Infarto intestinal o isquemia

El infarto intestinal es la muerte de una porción del intestino (necrosis) y es causado por una disminución del suministro sanguíneo.

La enfermedad isquémica intestinal deriva de un mal funcionamiento crónico del intestino.
En términos médicos, esta enfermedad del sistema digestivo se llama colitis isquémica y se caracteriza por la inflamación del intestino, especialmente del colon.

El infarto intestinal también se conoce como isquemia mesentérica o visceral.
Este problema ocurre cuando el intestino no recibe una cantidad suficiente de sangre.

La isquemia puede afectar el intestino delgado, el intestino grueso o ambos.
Esta es una enfermedad muy grave que puede causar dolor fuerte y pérdida de la función intestinal.
El infarto intestinal masivo es muy grave y causa la muerte en pocos días.

 

IntestinoAnatomía patológica del infarto intestinal

Hay básicamente tres vasos sanguíneos que llevan la sangre a la región abdominal y pueden causar el infarto intestinal arterial:

  1. Arteria celíaca,
  2. Arteria mesentérica superior,
  3. Arteria mesentérica inferior.

Cuando se obstruyen dos o tres arterias, ocurre la isquemia intestinal.
En la arteria mesentérica superior está el segmento de Reiter desde el que se origina la arteria cólica, ileocólica y cólica media.
Una obstrucción en el segmento de Reiter puede causar el infarto de todo el intestino.

La obstrucción puede ser causada por la ateroesclerosis, por coágulos de sangre (que se pueden formar en el corazón en caso de fibrilación auricular) o aneurismas en los vasos sanguíneos.

La oclusión de las venas puede causar este problema en caso de:

  1. Hipertensión del la vena porta (lleva la sangre desde el estómago y el intestino hasta el hígado),
  2. Trombosis venosa profunda,
  3. Sepsis,
  4. Trauma,
  5. Cirugía.

 

Causas del infarto intestinal

Cualquier problema médico que limita el flujo de sangre en el abdomen puede causar esta enfermedad.
Algunas de las posibles causas de isquemia intestinal son:

  1. Hipotensión (presión arterial baja),
  2. Espasmo (contracción) de las arterias que llegan al intestino,
  3. Ateroesclerosis,
  4. Cáncer de colon,
  5. Insuficiencia cardíaca,
  6. Efecto secundario de los medicamentos y algunas drogas.

Las personas mayores (más de 50 años) tienen un mayor riesgo de desarrollar este problema que otros.
En general, esta enfermedad es muy rara en la población.

Los factores de riesgo son:

  • Tabaquismo,
  • Obesidad
  • Presión muy baja.

Niños
El infarto intestinal afecta principalmente a los ancianos, pero los recién nacidos pueden sufrir de enterocolitis necrotizante, a menudo si son prematuros.

 

Signos y síntomas del infarto intestinal

Los síntomas se dividen en dos grupos: los síntomas agudos que aparecen repentinamente, y aquellos crónicos que se desarrollan a lo largo del tiempo.

Síntomas agudos

  1. Repentino y fuerte dolor de barriga, especialmente en la zona del abdomen
  2. Náusea,
  3. Vómito,
  4. Sangre en las heces,
  5. Distensión abdominal,
  6. Urgencia de defecar,
  7. Fiebre.

Síntomas crónicos

  1. Dolor de barriga después de las comidas,
  2. Náusea y Vómito,
  3. Diarrea o estreñimiento,
  4. Pérdida de peso corporal porque la persona no come para evitar el dolor,
  5. Barriga hinchada.

Las consecuencias o complicaciones del infarto intestinal son:

  1. La pérdida de líquidos y electrólitos en el interior del intestino;
  2. La hemorragia intestinal;
  3. Hipovolemia (disminución del volumen de sangre circulante);
  4. CID (coagulación intravascular diseminada);
  5. Choque;
  6. Acidosis metabólica.

Infarto-intestinal

Diagnóstico y exámenes para el infarto intestinal

 Según los signos y los síntomas, el médico puede recomendar los siguientes exámenes:

  1. Angiografía con TAC o resonancia magnética para obtener imágenes detalladas del flujo sanguíneo en el intestino delgado y buscar las arterias obstruidas.
    A veces, el médico puede tratar las arterias bloqueadas durante la angiografía.
  2. .La arteriografía consiste en la radiografía de los vasos sanguíneos.

Entre otras pruebas hay:

  1. La endoscopia es un examen que muestra la parte superior del intestino delgado.
    La endoscopia puede ayudar al médico para descartar otras enfermedades que causan problemas digestivos.
  2. Una colonoscopia es un examen que se utiliza para observar el interior del intestino grueso.
  3. La cirugía exploratoria sirve para identificar y eliminar el tejido dañado.
    La cirugía exploratoria, mientras se realiza, permite el diagnóstico y el tratamiento.

