quirúrgica de cataratas se basan sobre un análisis global de 90 estudios efectuados entre 1979 y 1991.

Estos datos muestran que un porcentaje altísimo de personas consiguió buenos resultados.

Además, las tecnologías y las lentes intraoculares utilizadas para la cirugía de cataratas han mejorado mucho en la última década.

 

Los últimos estudios muestran que:

Casi el 96% de los ojos sin otras enfermedades antes de una operación de cataratas (por ejemplo otras enfermedades oculares) alcanzan una agudeza visual a distancia de al menos 10/20, que es suficiente para conducir sin gafas o lentes de contacto.

En todos los ojos, incluso los que presentan enfermedades oculares preexistentes y diferentes de cataratas, casi el 90 por ciento de los pacientes consiguió buenos resultados.

Menos del 2 por ciento de ojos tuvo complicaciones peligrosas para la visión de la cirugía de cataratas.

En raros casos, se pueden presentar complicaciones potencialmente serias para la visión con la cirugía de cataratas como infección general del ojo, conocida como endoftalmitis.

Las personas que sufren de complicaciones serias a menudo tienen otras enfermedades como diabetes o hipertensión arteriosa.

Una complicación muy frecuente de la cirugía de cataratas que suele ser tratada fácilmente es la opacificación capsular posterior, que puede causar visión borrosa por semanas o meses después de la eliminación de cataratas.

Un procedimiento simple con láser llamado capsulotomía posterior puede recuperar la visión normal.

 

¿Las cataratas pueden ser prevenidas?

Puesto que la causa exacta de cataratas no es segura, no existe un método exacto para prevenirlas.

Las cataratas y otras enfermedades como glaucomas son frecuentes en los adultos mayores, por tanto es importante examinar regularmente los ojos.

Esto es de especial importancia si existen factores de riesgos o una historia familiar de problemas en los ojos.

Los adultos deberían ir al oculista por lo menos cada dos años y cada año después de los 50 años.

Las personas con un historial clínico de problemas en los ojos u otras enfermedades que aumentan el riesgo de trastornos oculares (como el diabetes) podrían llevar a cabo exámenes de la vista con mayor frecuencia.
Es necesario preguntar al médico si existen indicaciones o factores de riesgo de catarata u de otras enfermedades que puedan influir sobre la vista.

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.