Uveítis ocular

 

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La uveítis ocular es una inflamación de la úvea (o tracto uveal), o sea la capa intermedia del tejido que circunda al ojo y está formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides.
La úvea aporta la mayor parte de suministro de sangre a la retina.

Clasificación

 

La enfermedad puede calsificarse en varios modos:

 

Clasificación Anatómica

 

La uveítis anterior se refiere a una inflamación del iris.
Según las estructuras afectadas puede estar indicada también como:
1. Iridociclitis (iris + afectación del cuerpo ciliar)
2. Ciclitis anterior (está afectada la parte anterior del cuerpo ciliar).

 

La uveítis intermedia afecta la parte vítrea y posterior del cuerpo ciliar; por tanto, puede ser llamada pars planitis, ciclitis posterior o hialitis, el último se refiere a la parte anterior del vítreo.

 

La uveítis posterior se refiere a una inflamación de la coroides que se puede definir como coroiditis o coriorretinitis, si afecta también la retina.
Puede afectar también los vasos sanguíneos de la retina, produciendo la vasculitis retinal.
La uveítis posterior se divide también en focal, multifocal o difusa, según la naturaleza inflamatoria subyacente.
La Panuveítis es una inflamación que afecta todo el tracto uveal y constituye una grave enfermedad.

 

Inicio, duración, curso

 

La aparición de uveítis puede ser insidiosa o repentina y la duración se define como aguda, si dura menos de tres meses, mientras que se trata de uveítis crónica si dura más que tres meses.
Su curso puede ser:
1. Recurrente (episodios repetidos y recurrentes separados por períodos de inactividad que duran por lo menos 3 meses)
2. Crónico (las reincidencias se verifican menos de tres meses después de la interrupción del tratamiento).

 

Otra classificación divide la uveítis en dos categorias:

  • Granulomatosa,
  • No granulomatosa.

 

Esta clasificación es de tipo descriptivo y se basa sobre un examen clínico, y no sobre la histología, pero puede ser útil para disminuir las posibilidades en el diagnóstico referencial.
La uveítis es de tipo granulomatosa si se encuentran nódulos de Busacca en el estroma del iris y dépositos en “grasa de carnero”.
En la uveítis granulomatosa, el comienzo es insidioso y su curso crónico.
Otra característica de la uveítis granulomatosa son los nódulos de Koeppe en el margen pupilar, que son más pequeños que los de Busacca.
La uveítes de tipo no granulomatoso no tiene estas características.
La presencia de nódulos de Koeppe no indica estar siempre en presencia de una uveítis de tipo granulomatoso.
Las causas más frecuentes de la inflamación granulomatosa son la sarcoidosis, el síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada (VKH), oftalmía simpática, la tubercolosis y la sífilis, aunque estes trastornos se puedan presentar también con una inflamación no granulomatosa.

 

Causas de uveítis

 

La uveítis puede ser de los siguientes tipos:

  • Inflamatoria – causada por una enfermedad autoinmune.
  • Infectiva- causada por microorganismos patógenos oculares y sistémicos conocidos.
  • Infiltrante- secundaria a neoplasias invasivas.
  • Traumática.
  • Iatrogénica – causada por intervenciones quirúrgicas, traumatismos accidentales o fármacos (por ejemplo, rifabutina, cidofovir). Si la uveítis ocurre algunas semanas o meses después de la cirugía se define facoanafiláctica.
  • Heredada – secundaria a una enfermedad metabólica o distrófica.
  • Isquémica – causada por una alteración de la circulación.
  • Idiopática – una categoría utilizada cuando una evaluación médica exhaustiva no ha podido diagnósticar las causas subyacentes.

 

Existen también algunos síndromes oculares que pueden dar lugar a la uveítis anterior (por ejemplo, el síndrome de Posner-Schlossman, ciclitis heterocrómica de Fuchs, el síndrome de Schwartz).

La oftalmía simpática ( también conocida como oftalmitis simpática) es una enfermedad rara de panuveítis bilateral.
Se trata de un tipo especial de uveítis que se produce después de un traumatismo ocular.

 

Enfermedades que pueden producir la uveítis

 

Se supone que la causa de la uveítis es una respuesta inmunitaria. El factor que la determina varia según los factores genéticos y ambientales.
Aproximadamente el 50% de los casos son de uveítis idiopatica.
El resto puede ser causado por varias enfermedades.
Existen enfermedades específicas que están asociadas con subcategorías de uveítis (anterior,intermedia, posterior y panuveítis).
Cerca del 50% de pacientes con uveítis anterior aguda son positivos para HLA-B27. La enfermedad no granulomatosa puede estar conectada con:

  • Sacroileítis,
  • Espondilitis anquilosante,
  • Síndrome de Reiter,
  • Psoriasis,
  • Enfermedades inflamatorias intestinales (por ejemplo la colitis ulcerosa),
  • Sarcoidosis,
  • Enfermedad de Behçet
  • Artritis idiópatica juvenil

Actualmente, los unicos pacientes que deben ser controlados más a menudo para la uveítis son los niños con artritis idiópatica juvenil.