En los análisis de sangre de laboratorio se observa:

  1. Lactato deshidrogenasa (LDH) alta;
  2. Amilasa alta;
  3. Fosfatasa alcalina alta;
  4. Aumento de lactatos.

 

 Coágulo, sangre,infartoTratamiento y medicamentos  para el infarto intestinal

 El tratamiento de la isquemia intestinal implica el restablecimiento del flujo sanguíneo suficiente para el sistema digestivo.
Las opciones varían según el tipo y la gravedad de la enfermedad.

Medicamentos
Los agentes trombolíticos se pueden administrar para disolver los trombos o para prevenir la formación de coágulos.
Además sirven para ampliar los vasos sanguíneos en caso de isquemia mesentérica aguda.

En caso de isquemia mesentérica crónica, el médico puede prescribir los anticoagulantes.

Trombosis venosa mesentérica
Si el intestino no está dañado, probablemente hay que tomar una medicamento anticoagulante durante tres-seis meses.
Los anticoagulantes impiden la formación de trombos.
Si las pruebas muestran un problema de coagulación de la sangre, es posible que sea necesario tomar anticoagulantes para toda la vida.
Si las porciones del intestino grueso están dañadas, podría ser necesaria una cirugía de extracción.

Isquemia del colon
La isquemia de colon se puede curar por sí sola, pero el médico puede recomendar antibióticos para tratar o prevenir las infecciones.
El médico puede recomendar un tratamiento para otras enfermedades asociadas, como la insuficiencia cardíaca congestiva o el ritmo cardíaco irregular (arritmia).
Hay que interrumpir todos los medicamentos que causan la vasoconstricción, por ejemplo los medicamentos para:

  1. Migraña,
  2. Tratamientos hormonales,
  3. Enfermedades del corazón.

Si el colon está dañado, podría ser necesaria una cirugía para eliminar el tejido muerto, o para evitar el bloqueo en una arteria intestinal.

Isquemia mesentérica aguda

Por lo general, la cirugía es necesaria para eliminar un coágulo de sangre, para evitar un bloqueo arterial o para reparar y eliminar una porción dañada del intestino.
El tratamiento incluye medicamentos para prevenir la formación de trombos, para disolver los coágulos o para dilatar los vasos sanguíneos.

Cuando se realiza una angiografía para diagnosticar el problema, se puede tratar la enfermedad con una angioplastia de forma simultánea.
La angioplastia implica la inserción de un balón en la arteria que se infla para comprimir los depósitos de grasa y dilatar la arteria.
La consecuencia es una arteria con un diámetro más grande que permite que la sangre fluya libremente.
El médico puede colocar una estructura cilíndrica de metal (stent) en la arteria para mantener la abertura.

Isquemia mesentérica crónica
Por lo general, la cirugía es necesaria para restaurar el flujo sanguíneo y prevenir la progresión hacia una isquemia mesentérica aguda.
El cirujano puede desviar las arterias bloqueadas o dilatar las arterias restringidas con la operación de angioplastia y la colocación de un stent.

Además de la cirugía de angioplastia y de derivación, otro método para el tratamiento de la isquemia mesentérica crónica se llama endarterectomía transaórtica.
En esta operación, se elimina la placa que obstruye la arteria mesentérica.

Recuperación después de la cirugía
La recuperación postoperatoria depende de las condiciones del paciente y del tamaño de la necrosis intestinal.
El pronóstico es malo en la mayoría de los casos, en el caso de obstrucción venosa la recuperación es más probable.

 

Prevención, dieta y nutrición para el infarto intestinal

Se puede reducir el riesgo de isquemia intestinal a través de cambios en el estilo de vida que ayudan a prevenir la ateroesclerosis:

  • Eligir una dieta rica en frutas, verduras y cereales integrales.
  • Reducir la cantidad de azúcar añadido, carbohidratos procesados, colesterol y grasas en la dieta.

Tabaquismo. Las personas que fuman deben hablar con el médico para encontrar la manera de dejar de fumar.
Ayuda psicológica, los medicamentos y los productos de reemplazo de nicotina son algunas de las opciones posibles.

Ejercicio físico regular
El objetivo es de al menos 30 minutos al día.

Mantener el peso adecuado para la altura.

Tratar otros problemas de salud.
Hay que prevenir o curar los siguientes problemas:

  1. Presión arterial alta,
  2. Colesterol alto,
  3. Diabetes u otras enfermedades que aumentan el riesgo de ateroesclerosis.
    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.