 

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Algunas infecciones están asociadas a la uveítis anterior y esto se debe probablemente a una respuesta inmunitaria del orgamismo.
Entre estas encontramos el herpes simple y el herpes zoster.

La uveítis granulomatosa anterior y posterior está conectada con:

  • Toxoplasmosis – es la causa más frecuente de uveítis posterior,
  • Citomegalovirus,
  • Virus herpes simple,
  • Virus herpes zoster,
  • Tubercolosis,
  • Sífilis,
  • SIDA,
  • Virus sincitial humano,
  • Criptococosis,

La causas no contagiosas de uveítis posterior son:

  • Enfermedad de Behçet,
  • Sacroileítis (normalmente bilateral),
  • Linfoma,
  • Enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada,

 

La uveítis posterior puede estar conectada también con la vasculitis retiniana autoinmune.

 

 

Síntomas de la uveítis

 

Los signos, síntomas y carcacterísticas de la uveítis son:

  • Ojos rojos,
  • Dolor a los ojos,
  • Fotofobia (hipersensibilidad a la luz),
  • Visión borrosa,
  • Puntos o manchas oscuras y flotadoras en nuestro campo visual (miodesopsias),
  • Perdida de la vista,
  • Mancha blanca (Hipopión) en el ojo, delante de la parte inferior del iris (área coloreada del ojo).

 

Posibles complicaciones

  • Catarata,
  • Fluido en la retina,
  • Glaucoma,
  • Desprendimiento de la retina,
  • Pérdida de visión

 

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Examenes y pruebas

 

Será necesario hacer un examen ocular completo y controlar la historia clínica.
Se pueden efectuar pruebas de laboratorio para excluir una infección o una enfermedad autoimmune.
Las personas con más de 25 años con pars planitis deben efectuar una resonancia magnética del cerebro y de la columna vertebral para excluir la esclerosis múltiple.

 

Terapias para uveítis e iritis

 

Es posible que el médico prescriba farmacos corticoides para bajar la inflamación ocular.
La cortisona se administra en forma de colirios, píldoras o inyecciones,según el tipo de uveítis.
Dado que la uveítis anterior afecta la parte anterior del ojo, es facil de tratar con colirios.

Normalmente, la uveítis posterior se trata con compresas o inyecciones.
Según los síntomas, cualquiera de estos tratamientos se puede utilizar para la uveítis intermedia.
Los corticoides y los inmunosupresores pueden causar efectos secundarios muy graves, como por ejemplo daños en los riñones, niveles de azúcar altos, hipertensión arterial, osteoporosis y glaucoma.
Esto ocurre sobretodo para los corticoides en forma de pildoras porque la dosis debe ser bastante alta para actuar en la parte posterior del ojo.
Por tanto, es importante seguir cuidadosamente las instrucciones del médico respecto a las dosis y presentarse regularmente a controles para verificar los progresos del tratamiento.

En presencia de uveítis anterior, además de los esteroides, es posible que el médico prescriba un colirio para la dilatación de la pupila y la reducción del dolor.
También se recomienda tomar gotas para reducir la presión intraocular, cuando se produce una presión ocular alta causada por la uveítis.
Si se padece una enfermedad sistémica conocida que causa la uveítis, el médico tiene que curer también esta.

 

Rimedios naturales

 

Los remedios naturales no son eficaces para las enfermedades más graves que causan la uveítis, especialmente para las enfermedades autoimmunes.
En presencia de uveítis infectiva, traumática o isquémica existen algunos tratamientos que pueden curarlas.
Por ejemplo, el propóleos, el arándano negro y la echinacea ayudan a reforzar el sistema inmunólogico y facilitan la circulación.
Los remedios naturales son más eficaces cuando el paciente sigue una dieta sana.

 

Pronóstico y tiempos de recuperación

 

La uveítis anterior es una efermedad autolimidada.
Normalmente, con un tratamiento rápido y eficaz, se consigue un buen resultado visual (se ha visto reflejado en un estudio que en el 91% de los casos la visión de los pacientes se mantiene normal).
No están claros los factores que causan la curación espontánea en algunos pacientes, mientras que las complicaciones en otros.
Después de un primer caso de uveítis anterior aguda, la reincidencia es más frecuente de lo que se pensaba anteriormente, un reciente estudio ha realizado que se encuentra una incidencia cerca del 24% anual.
Las reincidencias se presentan más a menudo entre los pacientes más jovenes (18-35 años).
El pronóstico de la uveítis granulomatosa crónica depende de la causa y del conocimiento de la enfermedad de base y de su tratamiento precoz.
Se han reportado mejores resultados en los casos refractarios gracias al uso de inmunomoduladores (sustancias que modifican la actividad del sistema inmune).